La fecundación in vitro (FIV) con óvulos de donante, también conocida como ovodonación, es una opción reproductiva que ofrece elevadas tasas de embarazo al utilizar óvulos procedentes de mujeres jóvenes y sanas. Se considera un tratamiento de fertilidad con pocos riesgos para la receptora, ya que no se le realizará la punción ovárica. Este tratamiento permite gestar a una mujer que no puede tener hijos con sus propios óvulos.
La ovodonación es actualmente uno de los tratamientos de reproducción asistida más efectivos. El motivo de esta elevada probabilidad de éxito es que los óvulos donados proceden de mujeres jóvenes y sanas, por lo que son de buena calidad, lo que facilita el embarazo.
Indicaciones de la Ovodonación
La ovodonación es un tratamiento de fertilidad indicado en aquellas mujeres que, por diferentes razones, no pueden utilizar sus propios óvulos para dar lugar a un embrión evolutivo y sano. Se plantea como una alternativa eficaz cuando la reserva ovárica y la calidad de los óvulos dificultan lograr un embarazo con opciones reales de éxito. Esta técnica reproductiva estaría indicada en pacientes con:
- Edad materna avanzada: Con el aumento de la edad, disminuye el número y la calidad de los óvulos. A partir de los 35-38 años, la reserva ovárica se ve más afectada y es más frecuente que los óvulos presenten alteraciones cromosómicas, comprometiendo la viabilidad de los embriones o causando abortos de repetición.
- Fallo ovárico oculto o baja reserva ovárica: Debido a insuficiencia ovárica primaria, menopausia o cirugía ovárica.
- Anomalías genéticas: En caso de que la mujer presente alguna enfermedad genética hereditaria que pueda ser transmitida a la descendencia y no pueda ser detectada con el test genético preimplantacional (PGT).
- Abortos repetidos.
- Fallos repetidos de FIV con óvulos propios: La baja respuesta a la estimulación ovárica, la mala calidad de los óvulos y/o embriones, el fallo de fecundación y/o implantación o los abortos repetidos son razones por las que no se consigue el embarazo con FIV convencional.
En resumen, cuando una mujer no puede quedarse embarazada con sus propios óvulos, ya sea por baja cantidad o mala calidad de los mismos, puede recurrir a un tratamiento de ovodonación para buscar la maternidad.
Proceso del Tratamiento de Ovodonación
El tratamiento de ovodonación en España sigue un proceso médico estructurado que maximiza las probabilidades de embarazo con todas las garantías de seguridad.
Preparación de la Receptora
El primer paso para la receptora es la preparación de su endometrio, lo cual es un proceso más sencillo que la FIV convencional. Es fundamental que el endometrio tenga un grosor y un aspecto trilaminar el día de la transferencia para que el embrión pueda implantar y tenga lugar el embarazo. Si el endometrio es demasiado delgado, el embrión no será capaz de unirse a él.
La preparación del endometrio se puede realizar de manera natural, aunque lo más habitual es que se administre medicación hormonal, como estrógenos y progesterona, hasta que el endometrio alcance el grosor y aspecto deseado ecográficamente.
Al administrarse hormonas de manera exógena, es posible que la paciente sienta algunas molestias como dolor de cabeza, náuseas, sensibilidad mamaria o cansancio, pero estos síntomas suelen ser leves y desaparecen al poco tiempo.
Selección y Preparación de la Donante

La selección de la donante se elige mediante criterios médicos rigurosos para garantizar la máxima seguridad y compatibilidad, siempre respetando el anonimato. La donante pasa por un proceso de evaluación exhaustivo, que incluye valoración psicológica y pruebas médicas completas para garantizar su idoneidad. Se tienen en cuenta el grupo sanguíneo y características físicas generales como color de piel, ojos, pelo, altura y forma del pelo para facilitar la similitud física con la receptora.
La edad de las donantes de óvulos no supera los 35 años, ya que así está estipulado por la legislación española, lo que asegura la buena calidad de los óvulos. De hecho, en muchos centros, se restringe la edad a 30 años para asegurar mejores resultados. Sin coste adicional, se realiza un estudio de más de 600 enfermedades hereditarias, y desde 2020, el exoma de las enfermedades recesivas, alcanzando el análisis de mutaciones en 2306 genes, causantes de más de 3000 enfermedades.
Una vez validada, la donante de óvulos inicia la estimulación ovárica, controlada mediante ecografías y analíticas, seguida de la punción ovárica, un procedimiento breve bajo sedación.
Fecundación y Cultivo Embrionario
Fecundación in vitro e ICSI, ¿en qué consisten y que se hace a continuación de ellas?
Los óvulos obtenidos de la donante se fecundan en el laboratorio mediante técnicas como FIV o ICSI con semen de la pareja o de un donante. El resultado de la fecundación se observa aproximadamente 18 horas después. Los embriones resultantes se cultivan y seleccionan según su calidad en incubadoras con un medio de cultivo que les aporta lo necesario para su crecimiento.
Hay que tener presente que no todos los ovocitos se fecundarán y que no todos darán lugar a embriones viables. El 75% de los embriones en ciclos de ovodonación alcanzan la fase de blastocisto, por lo que las transferencias se realizan en este estadio (entre el día 5 y 6 de desarrollo embrionario).
Transferencia Embrionaria y Post-Transferencia
Alcanzada la etapa de blastocisto, se realiza la transferencia embrionaria, un punto esencial del tratamiento. Consiste en depositar los embriones en el útero mediante una fina cánula, bajo control ecográfico abdominal. Este procedimiento no tiene mucha complejidad y los riesgos asociados son escasos.
Los embriones que no han sido transferidos y se deseen conservar, tras su vitrificación, se procede a su custodia en tanques criogénicos. Una vez transferido el embrión, se inicia la "betaespera", el período desde la transferencia hasta la realización de la prueba de embarazo, que suele ser 10-12 días después. Se recomienda esperar al menos 15 días para obtener resultados precisos.
Tasas de Éxito de la Ovodonación
La FIV con donación de óvulos u ovodonación es uno de los tratamientos de reproducción asistida con mejores tasas de éxito. Según el Registro Nacional de Actividad 2023 de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), los porcentajes de éxito de la FIV con óvulos donados en fresco son los siguientes:
- Tasa de embarazo: 57,8% (embarazos por transferencia embrionaria).
- Tasa de parto: 43,0% (partos por transferencia embrionaria).
- Tasa de parto único: 94,8% (partos únicos por número de partos totales).
- Tasa de parto gemelar: 5,2% (partos gemelares por número de partos totales).
- Tasa de aborto: 19,1% (abortos por número de embarazos, menos las gestaciones con evolución desconocida).
- Tasa de recién nacido vivo: 45,0% (bebés nacidos por transferencia embrionaria).
En clínicas de fertilidad, se alcanzan porcentajes de éxito en el tratamiento con ovodonación superiores al 70% en el primer intento, 80% en la segunda transferencia y 93% para la tercera transferencia, especialmente al transferir embriones en estadio de blastocisto. La edad de la mujer receptora no es un factor tan determinante para el éxito con ovodonación, aunque algunos estudios sugieren cambios uterinos a partir de los 45 años que podrían disminuir las tasas de implantación.
Comparación con FIV con Óvulos Propios
Al comparar estos porcentajes de éxito con los de la FIV con óvulos propios, se aprecia la ventaja de la ovodonación, pues la tasa de embarazo por transferencia con óvulos propios fue del 34,6% y la tasa de parto por transferencia del 25,7% en 2023. Sin embargo, no por este motivo hay que solicitar una donación de óvulos de entrada, sino que cada caso particular debe estudiarse y diagnosticarse la causa de infertilidad para indicar el tratamiento más idóneo.
Factores que Influyen en el Éxito de la Ovodonación
El éxito de la ovodonación depende de varios factores, siendo uno de los más importantes la calidad ovocitaria. Otros factores implicados en el éxito de un tratamiento de FIV con óvulos donados son:
- Número de óvulos donados: A mayor número de óvulos, mayor disponibilidad de embriones para transferir o congelar, y mayor probabilidad de conseguir el embarazo.
- Ciclo en fresco o congelado: Las tasas de éxito son muy similares entre óvulos frescos y vitrificados, pero ligeramente más elevadas con óvulos frescos, especialmente si el centro no tiene optimizada la vitrificación.
- Calidad del semen: Si el varón tiene problemas de fertilidad o sus espermatozoides son portadores de aneuploidías, la probabilidad de éxito puede disminuir.
- Útero de la receptora: Es necesario que la mujer tenga un endometrio receptivo para la implantación. Malformaciones uterinas o alteraciones del sistema inmunológico también pueden afectar.
- Clínica de reproducción asistida: Los centros pueden tener diferentes tasas de éxito según sus protocolos, experiencia de ginecólogos y embriólogos.
Riesgos Asociados a la Gestación por Ovodonación

Aunque algunas personas creen que existen mayores riesgos en los embarazos de ovodonación que con óvulos propios, la verdad es que los riesgos dependerán de la situación y características de cada mujer. Gran parte de las pacientes que recurren a ovodonación tienen edad avanzada. Conforme aumenta la edad de la mujer, hay mayores riesgos en el embarazo.
Algunos de los riesgos asociados incluyen:
- Diabetes gestacional.
- Hipertensión arterial o preeclampsia.
- Parto prematuro.
- Bajo peso al nacer.
Si ocurriera un embarazo múltiple en mujeres de edad avanzada, el riesgo de sufrir estas complicaciones también aumentaría, por lo que siempre se recomienda transferir un único embrión. Sin embargo, gracias a la ovodonación en mujeres de edad avanzada, la probabilidad de sufrir un aborto espontáneo se reduce, ya que el riesgo de aborto en ovodonación se sitúa en un 25% (similar al de mujeres menores de 35 años) debido a que los ovocitos provienen de donantes jóvenes.
Aborto Retenido en Ovodonación
Sí, es posible tener un aborto retenido en un tratamiento de FIV con óvulos de donante. Un aborto retenido o diferido se caracteriza por la detención de la gestación sin expulsar espontáneamente el embrión o el feto, y suele ocurrir, generalmente, entre el segundo y tercer trimestre del embarazo. Al igual que otros abortos espontáneos, una de las causas principales es la alteración genética o cromosómica en el desarrollo del feto. Infecciones, afecciones endocrinas, hormonales o problemas en el útero o el cuello uterino también pueden provocar un aborto en las primeras semanas de gestación.
Duelo Genético en Ovodonación y Apoyo Psicológico
Fecundación in vitro e ICSI, ¿en qué consisten y que se hace a continuación de ellas?
Una de las consideraciones más importantes al elegir la ovodonación es el parecido físico del bebé y su genética. Muchos pacientes encuentran difícil no ser los padres genéticamente hablando al optar por donantes, lo que puede generar dudas asociadas a la relación genética con su futuro bebé. Estas dudas se conocen como duelo genético.
Afrontar el duelo genético en una ovodonación implica un proceso de aceptación, resignificación y adaptación. Lejos de impedir la construcción de un vínculo sólido y saludable, la elaboración adecuada de este duelo puede fortalecer la vivencia de la maternidad, permitiendo que esta se construya desde el deseo, el compromiso y el amor.
Cada vez son más las clínicas de fertilidad que ofrecen apoyo psicológico para afrontar una ovodonación o cualquier otro tratamiento. Antes de iniciar este camino, es importante tener claro que el objetivo es ser madre. En caso de ovodonación, es fundamental entender que el embarazo, el vínculo y la maternidad se construyen mucho más allá de la genética.
Síntomas Después de la Transferencia Embrionaria y de Embarazo
Los síntomas después de una transferencia de embriones, ya sean en fresco o criopreservados, propios o de ovodonación, no son diferentes y suelen ser muy leves. No sentir absolutamente nada es lo más normal y no se relaciona con el éxito de la transferencia.
Los síntomas más frecuentes tras una transferencia embrionaria serían:
- Dolor pélvico (cólicos menstruales): pueden deberse a contracciones uterinas o a la implantación.
- Sangrado vaginal escaso: a veces desde la transferencia, otras en días siguientes. Puede ser por la implantación y debe ser menor al de una regla. Es crucial no dejar la medicación pautada.
- Estreñimiento, pesadez, hinchazón o cansancio: síntomas asociados a la toma de progesterona.
- Frecuencia o urgencia miccional: por la manipulación de la zona.
Los síntomas de embarazo tras una ovodonación suelen ser similares a los de cualquier otro embarazo, ya que el cuerpo responde a los cambios hormonales de la gestación. Tras una prueba positiva, algunas mujeres pueden notar náuseas, cansancio, mayor sensibilidad en los pechos, cambios en el olfato o el apetito, más ganas de orinar y cierta inestabilidad emocional. En las primeras semanas también puede aparecer un pequeño manchado puntual (sangrado de implantación), así como aumento del flujo vaginal o somnolencia.
Epigenética y Similitud con la Madre Receptora
En un tratamiento de ovodonación, el bebé no heredará la carga genética de la madre receptora. Sin embargo, durante el embarazo, el cuerpo de la receptora será el entorno en el que el embrión se desarrolle. Aquí entra en juego la epigenética, que estudia cómo determinados factores ambientales y los estilos de vida de la madre (alimentación, hábitos como fumar o beber, ejercicio) pueden influir en la expresión de determinados genes.
La maternidad no se define solo por la genética, sino también por el embarazo, el vínculo, los cuidados y la historia que se construye juntos. La donante se selecciona con características físicas generales similares a la receptora (color de piel, ojos, pelo, altura, forma del pelo, etc.) para facilitar la similitud.
Prevención de Enfermedades Hereditarias
Cualquier persona puede ser portadora de enfermedades genéticas sin saberlo. Por ello, en los tratamientos de ovodonación se realiza un cribado genético amplio a las donantes, analizando cientos de enfermedades hereditarias. El Test de Compatibilidad Genética (TCG) o matching genético analiza cientos de enfermedades hereditarias recesivas y permite saber si la donante de óvulos es portadora de alguna mutación. Esta información se compara con la del progenitor que aporta el semen o con el donante de semen para comprobar la compatibilidad genética. De esta forma, se reduce significativamente el riesgo de transmisión de enfermedades hereditarias al bebé, aunque no se elimina completamente, ya que en medicina no existe el riesgo cero.
tags: #pronostico #gestacion #ovodonacion