La localidad toledana de Mocejón se vio sacudida el 18 de agosto por la trágica pérdida de Mateo, un menor de 11 años, quien fue apuñalado mientras jugaba al fútbol con sus amigos en el polideportivo municipal 'Ángel Tardío'. Este suceso conmocionó a toda la comunidad, generando un profundo dolor y una intensa búsqueda de respuestas.
El Joven Mateo: La Víctima del Crimen
Mateo, de 11 años, fue asesinado un domingo de verano mientras jugaba al fútbol con otros dos amigos en su pueblo, Mocejón, a 15 kilómetros de Toledo capital. Según se ha podido conocer, el niño conocía a su presunto asesino, ya que este era amigo de otro de los amigos que vivía enfrente de Mateo y con quien la víctima se relacionaba.
El portavoz de la familia y primo del niño asesinado, Asell Sánchez, explicó que la familia estaba "destrozada" y que cada segundo y cada minuto que pasaba estaban "peor" por la ausencia del pequeño, sin entender el porqué del suceso, lo que acrecentaba "las dudas y la rabia". Sánchez apuntó que el asesino "sabía a lo que iba" y que "le tocó a Mateo como le podía haber tocado a cualquiera", ya que el domingo por la mañana en el polideportivo había un campeonato de tenis, además de los niños que estaban jugando al fútbol, pero "fue a por los más débiles". Se ha descartado que se trate de una acción terrorista yihadista protagonizada por un actor solitario.

El Perfil del Asesino Confeso: Juan Francisco / Juan Pérez
En las horas siguientes al homicidio, los agentes lograron detener al asesino confeso del niño, un joven de 20 años de nacionalidad española, identificado como Juan Francisco o Juan Pérez. Este joven pasaba temporadas en el municipio junto a su padre y abuela, aunque su residencia habitual se situaba en Madrid. Un día después del crimen, fue detenido en la casa de su padre, ubicada en el número 19 de la calle Dalí.
Antecedentes y Comportamiento
El progenitor del presunto asesino comentó entonces a los investigadores que su hijo tenía una discapacidad psíquica del 70 por ciento y que vivió el suceso «como si lo hiciera otro». El padre, en declaraciones a los medios, afirmó que su hijo había confesado "lo que es verdad y lo que es mentira", pero que posteriormente "no se aclaraba" cuando se encontraba cansado, asegurando que estaba "desquiciado". Admitió que su hijo le engañaba y que ya no podía estar solo en libertad, independientemente de su culpabilidad o inocencia, y se preguntaba "dónde habrá que llevarle para que no sucedan estas desgracias". Por las mañanas, el presunto asesino acudía a un centro de día pues tiene una discapacidad del 75%. El padre describió a Juan como "un niño normal" que nunca consiguió tener amigos de verdad y que, supuestamente, sufrió abuso debido a su discapacidad.
Vecinos de Mocejón describieron al detenido como "un niño no muy normal, con la mirada hacia abajo y eso, de no hablar". Otra vecina recordaba que los hermanos iban a misa con el padre y uno de ellos "se daba golpes en la cabeza", describiéndolos como "niños que no estaban bien, iban por la calle con el padre siempre con la cabeza agachada".

La Cuestión de la Imputabilidad
La clave del caso, un año después, reside en determinar si Juan es imputable o inimputable. El periodista especializado en sucesos y tribunales, Manuel Moreno, basándose en documentos judiciales, especificó que el joven de 20 años padecería "discapacidad psíquica, esto es un retraso mental moderado congénito, y un trastorno del desarrollo por autismo". Este diagnóstico es lo que la defensa tratará de justificar.
Su abogado, Víctor Sánchez-Beato, quien lleva «42 años en esto y este es el homicidio número 15» en el que trabaja, asegura que "nunca he defendido a alguien que presente las características de Juan; he tenido esquizofrénicos, paranoides, pero alguien tan indefenso como este muchacho... lo que le hace especial son sus graves limitaciones cognitivas". El periodista de ABC desvela que los funcionarios de la cárcel de Ocaña llegaron a sentir "pena": "El chaval, cuando llegó, llegó desorientado, ni siquiera sabía dónde estaba, ni cómo se llamaba... lo que quiere demostrar la defensa, es que con 20 (años), tiene una edad mental de unos siete años", concluye.

La Investigación y el Proceso Judicial
Detención y Evidencias
Tras el homicidio, la Guardia Civil mantuvo abiertas distintas líneas de investigación. En la tarde del lunes 19 de agosto, el joven fue detenido por la Guardia Civil, que registró su vivienda en busca del arma del crimen. En una primera inspección ocular, los agentes establecieron que un cuchillo localizado podría ser el arma del asesinato de Mocejón. Los forenses que practicaron la autopsia de Mateo compararían las heridas del cuerpo del niño con la longitud del filo del cuchillo para completar el estudio.
El perro del Servicio Cinológico, Dylan, fue fundamental, ya que marcó tanto el cuchillo como las prendas del asesino confeso, las cuales habían sido lavadas y no tenían manchas de sangre a simple vista. Los agentes localizaron dos cuchillos, uno de ellos en las proximidades de la casa del padre, y fue marcado por uno de los perros de la Guardia Civil, al contener posibles restos biológicos. Según los resultados preliminares de los análisis en el laboratorio de criminalística, las heridas que provocaron la muerte de Mateo serían compatibles con este cuchillo, descrito como de unos 11 centímetros de largo, uno y medio de ancho, con mango de madera.

El "Mínimo Plan Preconcebido"
Manuel Moreno, periodista del diario 'ABC', ha desvelado en el plató de Espejo Público las últimas novedades sobre el caso, haciendo eco del auto de prisión, en el que se recoge que el autor "tenía un mínimo plan preconcebido para cometerlo, porque lleva ropa, lleva un cuchillo, todo digo, según la investigación y según explica el juez". Se entiende que lo preparó porque después huyó y logró también esconderse, por lo que el juez entiende que hubo una mínima preparación.
Moreno descarta que haya imágenes de lo ocurrido dentro del campo de fútbol, pese a haber "una cámara de seguridad". El juez decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para el sospechoso, y la instrucción se ha prorrogado seis meses más. Aún resulta "imposible" dar una fecha para un posible juicio que, "al haber un fallecido, sería con jurado popular". No obstante, si se concluye que Juan es inimputable, no habría juicio, lo cual no sería óbice para que se establecieran "unas medidas de seguridad".
Situación del Asesino en Prisión
El asesino confeso del niño de Mocejón no se está integrando a su nueva vida en la cárcel de Segovia, donde fue trasladado desde Ocaña. El joven lleva poco más de una semana en este recinto penitenciario y aún no ha salido del área de Enfermería, un ala disponible para que los internos se adapten a las prisiones. Tanto en Ocaña como en Segovia, Juan Francisco no ha salido de esta unidad.
Juan Francisco mantiene en todo momento un comportamiento correcto con los funcionarios de prisiones y con sus otros compañeros. Sin embargo, fuentes penitenciarias afirman que "no colabora con los funcionarios y responde con frases cortas a los miembros del equipo". El asesino confeso de Mocejón tendrá además la vigilancia de un preso sombra, un interno de confianza que acompaña a otros presos para garantizar su seguridad y adaptación.
Este asesino confeso aún no ha sido examinado por un psiquiatra forense, quien evaluará su estado por ordenamiento judicial. Aunque Juan Francisco se encuentre en el área de Enfermería, el objetivo final, previsiblemente, es que sea trasladado, eso sí con tiempo, al Módulo Terapéutico o Psiquiátrico. Cabe mencionar que la cárcel de Segovia cuenta con tres vacantes de médicos y una de enfermera. Paniza recuerda, en declaraciones a Vozpópuli, que son muchas las agresiones que reciben los funcionarios de prisiones por parte de internos: el año pasado cerca de 500 incidentes.

Desinformación y Bulos en Redes Sociales
El asesinato de Mateo generó una oleada de especulaciones y desinformación en redes sociales sobre la identidad y el origen del autor del apuñalamiento. Horas después de hacerse público el crimen, circularon afirmaciones sin pruebas acerca del origen y la edad del atacante, impulsadas por perfiles de X y Telegram que desinforman de manera recurrente, con el objetivo de extender el discurso de odio racista.
Estas publicaciones aseguraban falsamente que el autor del crimen era "magrebí", que tenía "16 años" y que vivía en un hotel de Mocejón que acogía a "inmigrantes ilegales". VerificaRTVE comprobó que el presunto autor del crimen no es menor de edad, sino un joven de 20 años de nacionalidad española, vecino del pueblo. La relación con los menores migrantes alojados en el hotel Pattaya de Mocejón fue "totalmente falsa", según el propio hotel.
La Fiscalía ha propuesto vetar el acceso "durante un tiempo" a los usuarios de redes sociales que cometan delitos de odio y que puedan ser identificados. Este caso también provocó la reacción de la clase política en contra de los "bulos" que buscan sembrar el odio, especialmente después de que algunas afirmaciones difundidas sin pruebas derivaran en el acoso al portavoz de la familia del menor asesinado, tal y como él mismo ha explicado en la cadena Cope.
Aclaraciones Legales sobre la Responsabilidad Penal de Menores
Es importante aclarar que no es cierto que los menores de 18 años no sean responsables penalmente de un delito. El Dr. Víctor Muñoz Casalta, abogado penalista y profesor de Derecho Penal en la Universidad Autónoma de Barcelona, explica que "los menores de 16 años son penalmente responsables de sus actos" y lo que cambia es la ley que se les aplica. Según el artículo 19 del Código Penal, los menores de dieciocho años no serán responsables criminalmente con arreglo a este Código, pero podrán serlo con arreglo a lo dispuesto en la ley que regule la responsabilidad penal del menor. La ley reguladora de la responsabilidad penal de los menores contempla que esta norma "se aplicará para exigir la responsabilidad de las personas mayores de catorce años y menores de dieciocho por la comisión de hechos tipificados como delitos o faltas en el Código Penal o las leyes penales especiales".