La Audiencia Nacional ha emitido una sentencia crucial en el caso conocido popularmente como la "trama de los cordones umbilicales" o "de las células madre". Esta resolución judicial condena al principal responsable de la estafa y establece indemnizaciones para las familias afectadas, además de definir las responsabilidades civiles de las empresas involucradas.
El Fraude de la Crioconservación de Células Madre
Alcance y magnitud de la estafa
Entre los años 2009 y 2011, un total de 349 familias, en su mayor parte de Murcia, pero también de otras provincias del sureste español, fueron víctimas de una estafa. Estas familias habían contratado la crioconservación de células madre de sus hijos recién nacidos con la esperanza de poder afrontar en un futuro posibles enfermedades, como una leucemia. Sin embargo, tiempo después, descubrieron con consternación que los cordones umbilicales que contenían estas valiosas células habían sido arrojados a la basura.

La confesión del principal responsable
El acusado, Raúl Conejero, principal responsable de esta estafa, confesó su responsabilidad en los hechos durante la primera sesión del juicio. Llegó a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y las acusaciones particulares, por el cual reconoció los cargos y aceptó una pena de cuatro años y medio de prisión por delitos de estafa y falsedad documental, una reducción significativa frente a los nueve años solicitados inicialmente por el Ministerio Público.
Básicamente, Conejero admitió que, tras contratar con las familias la conservación de los cordones umbilicales, no cumplía con los compromisos adquiridos. Esto ocurría bien porque no enviaba el material biológico al laboratorio donde se debían conservar las células madre, bien porque no pagaba a una tercera empresa, ubicada en Alemania, los costes de la conservación de las muestras.
La Condena de la Audiencia Nacional
Penas y responsabilidades civiles
La Audiencia Nacional, en su sentencia notificada a todas las partes del proceso, condena a Raúl Conejero a cuatro años y medio de prisión. Además, la resolución actúa contra una mercantil que utilizó para cometer el fraude, Representaciones Biomédicas del Levante SL, la cual ha sido declarada responsable civil directa de los daños. También se establece la responsabilidad civil subsidiaria contra los laboratorios Stem Cell.
En concepto de daños morales, las familias estafadas recibirán 10.000 euros. Igualmente, recuperarán las cantidades que abonaron en su día por ese servicio, que oscilan entre los 1.900 y los 2.200 euros.

El papel de los laboratorios Stem Cell
La declaración de responsabilidad civil subsidiaria de los laboratorios médicos Stem Cell fue una de las cuestiones más complejas del procedimiento. El letrado Evaristo Llanos Sola, quien representó legalmente a varios de los damnificados, expresó su satisfacción por esta resolución, destacando que el tribunal asumió la tesis defendida en su informe definitivo.
En dicho informe, el penalista argumentó que Raúl Conejero no actuaba como un mero agente comercial de Stem Cell, sino que ejercía como un auténtico representante de la mercantil, obligando a Stem Cell a responsabilizarse de su actuación y a adoptar medidas ante las irregularidades en las que incurrió.
La sentencia expone que Conejero trabajó como representante comercial de este laboratorio, especializado en la crioconservación del cordón umbilical, para Valencia, Murcia y algunas zonas de Castilla-La Mancha entre 2007 y 2011. Sin embargo, desde esta posición, conseguía clientes para su propio "negocio". La sentencia señala que "no consta se tomasen medidas en previsión de que el agente pudiera seguir actuando motu proprio al margen de su principal, como a la postre ocurrió y llegó a conocer entonces el gerente de Stem Cell SA". Concluye que, por más que su actividad delictiva "defraudara la confianza" de la empresa, esto "no obstaculiza la conceptuación como tercero responsable civil de la persona jurídica por cuenta de la cual actuaba".
3 elementos para determinar la responsabilidad civil
Detalles del Modus Operandi
Además de no enviar o no pagar por la conservación del material biológico, Conejero recurrió a la falsedad documental. Según explicó la fiscalía, "simulaba la firma de los médicos de los laboratorios, en certificados con los resultados de los análisis de células madre de sangre del cordón umbilical extraído durante el parto".
Para dar credibilidad a su esquema, el condenado contrató a una persona "quien desconocía la verdadera actividad del acusado" para que confeccionara distintas páginas web y dominios "con los que simular la existencia de una empresa con solvencia dedicada a la crioconservación de células madre". Conejero, que cobraba entre 1.800 y 2.200 euros por el servicio, había atesorado experiencia en esta materia tras trabajar para la empresa Stem Cell S.A., especializada en preservación de muestras biológicas.