Marta González Novo es una reconocida periodista española, licenciada por la Universidad Complutense de Madrid, cuya trayectoria profesional ha estado intrínsecamente ligada a la Cadena SER durante más de veinticinco años. Desde hace más de una década, dirige el programa Hoy por hoy Madrid, consolidándose como una de las voces más potentes y respetadas del panorama radiofónico actual.

Trayectoria periodística y reconocimientos
Su carrera ha sido distinguida con numerosos galardones, entre los que destacan dos Antenas de Plata. Asimismo, fue reconocida con el Premio del Parlamento de Andalucía por su labor en la difusión de la cultura andaluza, tras presentar el primer programa de radio emitido en directo desde la casa de Federico García Lorca en Valderrubio.
Más allá de la radio convencional, Marta ha colaborado activamente con Podium Podcast, formando parte de una red global de comunicación que recibió el premio Ondas Nacional. En este ámbito, ha dado voz a espacios culturales y a ficciones sonoras educativas dirigidas al público infantil.
Maternidad y equilibrio profesional
En el plano personal, Marta González Novo es madre de dos hijas mellizas de diez años. La periodista admite que la maternidad supuso un cambio significativo en su dinámica laboral: «Cuando llegaron las niñas, mi mesa comenzó a tener otras patas, las importantes». Aunque mantiene intacta su pasión por la radio, ha tenido que ajustar sus horarios, ya que «vivir» en la emisora resulta inviable al priorizar el tiempo con sus hijas, quienes ven su profesión con gran fascinación.
Una bañera de hojas secas: Una obra contra la violencia de género
Su incursión en la literatura con la novela Una bañera de hojas secas (Plaza & Janés, 2023) surge de su experiencia diaria en la radio, donde ha estado expuesta a numerosos testimonios sobre la violencia de género. La obra es una historia coral que combina ficción y un exhaustivo trabajo de documentación sobre procedimientos judiciales y acompañamiento psicológico.
El testimonio de Rebeca Agustí
La protagonista, Rebeca Agustí, representa un símbolo para muchas mujeres. A través de ella, la autora explora cómo el maltrato sibilino y psicológico puede minar la autoestima de personas triunfadoras, independientemente de su estatus o formación. Marta subraya la importancia de identificar esta violencia estructural:
- La necesidad de no callar frente a los silencios cómplices.
- El papel crucial de los entornos de las víctimas.
- La importancia de la red de apoyo para que la víctima se convierta en superviviente.

Un homenaje familiar y una denuncia social
La novela posee una fuerte carga autobiográfica y de duelo. Marta dedica esta historia a la memoria de sus padres y de amigos cercanos, utilizando la escritura como una herramienta terapéutica. Además, el personaje de Rebeca sirve de homenaje a su abuela Concha Agustí, sospechosa de haber sufrido violencia de género en una época donde no existían los medios ni el soporte actual para denunciarlo.
La autora es crítica con el sistema judicial, al que considera, en ocasiones, falto de herramientas para proteger a las víctimas de maltrato psicológico. A través del concepto de Quídam -término aportado por su suegro para evitar darle nombre propio al maltratador-, la novela busca despojar de poder al agresor, convirtiendo la obra en una herramienta de activismo para derribar mitos sobre la violencia machista.