El debate sobre la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) ha recorrido el siglo XX y se mantiene relevante en la actualidad. Rusia fue el primer Estado en legalizarlo sin restricción de causales hace más de cien años, sentando un precedente histórico a nivel mundial. Este artículo explora la evolución de las políticas de aborto en Rusia, desde su primera legalización hasta las normativas y discusiones actuales, en el marco de un contexto internacional.
Los Inicios: El Decreto Ruso de 1920
El Aborto Antes de la Revolución
Desde 1885, el Código Penal ruso definía al aborto como un "acto premeditado de asesinato", conllevando castigos severos. Los anticonceptivos eran entonces poco frecuentes e inseguros, abarcando desde el lavado vaginal con agua y el coito interrumpido, hasta la utilización de vinagre, soluciones químicas, yodo, glicerina o alumbre de quinina en polvo. Muchas mujeres acudían a parteras (conocidas como babki o povitukhi) para terminar sus embarazos de forma clandestina, o recurrían a métodos peligrosos como plumas de ganso o tubos de metal. A principios del siglo XIX, algunos médicos y juristas comenzaron a proponer reformas para evitar la elevada cantidad de muertes que conllevaban estos métodos peligrosos. El movimiento para legalizar el aborto y fomentar la anticoncepción surgió principalmente desde el ámbito médico, con el Tercer Congreso de la Sociedad Pirogov iniciando la discusión sobre la despenalización en 1889. Datos estadísticos de principios del siglo XX sugieren que las leyes estrictas rara vez se aplicaban, con un aumento significativo de abortos clandestinos en ciudades como Moscú y San Petersburgo entre 1897 y 1914.
La Legalización Post-Revolución de 1917
No fue hasta después de la Revolución de 1917 que la práctica fue legalizada. El gobierno soviético no veía el aborto con buenos ojos inicialmente, creyendo que la mejor forma de abordar el problema de los embarazos no deseados era con guarderías, casas cuna, planificación familiar y clínicas de maternidad. Sin embargo, los funcionarios eran conscientes de que ninguna ley punitiva había tenido éxito y que las perjudicadas eran las más pobres. La legalización del aborto en la Rusia revolucionaria se produjo en un contexto de transformaciones sociales radicales impulsadas por el gobierno bolchevique. El 18 de noviembre de 1920 fue publicada la resolución de los Comisariados del Pueblo de Salud y de Justicia, titulada “Sobre la protección de la salud de las mujeres”, que permitía la interrupción voluntaria del embarazo de forma gratuita y en hospitales públicos. El texto denunciaba que muchas mujeres resultaban víctimas de “charlatanes mercenarios y a menudo ignorantes”, refería a tasas de infección que llegaban al 50 % y alertaba que el 4 % de las pacientes morían.
Así vivían las mujeres en la Unión Soviética - Televisa News
Según el decreto, el feto no era considerado una persona con derechos, eximiendo a la mujer que abortara de procesamiento. Las mujeres podían abortar por su sola decisión, presentándose ante una oficina de tipo ministerial para solicitarlo. Se indicaba que el procedimiento debía realizarse únicamente en hospitales públicos para garantizar condiciones asépticas. Wendy Goldman, en "La mujer, el Estado y la revolución", señala que una vez obtenido el permiso, la operación era relativamente segura. Casi un 50% de las mujeres abortaban por pobreza, un 15% por decisión de no tener más hijos y un 12% por problemas de salud. La falta de métodos anticonceptivos hacía del aborto una práctica muy común.
Alejandra Kollontai, destacada dirigente bolchevique, argumentaba que la legalización era necesaria porque, mientras no se aseguraran las condiciones de vida de las mujeres, los abortos seguirían practicándose clandestinamente, poniendo en riesgo su salud. Los bolcheviques buscaban evitar la clandestinidad y esperaban que la necesidad de recurrir al aborto disminuyera a medida que las conquistas de la Revolución mejoraran la vida material y permitieran a las mujeres tener hijos en mejores condiciones.
Reversión y Re-legalización del Aborto en la URSS
La Prohibición Durante el Estalinismo (1936-1955)
En 1936, el estalinismo, consolidado en el poder, volvió a criminalizar esta práctica y a priorizar la maternidad a toda costa. El 27 de junio de 1936, el Comité Ejecutivo Central de la Unión Soviética declaró ilegal el aborto, debido a preocupaciones sobre el crecimiento de la población y los peligros médicos del procedimiento. La ley, titulada "Decreto sobre la prohibición del aborto, la mejora de la ayuda material a las mujeres en el parto, el establecimiento de la asistencia estatal a los padres de familias numerosas y la extensión de la red de hogares de ancianos, guarderías y jardines de infancia, el endurecimiento de las sanciones penales por la falta de pago de la pensión alimenticia y sobre ciertas modificaciones en la legislación sobre el divorcio", permitía el aborto solo en caso de amenaza para la salud de la mujer. Se suprimió la sección femenina del Comité central del Partido Bolchevique, restituyó la figura del “hijo ilegítimo” y criminalizó la prostitución y la homosexualidad, eliminando cuatro conquistas fundamentales de los primeros años de la revolución. En 1944 se creó la orden de la “Gloria Maternal” para mujeres con siete a nueve hijos y el título de “Madre heroica” para aquellas con más de diez. Esta política restrictiva, sin embargo, no logró el aumento esperado de la natalidad y llevó a un aumento del aborto clandestino, con complicaciones e infertilidad para muchas mujeres.
A pesar de la prohibición, las tasas de aborto se mantuvieron altas, y las leyes antiaborto resultaron solo marginalmente más aplicables que en la época zarista. Los babki continuaron ejerciendo su oficio, y era difícil distinguir entre abortos espontáneos y clandestinos en los hospitales.
La Nueva Legalización en 1955 y sus Consecuencias
Después de la muerte de Stalin en 1953, el gobierno soviético revocó las leyes de 1936 y emitió una nueva ley sobre el aborto en 1955. Este decreto justificaba el cambio de política por "las medidas llevadas a cabo por el Estado soviético para fomentar la maternidad y proteger la infancia, así como el crecimiento ininterrumpido de la conciencia y la cultura de las mujeres". A finales de la década de 1950 y 1960, se estima que la Unión Soviética tenía una de las tasas de aborto más altas del mundo, superando a menudo el número de nacimientos. Una encuesta realizada entre 1958 y 1959 a 26.000 mujeres que buscaban abortar reveló que la mayoría eran casadas y ya tenían hijos. Las razones principales para el aborto incluían la necesidad material, falta de espacio o problemas familiares.
A principios de los 80, el plazo legal para abortar se amplió de 12 a 24 semanas; más tarde se prolongó a 28 semanas si se alegaban razones sociales (muerte del marido durante el embarazo, divorcio…).
El Aborto en la Federación Rusa Actual
Disminución de las Tasas de Aborto y Políticas Natalistas
Los primeros años de la Federación de Rusia se caracterizaron por la disminución de las tasas de fecundidad y aborto, y por el aumento del acceso a los métodos anticonceptivos preventivos. A pesar de que la política oficial de la Unión Soviética al momento de su colapso era favorable a la planificación familiar, los anticonceptivos no estaban generalmente disponibles, dejando al aborto como la principal forma de regulación familiar. La legalización de los "miniabortos" (abortos por aspiración endouterina) en 1988, que eliminó la estadía hospitalaria de tres días, contribuyó a esta tendencia. La falta de fiabilidad en la calidad y disponibilidad de opciones anticonceptivas, así como el cierre de fábricas de condones y DIU, ralentizaron la disminución de las tasas de aborto en la década de 1990. Para el año 2000, el número de abortos anuales en Rusia se había reducido a la mitad, aunque la proporción de abortos en relación con los nacidos vivos apenas disminuyó.
En 2007, por primera vez desde la década de 1950, el número de nacimientos en Rusia superó al de abortos, con 92 abortos por cada 100 nacimientos. Para 2012, los abortos bajaron a 935.500 (56 por cada 100 nacimientos), y en 2018 se redujeron a 661.000, una disminución significativa respecto a los 2.138.800 registrados en 2000.

Desafíos y Debates Actuales
En la actualidad, el aborto es legal en Rusia dentro de las primeras 12 semanas de gestación como procedimiento electivo y, en circunstancias especiales, en etapas posteriores. Sin embargo, persisten debates y presiones para restringir su acceso.
Oleg Apolijin, especialista jefe en reproducción del Ministerio de Salud ruso, ha propuesto retirar el aborto de las prestaciones cubiertas por el seguro médico obligatorio y crear centros especiales fuera del sistema de salud para realizar tales procedimientos. La oposición al aborto en Rusia, incluyendo a las principales organizaciones religiosas del país, es creciente. El patriarca ortodoxo Kirill ha solicitado en reiteradas ocasiones el derecho de los médicos a negarse a realizar un abortos por motivos de conciencia y que el seguro médico obligatorio deje de sufragarlos a cargo del presupuesto estatal.
Las organizaciones religiosas también brindan apoyo. En los últimos nueve años, se han abierto más de 200 centros de ayuda humanitaria y refugios para mujeres en situación difícil, donde reciben cunas, cochecitos, productos para el cuidado del bebé, comida y ropa de forma gratuita. Desde 2015, el Departamento de Caridad sinodal de la Iglesia Ortodoxa Rusa y la ONG “Por la Vida” desarrollan el programa “Salva la vida”, que asesora a mujeres en riesgo. En 2017, “Por la Vida” recogió un millón de firmas a favor de la prohibición total del aborto en el país.
En 2003, las leyes relativas al acceso al aborto se endurecieron por primera vez en cincuenta años. El presidente ruso Vladímir Putin, aunque ha dicho que prohibir el aborto no mejoraría la situación demográfica del país y podría empujar a las mujeres a abortos ilegales o en el extranjero, promueve incentivos financieros natalistas en nombre de los “valores tradicionales” y patrióticos. En algunas regiones, existen recompensas financieras para los médicos que consiguen convencer a una paciente de no abortar. En enero de 2019, la Duma (parlamento ruso) formó un grupo de trabajo para examinar las propuestas legislativas de la Iglesia Ortodoxa, incluida la eliminación de los abortos del sistema de seguro médico obligatorio.