Pastel de Repollo y Queso Feta: Una Delicia Versátil

Hay sabores que nos transportan directamente a la infancia, a la cocina de nuestras madres o abuelas, a esas comidas familiares de domingo donde el tiempo parecía detenerse. Para muchos, una de esas recetas mágicas es el pastel de repollo. Un plato que, a primera vista, puede sonar humilde, pero que esconde un sabor profundo, una textura suave y el ingenio de generaciones pasadas para convertir una verdura a menudo complicada, como el repollo, en la estrella indiscutible de la mesa.

Este no es un pastel dulce, sino una especie de flan o tarta salada, similar a una quiche sin base, que demuestra cómo con ingredientes sencillos se puede crear algo extraordinariamente delicioso. La historia de este pastel es la de muchas familias: la necesidad de crear platos nutritivos y apetecibles para todos. Esta receta es la solución perfecta, un tesoro culinario que hoy desempolvamos para que puedas recrearlo en tu propia cocina, personalizarlo y, quizás, convertirlo en un nuevo clásico para tu familia.

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¿Qué es Exactamente el Pastel de Repollo?

Lejos de ser un postre, el pastel de repollo es una preparación salada, una terrina de vegetales horneada que adquiere su consistencia gracias a la mezcla de huevo y nata (crema de leche). Su base es el repollo cocido y muy bien escurrido, que se combina con un sofrito aromático y otros ingredientes que le aportan sabor y jugosidad. El resultado es un bocado tierno, sabroso y sorprendentemente ligero, que se puede disfrutar tanto frío como templado.

La clave de su encanto reside en su versatilidad. Aunque la receta tradicional que exploraremos aquí lleva puerro y bacon, las posibilidades son infinitas. Es un lienzo en blanco perfecto para aprovechar restos de otras comidas o para adaptarlo a los gustos de cada comensal, convirtiéndolo en un plato económico, práctico y siempre diferente. La adición de queso feta eleva su perfil de sabor, aportando un toque salado y ligeramente picante que combina a la perfección con la dulzura del repollo cocido.

Pastel de Repollo o Col | Receta Baja en Calorías | 2 Bocados #92

Ingredientes: La Sencillez es la Clave del Sabor

Para preparar un delicioso pastel de repollo con queso feta para aproximadamente 4 personas, necesitarás reunir ingredientes básicos que probablemente ya tengas en tu despensa o que son muy fáciles de encontrar.

  • ½ Repollo mediano: La estrella del plato.
  • 150-200g de queso feta: Desmenuzado, para un toque salado y distintivo.
  • 4 huevos grandes: Para la estructura del pastel.
  • 200 ml de nata líquida (crema de leche): Mínimo 18% de materia grasa, para aportar cremosidad.
  • 1 puerro: Solo la parte blanca y verde clara, finamente picado.
  • 100g de bacon: Opcional, picado en trocitos pequeños, para un toque ahumado. Para una versión vegetariana, se puede omitir o sustituir.
  • Sal: Al gusto, con cuidado por la sal que ya aporta el bacon y el queso feta.
  • Pimienta negra recién molida: Abundante, para darle un toque picante y aromático.
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra: Para el sofrito.
ingredientes frescos para pastel de repollo y queso feta

Preparación Paso a Paso: El Camino Hacia un Pastel Perfecto

La elaboración de este pastel es más sencilla de lo que parece. La clave está en preparar bien cada ingrediente por separado antes de unirlos y hornearlos. Sigue estos pasos y el éxito estará garantizado.

  1. Preparar el Repollo: Lo primero es cortar el repollo en juliana fina. Pon a calentar una olla grande con abundante agua y una pizca de sal. Cuando hierva, añade el repollo y cuécelo durante unos 15 minutos, o hasta que esté tierno. Una vez cocido, el paso más importante es escurrirlo a conciencia. Usa un colador grande y presiona con una cuchara para eliminar toda el agua posible. Este paso es fundamental para que el pastel no quede aguado.
  2. repollo cocido y escurrido
  3. El Toque Aromático (Puerro y Bacon/Alternativas): Mientras el repollo se escurre, pica el bacon en trocitos pequeños. En una sartén con apenas una gota de aceite (el bacon soltará su propia grasa), fríelo a fuego medio hasta que esté dorado y crujiente. Retíralo de la sartén y colócalo sobre papel de cocina para que absorba el exceso de grasa. En la misma sartén donde doraste el bacon, aprovecha la grasa que ha soltado. Pica el puerro muy finamente (solo la parte blanca y verde clara) y póchalo a fuego bajo con un poquito de sal. Queremos que se ablande y se vuelva traslúcido, sin que coja color. Esto tomará unos 15 minutos. La cocción lenta del puerro desarrollará su dulzor natural. Para una versión vegetariana o para resaltar aún más el queso feta, se puede omitir el bacon y saltear champiñones o pimiento rojo junto al puerro.
  4. Preparar la Mezcla Principal: En un bol grande, bate los huevos con la nata líquida. Añade una buena cantidad de pimienta negra recién molida y una pizca de sal (recuerda que el feta ya aporta sal). Incorpora el queso feta desmenuzado, el bacon dorado (si se usa), el puerro pochado y, finalmente, el repollo bien escurrido. Mezcla todo con suavidad pero asegurándote de que los ingredientes queden bien distribuidos.
  5. Precalentar el Horno y Preparar el Baño María: Precalienta el horno a 180ºC. Busca una bandeja de horno profunda y vierte en ella un par de dedos de agua.
  6. Hornear la Magia: Elige un molde tipo cake o terrina. Puedes engrasarlo con mantequilla o, para un desmoldado perfecto, forrarlo con film de cocina apto para horno. Vierte la mezcla en el molde. Introduce el molde dentro de la bandeja con agua que tenías preparada en el horno. Hornea durante unos 40-45 minutos a 170-180ºC. Sabrás que está listo cuando al pinchar el centro con un cuchillo o palillo, este salga limpio.
  7. pastel de repollo y queso feta recién horneado
  8. El Reposo es Clave: Una vez horneado, saca el pastel del horno y déjalo enfriar completamente dentro del molde antes de intentar desmoldarlo. Ser paciente en este paso es crucial para que no se rompa.

Variaciones Creativas: Personaliza tu Pastel

Lo maravilloso de esta receta es su capacidad de adaptación. Usa la base de huevo y nata y atrévete a experimentar. El queso feta combina de maravilla con una gran variedad de verduras. Aquí tienes algunas ideas:

Ingrediente Principal Proteína Adicional Sugerida Toque Especial (Hierbas/Especias)
Espinacas (cocidas y muy escurridas) Queso feta o piñones tostados Una pizca de nuez moscada
Calabacín (rallado, salteado y escurrido) Gambas salteadas o atún en conserva Eneldo fresco picado o curry en polvo
Brócoli (cocido en ramilletes pequeños) Pollo desmenuzado o salmón ahumado Queso azul o un toque de mostaza de Dijon
Lombarda (cocida) Manzana en dados salteada y pasas Canela y un chorrito de vinagre balsámico

Una Alternativa Crujiente: Pastel de Repollo y Queso Feta con Masa Filo

Si buscas una textura diferente y un toque crujiente, la masa filo es una opción excelente. Es increíblemente versátil y fácil de usar, aguanta prácticamente cualquier relleno y sale siempre crujiente. Para una versión de pastel de repollo y queso feta con una base distinta, te proponemos esta elaboración.

pastel de repollo y queso feta con masa filo crujiente

Ingredientes Específicos para la Versión con Masa Filo:

  • Masa filo (varias hojas, según el tamaño del molde)
  • Queso feta (cantidad al gusto, desmenuzado)
  • 1 bulbo de hinojo
  • 1 manojo de col rizada (kale)
  • 1 puerro (parte blanca y verde clara)
  • Tomates secos escurridos y cortados finos (opcional)
  • 1 cucharadita de miel (opcional, para equilibrar sabores)
  • Pimienta negra recién molida
  • Mantequilla derretida y/o aceite de oliva (para pintar la masa)
  • Aceite de oliva virgen extra (para el sofrito)

Elaboración con Masa Filo:

  1. Preparar el Relleno de Verduras: Primero hay que preparar el relleno. Mientras se preparan las verduras, se quitan las gruesas hojas exteriores y los tallos del hinojo (no los tiréis, se pueden usar para preparar caldos y sopas), se corta el bulbo en tiras finas. Se lava bien la parte blanca del puerro y se corta en rodajas finas. En una sartén se calienta una cucharada de aceite de oliva y se sofríen el puerro y el hinojo durante varios minutos. Luego se añade la col (kale) y, si se usan, los tomates secos escurridos y cortados finos. Se cocinan hasta que las verduras estén tiernas.
  2. Mezcla de Queso Feta: En otro recipiente se desmenuzan con un tenedor el queso feta. Se le añade una cucharadita de miel (si se desea) y un poco de pimienta negra recién molida. Consejo: Nunca se debe rellenar ningún pastel o pastelito con un relleno caliente. Deja enfriar las verduras salteadas antes de mezclarlas con el queso feta.
  3. Montaje del Pastel: Ahora que el relleno está listo, se puede ensamblar la masa. Una sartén o un molde para horno se unta con la mezcla de mantequilla derretida y aceite. Se pone una hoja de filo y se pinta con mantequilla/aceite. No importa si los bordes de la hoja cuelguen, luego se podrán doblar sobre el relleno. Vamos poniendo hojas de masa una encima de la otra, pintándolas ligeramente con mantequilla. Se pueden usar tantas hojas como queráis; se suelen usar unas 5 hojas en la parte de abajo. Vierte la mezcla de verduras y queso feta sobre la masa filo. Se tapa el pastel con las últimas hojas de masa, doblando los bordes colgantes hacia adentro, y se pinta la capa superior con mantequilla.
  4. proceso de montaje de pastel con masa filo
  5. Horneado: Se mete el pastel en el horno precalentado a 190ºC y se hornea durante aproximadamente 30-35 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.

Acompañamientos Perfectos: ¿Con qué lo Servimos?

Este pastel de repollo y queso feta es delicioso por sí solo, pero brilla aún más con el acompañamiento adecuado. Se sirve tradicionalmente frío o a temperatura ambiente, aunque también está delicioso templado.

  • Salsa de Tomate Casera: Un clásico que nunca falla y realza los sabores del pastel.
  • Alioli Suave: Puedes preparar una mayonesa casera con un diente de ajo para un alioli suave que complemente la textura del pastel.
  • Ensalada Verde Fresca: Una simple ensalada de hojas verdes con una vinagreta ligera es todo lo que necesitas para una comida completa y equilibrada.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Por qué mi pastel quedó aguado?
La causa más probable es no haber escurrido suficientemente bien el repollo cocido. Es el paso más crítico de la receta. Asegúrate de presionar con fuerza para eliminar la mayor cantidad de líquido posible antes de mezclarlo con el resto de los ingredientes.
¿Puedo hacerlo sin bacon para una versión vegetariana?
¡Por supuesto! Puedes omitir el bacon o sustituirlo por champiñones salteados, pimiento rojo asado o un puñado de queso curado rallado (como parmesano o manchego) para aportar ese toque de sabor umami. El queso feta es un excelente sustituto que añade un perfil de sabor único y sabroso.
¿Se puede congelar el pastel de repollo?
Sí, se congela bastante bien. Una vez que esté completamente frío, puedes envolverlo en film transparente y luego en papel de aluminio, o guardarlo en un recipiente hermético. Se conservará hasta 3 meses. Para descongelarlo, déjalo en el frigorífico durante la noche y luego puedes calentarlo suavemente en el horno.
¿Es realmente necesario el baño maría?
Es altamente recomendable para la versión tipo flan o terrina. Esta técnica de cocción proporciona un calor indirecto y húmedo que cocina el pastel de manera uniforme, evitando que se seque o se queme por los bordes y logrando una textura de flan sedosa y delicada. Para la versión con masa filo, el baño maría no es necesario, ya que la cocción directa busca la masa crujiente.

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