Guía completa sobre la citología: qué es, cómo se realiza y su importancia

Toda mujer se va a enfrentar por primera vez a una revisión ginecológica y a pruebas que suelen suscitar miedos y dudas, como la citología. Este examen busca principalmente cambios en el cuello uterino que pueden convertirse en cáncer, examinando bajo un microscopio las células tomadas por raspado de la abertura del cérvix.

Esquema anatómico del útero y el cuello uterino (cérvix) para ilustrar la zona donde se toma la muestra.

¿Qué es y por qué es fundamental la citología?

El cáncer de cérvix o cuello uterino es una patología causada por una infección de transmisión sexual, provocada por el Virus del Papiloma Humano (VPH). Aunque no todos los tipos de VPH causan cáncer, sí pueden ocasionar otras lesiones como condilomas o verrugas genitales.

En sus etapas precoces, este cáncer no suele presentar síntomas, por lo que la detección temprana mediante citologías es vital. La mayoría de los cánceres cervicales se pueden evitar si se realizan pruebas de detección según la programación recomendada.

¿Quiénes deben realizarse la citología?

Deben hacerse citologías todas las mujeres con actividad sexual entre los 25 y 65 años. Por encima de los 65 años, es muy improbable que se desarrolle este cáncer, tanto por las características del cuello como por el historial de controles previos.

Es importante destacar que el cáncer de cérvix es muy raro en mujeres menores de 25 años. En adolescentes, el cérvix aún está en desarrollo, lo que puede provocar resultados anormales que, en realidad, forman parte de un proceso fisiológico normal. Realizar pruebas innecesarias podría llevar a tratamientos sobre mujeres sanas.

Calendario y periodicidad de las pruebas

Según la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) y la AEPCC (Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia), las recomendaciones generales son:

  • De 25 a 30 años: Realizar citologías cada 3 años.
  • A partir de los 30 años: Se realizarán cada 3 o 5 años, incluyendo la prueba para determinar la presencia de VPH.

Nota: Según la comunidad autónoma donde vivas, puede haber ligeras variaciones en el programa de detección, tanto en la edad de inicio como en la periodicidad.

Tabla comparativa de edades y pruebas de detección recomendadas según los protocolos ginecológicos.

¿Cómo se realiza la prueba?

Tu cuello de útero está situado al fondo de la vagina y es la parte más baja de tu útero. Para la realización de la citología, se siguen estos pasos:

  1. Deberás retirar tu ropa interior y tumbarte en la camilla con las piernas apoyadas en las perneras (sujeciones que permiten tener las piernas flexionadas y elevadas).
  2. Es importante que estés tranquila y no te contraigas.
  3. El profesional introducirá un espéculo en la vagina para abrirla ligeramente y visualizar el cuello uterino.
  4. Se recolectan células suavemente mediante un cepillo o espátula.
  5. Tras recoger la muestra, se cierra y extrae el espéculo.

La prueba suele causar una leve incomodidad, similar a los dolores menstruales, y puedes sentir presión. Es posible que experimentes un pequeño sangrado después del examen.

Recomendaciones previas

Para asegurar la fiabilidad de los resultados, dentro de las 24 horas anteriores al examen, NO debes:

  • Realizar duchas vaginales.
  • Mantener relaciones sexuales.
  • Usar tampones.

Intenta no programar la prueba durante el periodo. Si tienes sangrado inesperado, consulta a tu proveedor para determinar si es posible realizarla. Además, para tu comodidad, se recomienda vaciar la vejiga justo antes del examen.

Interpretación de resultados

Resultado Significado
Negativo No hay lesiones ni presencia de VPH.
Cambios leves Pueden deberse a infección por VPH, inflamación o falta de estrógenos. Se recomienda repetir la prueba.
Cambios graves Pueden indicar precáncer o cáncer. Se recomienda colposcopia y posible biopsia.

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