El destete es el proceso con el que se da por finalizada la lactancia materna. Al igual que la lactancia, el destete tiene una evolución y unos tiempos concretos a tener en cuenta durante el proceso. Es un proceso complejo que despierta muchas dudas y que necesita una planificación. Lo ideal es hacerlo de forma gradual para evitar inconvenientes para la madre y el bebé. Dejar de dar el pecho de forma repentina puede aumentar el riesgo de que la madre sufra congestión, conductos bloqueados o mastitis, así como un cambio brusco en los sistemas digestivo e inmunitario del bebé.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos sanitarios recomiendan que los bebés se alimenten exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida, y que sigan consumiendo la leche de su madre junto con otros alimentos complementarios, hasta que alcancen, como mínimo, los dos años de edad. Lo ideal es iniciar el destete gradual a partir de los seis meses de vida.
El Destete Diurno: Estrategias y Consideraciones
El destete diurno es una estrategia utilizada para reducir las tomas de leche materna durante el día, permitiendo que el bebé se adapte progresivamente a una nueva rutina. Uno de los factores clave en este proceso es la cantidad de leche que el bebé sigue consumiendo. Al reducir las tomas diurnas, la producción de leche se ajusta de forma natural, disminuyendo poco a poco para evitar molestias en la madre.

Otro aspecto a tener en cuenta es el impacto emocional en el vínculo entre madre e hijo. Durante el día, el bebé puede buscar el pecho no solo por hambre, sino también por consuelo o como refugio. El destete diurno no tiene un tiempo específico de duración, ya que depende del ritmo de cada bebé; se puede alargar bastante más que el nocturno.
El destete diurno suele ser más lento y gradual que el nocturno, pues de día, se tienen más estrategias que se pueden ofrecer al pequeño. El destete diurno está relacionado con muchas circunstancias que hacen que el bebé quiera mamar: hambre, cansancio, aburrimiento, sueño o frustración.
Técnicas para el Destete Diurno
- No ofrecer, no negar: Este es el método más conocido para el destete diurno. Se basa en no ofrecer el pecho y esperar a que el bebé lo pida. Si lo pide, se le da el pecho. Esto, que parece simple, tiene matices importantes. La madre no debe ofrecer el pecho de manera proactiva, pero si el niño lo demanda, se le concede.
- Limitación temporal: Una vez que el bebé se relaja al ver que siempre tiene el pecho a su disposición, el siguiente paso es empezar a determinar cuánto tiempo se le va a dejar en el pecho. Por ejemplo, se puede fijar la duración en 10 segundos, lo que dura una canción o una cuenta atrás corta, y se va acortando paulatinamente sin convertirlo en una prohibición. El tiempo elegido debe ser menor al que el bebé haga la toma habitualmente.
- Distracción y aplazamiento: Una vez que el bebé acepta una pauta en la toma, la siguiente fase será aplicar la distracción y el aplazamiento. Cuando el bebé pida el pecho, se le puede decir que sí, pero con una pequeña demora: "dame un segundo que voy a la cocina a buscar agua", "claro, ahora vengo que tengo que guardar una cosa", "ahora mismo, un segundo que voy a la habitación a cerrar la ventana". Se deben usar frases que eviten el "no" y le hagan saber que la madre ya va. Es probable que la primera vez solo aguante unos minutos sin mamar, pero poco a poco debería ser capaz de aguantar un poco más.
Estas técnicas buscan cambiar los patrones de comportamiento del bebé, ofreciéndole alternativas a la lactancia en diferentes situaciones. Por ejemplo, si se cree que el niño pide el pecho por hambre, se adelanta la comida o la cena; si se piensa que está aburrido, se realiza una actividad previa para distraerle; si pide el pecho cuando se pone nervioso, se intentan ofrecer recursos o estrategias para que se calme según su edad.
Manejo de la Disminución de la Producción de Leche Materna
Cuando se inicia el destete, el cuerpo de la madre se ajusta para producir menos leche. A medida que se reduce la frecuencia de las tomas, la cantidad de leche también disminuye de manera natural. El destete gradual es la mejor forma de prevenir la mastitis y otras molestias, ya que reduce la acumulación de leche.
Un factor importante en este proceso es el Factor Inhibidor de la Lactancia (FIL), un elemento presente en la leche materna. Cuando el bebé deja de tomar el pecho o reduce la frecuencia de las tomas, el FIL le indica al cuerpo que ralentice la producción, aunque los pechos pueden necesitar algunos días o incluso semanas para ajustarse a esta nueva situación.
¿Cómo funciona la lactancia materna?
Prevención y Alivio de Molestias
Si la madre opta por un destete gradual, es improbable que experimente incómodas congestiones. Sin embargo, si se decide dejar de dar el pecho de forma repentina, es probable que se necesite extraer leche para evitar que los pechos se congestionen y causen molestias. En estos casos, se debe extraer solamente la leche suficiente para aliviar las molestias, sin estimular al cuerpo para producir más. Algunas mujeres encuentran útil el uso de un extractor de leche, mientras que otras prefieren hacerlo de forma manual.
Un masaje suave puede aliviar la congestión y evitar la obstrucción de los conductos, favoreciendo el flujo de leche. Un masajeador de lactancia con calefacción y vibración, como los disponibles en el mercado, puede ayudar a aliviar las molestias y reducir las obstrucciones. Tomar paracetamol o ibuprofeno puede ayudar a aliviar el dolor que pueda presentarse.
Es importante destacar que las pastillas para cortar la leche, como la cabergolina, suelen pautarse durante los primeros días de postparto para evitar la subida de la leche. Sin embargo, después de la fase de instauración de la lactancia (pasadas las primeras semanas), esta medicación resulta casi siempre totalmente ineficaz para cortar la producción de leche, ya que el nivel de prolactina ya ha subido y la producción se regula por la succión del bebé y por factores locales del pecho, siendo mucho menos dependiente de la producción en la hipófisis. Por lo tanto, no se deberían pautar las pastillas para cortar la leche en un destete por sistema.
Emociones y Adaptación Durante el Destete
El destete es un momento de transición emocional para algunas madres, y es natural sentir tristeza al dejar atrás esta etapa. Cuando una madre decide dejar la lactancia, su cuerpo pasa por varios cambios hormonales, físicos y emocionales. Estos síntomas, a veces denominados síntomas posdestete, son la respuesta natural del cuerpo a la reducción o el cese de la lactancia.
El destete implica un cambio del estado hormonal propio de la lactancia, lo que lleva a un proceso de reequilibrio que puede durar varias semanas o incluso meses. Los descensos de oxitocina y prolactina, hormonas que favorecen los sentimientos de apego y calma, pueden provocar temporalmente tristeza, irritabilidad o ansiedad. Para algunas madres, estos cambios pueden desencadenar cambios de humor más graves, especialmente si hay antecedentes de ansiedad o depresión.

La ambivalencia suele ser un sentimiento común. La madre puede estar muy segura de querer destetar y, a las pocas horas, cambiar completamente de opinión. Es normal que haya resistencia o que el niño busque el pecho con más insistencia al principio. El bebé, según la edad que tenga, también transitará muchas emociones en el destete, ya que para muchos niños, el pecho no solo es alimento, sino también seguridad y afecto.
Los ajustes hormonales también pueden influir en la libido, causar fatiga y, a medida que el cuerpo equilibra los estrógenos y la progesterona, los ciclos menstruales pueden ser irregulares, más abundantes o dolorosos durante unos meses después del destete. A medida que descienden los niveles de prolactina, suele reanudarse la ovulación, lo que conduce a un retorno de la fertilidad.
Consideraciones Clave para un Destete Respetuoso y Exitoso
El destete, ya sea diurno o en cualquier otra modalidad, debe ser un proceso muy lento. Lo ideal es ir retirando una toma cada semana, preferiblemente las intermedias, para que el bebé se adapte emocionalmente al cambio y las mamas de la madre no se congestionen. Las últimas tomas que suelen retirarse son las nocturnas.
Para lograr un destete respetuoso, es fundamental que sea un momento de conexión y respeto por las necesidades tanto de la madre como del niño. No hay una edad exacta en la que un bebé deba dejar de lactar, ni una manera única de hacerlo bien.
- Planificación y gradualidad: El destete no debe ser abrupto. El cuerpo de la madre y el bebé necesitan tiempo para adaptarse. Retirar las tomas de forma progresiva ayuda al cuerpo a adaptarse más fácilmente a una menor producción de leche y minimiza las molestias.
- Identificar el motivo de cada toma: Analizar si el bebé busca el pecho por hambre, búsqueda de afecto, refugio, aburrimiento, pereza, bienestar, sueño, frustración, dolor o malestar, puede ayudar a ofrecer alternativas adecuadas.
- Evitar momentos de grandes cambios: No es recomendable iniciar el destete en etapas de grandes transiciones para el bebé, como el inicio de la guardería, la llegada de un hermano o mudanzas, ya que esto puede complejizar el proceso.
- Flexibilidad ante retrocesos: En cualquier tipo de destete, es normal y esperable que se produzcan retrocesos. Por ejemplo, si el bebé se pone enfermo, es natural que la madre quiera ofrecer de nuevo el pecho. Esto no confundirá al bebé ni hará más complicado un futuro intento de destete.
- Apoyo emocional: La madre también debe prestar atención a su cuerpo y sus emociones durante el destete. El apoyo emocional de la familia, amigos y profesionales de la salud puede hacer una gran diferencia.
Finalmente, cada familia tiene su propio ritmo y circunstancias. La información proporcionada en este artículo tiene únicamente fines informativos generales, y no constituye asesoramiento, diagnóstico ni tratamiento médico. Solicite siempre el consejo de su médico u otro profesional sanitario cualificado en relación con cualquier afección médica.