La endometriosis es una enfermedad de naturaleza benigna en la que un tejido uterino crece fuera de este, en forma de pequeños implantes, en la pelvis o el peritoneo. Estos implantes pueden ser infiltrantes (profundos) o superficiales, según explica Alejandro Pérez Fidalgo, médico adjunto del Servicio de Oncología del Hospital Clínico de Valencia e investigador del Instituto de Investigación Sanitaria (INCLIVA).

¿Qué es la Endometriosis?
La endometriosis es una afección en la que las células similares al revestimiento del útero (endometrio) crecen fuera del útero. Frecuentemente, esta condición afecta el tejido pélvico y puede involucrar los ovarios y las trompas de Falopio, así como órganos cercanos como el intestino y la vejiga. Durante el ciclo menstrual, o menstruación, este tejido responde a las hormonas, y debido a su ubicación, suele derivar en dolor.
La endometriosis provoca irritación en los tejidos circundantes, lo que puede llevar al desarrollo de cicatrices y fibras adhesivas que unen los tejidos. En algunos casos, la endometriosis puede formar quistes en los ovarios, conocidos como endometriomas.
Causas y Factores de Riesgo
La causa exacta de la endometriosis aún no se conoce con certeza, aunque existen algunas posibles explicaciones sobre por qué el tejido similar al endometrio crece fuera de su lugar. Una de las teorías es la menstruación retrógrada, donde la sangre menstrual fluye de regreso a través de las trompas de Falopio hacia la cavidad pélvica, en lugar de salir del cuerpo. Esta sangre contiene células endometriales que pueden adherirse a las paredes de la pelvis y a las superficies de los órganos pélvicos. Otras teorías incluyen:
- Transformación de células peritoneales.
- Cambios en las células embrionarias.
- Complicaciones con una cicatriz quirúrgica.
- Transporte de células endometriales.
- Una afección del sistema inmunitario.
Cualquier enfermedad que impida que la sangre se elimine correctamente del cuerpo durante la menstruación también puede ser un factor de riesgo de endometriosis. Generalmente, los síntomas aparecen años después de la primera menstruación y pueden mejorar temporalmente durante un embarazo.
Síntomas Comunes de la Endometriosis
El síntoma más común de la endometriosis es el dolor en la zona pélvica, que puede presentarse durante o después del período menstrual y es más intenso que los calambres menstruales normales. Los calambres menstruales normales deben ser tolerables y no deberían impedir las actividades habituales. Otros síntomas pueden incluir:
- Calambres que comienzan antes del período menstrual y se prolongan después de su finalización.
- Dolor abdominal o en la región lumbar.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Dolor al defecar u orinar.
- Infertilidad.
- Fatiga, estreñimiento, hinchazón abdominal o náuseas, especialmente durante los períodos menstruales.
Es importante destacar que la intensidad del dolor no siempre se correlaciona con la cantidad o extensión de la endometriosis. Incluso hay personas con endometriosis que no presentan síntomas. En quienes sí los tienen, la endometriosis puede confundirse con otras afecciones que causan dolor pélvico, como la enfermedad inflamatoria pélvica o los quistes ováricos, o con el síndrome de colon irritable, que a menudo coexiste con la endometriosis.
ENDOMETRIOSIS: Causas, síntomas y tratamiento l Dra. Pau Zúñiga 👩🏻⚕️
Diagnóstico de la Endometriosis
El diagnóstico de la endometriosis generalmente comienza con una descripción detallada de los síntomas por parte del paciente, incluyendo la ubicación del dolor pélvico. Posteriormente, pueden realizarse un examen pélvico, una ecografía o una resonancia magnética para obtener imágenes claras de los órganos reproductivos (útero, ovarios y trompas de Falopio). Sin embargo, un diagnóstico definitivo de endometriosis requiere cirugía, siendo la laparoscopia el método más común. En este procedimiento, el cirujano introduce una cámara dentro del abdomen a través de una pequeña incisión para evaluar la presencia de tejido endometrial.
Tratamiento de la Endometriosis
Los primeros pasos en el tratamiento de la endometriosis se centran en el control de los síntomas mediante medicamentos analgésicos o terapia hormonal. Las hormonas, como las píldoras anticonceptivas, ayudan a controlar el nivel de estrógeno o progesterona durante el ciclo menstrual.
Afrontar la endometriosis, el dolor, las complicaciones y los problemas de fertilidad puede ser difícil y estresante. Considerar unirse a un grupo de apoyo puede ser beneficioso.
Endometriosis y su Relación con el Cáncer de Ovario
Históricamente, la relación entre la endometriosis y el cáncer de ovario ha sido objeto de investigación. En 1925, el ginecólogo John Sampson fue el primero en informar sobre esta conexión.
Estudios recientes confirman esta asociación. Una investigación publicada en la revista JAMA en 2024, que incluyó datos de casi medio millón de mujeres del estado de Utah (Estados Unidos) con un seguimiento de 20 años, reveló que la endometriosis se relaciona con un riesgo cuatro veces mayor de cáncer de ovario en general. "Nuestro estudio, realizado entre casi medio millón de mujeres a las que se hizo un seguimiento durante 20 años, descubrió que la endometriosis estaba relacionada con un riesgo cuatro veces mayor de cáncer de ovario en general", afirma Karen C. Schliep, una de las autoras de la investigación.
Subtipos de Cáncer de Ovario y Endometriosis
La endometriosis aumenta el riesgo en prácticamente todos los subtipos de cáncer de ovario, pero de forma especialmente significativa en los siguientes tipos:
- Células claras
- Serosos de bajo grado
- Carcinosarcoma
- Cáncer endometrioide de ovario
En estos subtipos específicos, las personas que han tenido endometriosis presentaron entre 7 y 11 veces más riesgo de desarrollarlos que la población normal. Además, si nos limitamos a las pacientes con endometriomas ováricos o endometriosis infiltrante profunda (DIE), excluyendo aquellas con endometriosis superficial, el riesgo de desarrollar alguno de los subtipos de cáncer de ovario mencionados es excepcionalmente elevado, llegando a ser casi diez veces mayor. Este riesgo aumentado se observa hasta incluso 20 años después del diagnóstico de endometriosis.

Implicaciones Clínicas y Medidas Preventivas
Dada la relevancia del incremento del riesgo en estas pacientes, los autores del estudio sugieren la posibilidad de proponer medidas de diagnóstico precoz en esta población. Este hallazgo "impacta la atención clínica para las personas con endometriosis grave, ya que se beneficiarían del asesoramiento sobre el riesgo y la prevención del cáncer de ovario".
Aunque el riesgo absoluto de cáncer de ovario en la población general es bajo (aproximadamente 1 de cada 76 mujeres), y se mantiene relativamente bajo en mujeres con endometriosis, la presencia de esta condición aumenta significativamente el riesgo relativo. Los síntomas del cáncer de ovario pueden ser vagos y similares a problemas gastrointestinales o incluso a los propios síntomas de la endometriosis, lo que dificulta su diagnóstico temprano.
Actualmente, las únicas medidas que se han encontrado para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de ovario son el embarazo y el parto, la lactancia, la extirpación de los ovarios o el uso de anticonceptivos hormonales durante más de cinco años. Sin embargo, estas opciones conllevan sus propios riesgos, y es necesario realizar más investigaciones para determinar la efectividad de procedimientos invasivos como la histerectomía o la extirpación de los ovarios como medidas preventivas para mujeres con endometriosis.