Cuando el uso de una silla de ruedas se vuelve indispensable en la vida de una persona, surgen dudas y complejidad en la elección del modelo adecuado. Para ello, es aconsejable conocer las opciones existentes, sus características, las del usuario y el lugar principal de uso.
La Esencia de una Buena Elección: Movilidad y Confort
El objetivo de una silla de ruedas es ofrecer a la persona que la usa operatividad, movilidad y confort. Si la elección de la silla no es la adecuada, pueden aparecer complicaciones para el usuario que incluso podrían repercutir en una disminución de la autoestima. Por todo ello, es fundamental una buena orientación en la compra para conocer todas las opciones del mercado, limitándolas en función de distintas variables y eligiendo la que mejor se ajuste a las necesidades individuales.
Claves para Seleccionar la Silla de Ruedas Ideal
Medidas y Características del Usuario
Para elegir la opción adecuada, se deben tener en cuenta las características físicas del usuario, las medidas de la silla de ruedas, el grado de discapacidad de la persona y el escenario principal de uso, considerando las peculiaridades de las ruedas.
Altura del Usuario
Para elegir el modelo correcto que se adapte a la usabilidad, es necesario tener en cuenta la altura de la persona. Casi todas las sillas de ruedas se ajustan en distintas posturas adaptándose normalmente a alturas entre 150 y 185 cm, por lo que si su altura está dentro de ese margen, es probable que haya muchas opciones. Sin embargo, es recomendable examinar las especificaciones de las sillas para elegir según el tamaño del usuario.
Otra medida importante es la longitud del fémur para decidir la profundidad del asiento y el largo de la pantorrilla para garantizar que los pies lleguen al suelo y determinar la postura sobre los reposapiés. Conviene tener en cuenta que, si se necesitan usar cojines antiescaras, estos alzan a la persona del asiento, por lo que hay que estudiar el grado de las escaras para saber el tipo de cojín que se necesita y elegir la silla conforme a ello.
Peso del Usuario
Lo más importante sería estudiar la anchura del asiento y el material de la silla para elegir el modelo óptimo. Las sillas de acero son más fuertes, por lo que soportan más peso, pero pesan más. Por tanto, una alternativa menos pesada, que aporta gran firmeza en la mayoría de las ocasiones, sería el aluminio. Tenga en cuenta su peso, al igual que las necesidades de transporte. Además, a la hora de elegir una silla de ruedas, se debe dejar un margen de 20 kilos, puesto que la carga máxima que soporta la silla incluye el peso del usuario, pero también se debe considerar el peso añadido si se cuelga una mochila o bolso, el apoyo del peso de la persona que dirige la silla, etc.
Para casos más específicos, si el usuario es una persona con obesidad, se recomiendan las sillas de ruedas bariátricas. Estas sillas son más corpulentas, tienen un ancho particular y contienen doble aspa para acrecentar el chasis. En el caso contrario, existen sillas de ruedas estrechas (de unos 38 cm de ancho de asiento).
Profundidad del Asiento
La forma correcta de elegir la profundidad del asiento es medir desde la parte de atrás del glúteo hasta la parte interna de la rodilla, donde dobla. Una vez tengamos esa medida, se debe intentar buscar una silla de ruedas con una profundidad de asiento lo más cercana posible al número obtenido. Además, se recomienda dejar un margen de unos 5 centímetros para que se pueda doblar la pierna sin que roce con el asiento, lo que podría causar rozamientos a largo plazo.
Se debe medir la pantorrilla para saber si los pies llegarán al suelo. Esto también permite calcular el ángulo de flexión de la pierna con los pies en el reposapiés, verificando si el usuario llega al suelo de forma cómoda para incorporarse o hacer transferencias. Por otro lado, se considera positivo que el asiento esté reclinado 5 grados para evitar escurrimientos y repartir la presión del cuerpo, disminuyendo la posibilidad de sufrir úlceras por presión.
Hay sillas de ruedas cuya altura se puede acomodar a través de un cambio en el tamaño de las ruedas (solo sillas autopropulsables), modificando la distancia del asiento al suelo según se requiera.
Ancho del Asiento
Dentro de un mismo modelo, puede haber distintas medidas del ancho del asiento. Para saber su ancho perfecto, mida la parte más ancha de las caderas estando sentado en una superficie sin relieve. Como en invierno se usa ropa de abrigo, añada 3 cm por cada lado. La medida resultante de la suma es el ancho que necesita. Debe prestar mucha atención a esta medida porque, en caso de que la silla sea estrecha, podría causar heridas por compresión y ser muy incómoda para el usuario. De igual manera, un asiento demasiado ancho hará que la persona esté muy esparcida y poco sujeta, los reposabrazos no estarán en una posición adecuada y será más difícil moverla por espacios pequeños.
Alto del Respaldo
Del alto del respaldo dependerá en gran medida la comodidad del usuario, por lo que es recomendable fijarse en cuánto tiempo pasará la persona sentada en ella y la complexión del usuario. La zona de la espalda baja tiene que estar completamente apoyada para que se afiance el tronco. Si el respaldo fuera más bajo de lo requerido, la espalda sufrirá, y si el respaldo es más alto de lo apropiado, el cuerpo puede irse hacia delante.
Si la persona usuaria tiene diversidad funcional, dependiendo del grado, habrá que elegir un alto de respaldo u otro. Si la persona no tiene control del tronco, el respaldo debe cubrir toda la espalda e incluso parte de la cabeza si fuera necesario. Se pueden incorporar accesorios para ayudar a aumentar el control del usuario en la silla, como piezas laterales, tacos abductores o cinturones, todo ello para acrecentar la estabilidad.
En el caso de un paciente con más control del tren superior, es posible escoger sillas autopropulsables que tienen el respaldo por debajo del omóplato para que sea posible mover los brazos fácilmente.
Reposabrazos y Reposapiés
Es esencial considerar los reposabrazos y reposapiés a la hora de elegir la talla de la silla. Un punto positivo es que ambos sean abatibles, ya que facilitan las transferencias del usuario. Los reposabrazos y reposapiés abatibles también pueden ayudar a reducir el espacio que ocupa la silla de ruedas cuando no está en uso, lo que facilita su almacenamiento y transporte, por ejemplo, en el maletero del coche. Además, el usuario estará más cómodo y tendrá más flexibilidad, pudiendo acomodarse en distintas posiciones tras pasar largos periodos de tiempo sentado en la silla de ruedas.

Adaptación según la Diversidad Funcional
Otro elemento esencial a la hora de elegir la silla de ruedas perfecta es el grado de discapacidad o diversidad funcional que se tenga:
- Usuarios con movilidad y fuerza en el tren superior: Se podría optar por sillas de ruedas autopropulsables que son más baratas y versátiles. Suelen tener las ruedas traseras grandes, aportando autonomía y versatilidad.
- Usuarios con movilidad reducida en tren superior: Una buena opción son las sillas de ruedas eléctricas que se manejan con un mando joystick, proveyendo un plus de comodidad y potencia.
- Usuarios sin movilidad en el tren superior: Estas personas necesitan ser trasladadas por otra, por lo que la opción sería las sillas de ruedas de transferencia y transporte o las manuales. Las de transferencia y transporte están indicadas para un entorno interior por ser las más estrechas, mientras que las manuales son más flexibles en el uso y están acondicionadas para más tiempo de uso.
- Usuarios sin movilidad en tren superior y sentados mucho tiempo: Se debe optar por sillas de ruedas de alta calidad. Se podrían barajar dos tipos: sillas de ruedas fijas o sillas de bipedestación basculantes que permiten ponerse de pie y cambiar la postura, reduciendo la manifestación de escaras.
- Usuarios sin control del tronco: La mejor opción son las sillas de ruedas basculantes porque permiten que el asiento se eleve en las rodillas y aporta seguridad y firmeza, eludiendo un posible deslizamiento.
- Usuarios que deben tener las piernas elevadas: Para personas que han tenido una rotura y están escayoladas o tienen enfermedades en la circulación sanguínea, un elemento indispensable son los reposapiés elevables o reposapiernas. Estos se pueden añadir como complementos a las sillas de ruedas.
- Personas que pueden andar con dificultad: Aquellas personas mayores o con una enfermedad degenerativa pueden usar andadores en lugar de sillas de ruedas según la fase en la que se encuentren, retrasando la necesidad de la silla lo máximo posible. Un andador es una opción asequible y más ligera que la silla de ruedas que permite sentarse cuando la persona lo necesite, o incluso ser trasladada en caminos cortos si el andador tiene ruedas.
La Silla de Ruedas y su Entorno: Interior, Exterior y el Coche
Consideraciones Generales del Entorno
El entorno de uso puede ser exterior, interior o una combinación de ambos. Siempre hay una silla de ruedas que se acopla a las necesidades de cada usuario.
- Uso en el exterior: Todas las sillas de ruedas se pueden usar en el exterior. Es importante valorar el peso de la silla de ruedas y si se puede plegar. Si hay que superar escaleras, existen sillas de ruedas oruga.
- Uso en el interior: La silla de ruedas tiene que adaptarse a la medición del lugar donde más se esté. Hay que medir las puertas, pasillos y la capacidad de utilizar la silla en las habitaciones. Lo mejor son las sillas con ruedas pequeñas (de transferencia o no autopropulsables) porque son más maniobrables. Si se busca autonomía en casa, las sillas de ruedas pequeñas de tipo eléctrica son una buena opción.
- Uso en el exterior e interior: Si se lleva una vida tanto dentro como fuera de casa, se recomienda dividir el tiempo de uso en ambos entornos y elegir la silla que mejor se ajuste a ese porcentaje.
- Uso en terrenos difíciles e irregulares: Para entornos de campo, se recomiendan sillas de ruedas todoterreno que ofrecen protección y firmeza en caminos con montículos, piedritas y rocas. Son potentes, con empuje delantero, amortiguadores y capacidad para subir cuestas.
Portabilidad y Almacenamiento en Vehículos
Si se debe guardar la silla en un coche, lo óptimo son las sillas de ruedas plegables para que quepan en el maletero, y que además tengan un sistema llamado quick release (sistema de extracción rápida de las ruedas, sillas desmontables). Las sillas menos pesadas son las que se fabrican con aluminio y fibras de carbono, por lo que se levantan fácilmente y requieren poco esfuerzo para propulsarlas.
Sillas de ruedas de aluminio son plegables, muy ligeras y fáciles de empujar. Son la mejor compra si se van a transportar en coche dado su poco peso. Si hablamos de personas que necesitan ayuda para transportarse en trayectos pequeños de casa al coche, sin duda se escogerían las sillas de ruedas de transferencia.
Es importante medir las puertas por donde la silla de ruedas pasará habitualmente y aquellas que son más estrechas (entrada del edificio, puerta del ascensor, de la vivienda, del baño, etc.), así como el espacio del maletero del coche.

Tipos de Ruedas para Diferentes Usos
Es importante considerar tanto el tamaño como el material de las ruedas. En cuanto a su tamaño, las ruedas pequeñas se indican para uso interior por ser más maniobrables y requerir menos esfuerzo para propulsarlas, aunque hacen un recorrido más pequeño. Suelen usarlas los más pequeños, personas con poca movilidad en los hombros o que sufren de cifosis. Las ruedas grandes se recomiendan para exterior, puesto que ocupan un espacio mayor en casa y son adecuadas para espacios rurales con desniveles.
En cuanto a los materiales, la cubierta puede ser maciza, las cuales no requieren mantenimiento, pero no amortiguan, haciendo la conducción menos cómoda. Otros materiales pueden ofrecer mayor amortiguación.
Sillas de Ruedas de Bipedestación: La Innovación que Permite Ponerse de Pie
El Shirley Ryan AbilityLab (Chicago; EE. UU.) es un centro de investigación traslacional donde clínicos, científicos, innovadores y tecnólogos trabajan juntos. Uno de los últimos frutos de este esfuerzo ha sido una silla de ruedas que permite a la persona con discapacidad permanecer en posición vertical.
Un cinturón de seguridad y el bloque de retención de las rodillas actúan como mecanismos anticaída, asegurando en todo momento la integridad física de la persona. Esto significa que, ante cualquier superficie irregular que requiera un centro de gravedad más bajo, la persona tan solo debe hacer descender la silla hasta que su paso por ese tramo no genere peligro alguno. La silla va más allá de buscar una interacción natural con el entorno; su diseño también ha pensado en la promoción y cuidado de la salud de la persona con discapacidad, promoviendo una mejor circulación de la sangre o previniendo la aparición de úlceras.
Silla bipedestadora es alternativa para personas con discapacidad
Modelos Destacados y Sus Características para la Integración en el Coche
A continuación, se presentan algunos modelos que destacan por su versatilidad y adaptabilidad, incluyendo su facilidad para el transporte en vehículos:
- Quickie Life R: Es una silla de aluminio con una excelente relación entre opciones y precio. Diseñada para satisfacer las exigencias de la vida moderna por sus múltiples ajustes y opciones de configuración.
- Silla de ruedas activa BREEZY RubiX 2: Incorpora múltiples posibilidades de ajustes y adaptaciones, permitiendo regular la profundidad, altura y ángulo del asiento, la altura del respaldo, el centro de gravedad y la longitud del reposabrazos. Es la referencia en sillas de aluminio configurables.
- Minos Plena: Desarrollada para los más exigentes, cuenta con horquilla delantera ajustable y plato multiposición que permiten variar el ángulo de asiento.
- Silla de ruedas Line-Dúo de Forta: Cuenta con 4 ruedas traseras (dos de 600 mm y dos de 250 mm), las cuales se pueden intercambiar fácilmente para realizar tareas distintas (por ejemplo, fuera/dentro de casa) o para atravesar puertas o pasillos muy estrechos. Es una silla única en el mercado.
- Silla de ruedas Line Giro de Forta: Cuenta con 4 ruedas traseras, las normales de 600 mm autopropulsables y unas pequeñas de 75 mm, las cuales se podrán usar en espacios reducidos, pudiendo girar perfectamente sobre su eje.
- Sillas de ruedas infantiles Forta: Diseñadas para ser utilizadas por niños o adolescentes.
- Silla de ruedas plegable Breezy Style: Disponible en varias configuraciones (autopropulsable ruedas grandes, respaldo reclinable, respaldo partido), es de aluminio y ofrece muchos modelos y opciones. La Breezy STYLE X Ultra es configurable y muy ajustable.
- Sillas de ruedas de aluminio (general): Plegables, muy ligeras y fáciles de empujar. Son la mejor compra si se van a transportar en coche dado su poco peso.
- Gades GAP: Destaca por su chasis sin soldaduras, soportando hasta 140 kg, siendo la silla de aluminio más adaptable y resistente.
- Silla de Ruedas Plegable y Ligera de Pepe Mobility: Ideal para personas con movilidad reducida. Destaca por sus ruedas macizas de poliuretano, que ofrecen un agarre superior y evitan deslizamientos. Su diseño plegable la hace fácil de transportar y almacenar. Con reposabrazos y reposapiés abatibles, proporciona una mejor transferencia del usuario. Su estructura de acero garantiza seguridad y resistencia. Con un sistema de frenos de bloqueo y un cinturón de seguridad, ofrece una sujeción óptima, y tiene capacidad para usuarios de hasta 113 kg. Una silla similar tiene un ancho total de 51 cm, lo que le permite pasar por puertas estándar de 62,5 cm, y plegada, mide 32 cm.
