El pescado es un alimento muy saludable que aporta múltiples beneficios a nuestro organismo y no debería faltar en la dieta de los niños. En general, el pescado puede comenzar a introducirse en la dieta del bebé a partir de los seis meses, cuando se inicia la alimentación complementaria.

¿Qué es el Pescado Azul?
El concepto de pescado azul (también denominado pescado graso) alude a la proporción de grasa inserta entre los músculos del pescado. La cantidad de grasa influye en la coloración, por lo que gran parte de los pescados grasos tienen una coloración externa con tonos azules, de ahí su nombre. El pescado que entra en esta categoría es menos sedentario que el considerado blanco, de ahí su mayor necesidad de grasa.
Beneficios del Pescado en la Alimentación Infantil
El pescado es un alimento muy beneficioso para la salud de los bebés y niños. Es fuente de energía y proteínas de alto valor biológico, contribuyendo a la ingesta de nutrientes esenciales como el yodo, el selenio, el calcio y las vitaminas A y D. El principal beneficio del pescado azul es que es bajo en grasas saturadas y una fuente muy importante de ácidos grasos Omega-3, nutrientes con múltiples beneficios para la salud, tanto en el embarazo como, por supuesto, en la infancia.
- Los ácidos Omega-3 son fundamentales para el desarrollo del cerebro y la función cognitiva en niños.
- Ayudan a controlar la presión arterial.
- Reducen la tasa de colesterol.
- Mejoran las funciones cardíacas.
La importancia del Omega 3 DHA durante el desarrollo infantil - Dr Ricardo Uauy (IUNS 2013)
Introducción del Pescado Azul en la Dieta del Bebé
Las recomendaciones sobre la introducción del pescado en la dieta de los niños han cambiado mucho en los últimos años. Antes, no se recomendaba ofrecer pescado azul hasta los 18 meses, tanto por su elevado contenido en grasa como por su fuerte sabor. Sin embargo, las pautas actuales permiten la introducción del pescado, tanto blanco como azul de pequeño tamaño, desde los 6 meses, al inicio de la alimentación complementaria.
Cronograma de Introducción:
- Pescado para bebé de 6 meses: El pescado blanco es la mejor opción a esta edad, debido a su sabor suave y textura blanda, que facilitan la transición a nuevos sabores.
- Entre 7 y 8 meses: A partir de esta edad ya puedes empezar a darle pescado azul al bebé. Estos pescados son más sabrosos y ricos en grasas, aportando una gran cantidad de nutrientes esenciales.
- Entre 9 y 12 meses: Además de los dos tipos anteriores, también se pueden empezar a ofrecer algunos mariscos, tales como las gambas o los mejillones, siempre con precaución.
Es importante espaciar la introducción de nuevos alimentos para poder detectar posibles alergias o intolerancias alimentarias. Se puede comenzar con una pequeña cantidad de pescado, unos 30-40 gramos, una vez por semana, añadido al puré de verduras o cocido en trocitos. Gradualmente, se puede aumentar hasta dárselo 3 veces por semana, alternando pescado blanco y azul.
Clasificación de Pescados por Contenido Graso:
| Tipo de Pescado | Materia Grasa | Ejemplos | Sabor |
|---|---|---|---|
| Blanco | 1-3% | Merluza, lenguado, mero, gallo, rape, bacalao | Más suave |
| Semigraso | 3-6% | Lubina, dorada, trucha | |
| Azul | 8-15% | Arenque, boquerón/anchoa, caballa, palometa, sardina, salmón | Más intenso |
Precauciones con el Mercurio
No todos los pescados azules son adecuados para la dieta del bebé y del niño debido a su contenido de mercurio, un contaminante ambiental. La cantidad de mercurio (metilmercurio en los peces) está relacionada con su posición dentro de la cadena trófica; por tanto, los peces depredadores, de gran tamaño y longevos, tienen concentraciones más altas. El metilmercurio puede ser perjudicial para el desarrollo del sistema nervioso central, la ganancia de peso, la función locomotora, auditiva y el sistema inmune.
Pescados a Evitar por su Alto Contenido en Mercurio:
Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AECOSAN) y otras recomendaciones, se deben evitar en niños menores de 10 años, y limitar su consumo hasta los 10-14 años, los siguientes pescados azules de gran tamaño:
- Atún rojo
- Lucio
- Tiburón (cazón, marrajo, pintarroja y tintorera)
- Pez espada o emperador (considerado semigraso)
Para niños entre 10 y 14 años, es importante limitar el consumo de especies consideradas altas en mercurio, como la merluza, a 120 gramos al mes. A partir de los 10 años, el resto de especies (con bajo y medio contenido en mercurio) pueden ser consumidas sin peligro.
Pescados Azules con Bajo Contenido en Mercurio (Aptos para Bebés):
- Arenque
- Boquerón/anchoa
- Caballa
- Palometa
- Sardina
- Salmón
Es importante alternar entre pescados blancos y azules. Se recomienda consumir pescado entre 3 y 4 veces a la semana, ofreciendo al menos 1 vez a la semana pescado azul para el desarrollo neurológico por su riqueza en ácidos grasos Omega 3.
Alergias al Pescado
El pescado es un alimento potencialmente alergénico, junto a la leche y el huevo. La alergia al pescado es la tercera más frecuente en niños, según la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).
Consideraciones sobre la Alergia:
- En general, los pescados azules contienen menos proteínas alergénicas que los blancos.
- De entre todos los pescados azules, la sardina es el que más alergias causa, mientras que el atún es el mejor tolerado, según la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA).
- Los síntomas de la alergia al pescado suelen aparecer inmediatamente o dentro de la siguiente hora tras haberlo consumido. Algunos pueden ser picor de boca o faringe, enrojecimiento o urticaria alrededor de la boca, e hinchazón de labios, párpados u orejas.
- Es frecuente que la alergia al pescado coexista con otros grupos de alimentos, sobre todo con la alergia a la leche y al huevo.
Actualmente, no está justificado retrasar la introducción de los alimentos potencialmente alergénicos, ni siquiera si existen antecedentes familiares o personales de alergia, ya que retrasar su introducción no disminuye el riesgo y de hecho podría aumentarlo.
Preparación y Cocción del Pescado para Bebés
La mejor forma de cocinar el pescado para ofrecérselo al bebé es cocido al vapor, hervido u horneado, y sin sal hasta el primer año de vida. Si se ha optado por comenzar con purés y triturados, se puede batir el pescado previamente cocinado junto a una selección de verduras variadas y hervidas.

Consejos Adicionales para la Preparación:
- Optar por pescado fresco o congelado. Ambos son buenas opciones.
- Elegir partes del pescado que tengan el menor número posible de espinas. Comprar lomos limpios es una buena práctica.
- El pescado debe estar previamente congelado (para la prevención de anisakis) y debe ofrecerse bien cocinado (no crudo ni poco hecho) para evitar toxoinfecciones.
- Retirar todas las espinas y escamas, ya que pueden ser peligrosas.
- Al principio de la alimentación complementaria (BLW), ofrecer el pescado en un formato grande (más grande que el puño del bebé) para que pueda agarrarlo fácilmente.
Poco a poco se pueden ir incorporando nuevas técnicas de cocinado (rebozado, al microondas, en papillote, a la plancha...) e incluso empleándolo como ingrediente para la elaboración de otros platos caseros, como hamburguesas, huevos rellenos, albóndigas o empanadillas. Se debe evitar el consumo de pescado crudo, poco cocinado o con vísceras, o elaborado con técnicas como ahumado, en vinagre, escabechado, marinado, carpaccio o sushi, si no ha sido congelado previamente.
Cantidades Máximas Recomendadas:
Las cantidades máximas recomendadas, teniendo en cuenta el resto de proteína animal consumida a lo largo del día, son:
- Bebés de entre 6 y 12 meses: 30-40 g/día.
- Niños de entre 1 y 3 años: 60-70 g/día.
- Entre 3 y 10 años: 60-90 g/día.
- Entre 10 años y pubertad: 90-120 g/día.
A partir de los 3 años, como referencia, 1/4 del plato puede estar formado por proteína (animal o vegetal), siguiendo el Plato de Harvard.
Mariscos y Conservas
Algunos mariscos como las cabezas de gamba, langostinos y bueyes de mar contienen cadmio en sus vísceras, por lo que se deben evitar en niños menores de tres años. Cuando se habla de pescados, no se incluyen los mariscos en las mismas recomendaciones.
En cuanto a las conservas de pescado, como el atún, suelen contener atún claro o bonito, que no son especies consideradas altas en mercurio. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las conservas suelen tener mucha sal (un condimento a evitar antes del año de edad) y aceites refinados. Una lata normal de atún puede contener alrededor de 1 gramo de sal, una cantidad considerable para bebés.
Como recomendación general, se podría tomar desde los 6 meses, pero es mejor ofrecer conservas de pescado a partir de los 12 meses, de manera esporádica (sin abusar), confirmando antes el tipo de atún que compone la conserva, preferentemente al natural y bajos en sal.