Las masas escrotales son anomalías que pueden presentarse en el escroto, la bolsa de piel que cuelga detrás del pene y que contiene los testículos, así como las estructuras asociadas para la producción, almacenamiento y transporte del esperma y hormonas masculinas.
Estas masas pueden manifestarse como acumulaciones de líquidos, crecimientos de tejidos anormales o como contenidos normales del escroto que han sufrido inflamación, hinchazón o endurecimiento. Es crucial destacar que la presencia de una masa escrotal requiere siempre un examen médico, incluso en ausencia de dolor u otros síntomas evidentes.
Las masas escrotales pueden ser indicativas de condiciones cancerosas o ser el resultado de otras enfermedades que afectan la salud y el funcionamiento de los testículos. Por ello, el autoexamen y los exámenes médicos periódicos del escroto son fundamentales para la detección, el diagnóstico y el tratamiento tempranos de estas anomalías.

Síntomas y Signos de las Masas Escrotales
Los signos y síntomas asociados a las masas escrotales varían significativamente dependiendo de la anomalía subyacente. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Un bulto inusual.
- Dolor repentino.
- Dolor sordo o una sensación de pesadez en el escroto.
- Dolor que se irradia hacia la ingle, el abdomen o la parte inferior de la espalda.
- Sensibilidad, hinchazón o endurecimiento del testículo.
- Sensibilidad, hinchazón o endurecimiento del epidídimo, la estructura en forma de coma situada detrás del testículo que almacena y transporta el esperma.
- Hinchazón generalizada del escroto.
- Enrojecimiento de la piel escrotal.
- Náuseas o vómitos.
En casos donde la causa de la masa escrotal es una infección, los síntomas pueden agravarse e incluir:
- Fiebre.
- Frecuencia urinaria aumentada.
- Presencia de pus o sangre en la orina.
Es esencial buscar atención médica de urgencia ante la aparición de un dolor escrotal repentino, ya que algunos trastornos requieren tratamiento inmediato para prevenir daños permanentes en los testículos. Asimismo, se debe consultar a un médico si se detecta cualquier bulto en el escroto, incluso si no es doloroso o sensible, o si se presentan otros síntomas de una masa escrotal.
Masas Escrotales en Niños
Ciertas masas escrotales son más prevalentes en la población infantil. Si un niño presenta síntomas de una masa escrotal, o si existen preocupaciones sobre el desarrollo de sus genitales, incluyendo la presencia de un testículo no descendido o retráctil, es fundamental consultar a un pediatra. Estas condiciones pueden incrementar el riesgo de desarrollar masas escrotales en el futuro.

Factores de Riesgo para Masas Escrotales
Los factores que aumentan el riesgo de desarrollar una masa escrotal son diversos y dependen de las causas específicas de las anomalías escrotales. Entre los factores de riesgo más importantes se encuentran:
- Testículo no descendido: Cuando un testículo no desciende del abdomen al escroto durante el desarrollo fetal o la infancia temprana.
- Testículo retráctil: Si un testículo desciende al escroto pero luego se retrae hacia el abdomen.
Ambas condiciones, testículo no descendido y retráctil, pueden incrementar el riesgo de padecer:
- Hernia inguinal.
- Torsión testicular.
- Cáncer testicular.
Las anormalidades congénitas (presentes desde el nacimiento) en los testículos, el pene o los riñones también pueden aumentar el riesgo de masas escrotales y cáncer testicular. De igual manera, haber padecido cáncer en un testículo incrementa el riesgo de que afecte al otro. La presencia de antecedentes familiares de cáncer testicular (padre o hermano) también es un factor de riesgo.
Diagnóstico de Masas Escrotales
El diagnóstico de una masa escrotal se basa en una variedad de factores y pruebas realizadas por un profesional médico:
Exploración Física
El médico realizará un examen físico detallado, palpando el escroto, su contenido y las áreas adyacentes de la ingle, tanto en posición de pie como acostado.
Transiluminación
Este procedimiento consiste en hacer pasar una luz brillante a través del escroto. Permite obtener información sobre el tamaño, la ubicación y la composición de la masa, ayudando a diferenciar entre masas sólidas y quistes llenos de líquido.

Ecografía Escrotal
La ecografía, que utiliza ondas sonoras para crear imágenes de los órganos internos, es una prueba fundamental. Proporciona información detallada sobre el tamaño, la ubicación y la composición de la masa escrotal, así como el estado de los testículos. Generalmente, se requiere una ecografía para un diagnóstico preciso.
Análisis de Orina
Los análisis de laboratorio de una muestra de orina pueden detectar infecciones bacterianas o virales, así como la presencia de sangre o pus, lo que podría indicar una infección o inflamación.
Análisis de Sangre
Los análisis de sangre pueden identificar infecciones bacterianas o virales. Además, pueden detectar niveles elevados de ciertas proteínas (marcadores tumorales) que se asocian con el cáncer testicular, como la alfafetoproteína (AFP) y la beta-gonadotropina coriónica humana (β-hCG).
Tomografía Computarizada (TC)
Si otras pruebas sugieren la presencia de cáncer testicular, es probable que se realice una exploración por tomografía computarizada (TC) del tórax, abdomen e ingle. Esta prueba radiográfica especial ayuda a determinar si el cáncer se ha diseminado a otros tejidos u órganos.
Causas Comunes de Masas Escrotales
Las masas escrotales pueden originarse por diversas condiciones, algunas de las cuales se detallan a continuación:
Epididimitis
Es una inflamación del epidídimo, el tubo situado en la parte posterior del testículo que almacena y transporta los espermatozoides. A menudo es causada por una infección bacteriana, incluyendo infecciones de transmisión sexual como la clamidia.
Orquitis
Se refiere a la inflamación del testículo en sí, lo que puede generar dolor e hinchazón.
Hidrocele
Consiste en la acumulación de líquido adicional entre las capas de la membrana que rodea cada testículo. En adultos, puede ser resultado de un desequilibrio en la producción o absorción de este líquido.
Hematocele
Se produce por la acumulación de sangre entre las capas de la membrana que rodea cada testículo, a menudo como resultado de un traumatismo.
Varicocele
Ocurre cuando las venas dentro del escroto se dilatan o aumentan de tamaño. Es más común en el lado izquierdo del escroto debido a diferencias en el flujo sanguíneo.
Espermatocele (Quiste Espermático)
Es un quiste benigno, generalmente indoloro, que se forma en el epidídimo. Contiene líquido y espermatozoides y a menudo se siente como una pequeña "bolita" separada del testículo.

Hernia Inguinal
Se produce cuando una porción del intestino delgado atraviesa una abertura o punto débil en la pared abdominal, descendiendo hacia el canal inguinal y pudiendo manifestarse como una masa en el escroto.
Torsión Testicular
Esta es una emergencia médica que ocurre cuando el cordón espermático, que contiene vasos sanguíneos, nervios y el conducto deferente, se tuerce. Esto interrumpe el suministro de sangre al testículo y, si no se trata a tiempo, puede provocar la pérdida del testículo.
Cáncer Testicular
Aunque es menos común que las causas benignas, el cáncer testicular es el tipo de cáncer más frecuente en hombres jóvenes y de mediana edad. Se desarrolla cuando las células del testículo crecen de forma descontrolada, formando una masa o tumor. Los hombres de raza blanca tienen una mayor probabilidad de desarrollarlo.
Otras Causas
Otras condiciones que pueden causar masas escrotales incluyen abscesos escrotales (acumulación de pus), quistes del epidídimo y lesiones o infecciones resultantes de traumatismos.
Tratamiento de las Masas Escrotales
El tratamiento de una masa escrotal depende enteramente de su causa subyacente:
Infecciones
Las infecciones bacterianas, como la epididimitis, se tratan eficazmente con antibióticos. Las infecciones virales que causan epididimitis u orquitis suelen manejarse con reposo, aplicación de hielo y medicamentos para aliviar el dolor.
Masas Benignas (No Cancerosas)
Las masas benignas pueden no requerir tratamiento si no causan síntomas. En otros casos, pueden ser tratadas mediante procedimientos mínimamente invasivos como la extirpación quirúrgica, reparación o drenaje. Decisiones como la cirugía para un espermatocele se toman si provoca dolor persistente o un aumento significativo de tamaño.
Cáncer Testicular
El tratamiento del cáncer testicular es complejo y se enfoca en eliminar las células cancerosas y prevenir su diseminación. Las opciones de tratamiento suelen incluir:
- Orquiectomía inguinal radical: Procedimiento quirúrgico para extirpar el testículo afectado y el cordón espermático a través de una incisión en la ingle. En algunos casos, también se extirpan los ganglios linfáticos abdominales si se sospecha diseminación.
- Quimioterapia: Tratamiento con medicamentos potentes para destruir células cancerosas.
- Radioterapia: Uso de dosis elevadas de rayos X u otras radiaciones de alta energía para destruir células cancerosas.
La elección del tratamiento oncológico depende de factores como la edad del paciente, su estado general de salud, el estadio del cáncer y si se ha propagado a otras partes del cuerpo. La mayoría de los casos de cáncer testicular en etapas tempranas son curables.
Autoexploración testicular paso a paso
Prevención y Autoexamen
Aunque no todas las masas escrotales pueden prevenirse, realizarse un autoexamen testicular mensual es una medida crucial. Este examen ayuda a familiarizarse con la anatomía normal de los testículos y a detectar precozmente cualquier cambio inusual, como bultos o hinchazón.
Se recomienda realizar el autoexamen después de un baño o ducha caliente, cuando el escroto está relajado. Se deben examinar ambos testículos con suavidad, utilizando ambas manos, para palpar si hay bultos, endurecimientos o cambios en la textura. Ante cualquier hallazgo anormal, es imperativo consultar a un médico lo antes posible.