Cuando hablamos de sillas de coche de segunda mano, la cabeza se va siempre hacia la compraventa. Es inevitable preguntarse: ¿de verdad es peligroso usar una silla de coche usada? ¿Qué riesgos puedo asumir si me venden, me prestan o me regalan una silla? La respuesta más sincera es que puede serlo. La silla que adquieres quizá esté perfecta, pero, salvo que conozcas de forma muy cercana a la persona que te la facilita y confíes plenamente en ella, no tienes forma de saberlo con certeza.

¿Por qué la seguridad es la máxima prioridad?
La silla de coche no está hecha solo para que el niño se siente en un sitio adaptado a él, sino para protegerlo en caso de accidente. Por eso es vital que:
- Durante los primeros años se use una silla a contramarcha.
- Se elija una silla que se adapte bien al desarrollo del niño.
- Se comprueben y reajusten regularmente los reductores, el cabezal y el arnés.
- Al pasar a favor de la marcha, se busque una silla con respaldo y un buen guiado de cinturón.
No hace falta que sea un gran accidente para que la estructura sufra. Las sillas están diseñadas para absorber la energía del impacto y, al hacerlo, sus materiales se degradan. Quizá resistan un segundo golpe, o quizá no.
Riesgos ocultos en dispositivos usados
Al adquirir un sistema de retención infantil (SRI) usado, nos enfrentamos a peligros que no siempre son visibles a simple vista:
- Daños estructurales invisibles: Una silla que ha pasado por un accidente anterior puede tener microfisuras que comprometen su rendimiento ante un nuevo choque.
- Piezas faltantes: ¿Cuántas veces se pierde una pieza pequeña y ni nos enteramos? La falta de reductores, bases o manuales de instrucciones impide una instalación correcta.
- Caducidad: Mucha gente desconoce que las sillas de coche caducan. Los materiales plásticos pierden sus propiedades con el paso del tiempo.
- Falta de información: La ausencia de la pegatina de homologación impide saber si el producto es seguro o si todavía está dentro de su vida útil.
La normativa actual: lo que dice la ley
La Dirección General de Tráfico (DGT) y la Alianza Española para la Seguridad Vial Infantil (AESVI) han emitido advertencias sobre la venta de sillas en plataformas digitales. Desde el 1 de septiembre, la legislación europea prohíbe la venta de sistemas de retención infantil que no estén homologados bajo la nueva normativa ECE-R129 i-Size.
| Normativa | Estado legal | Seguridad |
|---|---|---|
| R44 (Antigua) | Prohibida su venta/donación | Desaconsejada |
| ECE-R129 i-Size | Autorizada | Estándares actuales |
A pesar de esta prohibición, siguen circulando productos no homologados en plataformas como Amazon, MilAnuncios, Vinted o Wallapop. La compra y venta de estos artículos no solo es ilegal, sino que representa un grave peligro para la integridad de los menores.

Consejos para la cesión o compra responsable
Si valoras vender, prestar o regalar tu silla, recuerda que si la silla es válida, tirarla es un desperdicio. Sin embargo, hazlo solo si tienes la certeza absoluta de que:
- No ha sufrido ningún golpe durante su tiempo de uso.
- No está incompleta ni caducada.
- Cumple con la normativa vigente.
Si no puedes garantizar estos puntos, no la cedas. Del mismo modo, si alguien te ofrece una silla y no tienes plena confianza en su historial, es mejor no arriesgarse. La seguridad de los niños no es un aspecto en el que debamos escatimar.