La Liebre Ibérica, científicamente conocida como Lepus granatensis, es una especie singular dentro del grupo de las liebres españolas. Con un porte discreto y características propias que la diferencian de sus parientes, esta liebre se destaca por ser la más pequeña de su género y por sus rasgos corporales adaptados a un estilo de vida ágil en distintos entornos de la Península Ibérica.

Características Físicas y Morfológicas
La Liebre Ibérica presenta un tamaño reducido en comparación con otras liebres de la región. Su cuerpo se caracteriza por unas extremidades posteriores muy desarrolladas, ideales para realizar saltos largos y rápidos. Las orejas largas resaltan en su silueta, con los extremos pintados en negro, lo que le confiere un aspecto inconfundible. Su pelaje muestra tonalidades pardo-amarillentas en el dorso, mientras que la parte ventral es de un blanco puro. Asimismo, destaca una mancha blanca en la parte posterior de las extremidades, detalle que contribuye a su inconfundible identidad visual. Los valores de las medidas corporales se redondean alrededor de los 45-47 cm en longitud y su peso oscila aproximadamente entre los 2 y 3 kilos, siendo ligeramente mayores en las hembras.
Hábitat y Distribución
La distribución de la Lepus granatensis abarca una extensa área en la Península Ibérica, aunque presenta algunas limitaciones específicas en ciertos sectores del norte y noreste.
Distribución Geográfica en España
La Liebre Ibérica se extiende por gran parte de España, exceptuando una franja que va de oeste a este, abarcando zonas del norte de León, parte de Asturias y seccionando áreas del País Vasco. Su límite oriental se sitúa en la desembocadura del río Ebro. Existen registros al norte de este río que amplían, en ocasiones, la zona conocida, aunque dichos casos pueden corresponder tanto a dispersión natural como a introducciones cinegéticas o errores de identificación.
Tipos de Hábitat
Esta especie se adapta a una amplia variedad de hábitats, mostrando preferencia por los espacios abiertos. Se puede encontrar en agrosistemas y zonas de matorral ralo, características de los paisajes del sur de la Península. En el norte, habita en matorrales de pie de monte en diferentes etapas de sucesión y pastizales de montaña, mientras que en el sur se le observa con frecuencia en extensas campiñas y olivares.

Alimentación
La Lepus granatensis mantiene una dieta basada principalmente en gramíneas, que constituyen más del 70 % de su alimentación. Esta preferencia se mantiene estable independientemente de la altitud o región en la que se encuentre. Además, en determinadas circunstancias, complementa su dieta con el consumo ocasional de plantas leñosas, de las que obtiene frutos, tallos o cortezas.
Es una especie de hábitos nocturnos, por lo que suele alimentarse al anochecer o durante la noche. En las zonas donde es más abundante, no es raro ver a varios individuos compartiendo los mismos espacios de alimentación, incluso cerca de otros herbívoros como conejos o ganado doméstico. Este comportamiento, sin embargo, no implica una organización social estable, ya que la especie es en esencia solitaria.
Reproducción: Un Ciclo Vital Singular
El ciclo reproductivo de la Liebre Ibérica está directamente condicionado por el clima y la disponibilidad de alimento vegetal, factores que influyen en la intensidad de su actividad reproductiva. Aunque tiene la capacidad de reproducirse durante todo el año, los periodos más activos se concentran entre febrero y junio.
Gestación y Características Reproductivas Únicas
El periodo de gestación dura unos 43 días. La liebre presenta tres características peculiares o exclusivas que no tienen lugar en otros mamíferos. Una de ellas es la reabsorción o desaparición física de los embriones que hayan muerto, que nunca se expulsan sino que se reabsorben. La madre actúa como si nada hubiese ocurrido y, de hecho, producirá leche en su momento. Este fenómeno de reabsorción embrionaria es crucial para la supervivencia de la especie en condiciones ambientales adversas, ya que evita la pérdida de energía y recursos en gestaciones inviables.
Cómo se produce la fecundación | Animación 3D
El segundo fenómeno, más curioso y sorprendente aun, es la superfetación. Esta consiste en la posibilidad de que una hembra de liebre ya fecundada y gestando pueda ser de nuevo fecundada, desarrollando entonces dos embarazos diferentes y superpuestos, que conducirán a dos partos también distintos. Esto no se da normalmente, pues si cuando ocurre la segunda fecundación queda poco tiempo para el parto de la primera, los embriones de la segunda inician su crecimiento una vez nacidos los lebratos.
Tamaño de Camada y Supervivencia de las Crías
El número de gestaciones por hembra y año va desde las dos de las más jóvenes hasta las cinco de las adultas, en años de bonanza climatológica. La hembra alumbra a sus pequeños en una cama preparada para la ocasión, tapizada con frecuencia de pelo por la propia madre, que suelen excavar en un lugar tranquilo. Normalmente nacen de dos a cuatro crías, excepcionalmente hasta siete, aunque se han llegado a encontrar más fetos (hasta 10) al examinar algunas hembras muertas. Lo más habitual es que, con independencia de la edad de la madre, el primer parto anual sea el menos numeroso.
Los lebratos, a diferencia de los conejos, nacen cubiertos de pelo y con los ojos abiertos, ya que esto es imprescindible para valerse por sí mismos lo antes posible. La madre no se separa de ellos los primeros seis días, después lo hace varias veces al día. La inmovilidad de las crías hace que pasen desapercibidas de los depredadores. A pesar de todo, son muchos los lebratos que mueren en las primeras semanas de vida al ser descubiertos por urracas, cornejas, cuervos, zorros y otros especialistas.
Al igual que en otras especies de lagomorfos, las hembras pueden experimentar reabsorción embrionaria si las condiciones ambientales no son favorables. A pesar de la alta mortalidad en épocas difíciles, especialmente en entornos como Doñana, donde se han registrado pérdidas de hasta un 80 % en adultos, también existen casos de ejemplares que han superado los cinco años en libertad.
Madurez Sexual y Longevidad
La edad de madurez sexual está en torno al año. La media de vida de la liebre ronda los ocho años, aunque en casos excepcionales pueden sobrepasar los doce.
Amenazas y Conservación
La Lepus granatensis es una especie de caza menor muy valorada, con más de un millón de ejemplares cazados anualmente en España. Sin embargo, su situación es cada vez más inestable en determinadas regiones, como Asturias, donde se sospecha que está en regresión. La gestión racional de sus poblaciones y la identificación de factores negativos son clave para su aprovechamiento sostenible como recurso cinegético.
Dentro de las actividades de fomento y mejora que debieran aplicarse para gestionar, de forma racional, las poblaciones autóctonas, se destaca la creciente tendencia a la introducción de la liebre en sistemas extensivos y semiextensivos de producción animal debido a la gran demanda de animales para la caza. En espera de futuras experiencias científicas en este campo, se ha realizado una clasificación de los sistemas de cría existentes en España, así como un primer análisis de su potencial productividad, con el objetivo de proponer a esta actividad como alternativa viable económica y ecológicamente asumible en aquellos entornos mesetarios y zonas desfavorecidas que reúnan las características mínimas para la crianza de la especie.
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