Los ardores durante el embarazo pueden convertirse en una molestia frecuente y persistente, especialmente a medida que avanza la gestación. Aunque suelen ser un síntoma común, la sensación de quemazón en el pecho o la garganta puede afectar el descanso, el apetito y la calidad de vida diaria.
La acidez en el embarazo es un síntoma común pero muy frustrante, que puede comenzar en el primer trimestre y generalmente empeora a medida que el bebé crece. Se estima que entre el 30 y el 80% de las embarazadas experimentan acidez en algún momento durante el embarazo. Para muchas mujeres, se trata de un síntoma que nunca habían tenido antes.
¿Qué son los Ardores en el Embarazo?
La acidez es una sensación molesta de ardor en la garganta y el pecho cuando los alimentos y los ácidos del estómago vuelven al esófago (el tubo que mueve los alimentos desde la garganta hasta el estómago). Esto se conoce con el nombre de reflujo gastroesofágico o reflujo ácido. Si ocurre con mucha frecuencia y causa síntomas molestos, recibe el nombre de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).
Diferencias entre Acidez, Reflujo Ácido y ERGE
Es común confundir la acidez, el reflujo ácido y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Entender las diferencias puede ayudarte a gestionarlo mejor durante tu embarazo:
- Reflujo ácido: Se produce cuando el ácido del estómago regresa al esófago, que es el tubo que conecta la garganta con el estómago. Los síntomas habituales son una sensación de ardor en el pecho (acidez) y la regurgitación de alimentos o líquidos ácidos.
- Acidez: La acidez es un síntoma del reflujo ácido, descrito como una sensación de ardor en el pecho que a menudo ocurre después de comer o al acostarse. Es importante entender que, aunque la acidez es un síntoma frecuente del reflujo ácido, no todos los episodios de reflujo ácido causan acidez.
- ERGE: Si el reflujo ácido se cronifica y se da más de dos veces por semana durante el embarazo, podría diagnosticarse como ERGE. Esta enfermedad puede provocar síntomas más graves, como dificultad para tragar, tos persistente o dolor en el pecho. En estos casos, podría ser necesaria una intervención médica para evitar complicaciones.
Aunque los tres están relacionados, entender las diferencias entre acidez, reflujo ácido y ERGE te ayudará a identificar la gravedad de tus síntomas y saber cómo cuidarte durante el embarazo.
¿Por qué se Producen los Ardores en el Embarazo?
La acidez y el ardor asociado a ella se producen debido al reflujo, que fluye desde el estómago hacia arriba a través del esófago hasta la garganta. Es algo que no solo ocurre durante el embarazo, aunque es más frecuente en él debido al aumento de las hormonas y la presión que ejerce el feto sobre el estómago.
Factores Hormonales
Uno de los factores más importantes es el aumento de la progesterona, una hormona que ayuda a mantener el embarazo pero que, al mismo tiempo, relaja los músculos lisos del organismo. Entre ellos se encuentra el esfínter esofágico inferior, una especie de válvula que separa el esófago del estómago. Las hormonas del embarazo pueden hacer que la válvula de entrada al estómago se relaje y no cierre como debería, permitiendo que el contenido ácido del estómago regrese al esófago.
Al comienzo del embarazo, el cuerpo produce una gran cantidad de estrógenos y de progesterona, que relajan la musculatura del organismo, incluyendo la zona gastrointestinal. Esto hace que el estómago tarde más en vaciarse y que la válvula entre el estómago y el esófago se relaje, facilitando el reflujo.

Cambios Anatómicos y Presión Uterina
A medida que el embarazo avanza, también influyen los cambios anatómicos. El crecimiento del útero ejerce presión sobre el estómago y los órganos abdominales, reduciendo el espacio disponible y favoreciendo que los jugos gástricos se desplacen hacia arriba. Esta presión es más evidente en el segundo y tercer trimestre, cuando el bebé aumenta de tamaño y el estómago queda desplazado hacia una posición más alta.
La acidez puede empeorar en la última etapa del embarazo, cuando el útero se expande y presiona el estómago. En el último trimestre, esta presión puede hacer que los ácidos gástricos vuelvan al esófago, lo que produce mucha acidez y reflujo durante el periodo de gestación.
Digestión Más Lenta
Otro aspecto que contribuye a los ardores en el embarazo es la digestión más lenta. Las hormonas propias de esta etapa no solo relajan el esfínter esofágico, sino que también disminuyen el ritmo de movimiento del sistema digestivo. Esto significa que los músculos que empujan los alimentos hacia abajo por el esófago también se mueven más despacio cuando se está embarazada.
¿Cuándo Comienzan los Ardores y Qué Sensaciones Provocan?
La acidez puede aparecer en cualquier momento del embarazo, incluso en el primer trimestre. Sin embargo, es más frecuente cuando está más avanzada la gestación, especialmente en el segundo y tercer trimestre. A medida que el útero crece, ejerce más presión sobre el estómago, lo que aumenta la probabilidad de reflujo ácido.
Síntomas Típicos de Acidez en el Embarazo
Sentir acidez durante el embarazo es algo muy común y afecta a muchas futuras madres. Aquí te explicamos cuáles son los síntomas típicos de este tipo de reflujo ácido:
- Sensación de ardor en el pecho: Una sensación que empieza detrás del esternón y puede subir hasta la garganta. A menudo se define como un dolor en la boca del estómago.
- Regurgitación: Un sabor agrio o amargo en la boca por el ácido del estómago o los alimentos ingeridos.
- Incomodidad al acostarse: Los síntomas de acidez suelen empeorar al recostarse o después de comer.
Además de la acidez, podrías sentir hinchazón, notar más eructos o experimentar náuseas. Hay quien asegura que la acidez puede llegar a provocar la sensación de un ataque al corazón o una angina de pecho. Si tienes dolor en el pecho, fíjate si tienes otros síntomas de acidez. Si no estás segura de si el dolor se debe a la acidez o a otra cosa, es importante contactar al profesional de la salud de inmediato.
Los episodios de acidez durante el embarazo son variables: pueden durar desde unos minutos hasta varias horas. Factores como la dieta, la posición del cuerpo y la fisiología de cada persona influyen en la duración.
Cómo Prevenir y Aliviar los Ardores en el Embarazo
Por ello, es importante adoptar ciertas medidas cotidianas que ayuden a prevenirlos o a reducir su intensidad. Muchos de estos remedios caseros se basan en pequeños cambios en la alimentación, la postura y los hábitos diarios, que pueden marcar una gran diferencia sin necesidad de recurrir de inmediato a medicamentos.
Modificaciones Dietéticas y Hábitos Alimenticios
El manejo de la pirosis o acidez gástrica durante la gestación se basa en modificaciones dietéticas y posturales. Elegir los alimentos adecuados puede ayudar a disminuir la acidez y a proteger el sistema digestivo durante el embarazo.
- Fraccionar la alimentación: Se aconseja fraccionar la alimentación en ingestas frecuentes y de pequeño volumen, sustituyendo las tres comidas principales por cinco o seis comidas más pequeñas a lo largo del día. Esto ayuda a evitar la sobrecarga del sistema digestivo y a mantener una digestión más ligera.
- Comer despacio y masticar bien: Comer despacio y masticar bien los alimentos facilita la digestión.
- Hidratación adecuada: Tomar abundantes líquidos durante el día, especialmente agua. Beber entre comidas y no mientras se come para no aumentar el volumen del estómago.
- Alimentos que ayudan a prevenir o aliviar los ardores: Incluir alimentos que puedan ayudar a prevenir o aliviar los ardores, como el yogur o la leche, o la miel disuelta en leche caliente. Algunas frutas no ácidas como plátano, pera o manzana cocida, verduras cocidas, carnes magras o cereales integrales también son recomendables. El chicle puede ayudar a neutralizar el ácido estimulando la producción de saliva.
- Evitar saltarse comidas o comer muy tarde: Los periodos prolongados sin comer pueden aumentar la producción de ácido gástrico.
Alimentos a Evitar
Durante el embarazo, ciertos alimentos pueden favorecer la aparición o el empeoramiento de los ardores, especialmente cuando el sistema digestivo se encuentra más sensible debido a los cambios hormonales y a la presión del útero sobre el estómago. Evitar o reducir el consumo de estos alimentos puede ayudar a controlar la acidez y prevenir el reflujo ácido:
- Alimentos grasos o fritos: Ralentizan la digestión.
- Café y té: Pueden irritar el estómago.
- Chocolate.
- Menta.
- Bebidas gaseosas: Pueden irritar el estómago y aumentar la sensación de acidez.
- Alcohol: Debe evitarse completamente durante el embarazo.
- Alimentos dulces.
- Alimentos ácidos: Como cítricos, zumos, tomates y pimientos rojos.
- Comidas picantes y con muchas especias: Suelen aumentar la producción de ácido gástrico.
Estos alimentos suelen aumentar la producción de ácido gástrico, retrasar el vaciamiento del estómago o relajar el esfínter que separa el esófago del estómago, lo que facilita el reflujo. Fíjate en qué alimentos te provocan acidez durante el embarazo e intenta evitarlos.
Hábitos Posturales y de Estilo de Vida
REFLUJO EN EL EMBARAZO, ¿QUE PUEDO TOMAR?, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
- Evitar encorvarse: Sobre todo durante las comidas, para no aumentar la presión sobre el estómago. Se recomienda mantener una postura erguida después de las comidas.
- Esperar después de comer: Esperar al menos una hora después de comer antes de acostarse. Es aún mejor evitar comer y beber en las tres horas previas al descanso nocturno, ya que un estómago vacío produce menos ácido y reduce la acidez al dormir.
- Evitar movimientos que incrementen la presión abdominal: Como doblarse por la cintura, y preferir flexionar las rodillas.
- Dormir con la cabeza elevada: Elevar la cabeza, el cuello y los hombros al dormir mediante almohadas, elevar la parte superior de la cama entre 10 y 15 centímetros usando una pila de libros o bloques de madera, o utilizar una almohada en forma de cuña. Dormir sobre el lado izquierdo favorece la circulación y la digestión, ayudando a reducir el reflujo nocturno.
- Evitar el tabaco: Fumar es perjudicial en general y puede agravar la acidez.
- No usar ropa ajustada: La presión sobre el abdomen puede agravar la sensación de ardor.
¿Cuándo Consultar con tu Médico por Ardores durante el Embarazo?
Si a pesar de aplicar estas medidas los ardores continúan siendo intensos, frecuentes o están causando mucho malestar, es importante contactar con un profesional de la salud para obtener un tratamiento adecuado.
Consultar con el médico es fundamental cuando los ardores durante el embarazo dejan de ser una molestia ocasional y comienzan a afectar de forma significativa la calidad de vida. Si la acidez es persistente, intensa o no mejora a pesar de realizar cambios en la alimentación y en los hábitos diarios, es importante buscar orientación profesional para descartar otras causas y recibir un tratamiento adecuado.
Señales de Alerta
El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS por sus siglas en inglés) señala algunas de las señales de alerta a las que hay que prestar atención:
- Dificultades para tragar.
- Tos que no mejora y que reaparece con frecuencia.
- Perder peso sin motivo aparente.
- Glándulas inflamadas en cada lado del cuello.
- Dolor o hinchazón en el estómago.
- Escupir sangre.
- Heces de color negro.
Estos síntomas pueden ser preocupantes porque no siempre están relacionados únicamente con la acidez propia del embarazo y podrían indicar la presencia de otras afecciones que requieren evaluación médica.
Opciones de Tratamiento Seguras
Además de los cambios en la alimentación y en los hábitos diarios, existen otras opciones de tratamiento que pueden considerarse seguras para aliviar los ardores durante el embarazo, siempre que se utilicen bajo supervisión médica.
Entre estas opciones se incluyen algunos medicamentos diseñados específicamente para el control de la acidez, que han demostrado ser seguros durante el embarazo cuando se usan de forma adecuada. Su función principal es neutralizar el exceso de ácido o disminuir su producción, lo que contribuye a aliviar la sensación de ardor y a prevenir la irritación persistente del esófago.
El médico es quien debe indicar el tipo de tratamiento, la dosis y la duración, ya que no todos los productos para la acidez son apropiados en esta etapa y algunos pueden interferir con la absorción de nutrientes esenciales. Contar con una orientación profesional ayuda a evitar la automedicación, a reducir riesgos innecesarios y a asegurar un alivio efectivo de los ardores.
Algunos medicamentos de venta libre por lo general son seguros durante el embarazo, pero siempre debe hablarse con el médico antes de usarlos. Los medicamentos que suelen ser seguros durante el embarazo incluyen:
- Antiácidos (como Maalox, Mylanta, Rolaids y Tums). Es importante evitar los que contienen aluminio o aspirina. Algunos antiácidos tienen altos niveles de sodio y pueden aumentar la retención de líquidos o empeorar el estreñimiento.
- Antihistamínicos H2.
- Inhibidores de la bomba de protones.
- Sucralfato.
Se recomienda el uso de productos como Almax (un sobre de 1,5 g de almagato, tres veces al día, entre media hora antes y una hora después de las comidas) o Gaviscon, que crea una capa protectora encima del contenido gástrico. Es crucial evitar los tratamientos con Ranitidina (Alquen, Zantac,…) porque se ha detectado una sustancia carcinogénica en su composición.
¿Es Peligrosa la Acidez durante el Embarazo?
La acidez durante el embarazo o en cualquier momento puede ser incómoda, pero por lo general no representa un riesgo. Si tienes acidez severa o persistente durante el embarazo, recuerda que suele ser normal y una consecuencia típica de los cambios hormonales y físicos en tu cuerpo. Lo más probable es que la acidez disminuya después de dar a luz, sobre todo si no tenías este problema antes del embarazo.
Prueba los métodos de prevención y tratamiento indicados en este artículo para aliviar los síntomas. Si tu acidez persiste o es severa, consulta a un profesional de la salud para que te oriente. La acidez crónica puede llegar a provocar daños en el revestimiento del esófago.