Cuidado del Cordón Umbilical del Recién Nacido: Causas, Síntomas y Tratamiento de la Onfalitis

La Importancia del Cordón Umbilical

Durante el embarazo, el bebé está unido a la madre mediante el cordón umbilical. Este conducto es esencial para la nutrición, respiración y eliminación de desechos del feto. Tras el nacimiento, el cordón ya no es necesario y se procede a su corte, quedando un muñón que experimentará un proceso de momificación y eventualmente se desprenderá.

En el mismo hospital, se realizarán las primeras curas del cordón y se proporcionarán indicaciones sobre cómo mantenerlo limpio y seco para prevenir infecciones. Es fundamental vigilar el cordón en cada cambio de pañal.

infografía detallando la estructura del cordón umbilical y su función durante el embarazo

Proceso Natural de Caída y Cicatrización del Cordón

El cordón umbilical caerá en los primeros 12 días de vida de tu hijo, generalmente entre el quinto y el 15º día. Los cuidados del cordón han evolucionado con el tiempo. En países con adecuadas condiciones de higiene, el lavado con agua y jabón ha demostrado ser tan efectivo como el uso de sustancias antisépticas (alcohol o clorhexidina) para prevenir infecciones.

Es importante destacar que el cordón no debe cubrirse ni envolverse en gasa, ni se deben usar dispositivos como fajas. El ombligo puede mojarse antes de que caiga el cordón, por lo que no es necesario esperar para bañar al bebé. Para tu tranquilidad, fíjate en que la piel de la base del cordón sea rosada, del mismo tono que el resto del abdomen.

Es normal que haya pequeños sangrados a nivel del cordón, ya que forman parte del proceso de curación de cualquier herida. No requiere cuidados especiales.

Un cordón umbilical en proceso natural de cicatrización debe tener un aspecto seco y no desprender olor. Si aparece mal olor o la piel de la base se pone rojiza, deberás consultar a tu pediatra, ya que podría tratarse de onfalitis, una infección del cordón umbilical.

Complicaciones y Anomalías Comunes del Ombligo

Tras la caída del cordón, es habitual que muchos recién nacidos presenten mayor o menor grado de hernia umbilical. Generalmente, no es motivo de preocupación y tiende a resolverse sola. Si no se ha resuelto a los 4 años de vida, un cirujano valorará el caso.

A veces, después de desprenderse el cordón, queda piel sobrante que da la sensación de una pequeña trompa. Esto tampoco es un problema y tiende a resolverse espontáneamente.

Granuloma Umbilical

Puede ocurrir que, al desprenderse el cordón, quede una lesión llamada granuloma. Se trata de un nódulo rosado, blanquecino o grisáceo. Si no se reduce con sal, se puede tratar con nitrato de plata, un cáustico que quema la lesión y la deja de un color negro-grisáceo, que luego irá desapareciendo.

imagen comparativa de un cordón umbilical sano, un granuloma y una hernia umbilical

Otras Anomalías Relacionadas con Restos Embrionarios

Existen otras situaciones que pueden confundirse con un granuloma:

  • Persistencia del conducto onfalomesentérico: Una entidad poco frecuente donde un resto embrionario que conecta el intestino con la placenta permanece en lugar de desaparecer.
  • Persistencia del uraco: Otra posible anomalía relacionada con restos embrionarios.

El cordón umbilical seguirá su proceso natural y se desprenderá dentro de los primeros 12 días de vida. Si aparece un pequeño nódulo carnoso (granuloma), puede requerir tratamiento.

Onfalitis: Infección del Cordón Umbilical

La onfalitis es una infección bacteriana del cordón umbilical, que se presenta con mayor frecuencia en recién nacidos durante las primeras semanas de vida. Afecta la piel y los tejidos subyacentes alrededor del ombligo y, si no se trata a tiempo, puede propagarse al torrente sanguíneo o a órganos internos.

Causas de la Onfalitis

La onfalitis se produce por la entrada de bacterias en la zona umbilical. Los patógenos más comunes incluyen: Staphylococcus aureus, Escherichia coli y Estreptococo del grupo B. Estas bacterias pueden penetrar el cordón umbilical debido a:

  • Malas prácticas de higiene.
  • Instrumental contaminado durante el parto.
  • Exposición a entornos sucios.

Factores como un parto prolongado, rotura prematura de membranas, bajo peso al nacer, alteraciones en la inmunidad o un mal cuidado del cordón umbilical aumentan el riesgo.

Síntomas de la Onfalitis

Los síntomas de la onfalitis suelen comenzar alrededor del ombligo y pueden agravarse rápidamente, especialmente en recién nacidos. Los principales signos incluyen:

  • Enrojecimiento e hinchazón alrededor del cordón umbilical.
  • Secreción (pus o líquido), que puede ser maloliente.
  • Sensibilidad de la piel alrededor del muñón.
  • La piel de alrededor del ombligo puede estar más dura y caliente.
  • Fiebre.
  • Irritabilidad en el bebé.
  • Alimentación deficiente.
  • Letargo.
  • Tono muscular deficiente y flácido.

Síntomas de infección en el ombligo del bebé

Diagnóstico de la Onfalitis

El diagnóstico de la onfalitis comienza con una evaluación clínica exhaustiva. Los profesionales de la salud realizarán una historia clínica detallada y examinarán la zona infectada. En algunos casos, se analizan muestras de pus o líquido para identificar la bacteria causante.

Tratamiento de la Onfalitis

El tratamiento de la onfalitis depende de la gravedad de la infección.

  • Casos leves: Se suelen tratar con cremas antibióticas aplicadas en la zona, manteniendo una higiene adecuada.
  • Casos graves: Puede ser necesario administrar antibióticos por vía intravenosa, incluso con hospitalización.

Es fundamental consultar a un médico ante cualquier signo de infección en la zona umbilical. Los grupos de alto riesgo (bebés prematuros, recién nacidos menores de dos semanas, personas con sistemas inmunitarios debilitados) deben ser evaluados sin demora, incluso con síntomas leves.

Cuidados del Cordón Umbilical y Prevención de Infecciones

Para ayudar a que el cordón umbilical se seque y se caiga, las recomendaciones actuales son mantenerlo limpio y seco (excepto en el momento del baño). Se suele colocar una gasa alrededor del cordón que debe cambiarse cada vez que se moje, esté sucia o tras el baño.

Nunca tires del cordón, ni intentes arrancarlo, aunque parezca que está a punto de caerse. No uses remedios caseros para curar el cordón.

Recuerda que solo necesitarás usar agua y jabón y mantenerlo bien seco para favorecer la cicatrización.

Cuándo Buscar Atención Médica

Debes consultar a tu médico si observas:

  • Enrojecimiento de la zona, hinchazón o sensibilidad alrededor del muñón del ombligo.
  • Supuración de pus o líquido maloliente.
  • Cambio de coloración en la piel.
  • Aparición de vesículas y granitos.
  • Fiebre.
  • Sangrado que empeora o persiste por más de tres días.
  • El muñón aún no se ha desprendido después de tres semanas.
  • El bebé tiene fiebre alta, letargo, dificultad para respirar o vómitos persistentes (podrían ser síntomas de una infección grave como sepsis).
infografía con los signos de alarma de infección en el cordón umbilical

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