Si te encuentras inmersa en un tratamiento de Reproducción Asistida o lo estás considerando, es fundamental comprender el papel de los ovocitos y los cuerpos polares. Estas células son protagonistas esenciales en el proceso de creación de una nueva vida.

¿Qué es un Ovocito?
Un ovocito es la célula reproductora femenina, también conocida como gameto femenino. Junto con el espermatozoide (gameto masculino), su fusión dará lugar a un futuro embrión. Los ovocitos se generan en los ovarios, específicamente dentro de los folículos, a través de un proceso llamado ovogénesis.
Es el precursor de un óvulo maduro y, para que pueda ser fecundado, necesita completar una compleja división celular conocida como meiosis.
Formación y Maduración de los Ovocitos
La ovogénesis es un proceso que se desarrolla en dos fases principales: durante el desarrollo fetal y en la pubertad.
- Desarrollo Fetal: En esta etapa se forman los ovocitos primarios. Todas las mujeres nacen con un número determinado de ovocitos (aproximadamente un millón), que se crean antes del nacimiento. Tras el nacimiento, la formación de ovocitos se detiene hasta la pubertad.
- Pubertad: Con la llegada de la adolescencia y la primera menstruación, se reanuda la división celular (meiosis). El ovocito primario aumenta de tamaño y se divide en dos células: el ovocito secundario y el primer cuerpo polar. Una vez finalizada la meiosis, se crea el segundo corpúsculo polar y el ovocito se convierte en un óvulo maduro. Este óvulo maduro es liberado por el ovario durante la ovulación y está disponible para ser fecundado.
Se estima que las mujeres llegan a la adolescencia con entre 300.000 y 500.000 ovocitos. De estos, solo entre 300 y 500 madurarán y serán liberados durante la ovulación a lo largo de su vida fértil. La cantidad de ovocitos no aumenta, sino que se reduce naturalmente con el tiempo.
Función Principal de los Ovocitos
La principal función de los ovocitos es producir un óvulo maduro que pueda ser fecundado por el espermatozoide durante la ovulación. La fecundación da lugar a la formación del cigoto, la célula que, tras la unión del óvulo maduro y el espermatozoide, se desarrollará en un embrión y, posteriormente, en un embarazo. Si la fecundación no ocurre, el óvulo maduro se desintegra y se pierde con la menstruación.
Ovocitos Maduros e Inmaduros: Una Diferencia Crucial
En el contexto de la reproducción asistida, es común escuchar preguntas como "¿Cuántos ovocitos han salido en la punción?" o "¿Cuántos son maduros?". La distinción entre ovocitos maduros e inmaduros es crucial para el éxito del tratamiento.
- Ovocitos Maduros (Metafase II - MII): Son aquellos que han completado el proceso de maduración y están listos para ser fecundados. Se caracterizan por la presencia de una pequeña estructura esférica denominada primer corpúsculo polar. Esta estructura indica que el ovocito ha alcanzado la madurez nuclear. También es importante que el ovocito alcance una maduración citoplasmática coordinada.
- Ovocitos Inmaduros: Son aquellos que no han superado los procesos de división celular y no han completado su maduración. No pueden ser fecundados. Se pueden encontrar en un estadio de madurez previo, como ovocitos en metafase I (MI) o en profase I (vesícula germinal, VG). Aunque los ovocitos en metafase I pueden ser cultivados en el laboratorio para intentar que completen la meiosis in vitro y liberen el corpúsculo polar, no todos los ovocitos crecerán y madurarán a la misma velocidad durante la estimulación ovárica para Fecundación in Vitro. Es importante destacar que un ovocito maduro no garantiza la fecundación, solo lo convierte en un candidato viable.
El momento en que se determina si un ovocito recuperado es maduro o no es al retirar las células que lo rodean (decumulación). En este proceso también se pueden observar otras alteraciones morfológicas, como vacuolas o granulosidades, que proporcionan información sobre la calidad ovocitaria.
Los Cuerpos Polares: Indicadores Esenciales
El corpúsculo polar (o cuerpo polar) es una pequeña célula no funcional que se produce durante la meiosis. Contiene un núcleo, pero su citoplasma es escaso. La aparición del primer corpúsculo polar es un indicador de que el óvulo está maduro y apto para ser fecundado, caracterizando a los ovocitos en metafase II.
Reproducción Sexual: La Ovogénesis
Comprobación de la Fecundación y los Cuerpos Polares
La comprobación de la fecundación de los ovocitos se realiza entre las 16 y 18 horas después de la inseminación por FIV o ICSI (D+1). Para una fecundación normal, los ovocitos deben presentar dos pronúcleos (PN) y dos corpúsculos polares (CP), lo que se representa como 2PN+2CP.
Sin embargo, pueden ocurrir alteraciones en la extrusión del segundo corpúsculo polar y/o en la formación de los pronúcleos, lo que lleva a una fecundación anómala y, en la mayoría de los casos, al descarte de estos cigotos.
Cigotos 1PN+2CP: Un Desafío en Reproducción Asistida
La presencia de un solo pronúcleo en un cigoto (1PN+2CP) tiene una incidencia entre el 2.7% y el 5.6%. Tradicionalmente, la presencia de un solo pronúcleo indicaba que el cigoto era haploide (23 cromosomas) y, por lo tanto, no viable ni transferible. En el 80% de los casos, esta haploidía es resultado de una forma de partenogénesis, donde el óvulo se activa sin que el espermatozoide contribuya con su ADN (ginogénesis).
Avances en el Manejo de Cigotos 1PN
Hasta hace unos años, los cigotos con fecundación anormal se descartaban. Sin embargo, diversos trabajos han demostrado que embriones derivados de cigotos 1PN han dado lugar al nacimiento de niños sanos. Por ello, se ha propuesto que estos embriones no deben ser descartados, sino considerados para transferencia.
Según los criterios de la Asociación Española para el Estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR) de 2015 (y actualizados en 2018):
- Cigotos 1PN derivados de FIV: Se aconseja dejarlos en cultivo extendido hasta blastocisto, ya que un 80% de ellos son blastocistos diploides.
- Cigotos 1PN derivados de ICSI: Se aconseja descartarlos, ya que solo un 20% de ellos, si evolucionan, serían embriones euploides.
No obstante, la decisión final sobre el cultivo de estos embriones queda a criterio de cada laboratorio.
Morfocinética y Análisis Genético
El estudio de la morfocinética, gracias a los sistemas Time-lapse (STL), ha aportado información valiosa al permitir la observación continua de los fenómenos de fecundación, incluyendo la extrusión del segundo CP, la aparición de los PN, su fusión y desaparición, y el posterior desarrollo embrionario.
El tamaño del 1PN puede indicar si contiene genomas masculino y femenino; aquellos con un área pronuclear grande (≥ 710 μm2) o un diámetro ≥ 31 μm, tienen un potencial de desarrollo similar al de los cigotos 2PN. La monitorización time-lapse también permite diferenciar el pronúcleo originado por espermatozoides y ovocitos por su proximidad al segundo cuerpo polar, con diferentes características morfocinéticas y morfométricas reportadas.
Un estudio de Wei et al. (2022) mostró una alta precisión en la formación de un cigoto 1PN cuando la fusión del espermatozoide ocurre dentro de los 17-18 μm del punto de extrusión del segundo cuerpo polar.
A día de hoy, la determinación de la ploidía del 1PN solo es posible mediante estudios genéticos.
Importancia del Diagnóstico Genético
Los avances en genética, como la biopsia de trofoectodermo seguida del Test Genético Preimplantacional para Aneuploidías (PGT-A) con secuenciación de última generación (NGS) y el análisis de los polimorfismos de ADN, revelan si los embriones de 1PN son verdaderamente haploides o si se ha producido una fecundación normal. Identificar los embriones derivados de 1PN euploides proporciona blastocistos euploides adicionales, lo cual es de gran valor en casos de pronóstico desfavorable.
También se recomienda realizar pruebas prenatales no invasivas (NIPT) entre las 9 y 10 semanas de gestación o un diagnóstico prenatal (como una muestra de vellosidades coriónicas a las 11-12 semanas o una amniocentesis a las 15 semanas) para confirmar la normalidad cromosómica del feto.
Si bien la evidencia sobre los embriones derivados de 1PN aún presenta variabilidad debido a la heterogeneidad de los estudios y el desconocimiento de los resultados de los niños nacidos, expertos como C. Ussher (Genea, Melbourne) han compartido su experiencia con más de 18.802 ciclos, señalando que no todos los embriones derivados de cigotos 1PN son anormales. Consideran su utilización en la rutina del laboratorio después de aplicar los test adecuados, como PGT-A y herencia biparental, para obtener embriones euploides adicionales, especialmente en casos de pobre pronóstico. Esto implica un esfuerzo considerable por parte del laboratorio, incluyendo análisis genéticos, información a pacientes y el cultivo extendido hasta blastocisto, considerando estos embriones como adicionales, no prioritarios para transferir.