El calostro ha recibido el nombre de “oro líquido” por ser considerado esencial para el desarrollo y la salud del recién nacido. Su relevancia radica en su alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales, además de su alta composición de anticuerpos, que ayudan a proteger al bebé de las infecciones.

Producción y naturaleza biológica
Este fluido comienza a producirse en las glándulas mamarias durante los últimos meses del embarazo; incluso algunas mujeres pueden notar que el pecho gotea semanas antes del parto. Sin embargo, la producción de este aumenta considerablemente una vez el bebé nace y va disminuyendo a los pocos días para darle inicio a la producción de la leche de transición.
Beneficios principales para el recién nacido
El calostro aporta múltiples ventajas durante los primeros días de vida:
- Protección contra infecciones: Como se mencionó anteriormente, contiene una gran cantidad de anticuerpos que ayudan a proteger al bebé de agentes patógenos.
- Alta nutrición: Tiene un alto contenido en proteínas, un nivel bajo de lactosa y su grasa posee una composición diferente a la de la leche madura. Se dice que incluso el calostro logra tener una composición similar a la del líquido amniótico.
- Facilita la digestión: Resulta ser más fácil de digerir que la leche madura, lo que puede ayudar a prevenir los cólicos y la diarrea en la etapa de lactancia.
- Desarrollo intestinal: El calostro ayuda a desarrollar la flora intestinal del bebé, promoviendo su salud digestiva.

Prevención de la ictericia
¿Sabías que el calostro evita la ictericia? Al momento de nacer, los bebés tienen altos niveles de glóbulos rojos, los cuales llevan el oxígeno a todos los rincones del cuerpo. Cuando estas células llegan a un estado de descomposición, el hígado las procesa y es cuando se crea la bilirrubina.
Si el hígado del recién nacido no está preparado y desarrollado lo suficiente para procesar esta bilirrubina, se creará una acumulación en su sistema provocando ictericia. El consumo de calostro facilita la eliminación de estas sustancias mediante el tránsito intestinal.
Recomendaciones para el almacenamiento
Para conservar sus propiedades, el calostro debe ser almacenado correctamente. Este se puede guardar en la nevera durante 24 horas o en el congelador por un periodo máximo de 6 meses.
En ambos casos, se deben seguir estas pautas:
- Utilizar siempre un recipiente hermético.
- Ubicarlo en la parte trasera del electrodoméstico para asegurarse de que reciba el mayor frío posible.
Recolector de calostro HAAKAA
Para facilitar este proceso, existen productos especializados como las bolsas de almacenamiento para leche materna, libres de BPA, perfectas para conservar el calostro. Asimismo, el uso de extractores eléctricos, como los modelos de sistema manos libres y antiderrames, permite una recolección más eficiente y protegida.