La Casa de Salud de Santa Cristina y la Escuela Especial de Matronas: Pioneros en la Formación de Matronas en Madrid

Orígenes e Inauguración de la Institución

La Casa de Salud de Santa Cristina y Escuela Especial de Matronas representó un hito fundamental en la historia de la formación de matronas en España, siendo una de las primeras instituciones de su tipo en Madrid y en el país. El edificio que la albergaba, concebido como un hospital dedicado a la atención obstétrico-ginecológica, tuvo una gestación prolongada, siendo inaugurado en la capital de España en 1924, veinte años después de la colocación de su primera piedra.

Fachada del edificio histórico de la Casa de Salud de Santa Cristina

Objetivos y Metodología de la Investigación

El objetivo principal de esta investigación es analizar los orígenes de esta institución pionera, detallar los primeros años de su funcionamiento y evaluar las repercusiones que tuvo en el colectivo de matronas de la época. Para lograrlo, se ha llevado a cabo una investigación histórica que ha recurrido a diversas fuentes primarias. Entre ellas se incluyen el informe del primer director, José Gálvez Ginachero, así como documentos provenientes de distintas fuentes hemerográficas y originales de archivo, obtenidos en diversos archivos nacionales.

Primeros Años de Funcionamiento y Formación de Matronas

En sus inicios, la Casa de Salud de Santa Cristina y Escuela Especial de Matronas, posteriormente conocida como la Escuela Oficial de Matronas, se centró en formar a estas profesionales con el propósito de que actuaran principalmente como auxiliares de los médicos durante el parto. La investigación ha logrado localizar en los archivos a 32 matronas que cursaron estudios en la institución desde su inauguración hasta el curso 1934/1935. Aunque el número inicial de alumnas fue reducido, se observa un incremento progresivo a lo largo de los años.

Fotografía antigua de alumnas y profesoras en la Escuela de Matronas

Repercusiones y Control Profesional

La inauguración de la Casa de Salud de Santa Cristina no solo contribuyó a mejorar la formación práctica de las matronas, sino que también se convirtió en un mecanismo para su control y subordinación profesional a la figura del médico. Esta dualidad marcó los primeros años de la institución.

Evolución Histórica de la Formación de Matronas en España

La Real Orden de 1904 y la Independencia de la Carrera de Matrona

La primera Escuela Oficial de Matronas de España se estableció en Madrid, en la Clínica Santa Cristina, en 1923. Sin embargo, la Real Orden que regulaba su establecimiento fue emitida el 10 de agosto de 1904. Desde esta fecha y hasta 1954, la carrera de matrona se mantuvo completamente independiente de la de enfermería, lo que subraya su carácter autónomo en ese período.

Expansión de Escuelas y Unificación de Estudios

A partir de la inauguración de la escuela de Madrid y de la orden de 1957, que aprobó el programa para las enseñanzas de especialización de asistencia obstétrica (matrona) para las Ayudantes Técnicas Sanitarias femeninas, se inició un proceso de creación de escuelas en diversas provincias españolas. Entre 1957 y 1978, se autorizaron cronológicamente varias escuelas de ATS femeninas para impartir la especialidad de matrona.

Diversidad de Formaciones en la Década de 1980

Hacia el inicio de la década de 1980, coexistían matronas con tres formaciones distintas:

  • Título de Matrona obtenido antes de 1953 (aproximadamente 2.500 profesionales).
  • Título de ATS con especialidad en asistencia obstétrica, obtenido después de 1953 (aproximadamente 4.000 profesionales).
  • Posteriormente, a partir de 1977, título de diplomado en Enfermería y especialización de 12 meses en Escuela de Matronas.

El Decreto Ley de 1953 y la Creación de la Carrera de ATS

Mediante el Decreto Ley del 4 de diciembre de 1953, se unificaron los estudios de practicantes, enfermeras y matronas, dando lugar a la creación de la carrera única de ATS (Ayudante Técnico Sanitario), aunque las tres ramas colegiales continuaron funcionando de forma independiente.

Supresión y Anulación de Colegios Profesionales

La Orden Ministerial de 1 de abril de 1977 suprimió los colegios profesionales de practicantes, enfermeras y matronas, unificando las tres especialidades en un único colegio de ATS. Sin embargo, esta orden fue posteriormente objeto de recurso contencioso-administrativo, concluyendo con una sentencia de la Audiencia Nacional el 13 de mayo de 1980 que declaraba su nulidad absoluta, aunque nunca llegó a ejecutarse.

La Insuficiencia de la Formación como Especialidad de ATS

El encuadre de la carrera de Matrona como especialidad de ATS y, posteriormente, de diplomado en Enfermería, se consideró una solución desafortunada al limitar los estudios de matrona a un ciclo de doce meses, un tiempo insuficiente para impartir las enseñanzas necesarias. Esta situación planteaba la necesidad de adecuar el plan de estudios a las exigencias profesionales y sociales del momento.

La Lucha por una Carrera Independiente y Universitaria

Proyectos y Demandas de la Asociación Nacional de Matronas

Previendo la necesaria adaptación de los estudios de matronas a la normativa europea, se planteó la necesidad de una carrera independiente con rango universitario. Con el apoyo de dictámenes de la OMS, la FIGO y el ICM, la Asociación Nacional de Matronas (Consejo Nacional Provisional de Matronas) presentó en 1981 un proyecto de creación de Escuelas Universitarias de Matronas a los ministerios correspondientes, aunque el plan no fue atendido.

Finalización de Promociones y Negociaciones Europeas

En octubre de 1986 finalizó una promoción de matronas en todas las escuelas del país, tras la incorporación de España a la Comunidad Europea. En octubre de 1987, finalizó la última promoción de matronas, cuya titulación no estaba homologada para ejercer libremente en Europa, lo que requirió negociaciones entre el Ministerio de Educación y Ciencia y la Comisión Europea.

Grupo de Trabajo y Directrices Generales de la CEE

En noviembre de 1987, los Ministerios de Educación y Ciencia y de Sanidad y Consumo constituyeron un grupo de trabajo para elaborar el proyecto de directrices generales de la especialidad de matrona. En este proyecto se tuvieron en cuenta las directrices generales de la CEE para el reconocimiento mutuo de diplomas y la Definición Internacional de Matrona de la ICM.

Infografía con las directrices de la CEE para el reconocimiento de diplomas de matronas

Presentación Pública del Proyecto y Consultas

El proyecto de especialidad para matronas se presentó públicamente en Madrid en marzo de 1988, con la asistencia de profesionales de matronas y docentes de enfermería, así como representantes ministeriales y una experta del Reino Unido. Posteriormente, el proyecto fue enviado a escuelas de enfermería y matronas destacadas para su informe técnico.

Comité Asesor de Especialidades de Enfermería y Programas de Formación

A finales de 1988, se formó el Comité Asesor de Especialidades de Enfermería, y por Real Decreto 992/1987 se reguló la obtención del título de enfermero especialista. Se crearon Comisiones Nacionales de la Especialidad, incluida la de matrona, que elaboraron provisionalmente los programas de formación e implantación.

Retrasos y Descontento en la Formación de Matronas

A pesar de las reuniones, cartas y peticiones dirigidas a los ministerios implicados por parte de las matronas, representadas por la Asociación Nacional de Matronas, la intención de reanudar la formación se mostró escasa, generando indignación en el colectivo.

La Condena de la Justicia Europea y la Reapertura de Unidades Docentes

Incumplimiento de la Normativa Europea

El 7 de noviembre de 1991, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas condenó a los Ministerios de Sanidad y Consumo y de Educación y Ciencia de España por incumplir la normativa europea sobre el acceso y ejercicio de la actividad de matrona. Desde 1987, no se formaban matronas en España debido a la falta de desarrollo del decreto sobre especialidades de enfermería.

La Duración de la Formación y la Escasez de Profesionales

Tras la adhesión de España a la Comunidad Europea, se concedieron dos años para adecuar la formación de las matronas a la normativa europea. Sin embargo, la duración de la formación en España, de 12 meses, era inferior a los 18 meses mínimos exigidos por la CE, lo que generó una escasez de profesionales y afectó negativamente a la calidad de la asistencia.

Gráfico comparativo de la duración de la formación de matronas en España y la UE

El Real Decreto de 1991 y la Desorganización Gubernamental

Ante la inminente condena, el Gobierno español presentó en Luxemburgo un Real Decreto para adaptarse a la situación comunitaria. No obstante, el texto presentado tampoco se ajustaba a la directiva correspondiente de la CE, evidenciando la desorganización de las autoridades españolas. Esta sentencia fue la primera condena del Tribunal de Justicia de Luxemburgo contra el Ministerio de Sanidad de un país comunitario.

Orden de 1992 y el Inicio de la Nueva Formación

Tras esta situación, el gobierno español promulgó la Orden de 1 de junio de 1992, que aprobó provisionalmente el programa de formación y los requisitos mínimos de las Unidades Docentes para la obtención del título de enfermero especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona). A partir de 1993, se convocarían anualmente plazas para cursar esta especialidad, iniciando los estudios la primera promoción en 1994.

Aprobación Definitiva del Programa Formativo

La provisionalidad de este programa de formación se extendió durante 17 años, hasta la promulgación de la Orden SAS/1349/2009, de 6 de mayo, que aprobó definitivamente y publicó el programa formativo de la especialidad de Enfermería Obstétrico-Ginecológica (matrona).

Influencia del Género en la Formación de Matronas en el Siglo XX

Contexto Histórico y Roles de Género

A lo largo de la historia, las desigualdades de género han influido notablemente en profesiones ejercidas mayoritariamente por mujeres. En la formación de las matronas, se reflejan los roles y concepciones de género atribuidos a hombres y mujeres por la sociedad, así como la influencia de otros gremios con diversos intereses.

La División Sexual del Trabajo y la Profesionalización

La división sexual del trabajo, que asignaba la tarea de cuidar a las mujeres en el ámbito doméstico, dificultó la profesionalización de la matrona. Como colectivo exclusivamente femenino durante siglos, las matronas enfrentaron la negación de su autonomía profesional, ya que el control de su formación y actividad ha estado en manos de otros profesionales, a pesar de poseer un valioso conjunto de saberes y experiencias.

Control Médico y Desvalorización del Saber de las Matronas

Frente a la idea de Foucault sobre la relación directa entre saber y poder, algunos autores sostienen que los conocimientos y experiencias de las matronas han sido históricamente valorados de forma menor en comparación con el saber de otros profesionales. A pesar de ello, las matronas se hicieron imprescindibles para las mujeres hasta finales del siglo XVII, cuando se inició un proceso de pérdida de autonomía.

Regulación y Requisitos Legales Desiguales

Los cirujanos y médicos dotaron de carácter científico la asistencia al parto, adquiriendo potestad para formar y examinar a las matronas. A partir del siglo XIX, numerosas leyes y decretos regularon su formación. Los requisitos exigidos a las matronas a menudo incluían tener 20 años, ser viuda o casada con consentimiento marital, llevar una vida ejemplar y haber finalizado estudios elementales. A pesar de la heterogeneidad de los itinerarios formativos, prevaleció un trato desigual debido a que se trataba de una profesión femenina.

El Decreto de 1957 y la Especialización para ATS Femeninas

La publicación del Decreto de 18 de enero de 1957, que estableció la especialización de matronas para las Ayudantes Técnicas Sanitarias femeninas, marcó un cambio significativo. Amplió las exigencias formativas y demandó un mayor esfuerzo a estas profesionales. Sin embargo, la capacitación percibida por las matronas no fue suficiente para obtener el reconocimiento como profesión autónoma hasta el siglo XXI.

Requisitos Legales y Formación Diferenciada

El género fue determinante en la formación de las matronas. Como mujeres inmersas en una profesión femenina, se les exigieron requisitos legislativos desiguales en comparación con otros profesionales. El objetivo del trabajo fue analizar la influencia del género en los requisitos legislativos e itinerarios formativos para la obtención del título de matrona durante el siglo XX, tomando como punto de inflexión el Decreto de 1957.

Metodología de Investigación Cualitativa

La investigación se enmarcó dentro de la metodología cualitativa y el paradigma interpretativo, utilizando la fenomenología hermenéutica para comprender las vivencias de las matronas desde su propia perspectiva. Se realizó una revisión bibliográfica exhaustiva y se analizó la legislación pertinente desde principios del siglo XX hasta los años 70. Además, se llevaron a cabo entrevistas en profundidad a 13 matronas que ejercieron su profesión en la Región de Murcia durante las décadas centrales del siglo XX (1945-1976). La combinación del análisis de fuentes orales y escritas permitió la triangulación de los resultados.

Resultados: Antes y Después de la Especialidad

Formación Inicial y Requisitos de Acceso (Principios del Siglo XX)

En 1904, mediante Real Decreto, se establecieron las bases para la formación de practicantes y matronas. Se ofrecía la opción de obtener el título de matrona de forma oficial o no oficial tras dos cursos académicos. Los requisitos incluían ser mayor de edad (23 años según el Código Civil de 1889), tener aprobada la enseñanza primaria superior y, para las mujeres casadas, la autorización del marido. Paradójicamente, el artículo 11 del mismo decreto permitía el acceso a las mujeres a la carrera de practicante exigiéndoles solo haber cumplido los dieciséis años, al igual que a los aspirantes varones.

La Escuela de Santa Cristina y los Nuevos Requisitos

En 1924, la Casa de Salud de Santa Cristina en Madrid abrió sus puertas como la primera escuela de matronas de España. Las alumnas debían tener entre 18 y 30 años, ser solteras o viudas, gozar de buena salud, tener garantía de moralidad, autorización en caso de ser menores y una instrucción elemental suficiente. A partir del 1 de septiembre de 1940, como consecuencia de la reforma de la enseñanza media, se exigió haber cursado 3 años de Bachillerato, incluyendo la asignatura de Ciencias Naturales en lo referente a Fisiología e Higiene.

Reglamento de 1945 y la Limitación de Funciones

El Reglamento del Consejo General de Colegios Oficiales de Auxiliares Sanitarios de España de 1945 especificaba en su artículo 12 que las matronas estaban autorizadas para asistir partos y sobrepartos normales, pero no los distócicos. Debían avisar a un médico sin demora ante cualquier complicación. Como auxiliares de los médicos, podían asistir a embarazadas y parturientas siguiendo las indicaciones del facultativo. Se reiteraba la exigencia de veintiún años (o veinte en caso de viudas o casadas con autorización marital) y una buena conducta.

Examen de Ingreso Universitario y Modalidad Libre

A partir de 1951, se exigió a los aspirantes a practicante, además de los tres años de Bachillerato, un examen de ingreso en la Universidad. Esta norma se extendió a los estudios de matrona pocos meses después. La formación continuó siendo de dos cursos, y los alumnos que optaban por la enseñanza libre debían presentar los certificados de prácticas correspondientes al curso del que iban a examinarse.

Retrato de una Matrona: Un dia en la vida de Ana y Henar

Escuelas de Matronas en Clínicas y la Unificación de 1953

Desde 1928, las escuelas de matronas pudieron establecerse en clínicas de Obstetricia públicas y particulares que cumplieran ciertos requisitos, como tres años de funcionamiento y la asistencia a un mínimo de 300 partos anuales. Tras realizar las prácticas, la alumna podía solicitar el examen teórico-práctico en la Facultad de Medicina correspondiente. Sin embargo, el 4 de diciembre de 1953, mediante Decreto del Ministerio de Educación, se unificaron los estudios de Matronas, Practicantes y Enfermeras en una única titulación: el Ayudante Técnico Sanitario (ATS).

Experiencias de Matronas Antes y Después de la Unificación

De las trece matronas entrevistadas, seis obtuvieron el título antes de la unificación de 1953. Cuatro de ellas cursaron la modalidad no oficial, realizando exámenes en Cádiz y Valladolid y prácticas en la Cruz Roja y otras instituciones. Algunas finalizaron su formación antes de la mayoría de edad (entonces fijada en 21 años), teniendo que esperar para obtener el título. Otras dos informantes siguieron la enseñanza oficial, una interna en la Escuela de Santa Cristina y otra en Zaragoza. Tres de estas matronas también obtuvieron el título de practicante, buscando mayores oportunidades laborales, a pesar de las dificultades y la imposibilidad de conmutar estudios entre ambas carreras.

La Doble Titulación y la Imposibilidad de Conmutación

En 1928, una Real Orden recogía la imposibilidad de conmutar estudios entre practicante y matrona, alegando diferencias en los conocimientos básicos y la finalidad de ambas carreras. El programa de formación de practicantes incluía cuestiones de Medicina y Cirugía general no contempladas en el de matronas, siendo obligatorio para estos realizar prácticas en Clínicas de Cirugía, mientras que a las matronas se les imponía la asistencia práctica en clínicas de maternidad.

Segregación de la Formación y el Papel de las Mujeres

En el momento de la unificación en 1953, mientras la profesión de practicante era mayoritariamente masculina, matronas y enfermeras estaban ocupadas exclusivamente por mujeres. La unificación supuso una segregación total de la formación de varones y mujeres, con los ATS varones asumiendo la formación de practicantes, de corte más técnico y teórico.

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