Queso y Diabetes Gestacional: Guía de Alimentación para el Embarazo

¿Qué es la Diabetes Gestacional?

La diabetes gestacional es aquella que se diagnostica por primera vez en el segundo o tercer trimestre del embarazo. No hay una única causa para desarrollarla, pero existen algunos factores predisponentes como pueden ser la obesidad, el sobrepeso o la edad avanzada. Durante el embarazo, se producen una serie de cambios a nivel hormonal que conducen a una situación de resistencia a la insulina. La mayoría de las embarazadas pueden mantener las cifras de glucosa en rango a pesar de dicha resistencia a la acción de la insulina.

En la mayoría de las mujeres, la diabetes gestacional no produce signos ni síntomas perceptibles, pero puede manifestarse con poliuria (producción excesiva de orina), polidipsia (necesidad excesiva de beber líquidos) y polifagia (necesidad excesiva de comer). La gestante puede confundir estos síntomas con los característicos del embarazo. Por ello, y para prevenir los problemas que pueda provocar, se realiza una prueba específica para el diagnóstico de la diabetes gestacional en la segunda mitad del embarazo. El médico puede derivarte a otros profesionales de salud especializados en diabetes, como un endocrinólogo, un dietista registrado o un educador en diabetes.

En cuanto al tratamiento de la diabetes gestacional, muchas veces es posible controlarla con dieta y actividad física; en otros casos, es necesario añadir fármacos como la insulina.

Principios de la Alimentación para la Diabetes Gestacional

Más que centrarnos en qué comer para evitar la diabetes gestacional, debemos centrarnos en llevar un estilo de vida saludable en general. Esto hace referencia a que se incluya una alimentación saludable, basada en productos frescos, verduras, hortalizas, frutas y realizar ejercicio físico con regularidad. La alimentación es uno de los pilares en el tratamiento de la diabetes.

Si tienes diabetes gestacional, es recomendable que evites en la medida de lo posible los alimentos con azúcar añadido y grasas saturadas. Los carbohidratos simples y refinados también son bajos en fibra, otra razón para evitarlos o limitarlos.

Manejo de Carbohidratos

Para ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre es importante controlar cuántos, qué tipo y con qué frecuencia se consumen los carbohidratos. Lo que también debemos tener en cuenta, más que la cantidad, es el tipo de carbohidratos que comemos. Hay carbohidratos complejos y carbohidratos simples, y estos últimos son los que aumentan mucho más la glucemia postprandial, los que tienen un índice glucémico elevado. Es mejor comer carbohidratos complejos en lugar de simples.

  • Los alimentos más ricos en carbohidratos simples son el azúcar, las harinas refinadas y los ULTRAPROCESADOS, porque llevan harinas refinadas y un montón de azúcares añadidos. Si ves nombres como sirope de…, jarabe de…, fructosa, glucosa, sacarosa, almíbar, miel, néctar, azúcar moreno… en la etiqueta, ¡cuidado!, también son otro tipo de carbohidratos simples que simplemente se esconden bajo otro nombre.
  • Los carbohidratos complejos (índice glucémico bajo) incluyen cereales integrales como arroz integral, avena o pasta de trigo entero.

Es beneficioso combinar los carbohidratos complejos con proteínas o grasas saludables para moderar el impacto en la glucemia.

Frecuencia y Distribución de las Comidas

No existe una única dieta apropiada para la diabetes gestacional. Un reparto apropiado de los alimentos podría ser tomar en torno a un 35-45% de hidratos de carbono distribuidos a lo largo del día. Se recomienda realizar tres comidas principales y entre dos y tres tentempiés (media mañana, merienda y recena) evitando períodos prolongados de ayuno. En cada ingesta se recomienda que haya hidratos de carbono en su cantidad justa, es decir, intentando controlar las cantidades de los mismos; sobre todo al principio, puede ser recomendable pesar los alimentos. Además de eso, es recomendado hacer de 5 a 6 comidas por día para evitar la hipoglucemia, que es cuando los niveles de azúcar en sangre quedan muy bajos, pudiendo causar mareos, desmayos e inclusive convulsiones.

Durante el embarazo, aumenta la necesidad de vitaminas y minerales y no se establecen requerimientos distintos en las mujeres con diabetes gestacional. En ello puede ayudarte basarte en el Plato Harvard a la hora de planificar tus comidas y cenas, priorizando siempre una buena ración de verduras (50% del plato) y combinándolo con una buena fuente proteica (25% del plato) y una fuente de hidratos de carbono complejos (25%).

Esquema visual del Plato Harvard con las proporciones de alimentos

Métodos de Cocción y Estilo

La forma de cocinar los alimentos también es importante. Se debe evitar cocinar rebozados, fritos y salsas que aporten mucha grasa. Es importante variar los menús a lo largo de la semana.

Prevenir un aumento excesivo de peso no quiere decir que la mujer deba ponerse a dieta (entendiéndola como una alimentación restrictiva) durante el embarazo ni que tenga que hacer ninguna locura durante esta etapa para bajar de peso. Nunca se debe hacer una dieta restrictiva durante el embarazo, ya que pueden generar déficits nutricionales que podrían ser perjudiciales. Hablar de alimentos permitidos y prohibidos no sería un término adecuado, ya que puede generar muchísima ansiedad en la madre. Sería más adecuado hablar de alimentos a priorizar y alimentos a reducir si quieres cuidar tu dieta para la diabetes gestacional durante tu embarazo. Recordemos que la salud mental y el bienestar emocional de la madre son muy importantes para la futura salud del bebé.

¿Puedo Consumir Queso si Tengo Diabetes Gestacional?

¡Sí, una persona que padece diabetes gestacional podría consumir queso! El queso tiene hidratos de carbono pero también tiene proteínas y grasas. Nada más lejos de la realidad, ya que los lácteos aportan hidratos de carbono simples, proteínas, grasas, vitaminas (A, D, E, B2 y B12) y minerales (calcio, fósforo, magnesio y potasio). Además, ayuda a favorecer la salud de huesos y músculos. Sin embargo, todos los lácteos deben consumirse con la guía y el aval del equipo médico que atiende tu salud. Es importante incluir el queso siempre dentro de unas cantidades y frecuencias adecuadas para la persona y siempre que no desplace alimentos que son totalmente necesarios.

Mitos sobre el Consumo de Queso y la Glucemia

Uno de los mitos que persiguen al consumo de queso es que muchas personas piensan que la lactosa -el principal azúcar de la leche- puede aumentar la glucemia (la cantidad de glucosa en sangre). Sin embargo, la alimentación juega un papel crucial en la vida de una persona con diabetes, y el queso, con un índice glucémico bajo, puede ser un gran aliado, ya que proporciona textura, sabor y nutrientes sin disparar los niveles de azúcar. La combinación de los alimentos es importante, y el queso se debe tener en cuenta con qué otros alimentos se combina. Lo mejor es utilizar el queso para dar sabor a las preparaciones y no como alimento principal.

Tipos de Queso Recomendados y a Limitar

Conviene tener en cuenta que no todas las variedades de queso son igual de recomendables para las personas con diabetes gestacional. Es importante leer las etiquetas nutricionales al elegir quesos, buscando aquellos con bajo contenido de grasas saturadas, menos sodio y sin azúcares añadidos.

Tabla comparativa de quesos recomendados para diabetes gestacional

Características Nutricionales del Queso

  • Grasas: El queso puede contener entre un 10% y un 45% de grasas aproximadamente, según la variedad. Elegir quesos con bajo contenido de grasas saturadas es importante para la salud cardiovascular, un aspecto crucial para personas con diabetes.
  • Sal: La mayoría de quesos suelen contener niveles altos de sodio, debido a que la sal es utilizada tanto en el proceso de fabricación como de maduración. Los quesos con más sodio pueden llegar a causar algunas afecciones, como la hipertensión arterial.
  • Proteínas y Carbohidratos: Las proteínas están muy presentes en el queso, que a su vez, suele contener muy pocos carbohidratos. Los quesos bajos en carbohidratos ayudan a mantener los niveles de azúcar en sangre estables.

Quesos Recomendados para la Diabetes Gestacional

Existen quesos que, por sus características, son más recomendables:

  • Requesón o Queso Cottage: Es una gran fuente de proteínas y, a su vez, tiene pocas grasas y carbohidratos. Ayuda a controlar el peso y regular la glucosa.
  • Queso Feta: Es bajo en carbohidratos y tiene menos grasas saturadas.
  • Queso Ricotta: Es bajo en grasas y carbohidratos, pero alto en proteínas, lo que lo convierte en una opción saludable.
  • Queso Emmental: Es interesante por su bajo contenido en sal, aunque su contenido en grasas puede llegar a ser medio o alto. Es suave y dulce, con un aroma frutal similar al de la nuez.
  • Queso Fresco (leche de vaca o cabra): Aporta hidratos, proteína y grasa (en caso de no ser desnatados). El queso fresco de cabra es más ligero que los quesos frescos de vaca, al tener la leche de cabra un menor contenido de grasa. También hay opciones de queso fresco sin lactosa, que son de fácil digestión.
  • Quesos Blandos y Untables: Se debe elegir la versión baja en calorías, con un porcentaje de grasas menor al 5%.
  • Quesos como el Cheddar o Gouda: Contienen muy pocos carbohidratos.

Quesos a Limitar

Aunque existan unos tipos de queso con un perfil nutricional más recomendable, otros tipos no están prohibidos, siempre y cuando se consuman de manera puntual y controlada, dentro de una dieta equilibrada y en porciones pequeñas.

  • Quesos Amarillos o Maduros: Limitar su consumo ya que tienen un alto contenido en sodio, lo cual puede afectar la tensión arterial y causar problemas intestinales como constipación. Esto incluye quesos de tipo azul.

Claves para Incluir el Queso en tu Dieta

La moderación es clave. Es importante controlar las porciones para no consumir en exceso grasas saturadas y calorías. La cantidad recomendada es de 30 a 40 gramos por día. De esta manera, puedes consumir distintos tipos de quesos. La combinación de los alimentos es importante: el queso tiene un índice glucémico bajo, por lo tanto, se debe tener en cuenta con qué alimentos se combina. Lo mejor es utilizar el queso para dar sabor a las preparaciones y no como alimento principal.

Otros Alimentos Comunes y la Diabetes Gestacional

Frutas

Puedes comer cualquier tipo de fruta (mínimo 3 piezas diarias) siempre que sea la fruta entera. Lo que tienes que evitar son los zumos, mermeladas, frutas desecadas. Más que hablar de frutas que no se pueden tomar, lo importante es hablar de cómo se consumen esas frutas. Tenemos que tener claro que tomar fruta entera no es lo mismo que tomar cualquiera de estas opciones, ya que al romperse la fibra de la fruta o combinarla con azúcar, su índice glucémico es mucho más elevado. Ejemplos de frutas frescas recomendadas son cítricos como mandarinas, pomelo, naranjas, kiwi; y frutos rojos como cerezas, fresas y frambuesas.

Vegetales y Cereales

Se recomiendan hortalizas y verduras de hoja verde como espinacas, acelgas, crucíferas, apio, canónigos, diversas variedades de lechugas, zanahoria. Apenas aportan energía y, en cambio, son ricas en minerales y muchas sustancias beneficiosas. Cereales integrales como arroz integral, avena, pasta de trigo entero también son opciones adecuadas.

Pizza

Por supuesto que puedes comer pizza, pero ¡tendremos que tener en cuenta qué tipo de pizza! Una pizza comprada tendrá grandes cantidades de azúcares, que no te benefician en nada.

¿Cómo debe ser la alimentación ante un diagnóstico de diabetes gestacional?

Importancia de la Personalización

El plan de alimentación debe ser personalizado, por lo que los alimentos y cantidades a consumir serán los que indique tu nutricionista. En el desayuno, por ejemplo, se pueden tomar lácteos como la leche, el yogur o el queso fresco, aportar hidratos mediante el pan, cereales como los de avena o alguna pieza de fruta.

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