El cólico del lactante es uno de los problemas más frecuentes y preocupantes durante los primeros meses de vida de un bebé. Se trata de un trastorno muy común que afecta aproximadamente al 20% de los recién nacidos, generando gran preocupación en los padres debido a su difícil manejo y la angustia que provoca.
¿Qué es el Cólico del Lactante y Cómo se Manifiesta?
Los cólicos se definen como espasmos o contracciones dolorosas del intestino. Los bebés que los sufren lloran intensamente, se encogen de dolor y parecen inconsolables, con un llanto que se vuelve persistente e intenso. Su cuerpo se retuerce o encorva, y aprietan las piernas contra el abdomen de manera continuada, reflejando un dolor abdominal que frecuentemente aparece por la tarde o al anochecer durante un largo período de tiempo.
Según los criterios diagnósticos de Wessell, se diagnostica cólico del lactante cuando el llanto aparece durante 3 horas al día, al menos 3 días a la semana y durante tres semanas. Por lo general, estos episodios empiezan a manifestarse alrededor de los 15 días desde el nacimiento, alcanzan su punto máximo de frecuencia aproximadamente al mes y medio, y luego disminuyen gradualmente hasta desaparecer hacia los 4 meses de vida, por lo que también se les denomina cólicos del primer trimestre.

Causas y Factores Influyentes en su Aparición
Desgraciadamente, no existe una respuesta clara y única sobre qué provoca la aparición de los cólicos. Muchos autores atribuyen su origen a una inmadurez de los intestinos, que aún no están completamente preparados para realizar la digestión de forma correcta. Muchos pediatras, fisioterapeutas y gastroenterólogos pediátricos han señalado que la aparición del cólico del lactante está asociada principalmente a un sistema digestivo inmaduro.
Sin embargo, se pueden identificar varios factores que pueden influir en este proceso doloroso para el bebé y agotador para los padres, aunque sin mayor repercusión médica a largo plazo:
- Presencia de gases y heces: Pueden obstruir el intestino, provocando espasmos y tensiones a lo largo de su recorrido. Suelen producirse porque se generan una gran cantidad de gases en el estómago, resultado la mayoría de veces de una digestión incompleta.
- Alteración del sistema nervioso: El sistema nervioso del bebé juega un papel importante; su sobreexcitación puede aumentar los espasmos dolorosos en la zona abdominal.
- Pérdida de la movilidad visceral: La disminución de la movilidad de las vísceras y del tejido conectivo que las rodea.
- Factores sociales y psicológicos: El estrés y la ansiedad, no solo de los bebés, sino también de los padres, pueden influir.
- Alergias o intolerancias: Reacciones a determinadas proteínas pueden exacerbar los síntomas.
El Método Rubio: Origen y Fundamentos
Para aliviar esta molesta sensación, que puede presentarse incluso cuando el bebé ya ha cumplido un año de vida, se ha ideado el Método Rubio. Este método es una técnica de fisioterapia pediátrica manual, suave y segura, diseñada específicamente para aliviar el cólico del lactante y otros trastornos digestivos frecuentes en bebés durante los primeros meses de vida.
Fue creado por el fisioterapeuta y osteópata español Domingo Rubio hace unos 15 años, como resultado de años de observación y trabajo con más de 6000 bebés que presentaban cólicos intensos, gases o problemas de digestión. A lo largo de estos años, el método ha ido evolucionando mediante la experiencia, obteniendo resultados de mejoría o desaparición de los síntomas superiores al 90%.
El Método Rubio utiliza diversas técnicas de estimulación temprana. Se basa en un trabajo de terapia manual encaminado a mejorar todas las funciones relacionadas con la alimentación, asimilación y eliminación de residuos en el bebé. Principalmente constituido por terapia manual, este método va orientado a la activación del tránsito intestinal y del movimiento peristáltico del intestino, funciones que en ocasiones pueden estar alteradas en los cólicos del lactante.
¿En Qué Consiste el Tratamiento con el Método Rubio?
El Método Rubio busca restablecer el equilibrio del cuerpo, aliviar la presión en el abdomen y relajar el sistema nervioso a través de movimientos precisos y adaptados a cada bebé. Su finalidad principal consiste en otorgar elasticidad al sistema digestivo, valiéndonos únicamente de las manos. Con ellas, se aplica un masaje suave, delicado, focalizado y no invasivo. Sin duda, lo mejor del método Rubio es que es absolutamente indoloro y seguro para el bebé; todo el proceso es relajante y cuidadosamente supervisado.
Proceso y Sesiones
El tratamiento con el Método Rubio sigue un proceso estructurado que garantiza la seguridad, la personalización y la eficacia en cada bebé. Las técnicas se aplican de manera cuidadosa y adaptada a las necesidades individuales de cada lactante.
En una primera sesión, el fisioterapeuta especializado valorará mediante ligeras presiones el estado de tensión en el sistema digestivo y el estado de salud general del bebé. Durante el desarrollo de las sesiones, el profesional, a través de intervención manual, relaja y elastifica el intestino y su sistema fascial, armonizando contenido y contenedor. A medida que avanza el masaje, la zona se irá destensando y la respuesta física del bebé es importante.
De manera habitual, el método Rubio se aplica en dos sesiones diferenciadas, de unos 45 minutos de duración cada una, aunque pueden ser de entre 30 y 45 minutos. Es importante que el bebé acuda a la sesión relajado y sin hambre. La primera sesión se centra en eliminar las tensiones más superficiales del estómago y del aparato digestivo en general. Tras cuatro o cinco días, en los que el cuerpo responde al nuevo sistema de tensiones, se lleva a cabo una segunda sesión donde se eliminan las tensiones más profundas.
En ocasiones, pueden llegar a ser necesarias una tercera o cuarta sesión. En cada una de ellas se trabaja para eliminar progresivamente tensiones del intestino grueso, estómago e intestino delgado, prestando especial atención a zonas clave como el píloro, la válvula ileocecal y la zona del cardias. Ambas sesiones transcurren aplicando suaves masajes en la zona, adoptando una postura cómoda tanto para el terapeuta como para el bebé, teniendo en cuenta que no siempre es necesario que el niño esté tumbado.

Beneficios para el Bienestar del Bebé
El Método Rubio es cada vez más conocido por tratarse de un masaje especialmente eficaz para minimizar los efectos del cólico del lactante. Si el masaje se ha aplicado correctamente, los resultados son favorables en el 90% de los casos; es decir, si las presiones se han efectuado en las zonas clave, el bebé dejará de padecer los síntomas.
Estos beneficios hacen del Método Rubio una herramienta valiosa para estimular el desarrollo y el bienestar del bebé durante sus primeros meses de vida. Con este método se consigue de una manera natural una mejoría significativa en diversos aspectos:
- Mejora en la alimentación: El niño realiza tomas más correctas y mantiene mejor el tiempo entre ellas.
- Tránsito intestinal y evacuación: Hay una mejora en el tránsito intestinal y en la evacuación de las heces y los gases, así como una mayor facilidad en el eructo.
- Bienestar general: Como efecto secundario, aumenta el bienestar general del bebé al mejorar la calidad y el tiempo de sueño y descanso.
- Alivio de tensiones: Cuando el cuerpo del bebé se libera de tensiones, su sistema digestivo y su descanso se reequilibran naturalmente. El Método Rubio es efectivo porque actúa desde la raíz del problema; al liberar el diafragma y el abdomen, todo el cuerpo del bebé comienza a funcionar en armonía.
El objetivo es que el bebé vuelva a sonreír, dormir tranquilo y disfrutar de cada día sin dolor, favoreciendo así el desarrollo de los más pequeños y el bienestar de toda la familia.

¿Quién Puede Aplicar el Método Rubio y Cuándo Buscar Ayuda Profesional?
No todo el mundo es capaz de aplicar este método con efectividad. Para garantizar que el bebé reciba un servicio profesional de masajes anticólicos basados en el Método Rubio, lo mejor es recurrir a manos expertas. Fisioterapeutas y osteópatas especializados en pediatría aplican el Método Rubio de forma personalizada, adaptando cada sesión a las necesidades individuales de cada lactante.
Cada sesión de fisioterapia donde se aplica el Método Rubio tiene una duración de 45 minutos, y desde la primera sesión se pueden notar mejoras en la relajación del bebé, sus evacuaciones, el momento de alimentación, la duración del sueño y su bienestar general. Cuanto antes se intervenga, antes se aliviará al bebé y a sus padres.
Preguntas Frecuentes
- ¿Cómo calmar el cólico del lactante en casa? Mantén la calma y prueba a realizar masajes suaves en el abdomen en sentido de las agujas del reloj, flexionando las piernas o realizando el método «I Love U». Todo ello en un ambiente tranquilo y afectuoso.
- ¿Cuándo acudir a un fisioterapeuta? Si los episodios de llanto son recurrentes, intensos y no mejoran con cuidados caseros, busca ayuda especializada.
- ¿Cuántas sesiones de Método Rubio se necesitan? Normalmente bastan 2-3 sesiones de recuperación, de 30-45 minutos cada una, dependiendo de la respuesta del bebé.
- ¿Cómo saber si es cólico lactante? Si tu bebé tiene entre quince días y tres meses y presenta llanto persistente e intenso, se retuerce o encorva, y aprieta las piernas contra el abdomen de manera continuada, es muy probable que esté padeciendo cólicos.