Tratamiento antibiótico para mastitis sin lactancia

La mastitis es una patología de mama muy común, especialmente en mujeres en período de lactancia. Sin embargo, también puede presentarse en mujeres no lactantes e incluso en hombres. La mastitis es una inflamación del tejido mamario que produce dolor, hinchazón y enrojecimiento, y es posible que vaya acompañada de una infección en la zona. Aunque a menudo se asocia con la lactancia, la mastitis sin lactancia puede ser una condición preocupante que, con un diagnóstico y tratamiento adecuados, generalmente se resuelve sin complicaciones a largo plazo.

¿Qué es la mastitis sin lactancia?

Cuando la mastitis se presenta en mujeres que no están lactando, se denomina mastitis sin lactancia o mastitis no puerperal. También se conoce como mastitis periductal.

Tipos de mastitis

  • Mastitis subclínica: No presenta signos ni síntomas.
  • Mastitis aguda: Inflamación intensa de la mama, suele ser de corta duración aunque severa.
  • Mastitis crónica: Se mantiene en el tiempo, aunque presenta una menor intensidad en los síntomas; es de larga evolución.
  • Mastitis periductal: Proceso inflamatorio de carácter infeccioso que suele aparecer en mujeres jóvenes, pero en ocasiones también en hombres.

Causas de la mastitis sin lactancia

Infografía: Causas de la mastitis no puerperal

La mastitis en mujeres no lactantes suele producirse por la dilatación de los conductos mamarios. La mayoría de las mastitis no puerperales se originan a consecuencia de la ectasia de los conductos galactóforos, que son los que transportan la leche materna. La ectasia ductal se produce cuando uno o varios conductos lácteos debajo del pezón se dilatan y sus paredes se engrosan, llenándose de líquido y obstruyéndose.

Otras causas que pueden provocar la mastitis sin lactancia son:

  • Infecciones bacterianas: Las bacterias pueden ingresar al tejido mamario a través de grietas o lesiones en el pezón o la piel circundante, causando inflamación e infección.
  • Obstrucción de los conductos galactóforos: La obstrucción de los conductos que transportan las secreciones (aunque no se esté lactando) puede provocar la acumulación de secreciones y la inflamación del tejido mamario. Esto es más frecuente en mujeres fumadoras o con diabetes.
  • Fricción constante de los senos.
  • Alteraciones en el sistema endocrino.
  • Mamas fibroquísticas.
  • Elevados niveles de hormona prolactina.
  • Consumo de tabaco: Las mujeres fumadoras tienen un mayor riesgo de padecer mastitis periductal porque las sustancias presentes en el humo del tabaco pueden dañar los conductos e interferir en el proceso de curación.
  • Piercings en el pezón: Pueden incrementar el riesgo de infección y complicar su tratamiento.
  • Predisposición genética.

En niñas y adolescentes, las mastitis pueden ser causadas por la introducción de gérmenes al sistema ductal a través de las relaciones sexuales, el afeitado o la depilación durante la pubertad y menarquía (primera menstruación de una mujer).

Síntomas de la mastitis sin lactancia

Foto: Mujer revisando su seno en busca de síntomas de mastitis

Reconocer los síntomas de la mastitis sin lactancia es crucial para buscar atención médica oportuna y evitar complicaciones. Algunas mujeres pueden presentar solo algunos de los síntomas, mientras que otras pueden experimentar síntomas más severos. Si las molestias son persistentes o se agravan, es recomendable acudir a un centro ginecológico de confianza.

Los síntomas más frecuentes de una mastitis sin lactancia son:

  • Dolor en el seno: El dolor es uno de los síntomas más frecuentes y puede variar de leve a intenso. El seno afectado puede estar sensible al tacto, dolorido e incluso palpitante.
  • Inflamación constante de la mama afectada.
  • Enrojecimiento e irritación del área infectada: La piel del seno afectado puede verse enrojecida e inflamada. La zona puede estar caliente al tacto y presentar una apariencia brillante o tirante. La zona enrojecida suele tener forma triangular, con vértice en el pezón.
  • Endurecimiento del tejido mamario: El tejido del seno puede sentirse más firme o duro de lo normal en el área afectada.
  • Presencia de masas palpables de diferentes tamaños.
  • Secreción por el pezón: Puede haber una secreción anormal por el pezón, que puede ser de color blanco, amarillo, verdoso o incluso sanguinolento.
  • Sensación de picazón o pesadez.
  • Fiebre y escalofríos: En algunos casos, la mastitis sin lactancia puede estar acompañada de fiebre, escalofríos, malestar general y otros síntomas similares a los de la gripe. También pueden aparecer náuseas y vómitos o dolores musculares.
  • Absceso o acumulación de pus.

Es importante destacar que no todas las mujeres experimentan todos estos síntomas. En ocasiones, la mastitis periductal no produce síntomas.

Diagnóstico de la mastitis sin lactancia

Esquema de los métodos de diagnóstico de la mastitis

Diagnosticar la mastitis sin lactancia requiere una evaluación médica completa para determinar la causa subyacente de la inflamación y descartar otras afecciones. En todos los casos de mastitis, es obligatorio descartar otras causas como el carcinoma inflamatorio de mama, ya que el cáncer de mama es causante de procesos que aparentan ser cuadros inflamatorios benignos.

Métodos de diagnóstico

  • Exploración física: El médico realizará una exploración física del seno afectado y de los ganglios linfáticos axilares. Palpará el seno en busca de bultos, masas, áreas de endurecimiento o sensibilidad y observará la piel del seno en busca de enrojecimiento, hinchazón o cambios en la textura.
  • Ecografía mamaria: La ecografía utiliza ondas sonoras para crear imágenes del tejido mamario. Es especialmente útil para diferenciar entre quistes llenos de líquido y masas sólidas, y es el método de elección para la mastitis periductal ya que la mamografía puede resultar insuficiente para examinar el tejido.
  • Mamografía: La mamografía es una radiografía del seno que se utiliza para detectar anomalías en el tejido mamario. Se recomienda su realización si el absceso de la mama no responde a los tratamientos iniciales.
  • Cultivo bacteriano: Si hay secreción por el pezón, el médico puede tomar una muestra para realizar un cultivo bacteriano.
  • Biopsia con aguja gruesa (BAG): En casos donde el absceso no responde a los tratamientos, se puede realizar una biopsia con aguja gruesa guiada por ecografía mamaria.

Tratamiento antibiótico y otras opciones

MASTITIS 🦠: CAUSAS, SÍNTOMAS, DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO🥼... - Ginecología y Obstetricia -

El tratamiento de la mastitis sin lactancia depende de la causa y la gravedad de la inflamación. Un diagnóstico preciso y oportuno es esencial para un tratamiento eficaz. Es importante recalcar que este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica.

Tratamiento médico

Los casos más leves de mastitis sin lactancia suelen mejorar sin tratamiento. Sin embargo, si los síntomas no desaparecen, conviene realizar una exploración y diagnóstico lo antes posible. Los especialistas suelen prescribir antibióticos para curar la infección, y también es común combinar este tratamiento con inhibidores de la prolactina. La infección puede durar entre una y tres semanas.

Antibióticos comúnmente recetados

En caso de infección, se suele prescribir el uso de antibióticos. Las opciones de primera línea suelen incluir medicamentos con actividad contra S. aureus, el patógeno más común. Los tratamientos antibióticos deben ser prolongados, hasta 14 días.

  • Cloxacilina: Se ha utilizado como tratamiento de elección durante mucho tiempo frente a las mastitis. Es un fármaco con acción frente a los agentes causales, pero su farmacocinética demuestra carencias en cuanto a la biodisponibilidad por una baja absorción oral, lo que obliga a utilizar dosis muy elevadas para obtener resultados clínicos. Por tanto, su uso no es recomendable, especialmente en infecciones graves.
  • Amoxicilina + ácido clavulánico: Esta combinación de fármacos es activa frente a S. aureus.
  • Cefalosporinas de primera generación (cefalexina o cefadroxilo): Son opciones recomendadas para el tratamiento empírico de las mastitis agudas que no responden a las medidas conservadoras.
  • Eritromicina y azitromicina: Se suelen indicar en mujeres con alergia a la penicilina, pero estas mujeres suelen no ser alérgicas a las cefalosporinas, por tanto, es mejor evitar los macrólidos en estos casos.
  • Clindamicina: Puede ser una opción apropiada en mujeres alérgicas a los betalactámicos o con sospecha de infección por SARM adquirido en la comunidad.
  • Ciprofloxacino (quinolonas): Se considera un antibiótico a vigilar desde la OMS, ya que tiene un elevado impacto en la microbiota intestinal de la paciente y puede seleccionar bacterias con resistencias a antibióticos. También se ha relacionado con efectos secundarios potencialmente graves como problemas cardíacos, psiquiátricos y ortopédicos.

Tratamiento de abscesos

Los abscesos mamarios son colecciones de pus que se localizan en el espesor de la mama. Se diagnostican mediante inspección, palpación y ecografía mamaria. Los abscesos mamarios no puerperales (no relacionados con la lactancia) se tratan inicialmente con antibióticos y se controla la respuesta al tratamiento mediante ecografía mamaria. Si el absceso no responde a ninguno de los tratamientos realizados, hay que considerar una mamografía y una biopsia con aguja gruesa (BAG) guiada mediante ecografía.

Cirugía

En determinadas situaciones, aunque es lo menos frecuente, se puede recurrir a la cirugía para extraer los conductos galactóforos afectados, especialmente en casos de mastitis no puerperal o periductal recurrente que provocan episodios frecuentes, con o sin la aparición de fístula. Sin embargo, la eficacia del tratamiento quirúrgico es limitada y un porcentaje elevado de pacientes tienen recurrencias después de esta intervención.

Remedios caseros y consejos adicionales

Independientemente de la medicación prescrita, se pueden aliviar los síntomas de la mastitis sin lactancia con remedios caseros:

  • Compresas frías y calientes: Aplicar alternativamente ayuda a aliviar la inflamación.
  • Hojas de col: Tienen propiedades antiinflamatorias y ejercen un efecto calmante.
  • Ajo crudo: Sus propiedades antibióticas pueden ayudar a combatir la infección.
  • Vinagre de manzana: Las compresas con vinagre de manzana mezclado con agua tibia calman la inflamación.
  • Aloe vera: Aplicar directamente el gel tiene efectos analgésicos y antibacterianos.
  • Pasta de flores de caléndula con aceite de oliva.
  • Aceite esencial del árbol de té: Diluido en aceite de almendras o de oliva, puede ayudar por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias.
  • Alimentos ricos en vitamina C: Contienen antioxidantes y ayudan a cicatrizar. Incluye en la dieta naranja, kiwi, mango, tomate, pimiento rojo, etc.

Complicaciones

La mayor complicación de la mastitis sin lactancia es que puede hacerse crónica, lo cual suele ser consecuencia de una mala evolución de la afección. En estos casos, la solución puede requerir la extirpación de los conductos galactóforos.

Además, la fístula mamaria es una comunicación anormal de un conducto mamario o de un absceso directamente hacia la piel. Puede producirse de modo espontáneo o ser provocada por un drenaje o una cirugía.

En el caso de la mastitis periductal, dado que es un proceso crónico con recurrencias, se debe insistir en el abandono del hábito tabáquico.

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