Tomar al bebé entre tus brazos, mecerle y tararear una melodía, muchas veces aprendida y en otras inventada, para relajarle o dormirle es un acto tan antiguo como el ser humano. Una nana, canción de cuna o arrullo es una canción de ritmo suave y relajante para arrullar a un bebé y ayudarle a dormir. Todas las culturas del mundo tienen sus propias formas de nana, adaptadas a las estructuras rítmicas y melódicas propias de la música folclórica de la zona.

¿Por qué es importante cantar nanas a los bebés?
El principal motivo por el que es importante cantar nanas al bebé es porque le ayuda a calmarse. La magia de la música surte su efecto ya en el útero materno, donde el bebé escucha el sonido externo. El sentido del oído está totalmente desarrollado a los cuatro meses de gestación, así que el niño ha escuchado la voz de su madre y ha sentido la vibración que esta produce; lo que más le va a calmar es la voz de su madre, pues no se trata de cantar bien o mal, sino de que el bebé se siente seguro escuchando a quien reconoce.
Las nanas no solo sirven para tranquilizar y dormir a los hijos, sino que se pueden utilizar durante el día con una finalidad bien distinta: estimularles y favorecer su desarrollo. Según investigaciones neurocientíficas, los recién nacidos que han estado expuestos diariamente al canto de la madre o a música a través de altavoces presentan una respuesta cerebral más robusta ante los sonidos del lenguaje, codificando con mayor precisión las variaciones tonales.
Beneficios de la música para el desarrollo del lenguaje
El lenguaje es una información acústica extraordinariamente compleja. La estrategia de hablar con la entonación típica dirigida a los bebés, o el hecho de cantarles nanas, ayuda a que el cerebro se vaya exponiendo progresivamente a la complejidad acústica del lenguaje, favoreciendo su adquisición. Estas canciones actúan como una herramienta ancestral que, mediante ritmos pausados y marcados, facilita que el cerebro infantil procese los fonemas y las variaciones de la voz.
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Cómo componer o cantar una buena nana
No hace falta que sepas cantar bien ni que conozcas todo el repertorio de canciones de cuna. Para que una nana sea efectiva y le guste a un bebé, se pueden seguir algunas pautas basadas en la musicoterapia:
- Voz materna: Los bebés prefieren la voz de su madre, ya que la conocen desde la etapa fetal.
- Tempo adecuado: Se recomienda una velocidad intermitente, cercana al latido cardíaco (entre 60 y 90 pulsaciones por minuto).
- Tonalidad aguda: Parece estar demostrado que los bebés muestran preferencia por canciones con tonos más agudos.
- Ritmo ternario: Inspirado en el método RBL (Rhythm, Breath and Lullabies), se sugiere un ritmo de tres tiempos, similar al vals o al latido del corazón.
- Intención y afecto: Lo más importante es la intención: transmitir cariño, seguridad y tranquilidad.
Las nanas más populares y su tradición
A lo largo de la historia, muchos autores han contribuido a ampliar este repertorio. La creación y conservación de estas piezas han sido apoyadas por figuras literarias como Federico García Lorca, Gabriela Mistral o Pablo Neruda, quienes vieron en la nana una forma de poesía lírica popular.
| Canción | Origen/Nota |
|---|---|
| Duérmete niño | El clásico entre los clásicos en castellano. |
| Estrellita, ¿dónde estás? | De origen anglosajón, es la nana más popular en occidente. |
| A la nanita nana | Popular en España, con raíces que se remontan a principios del siglo XX. |
| El lagarto está llorando | Adaptación musical del poema de Federico García Lorca. |

Consejos para crear una rutina de sueño
Crear una rutina con la elección de varias canciones siempre es positivo. La rutina debe ser consistente, realizada a una hora determinada y en un ambiente tranquilo. Además, cuando el bebé es muy pequeño, la nana se puede tararear sin letra y acompañada de un balanceo suave, ya que su estructura cerebral aún no está preparada para comprender palabras, pero sí para sentir la vibración y el sonido.
Es fundamental que, si cantas, lo hagas cuando te sientas con ánimo; los bebés captan enseguida los estados de ánimo y las emociones. Si estás triste o irritada, es preferible optar por música instrumental suave, que también posee el poder de llevar a los pequeños a un sueño profundo y tranquilo, fortaleciendo el vínculo afectivo entre padres e hijos.