Los bebés, con su inocencia y su capacidad de transformar vidas, a menudo nos inspiran las más profundas emociones. Las campañas publicitarias de marcas como Dodot buscan capturar esa esencia, no solo para vender un producto, sino también para conectar con las experiencias de los padres y apoyar causas significativas.
Una Experiencia Personal: El Nacimiento de Miguel
Recientemente encontré una fotografía en la que, según creo, tenía unos siete meses y pico de embarazo, quizás un poco más. Miguel, mi hijo, estaba preparado desde hacía mucho tiempo; él quería nacer. Sin embargo, casi al término de mi embarazo, un familiar muy allegado sufrió un gran accidente. Lo peor no fue solo el suceso en sí, sino ver cómo una de las personas más importantes para mí, a quien considero como una madre, se derrumbaba frente a mí. La pregunta que me asaltó fue: "¿Cómo iba a dar a luz en esas condiciones?".
Los miedos comenzaron a instalarse en mí. Es crucial entender que los bebés en el vientre de sus madres no son sordos ni ignorantes; al contrario, comprenden perfectamente la situación para nacer. Uno de mis pensamientos fue: "a lo mejor si nace un poco más tarde, ella podrá estar y acompañarme".
El Día del Parto Inducido y los Desafíos
El médico finalmente me dijo: "Este niño no nace, así que le vamos a ayudar. Ven este sábado que te vamos a provocar el parto". El horror se instaló en mi cara. Una vez administrada la epidural (el anestesista tuvo que pincharme cuatro veces, argumentando que no encontraba la vena), mi útero sufrió una contracción muy fuerte, tan intensa que no cedía y estaba presionando a mi pequeñito. Gracias a algo que me pusieron en el gotero y a mis respiraciones, mi útero pudo relajarse. Fue entonces cuando Miguel comenzó a respirar y yo dejé de llorar, aunque reconozco que cada vez que una máquina sonaba, ¡me ponía en alerta!
Unido a esta situación, una persona cuyo nombre prefiero no recordar, jaja, me contaba continuamente su experiencia pasada, trasladando sobre mí todo lo que ella había vivido. Fue un golpe duro, yo con todo aquello y además con alguien que se ponía en lo peor y me transmitía sus miedos. Pero bueno, en ese momento no estaba para pensar en nada de eso. Lo único que sentí fue que no se me respetó en mi momento.

El Encuentro con Miguel
Pasadas unas 20 horas de labor, todo indicaba que al final sería una cesárea, una situación ya complicada después de tantas horas de dilatación sin que él bajara. ¡Uf! Fue entonces cuando apareció la que para mí fue mi segundo ángel (mi primer ángel fue mi matrona). Ella me dijo: "Si empujas así de bien, yo ayudo a tu hijo a salir y ya lo tienes contigo".
Cuando llegué al expulsivo (nunca me ha gustado este nombre, es como si expulsáramos algo y no naciera un bebé), fueron solo diez minutos: dos empujones, una señora encima de mí apretando, y mis dos ángeles acompañando a mi pequeñito duendecito. Con sus ojos abiertos me miraba, y me lo pusieron encima. Sinceramente, lo que pensé fue: "¡BUF! Por fin se ha acabado y no me he muerto".
Al salir a la puerta, toda mi familia estaba allí, o al menos los que me importaban. Lloré de emoción, de dolor, de alegría y de tristeza a la vez. Pasado ese momento, me llevaron a recuperación, y allí un nuevo susto. Me pusieron a mi pequeño conmigo, le puse a mamar y él se enganchó, aunque aún no tenía leche. Yo sentí un gran cansancio y me dije internamente: "¡Uf!, pues sí que estoy cansada, no pensé que tanto".
Un Susto y la Bienvenida a la Familia
La cuestión es que me dormí "de más". Sí, porque tuve una caída de tensión tan grande que me quedé como un pajarito. La máxima la tenía en 4. ¡IMAGINAOS! Casi me muero. Cuando recuperé la conciencia, estaba rodeada de médicos, de la matrona y del que me había puesto la epidural, quien estuvo atento a mí durante todo mi parto. Veía todo en amarillo. Bueno, pasado ese susto, me llevaron a mi habitación y allí ya pude darle la bienvenida a mi pequeño, le miré y le besé, y también a mi pareja. Miguel va a seguir transformándome, y doy gracias todos los días por la maravillosa sonrisa que tiene mi pequeño, ¡que tiene una carita de anuncio de Dodot!

Reflexión: Si nos paramos a mirar nuestras experiencias, podemos ver el porqué y el para qué de lo que nos sucede, aprender y avanzar.
La Campaña "Dodot Prematuros": Un Compromiso Social
Dodot lo ha vuelto a hacer. Un año más, con motivo de la celebración del Día del Prematuro, la empresa ha lanzado una campaña publicitaria que ha conmovido a todos. Estos días, las redes sociales se han llenado de mensajes con el vídeo promocional de estos pequeños luchadores. El objetivo no es otro que donar a los hospitales su modelo de pañal más pequeño. Por cada vídeo compartido en las redes sociales y mencionando a la empresa, se entregarán hasta un máximo de 70.000 ejemplares.
Necesidades Especiales de los Bebés Prematuros
Las necesidades de un bebé prematuro ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) son muy especiales. Por ello, los pañales de estos pequeños son diferentes a los de cualquier otro niño. Su piel es extremadamente delicada, y es por eso que requieren de unos pañales especiales.
El pañal Dodot Sensitive Prematuro Talla -3 es tres veces más pequeño que un pañal de recién nacido normal y es adecuado para bebés que pesan menos de 500 gramos. Está fabricado sin fragancias ni elásticos, lo que mejora el descanso de las caderas y las piernas del bebé, además de ser más suaves.

Marina Mateo: El Rostro de la Campaña de Dodot Prematuros
Marina fue elegida entre un millar de bebés de España y Portugal (países donde se emite el anuncio) en las diferentes sedes (Barcelona, Madrid y Lisboa) donde la prestigiosa marca de pañales convocaba a los posibles protagonistas del anuncio. Los papás de Marina, Teresa Mateo y Carlos García, acudieron a los dos primeros castings celebrados en Madrid. Los superaron y entraron en el tercero, donde se conocerían los tres bebés finalistas. Finalmente, Marina Mateo fue la elegida.
Tras dos días de rodaje, allá por el mes de julio, cuando Marina tenía 18 meses, el resultado es el que se puede ver a continuación en el spot. Este anuncio ha comenzado ya a emitirse en las televisiones estatales de España y Portugal, también en Youtube y redes sociales, y su imagen es protagonista en revistas especializadas. Para ubicar a Marina, cabe mencionar que es nieta de Pilar López y Pedro Mateo (Matius Publicidad).