Muchas personas en periodo de lactancia mantienen relaciones sexuales y, aunque la lactancia puede servir como un anticonceptivo hasta cierto punto, es posible quedar embarazada. Esto se debe a que, al contrario de lo que se pueda haber escuchado, sí se puede quedar embarazada durante la lactancia. Si no se está amamantando al bebé de manera exclusiva, los cambios hormonales no son lo suficientemente consistentes como para prevenir el embarazo.
Esta realidad es común, ya que la mayoría de las personas que buscan un aborto ya son madres. Según datos de 2022 del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, 6 de cada 10 personas que abortan ya han tenido hijos y la mitad de ellas tienen dos o más. Si se está amamantando y se decide interrumpir un embarazo, es fundamental conocer las opciones seguras.
¿Qué es el Aborto Farmacológico?
El aborto farmacológico es un procedimiento sencillo que consiste en la administración de medicamentos para interrumpir un embarazo. Una vez descartada cualquier contraindicación, se administra Mifepristona, una hormona que detiene la evolución del embarazo. Entre 24 y 48 horas después, se administra Misoprostol, responsable de la expulsión del embarazo y su finalización.

Compatibilidad del Aborto Farmacológico con la Lactancia Materna
La pregunta corta y directa es: ¡sí! Puedes amamantar a tu hijo de manera segura antes, durante o después de un aborto farmacológico. Ambas opciones de aborto con medicamentos -la combinación de mifepristona y misoprostol o el Misoprostol solo (efectivo hasta las 12 semanas de embarazo)- son seguras de tomar durante la lactancia, así como también después.
Según la Biblioteca Nacional de Medicina y el Servicio de Farmacia Especializada del NHS (última edición: septiembre de 2023), los niveles de mifepristona y misoprostol que pasan a la leche humana son muy pequeños o insignificantes y se eliminan rápidamente. Por lo tanto, no deberían causar ningún problema para ti o tu bebé, y el riesgo de acumulación en el lactante es mínimo. La lactancia humana no altera la forma en que el cuerpo absorbe las pastillas abortivas ni su eficacia.

Uso de Mifepristona durante la Lactancia
La mifepristona puede utilizarse durante la lactancia debido a los niveles insignificantes en la leche. No se han notificado efectos secundarios en lactantes tras la exposición a la mifepristona a través de la leche materna. La lactancia puede continuar de forma ininterrumpida durante la interrupción médica, pero como medida de precaución, se recomienda vigilar al lactante para detectar posibles náuseas, vómitos, diarrea y mala alimentación.
Uso de Misoprostol durante la Lactancia
El misoprostol también puede utilizarse durante la lactancia debido a sus niveles insignificantes en la leche, que se eliminan rápidamente. No es necesario interrumpir la lactancia cuando se administra misoprostol por cualquier vía, ni si se requieren dosis repetidas a corto plazo. No se han descrito efectos secundarios en lactantes tras la exposición al misoprostol a través de la leche materna. Al igual que con la mifepristona, se recomienda vigilar al lactante para detectar náuseas, vómitos, diarrea y mala alimentación.
Si se prefiere, se puede amamantar al bebé antes de tomar el misoprostol y luego esperar unas 3 horas antes de volver a darle pecho, aunque esto no es estrictamente necesario según las directrices más recientes.
Consideraciones Importantes durante el Aborto Farmacológico y la Lactancia
Posible Afectación de la Producción de Leche
Aunque no hay mucha evidencia escrita sobre el efecto directo de estos medicamentos en la producción de leche humana, existe la posibilidad técnica de que tomar pastillas abortivas disminuya la cantidad de leche producida, al menos a corto plazo. Esto se debe a que la diarrea y el vómito (ambos posibles efectos secundarios del aborto con pastillas) pueden afectar la producción de leche.
Para apoyar tu producción de leche y mantenerte bien, es crucial:
- Mantener la hidratación: Bebe muchos líquidos, incluyendo electrolitos.
- Comer suficiente: Consume muchas calorías, incluso más de lo habitual. Alimentos como la avena y las semillas de lino son beneficiosos para la lactancia.
- Continuar amamantando o extrayéndote leche: La constancia es clave para estimular la producción. Si sigues estimulando, tu producción debería recuperarse en una o dos semanas, una vez que la hormona del embarazo se haya eliminado del cuerpo.
- Descansar: Es importante descansar todo lo que sea necesario.
Planificación Flexible y Apoyo
Es fundamental tener un plan flexible, ya que puedes sentir demasiado cansancio, náuseas, dolor o emociones intensas como para amamantar directamente. Lo que sientas está bien. Observa cómo te sientes en cada momento y prepárate para todas las opciones. Considera dejar leche extraída lista y tener a alguien disponible para cuidar a tu hijo y alimentarlo con biberón.
Para algunas personas, amamantar durante un aborto puede brindar consuelo y conexión con su bebé. Para otras, puede generar dolor, tristeza o sentimientos encontrados por la pérdida de este embarazo. Sé amable y gentil contigo misma.

Excepciones y Situaciones Especiales
Medicamentos No Compatibles con la Lactancia
No es necesario extraer y desechar leche a menos que te prescriban ciertos medicamentos específicos:
- Si tienes un embarazo ectópico y te prescriben metotrexato: la recomendación es extraer y desechar la leche durante 24 horas.
- Si te prescriben codeína o tramadol para el dolor: la recomendación es extraer y desechar la leche durante 24 horas. Siempre puedes preguntar qué medicamentos te están prescribiendo y si existen otras opciones más amigables con la lactancia.
Aborto Quirúrgico y Lactancia
En el caso de un aborto quirúrgico, el procedimiento en sí no afecta tu capacidad para amamantar. Lo que importa son los medicamentos que se prescriben durante o después. Si tienes un aborto quirúrgico con anestesia, la Sociedad Americana de Anestesiólogos indica que las pacientes deben reanudar la lactancia humana tan pronto como lo deseen después de la cirugía, ya que los anestésicos se encuentran en niveles muy bajos en la leche humana. No se recomienda extraer y desechar leche. Una buena regla general es: ¡si estás lo suficientemente alerta como para sostener a tu bebé con seguridad, alimentarle es seguro!
Medicamentos comunes para abortos quirúrgicos que son seguros durante la lactancia incluyen Ibuprofeno, Tylenol, anestesia local (como la Lidocaína) y óxido nitroso.
Comunicación con Profesionales de la Salud
Si estás amamantando y tienes acceso a un médico con el que te sientas segura, considera hablar con él sobre tus planes. Las doulas y consultoras de lactancia pueden ser un apoyo maravilloso, no solo con la lactancia, sino también con el apoyo durante un aborto.
Confirmación del Éxito del Aborto y Signos de Complicación
Si estás amamantando y decides tomar las pastillas para abortar, debes confirmar que tu aborto fue exitoso. Esto es necesario para verificar que las pastillas funcionaron y que no necesitas repetir el procedimiento o algún otro tipo de intervención.
Es importante estar alerta a los signos de una posible complicación, que aunque son poco frecuentes, es importante reconocerlos:
- Sangrado severo: Llenar 2 o 3 toallas higiénicas cada hora durante más de 2 o 3 horas seguidas.
- Dolor abdominal intenso: Que no se alivia con analgésicos (como Ibuprofeno) o que continúa 2 o 3 días después de tomar las pastillas.
- Flujo vaginal anormal y maloliente.
- Fiebre: Más de 38º-39º durante más de 24 horas (es normal tener algo de temperatura alta, pero debería remitir rápidamente).
La Lactancia Materna y las Pérdidas Perinatales
Estar al cuidado o amamantando a un niño cuando alguien necesita un aborto o ha tenido una pérdida es un escenario muy común. Las hormonas del embarazo pueden afectar la producción de leche; en algunas personas, la producción disminuye al principio del embarazo, siendo a veces el primer indicio de uno nuevo. Después de un aborto inducido o espontáneo, la producción suele recuperarse en una o dos semanas, una vez que la hormona del embarazo se ha eliminado del cuerpo.
La producción de leche se inicia cuando la placenta se separa del útero, un mecanismo automático para asegurar que el bebé disponga de leche. Dependiendo del momento de la pérdida, se puede ofrecer medicación para intentar evitar el inicio de la producción láctea. Qué hacer con la leche es una decisión personal: tirarla, congelarla, donarla a un banco de leche o a una madre conocida.
