El lobo y los siete cabritillos: una lección sobre prudencia

El cuento de El lobo y los siete cabritillos es de autoría de los hermanos Grimm. Esta obra es fundamental en la literatura infantil, ya que habla a los niños sobre valores tan importantes como la prudencia y la cautela. Asimismo, enseña que las apariencias engañan, que no hay que fiarse de los extraños o desconocidos, y que hay que tener ingenio para resolver situaciones difíciles. Con este cuento, los niños aprenderán el porqué siempre deben hacer caso a sus mamás.

Ilustración de la mamá cabra despidiéndose de sus siete cabritillos antes de partir al pueblo.

La partida de mamá cabra y el primer engaño

La historia comienza cuando la madre se prepara para salir de casa:

  • - Hijos míos, me voy a comprar al pueblo y cuando yo vuelva daremos un paseo por el campo.

Poco después de su partida, el lobo se acerca a la casa e intenta engañar a los pequeños:

  • - Soy vuestra mamá y os traigo buena comidita.
  • - NOOO... tú no eres nuestra madre -respondieron los cabritos.

Decepcionado por el rechazo, el lobo se fue y se acercó a una granja que había allí cerca. Allí, se comió docenas y docenas de huevos para intentar aclarar y suavizar su voz.

La astucia del lobo y la desconfianza de los cabritos

Tras cambiar su voz, el lobo regresó a la casa:

  • TOC TOC TOC...

El lobo no dudó en enseñarles su pata negra y peluda por debajo de la puerta para demostrar su identidad. Sin embargo, los cabritos se mantuvieron firmes:

  • - NOOOO... tú no eres nuestra madre.

Contrariado, el lobo se dirigió entonces a la casa de un molinero y le pidió un saco de harina para cubrir su pata y hacerla parecer blanca y suave. Al regresar por tercera vez, el engaño resultó exitoso:

  • TOC TOC TOC...
  • - Niños, soy vuestra mamá y os traigo comidita muy exquisita del pueblo.
  • - ¡Esta vez sí que eres mamá!
Esquema visual que muestra los pasos del lobo: comer huevos, cubrir su pata con harina y finalmente entrar en la casa.

El desenlace y la resolución

El lobo entró rápidamente en la casa y empezó a correr para alcanzar a los cabritillos. Tras el conflicto, la situación se resuelve con el auxilio del cazador, quien explica todo lo ocurrido a la mamá cabra. Fue entonces cuando todos los cabritillos, uno a uno, fueron saliendo de su escondrijo, para la alegría de la mamá cabra, quien exclamó: - Ay, ¡mis hijitos!

Reflexión y preguntas para los niños

Para profundizar en la enseñanza de la obra, es recomendable analizar el comportamiento de los personajes mediante las siguientes interrogantes:

  1. ¿Por qué el lobo se disfrazaba de mamá cabra?
  2. ¿Cómo lograron los cabritos identificar al impostor al principio?
  3. ¿Qué importancia tiene la obediencia en esta historia?
  4. ¿Por qué es necesario ser precavidos con los desconocidos?

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