La biometría fetal es un componente crucial de la atención prenatal que implica la medición del tamaño y el crecimiento del feto durante el embarazo. Mediante el uso de la ecografía, la biometría fetal proporciona información valiosa sobre el desarrollo del bebé y ayuda a los profesionales de la salud a evaluar si el feto está creciendo a un ritmo saludable.
Este proceso no invasivo se refiere a la medición de diversas partes del feto mediante ultrasonido para evaluar el crecimiento fetal. La ecografía es, de hecho, una de las principales pruebas del embarazo y se realiza normalmente durante las ecografías prenatales de rutina, especialmente durante el segundo y tercer trimestre del embarazo.

Mediciones Biométricas Clave del Feto
La biometría fetal implica varias mediciones clave, cada una de las cuales proporciona información importante sobre el desarrollo del bebé:
- Longitud Corona-Rabadilla (CRL): Generalmente se toma durante el primer trimestre y mide la longitud del bebé desde la parte superior de la cabeza (coronilla) hasta la parte inferior de la cola (rabadilla).
- Diámetro Biparietal (DBP): Es la distancia entre los dos lados de la cabeza del bebé, medida a la altura del tálamo. Esta medida es una buena referencia del crecimiento fetal.
- Diámetro Occipito-Frontal (DOF): La distancia entre la frente y la parte posterior de la cabeza.
- Circunferencia de la Cabeza (CC): La medida de la circunferencia de la cabeza del bebé.
- Circunferencia Abdominal (CA): La medición de la circunferencia abdominal del bebé ayuda a evaluar el crecimiento fetal y la función de la placenta. Corresponde al contorno del abdomen fetal ligeramente por encima del ombligo.
- Longitud del Fémur (LF): Se mide la longitud del fémur (hueso del muslo) del bebé para evaluar el desarrollo esquelético.

Proceso y Preparación para la Ecografía Biométric
La biometría fetal se realiza generalmente mediante un examen de ultrasonido. Se utilizan ondas de ultrasonido para crear imágenes del feto en el útero, que luego son analizadas por un proveedor de atención médica para tomar las medidas necesarias.
Preparación para la ecografía
Prepararse para una ecografía de biometría fetal es sencillo y no invasivo. Es posible que se le pida a la madre que beba agua o que no vacíe la vejiga antes del procedimiento para garantizar una mejor obtención de imágenes. Se recomienda usar ropa suelta y cómoda que permita un fácil acceso al abdomen.
El procedimiento
Durante la ecografía, el técnico utilizará un transductor (un pequeño dispositivo) para enviar y recibir ondas sonoras. Estas ondas rebotan en el bebé y crean una imagen en una pantalla. Es un procedimiento seguro y no invasivo que no supone ningún daño para la madre ni para el bebé.
12.1 - Imagen en Obstetricia 1er Trimestre
Interpretación de los Resultados: Los Percentiles Fetales
Los resultados de la biometría fetal se utilizan para evaluar el crecimiento y el desarrollo del bebé en relación con la edad gestacional. Las mediciones se suelen comparar con tablas de crecimiento estandarizadas para determinar si el feto está creciendo como se esperaba.
Los médicos hablan de percentiles fetales al mirar la ecografía de tu bebé. Un percentil normal en un feto generalmente se encuentra entre el percentil 10 y el 90. El percentil 50 (P50) equivale a la media del valor para una determinada semana de embarazo. Los percentiles 10 (P10) y 90 (P90) son los límites inferiores y superiores, respectivamente, del crecimiento considerado normal.
Tipos de Crecimiento Fetal
- Crecimiento normal: Si las medidas fetales se encuentran dentro de los límites normales (P10-P90) para la edad gestacional, es un indicio de que el bebé está creciendo bien y desarrollándose a un ritmo saludable. Lo importante es que el feto siga su curva de crecimiento de manera sostenida.
- Restricción del crecimiento intrauterino (RCIU): Si las medidas del bebé están por debajo del rango esperado para la edad gestacional (generalmente por debajo del P10), esto podría indicar que el feto no está creciendo adecuadamente. Esta afección puede deberse a problemas con la placenta o a problemas de salud de la madre.
- Grande para la edad gestacional (LGA) o Macrosomía: Por otro lado, si las medidas fetales son mayores a las esperadas para la edad gestacional (generalmente por encima del P90), podría indicar que el bebé está creciendo demasiado. La macrosomía puede estar asociada a afecciones como la diabetes gestacional.
Es posible hacer una estimación aproximada del peso fetal. Para ello existen diferentes fórmulas, las más habituales tienen en cuenta la medida del diámetro biparietal (DBP), la circunferencia del abdomen (CA) y la longitud del fémur (LF). Se trata, por tanto, de una estimación, y el margen de error puede llegar a ser de más o menos del 15 al 20 por ciento.
En términos generales, un feto pesa alrededor de 1.000 gramos en la semana 28, 2.000 gramos en la 32 y 2.500 gramos en la semana 35.
Importancia de la Biometría Fetal y Detección de Complicaciones
La biometría fetal desempeña un papel esencial en el control de la salud y el desarrollo del bebé durante el embarazo. Sus principales usos son:
- Evaluación del crecimiento fetal: Es el uso principal para controlar el crecimiento y el desarrollo del feto.
- Estimación de la edad gestacional: Las mediciones precisas del feto, en particular la longitud cráneo-caudal (CRL) y el diámetro biparietal (DBP), pueden ayudar a estimar la edad gestacional del bebé, especialmente cuando se desconoce la fecha exacta de la concepción. Sin embargo, no se utiliza para predecir la fecha exacta del parto.
- Detección de complicaciones: Se utiliza para detectar complicaciones como el retraso del crecimiento intrauterino (RCIU) o la macrosomía (grande para la edad gestacional).
- Planificación del parto: Las mediciones pueden ayudar a los proveedores de atención médica a planificar el parto.
Complicaciones y Factores Influyentes
El control ecográfico del embarazo es una tarea habitual del ginecólogo, y es frecuente cierta ambigüedad y falta de precisión a la hora de definir un feto como "retraso del crecimiento intrauterino" (CIR). Es fundamental distinguir entre:
- Embarazos no datados adecuadamente: Pueden parecer fetos pequeños, pero en realidad tienen una edad gestacional inferior a la estimada.
- Fetos constitucionalmente pequeños pero sanos: Un grupo significativo de fetos (aproximadamente el 70%) crecen en la parte baja de las curvas de crecimiento (por ejemplo, entre el P10 y P25), pero lo hacen de forma simétrica, con una ganancia ponderal adecuada y parámetros biofísicos y hemodinámicos normales. A menudo, sus padres o familiares también tienen un tamaño corporal inferior a la media. En estos casos, el feto es sano.
- Fetos con CIR: Son fetos que no alcanzan su potencial de crecimiento genéticamente determinado. Un 25% de estos casos pueden deberse a enfermedades fetales (anomalías cromosómicas, estructurales o infecciones), mientras que la mayoría (75%) son por una causa placentaria. En estos últimos, los fetos son intrínsecamente sanos pero reciben una cantidad de nutrientes inferior a sus necesidades y están en riesgo de hipoxia.
En casos de CIR de causa placentaria, la circunferencia abdominal y la longitud femoral suelen empezar a mostrar un decalaje con respecto a los parámetros cefálicos, que se ven menos afectados. Otros signos pueden incluir la disminución del líquido amniótico y alteraciones en la placenta. La ecografía Doppler, que evalúa las características del flujo sanguíneo en vasos como la arteria umbilical y la arteria cerebral media, también proporciona información crucial sobre el bienestar fetal y ayuda a determinar el momento oportuno para la intervención en fetos pretérmino.
Influencia de la Altitud en el Crecimiento Fetal
Se ha demostrado que el crecimiento fetal puede variar con la altitud. A mayor altitud, el peso al nacer tiende a disminuir. Por ejemplo, estudios han reportado que por cada 1000 metros de ascenso en altitud, el peso al nacer puede descender significativamente. La disminución del crecimiento fetal en altura puede iniciarse entre las semanas 25 y 29 de gestación.
Este fenómeno se relaciona con la entrega de oxígeno al feto. Los nutrientes disponibles para el feto provienen de la ingesta materna y son transportados a través de la placenta. Una inadecuada alimentación materna o una función placentaria comprometida (que puede verse afectada por la hipoxia a grandes alturas) influirá en el crecimiento fetal.