Gabriele Susanne Kerner, conocida mundialmente como Nena, es una destacada cantante, compositora y actriz alemana. Nacida el 24 de marzo de 1960 en Hagen, Alemania, alcanzó la fama internacional en la década de los 80 con el icónico éxito «99 Luftballons». Su apodo, «Nena», tiene un origen curioso: proviene de la palabra española «niña» y le fue otorgado por sus padres a los tres años, durante unas vacaciones familiares en España.

Carrera musical: De The Stripes a solista
La carrera de Nena comenzó en 1979 al integrar la banda The Stripes. En 1981, junto a su entonces pareja, el baterista Rolf Brendel, se trasladó a Berlín donde formó la banda homónima NENA. Fue con esta agrupación con la que lanzó su álbum debut en 1982, consolidándose en la escena del punk-rock y la música pop de la época.
Tras la disolución de la banda en 1987, Nena emprendió una exitosa carrera en solitario a partir de 1989 con el álbum «Wunder gescheh'n». A lo largo de las décadas, ha publicado numerosos discos, incluyendo grabaciones infantiles y versiones de sus grandes éxitos, celebrando hitos como su 20º aniversario en la industria musical.
Vida personal y familia
La faceta personal de Nena ha sido tan relevante como su música. La artista ha tenido un total de cinco hijos:
- Christopher Daniel (1988): Lamentablemente, falleció poco después de nacer.
- Sakias Manuel (1990) y Larissa Maria (1990): Hijos fruto de su relación con el actor Benedict Freitag.
- Samuel Vincent (1995) y Simeon (1997): Hijos de su unión con el músico y productor Philipp Palm, con quien reside en Hamburgo.
Sobre su experiencia como madre, Nena ha destacado que la maternidad ha sido la mejor vivencia de su vida, aportándole una perspectiva nueva sobre su entorno y su carrera profesional. La artista, que además es cofundadora de la escuela «Neue Schule Hamburg», ha integrado a menudo a sus hijos en su estilo de vida, demostrando que es posible equilibrar las exigencias de ser una figura pública con la crianza dedicada.

Desafíos y reflexiones profesionales
A pesar de su éxito, la vida de Nena no ha estado exenta de dificultades. En diversos momentos de su trayectoria, ha confesado haber enfrentado el «síndrome del impostor», lo que la llevó a replantearse su carrera musical en varias ocasiones. La presión de la industria y las experiencias personales marcaron periodos complejos, pero su resiliencia le ha permitido mantener una trayectoria constante que se extiende hasta la actualidad.
Nena se define como una artista libre, que no teme expresar sus opiniones ni cambiar su enfoque profesional si así lo requiere su bienestar familiar. Su evolución, desde ser la voz rebelde de «99 Luftballons» hasta convertirse en una figura materna influyente, refleja una vida marcada por la música y una profunda dedicación a su familia.