Lactancia Materna: Prevención y Solución de la Postura Incorrecta

La lactancia materna suele ser un momento muy especial para la madre y su bebé y, por lo general, gratificante. Sin embargo, en algunos casos, puede resultar molesta y dolorosa para la madre e ineficaz para el niño porque no consigue mamar lo suficiente. A veces la lactancia materna es complicada. Si no te sientes bien, entonces no está bien, digan lo que digan; el dolor es la forma que tiene tu cuerpo de hacerte saber que algo va mal. Puedes empezar por intentar mejorar la postura y el agarre.

La Importancia de una Postura y un Agarre Correctos

La postura, la posición y el agarre correcto del pecho son claves para conseguir una lactancia placentera y eficaz. Una buena postura y un buen agarre son importantes para mantener la producción de leche. Un bebé que se agarra profundamente al pecho es capaz de extraer la leche de forma eficaz y esto es clave para mantener la producción de leche. Los pechos bien drenados producen leche rápidamente.

¿Qué es una Postura y una Posición Correctas?

Cuando hablamos de postura nos referimos a la relación entre cómo estás tú posicionada y cómo está tu bebé mientras toma el pecho. La posición es la forma en la que colocamos al bebé para darle el pecho; también hay muchas posiciones diferentes. La forma de sostener al bebé puede influir mucho en su capacidad para mamar. Una buena postura propicia un buen agarre.

El bebé no chupa del pezón. Si lo hace así, es que se produce un "mal agarre".

Consecuencias y Detección de un Agarre Ineficaz

Para detectar un mal agarre debemos observar si el bebé tiene la lengua al borde del pezón en vez de estar debajo del seno y las mejillas punzadas sobre el pezón. El bebé necesita más tiempo para obtener la leche que necesita, por eso las tomas pueden llegar a durar hasta media hora. Si sientes dolor, es casi seguro que se produce un mal agarre, ya que amamantar no debe doler.

Esquema visual comparando un agarre correcto y un agarre incorrecto del pezón durante la lactancia

Factores que Influyen en el Agarre y la Postura

La lactancia materna no es un proceso totalmente instintivo en el ser humano, sino que precisa de un aprendizaje social. Sin embargo, muchos bebés encuentran el camino al pecho por sí mismos, especialmente si no se han visto demasiado afectados por intervenciones durante el parto.

El Bebé y los Factores Externos

Algunos bebés tienen dificultades para agarrarse al pecho o maman de forma ineficaz. La causa puede ser un parto difícil o intervenciones durante el mismo. Se ha observado que muchos recién nacidos no consiguen mamar correctamente si están bajo los efectos de la peridural administrada a la madre durante el parto, o si son separados de la madre durante más de 20 minutos (entre el minuto 20 y 40 postparto), aunque luego les vuelvan a dejar en contacto con la madre. Dar tiempo al bebé para que se recupere y utilizar la postura reclinada con contacto piel con piel puede despertar el instinto natural del bebé para agarrarse al pecho.

Los bebés a término nacen preparados para mamar; si no lo hacen, la mayoría de las veces es a causa de una intervención innecesaria sobre el bebé que ha perturbado sus instintos y ha impedido una buena impronta del pecho. El bebé se "pelea" con el pecho en algunas tomas, parece nervioso, confundido y acaba agarrándose correctamente después de un rato que parece que no lo consigue.

Dificultades Físicas en Madre y Bebé

Algunos factores físicos, tanto por parte del bebé (frenillo lingual corto, retrognatia, etc.) como de la madre (tamaño y orientación del pecho o el pezón, etc.) pueden dificultar un correcto agarre del bebé al pecho. En algunos casos habrá que intervenir externamente (cortar el frenillo corto), en otros es posible que el problema solo se dé en según qué posiciones. En ocasiones, el tamaño y la forma del pecho pueden dificultar el proceso.

Si le han realizado una cirugía en las mamas o tiene alguna duda, puede planificar obtener apoyo adicional mientras comienza a amamantar. Por ejemplo, la cirugía de reducción mamaria puede limitar la cantidad de leche que producen las mamas.

Principios de Ergonomía y Comodidad para la Madre

La ergonomía se refiere al estudio de la relación entre las personas y su entorno, con un enfoque en la optimización de las condiciones para mejorar la salud y el bienestar. Durante la lactancia, mantener una postura adecuada es fundamental para evitar tensiones y lesiones en la espalda y el cuello. Lo normal es pasar muchas horas totales al día amamantando; si no buscamos estar cómodas, sufrimos dolor de espalda y las tomas se nos harán interminables.

Pautas Ergonómicas Esenciales

  • Mantén tu espalda recta y apoyada en el respaldo de la silla.
  • Mantén los codos cerca de tu cuerpo y doblados en un ángulo cómodo.
  • Mantén la cabeza en posición neutral y alineada con tu columna vertebral.
  • Es importante prever un buen apoyo en la zona lumbar y cervical mediante cojines o similar.
  • Utiliza almohadas de lactancia para elevar al bebé hasta el nivel del pecho y evitar que tengas que encorvarte hacia adelante.
  • Ajusta la altura del bebé para que la boca del bebé esté a la altura de tu pecho, evitando que tengas que inclinarte hacia adelante.
  • Lo importante es no amamantar nunca encorvada sobre el bebé.
Infografía detallada sobre la postura ergonómica correcta para la madre durante la lactancia, incluyendo el uso de cojines y el posicionamiento del bebé

El Entorno Adecuado para Amamantar

Es buena idea tener preparado un lugar cómodo para amamantar durante el día, que puede ser, por ejemplo, un sillón.

Posturas Recomendadas para una Lactancia Eficaz

Existen diversas posiciones para amamantar, y todas pueden servir, aunque en función de las circunstancias unas pueden ser más eficaces que otras. No hay posiciones mejores que otras; la "mejor" postura es la que permite al bebé conseguir una buena transferencia de leche y mamar con eficacia. Lo habitual es practicar una o dos según si damos el pecho en la cama, en la silla, o si el bebé tiene dificultades de agarre.

Postura Reclinada o de Crianza Biológica

Antes se recomendaba a la madre tener la espalda recta y bien apoyada, con los hombros hacia atrás, pero recientemente se ha descubierto que los bebés maman mejor cuando la madre está reclinada hacia atrás. La postura ventral, a la que también se la ha denominado de «crianza biológica», en contacto directo cuerpo a cuerpo, es la que adoptan instintivamente todas las crías de primates para mamar.

Para ello, debes estar semi-acostada o sentada con la espalda reclinada hacia atrás, y colocar el bebé boca abajo sobre ti, con la cabeza situada entre tus pechos descubiertos, de modo que no quede ni un trozo del cuerpo de tu bebé que no esté en contacto con el tuyo. Permite que tu bebé cabecee, busque y escoja un pecho y golpee repetidamente con la barbilla hasta prenderse solo. Puede tardar entre 10 y 60 minutos si acaba de nacer, o menos de 10 minutos si ya lleva tiempo mamando.

Los bebés nacen con un fuerte instinto de supervivencia y se apartan con decisión de cualquier cosa que les obstruya las vías aéreas. No es necesario pinzar el pecho con los dedos ni apartar la nariz del bebé. Todo fluye mejor cuando no se siguen técnicas y dejamos que todo surja de modo espontáneo.

Fotografía de una madre amamantando en postura reclinada, con el bebé en contacto piel con piel

Postura de Acunamiento Tradicional y Cruzado

La postura de acunamiento es la más tradicional; lo más frecuente es coger al bebé con un brazo y colocarle cruzado sobre el pecho de forma que el bebé quede frente al pecho, utilizando el brazo del mismo lado que el pecho que se ofrece al bebé para sostener el cuerpo del pequeño.

La postura de acunamiento cruzado es similar a la postura de acunamiento previamente descrita, con la salvedad de que la madre utiliza el brazo contrario al del pecho que ofrece al bebé para sostener el cuerpo del pequeño.

Si la madre realiza la postura de cuna, deberá tener presente que su mano debe situarse entre los omóplatos (la espalda) del bebé y no en el culito del bebé, de esta manera el bebé se desplazará hacia la madre con la barbilla elevada.

Otras Posiciones Útiles

También se puede amamantar estirada. En este caso, tanto la postura como la posición son frecuentes, ya que de este modo se facilita el descanso de la madre.

  • Postura sentada - Posición estirado: El bebé estirado frente a la madre en contacto con su cuerpo, mamando de un pecho y con sus pies hacia el otro pecho. Una variante de la posición anterior es colocar al bebé de forma inversa, también estirado y girado hacia la madre, pero con los pies hacia el otro lado. Esta variante no es tan frecuente pero puede ser útil si el bebé rechaza, por la razón que sea, mamar de un pecho.

Todas estas posiciones son propias de bebés con una autonomía de movimientos todavía muy limitada. Si el bebé es un recién nacido, la madre lo envuelve en un abrazo.

Ilustración que muestra varias posiciones de amamantamiento: cuna, cruzada, balón de rugby y acostada

Consideraciones Post-Cesárea

Tras una cesárea, la madre suele estar dolorida y la movilidad los primeros días está limitada. En las primeras horas tras el parto es normal que la madre se encuentre cansada y, si además le han practicado una cesárea, con muchas molestias. Elegir una posición cómoda es crucial en estos casos.

Cómo Mejorar el Agarre y la Postura

Conseguir que tu bebé se posicione y se agarre cómodamente al pecho es un arte; muchas madres dicen que se necesita un poco de tiempo para que la lactancia fluya cómoda y naturalmente, incluso si han amamantado antes. Cada historia de lactancia es única, cada pareja lactante es diferente y lo que funciona bien para una madre y un bebé puede no funcionar para ti. Esta es una de las razones por las que puedes escuchar diferentes sugerencias de diferentes personas.

Facilitando el Agarre Natural del Bebé

En primer lugar, intenta que el bebé se agarre solo. Desnuda a tu bebé, déjale solo con el pañal. Permite que vaya despertando, mantén una ligera sujeción sobre su cuerpo permitiendo que se mueva con libertad. Tienes que estar atenta a sus movimientos porque a veces son bruscos y puede lanzarse hacia un lado. Poco a poco irá buscando el pecho hasta que se agarre.

Si no se agarra, puedes intentar el agarre sugerido en la postura reclinada. Si aún así no se agarra, intenta apretar el pecho como un sándwich para que le entre en la boca, facilitando así el agarre. Si todo esto no funciona, puedes recurrir a una pezonera de tu talla.

Consideraciones Importantes sobre la Postura

  • La cabecita del bebé debe tener cierta movilidad; no debemos sujetar su cabeza de forma firme, ni empujarle desde ella hacia el pecho. En la posición clásica, la cabecita debe quedar sobre el antebrazo relajado de la madre, evitando que quede en la flexura del codo.
  • La posición es correcta cuando el bebé tiene el cuerpo alineado de manera que: oreja, hombro y cadera forman una línea recta. Hace años usábamos la frase “ombligo con ombligo” o “tripa con tripa” para explicar a las madres cuál era la postura adecuada. Ahora sabemos que en la mayoría de los casos, si la madre intenta reproducir esta frase a pies juntillas, su pezón puede sufrir daños.
  • Para entender qué posición será la adecuada para nuestro bebé, nos tenemos que sentar desnudas de cintura para arriba, bien reclinadas en una silla y observar la dirección que toman nuestros pezones. Habitualmente los pezones no se dirigen hacia adelante (si trazamos una línea imaginaria sobre ellos en dirección a la pared de enfrente); seguramente irán dirigidos un poco hacia abajo y hacia el lateral. Además, cada pezón suele tener una direccionalidad, de ahí la importancia de adoptar una postura diferente en cada pecho. Hay mujeres que relatan que en un pecho la postura les resulta fácil, pero que en el pecho contrario no lo consiguen o les duele. Si no se sigue la direccionalidad del pezón, el bebé se va a agarrar y tirar de él.
  • Hacer “la pinza”, es decir, sujetar el pecho entre los dedos índice y corazón, puede ser un factor de riesgo para una mala posición y succión, ya que impide al bebé abarcar bien el pecho con la boca. También puede aumentar el riesgo de obstrucciones.

Mitos y Realidades sobre la Postura y la Estimulación Mamaria

No, es un mito. No es necesario colocar al bebé de mil maneras para conseguir estimular toda la glándula. Mamando en una determinada posición, el bebé puede hacerse con toda la leche que necesita.

Buscando Apoyo y Asesoramiento Profesional

Las dificultades para amamantar a un bebé son comunes durante el primer mes o los primeros dos meses. Luego de la llegada del bebé, si sientes dolor al amamantar o si te preocupa tu producción de leche, habla con tu equipo de atención médica. Una consultora para la lactancia, que es una experta en lactancia materna, podría ayudarte. También puedes pedirle información sobre un grupo de apoyo a tu equipo de atención médica. O bien el equipo podría ayudarte a encontrar un consejero par, que es una persona que ya ha amamantado y podría ayudar. Si tu bebé no se agarra al pecho o no se alimenta bien, puedes buscar la ayuda de una monitora de La Liga de la Leche y acudir a sus reuniones.

Además, si sientes molestias persistentes, es fundamental buscar la orientación de un fisioterapeuta especializado en lactancia para recibir asesoramiento personalizado y tratamiento. Según Begoña Sanchís, enfermera e integrante de la Comisión de Lactancia del Hospital de Manises (Valencia), se debe intentar probar otras posturas en las que el niño y la madre estén cómodos, hasta conseguir el agarre del niño.

Entrevista a Nany Campos: Cómo trabaja una asesora de lactancia?

tags: #postura #incorrecta #amamantamiento