La historia de Salvador, un bebé prematuro que llegó al mundo en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, es un testimonio de lucha, superación y el inestimable apoyo de su familia y el equipo médico. Tras más de cinco meses en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, Salvador ha conseguido un hito que el hospital ha celebrado de una manera muy especial: con una ceremonia de graduación.
La Lucha de Salvador: Desde las 24 Semanas de Gestación
Salvador tuvo prisa por llegar al mundo, naciendo a las 24 semanas de gestación en un parto gemelar. Su peso al nacer fue de tan solo 500 gramos, o según otras fuentes, 510 gramos. Su hermano gemelo, lamentablemente, falleció al poco de nacer. El pequeño llevaba ingresado cinco meses y 12 días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Neonatología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, un tiempo que su madre, Noelia, describe como una "montaña rusa" de emociones, con momentos muy duros pero también con alegrías por cada pequeña mejoría.

Durante las seis primeras semanas de vida de Salvador, sus padres, Enrique y Noelia, no podían cogerle en brazos. A pesar de esta dificultad, no se rindieron y le cantaban y le metían la mano en la incubadora, ya que en los niños prematuros la presencia de sus padres suele hacer que mejoren sus niveles de oxígeno y saturación. Esto se consigue normalmente con el "método canguro", al poner al bebé sobre la piel de su padre o de su madre, pero en esas seis primeras semanas no se podía practicar debido al estado extremadamente delicado del bebé.
El camino hasta aquí no ha sido fácil. Salvador se ha tenido que enfrentar a muchos problemas, como complicaciones respiratorias que obligaron a que tuviera que recibir ventilación artificial para poder respirar. Sus pulmones eran muy inmaduros y, aunque sufre una displasia broncopulmonar crónica, el bebé ha evolucionado favorablemente.
Un Paso Crucial: De la UCI a Cuidados Intermedios
El pasado 30 de noviembre, Salvador salió de la UCI para pasar a la Unidad de Cuidados Intermedios. Esta unidad acoge a pacientes que previsiblemente tienen un bajo riesgo de necesitar medidas terapéuticas de soporte vital, pero que requieren más monitorización y cuidados de enfermería de los que pueden recibir en una planta de hospitalización convencional. Ahora, el próximo reto de Salvador es aprender a comer por sí mismo, ya que desde que nació se alimenta con una sonda nasogástrica. Sus padres bromean con la fecha en la que por fin podrán llevarle a casa, un optimismo que han logrado contagiar al equipo médico que cuida de su hijo.
La Original Celebración: Una Graduación en Valentía
El paso de Salvador a cuidados intermedios supuso un momento especial en el Hospital Gregorio Marañón. El centro decidió festejarlo preparando una fiesta, una de graduación, en homenaje al pequeño y a sus padres. Salvador lució un birrete azul con su nombre y recibió un diploma elaborado por una doctora del centro. La pequeña habitación en la que Salvador estuvo ingresado durante más de cinco meses estaba preparada para la ocasión, con la cuna adornada con globos y corazones. Este gesto del hospital emocionó profundamente a los padres.

Orígenes de la "Graduación" para Prematuros
La idea de "graduar" a los bebés prematuros, aunque cada vez más común en España, tiene su origen en Estados Unidos. En 2017, Melissa Jordan, una enfermera de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en Carolina del Norte, decidió celebrar la partida de un bebé prematuro que pasó 62 días en la UCI. El pequeño fue vestido con un birrete y un cartel que decía "graduado de la UCI". El acontecimiento inspiró a Jordan a continuar con estas ceremonias, que simbolizan el final de una etapa y el principio de otra, reconociendo el esfuerzo y la consecución de un objetivo.
Bebés prematuros: una gran lucha por la vida
El Apoyo Incondicional de los Padres: Enrique y Noelia
En el caso de Salvador, el equipo médico quiso agradecer a sus padres, Enrique y Noelia, la gran involucración que han tenido con su hijo desde que nació. Los padres de Salvador no han parado de luchar por su pequeño, acompañándole prácticamente en todo momento, a pesar de tener que conciliarlo con el cuidado de su hija mayor, que solo tiene tres años. "Necesitábamos estar a su lado, es nuestro bebé. No puedes dejar de estarlo todo el tiempo que sea posible. Y más cuando intuyes que le ayuda a mejorar. Lo notas en los monitores, cómo cambian los valores cuando llegas o cuando le coges", asegura su padre Enrique.

Enrique y Noelia colaboraron activamente con enfermeros y enfermeras, ayudando en lo que pudieron y, pese a la difícil situación, "nunca han tenido un mal gesto ni una mala palabra". Ana Moro, jefa de la UVI de pediatría, destaca que "estos padres han sido muy especiales, se han involucrado especialmente y han sido una ayuda y un apoyo fundamental también para nosotros". El doctor Manuel Sánchez Luna, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, afirma que "esta pequeña fiesta es para ellos, han sido parte del tratamiento de su hijo".
La Perspectiva del Equipo Médico: Alegría y Reconocimiento
El Hospital Gregorio Marañón suele celebrar la salida de la UCI de los bebés prematuros. El jefe de Servicio de Neonatología explica que este tipo de eventos "son necesarios" para que todo el equipo humano pueda "respirar profundo por haberlo conseguido y agradecerles que las cosas se han hecho bien y encima han ido bien". Añade que "es necesario que los profesionales vean un momento agradable, de alegría y de satisfacción".

Los especialistas de la UCI de Neonatología han confesado estar muy "contentos por su niño, que ha estado muy malito y ha sido muy pequeño". Admiten que van a echar de menos a Salvador y a sus padres, aunque saben que les volverán a ver, incluso cuando consiga el alta definitiva, porque "los papás luego vienen y hace mucha ilusión". La simbiosis entre el equipo humano de profesionales, la alta tecnología y los padres es fundamental para la recuperación de niños prematuros, donde un elemento nunca anula al otro, sino que son necesarios y complementarios.
Salvador es uno de los niños que más ha permanecido en cuidados intensivos en el Gregorio Marañón, un hospital referente en el tratamiento de niños prematuros. El doctor Sánchez Luna recibió el premio Patuco de Honor por la inestimable labor de esta unidad con los bebés prematuros, un reconocimiento a su dedicación.
La Realidad de la Prematuridad en Cifras
La historia de Salvador resalta la importancia de la atención y los recursos dedicados a los bebés prematuros. En España, nacen cada año unos 23.000 niños prematuros, es decir, antes de la semana 37, y representan el 75% de los ingresos hospitalarios en neonatos, según los últimos datos ofrecidos por la Sociedad Española de Neonatología (SENeo).
A nivel europeo, son 500.000 los bebés que nacen anualmente de forma prematura. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prematuridad es la principal causa de defunción en los niños menores de cinco años, y provocó cerca de un millón de muertes en 2013. Cada año nacen 15 millones de bebés antes de tiempo en el planeta, lo que subraya la magnitud de este desafío global y la importancia de historias de éxito como la de Salvador.