La relación entre Mariví Lucas (Ana María) y el torero Luis Miguel Dominguín, primos carnales que se convirtieron en amantes, fue un escándalo que revolucionó la crónica social española en los años 70. Este idilio, que duró más de una década, generó un cisma en la familia Dominguín y marcó la vida de todos los implicados.
Cincuenta y cinco años después del final de esta compleja relación, Leo González, hijo de Mariví Dominguín, ha decidido romper su silencio tras 30 años al margen de los medios. En su primera entrevista en televisión, Leo ha ofrecido su perspectiva sobre el romance de su madre y las consecuencias que tuvo, abordando temas como la paternidad y la figura de Luis Miguel Dominguín.

El inicio de un romance prohibido: "Nos condenaron"
El romance entre Mariví Lucas y Luis Miguel Dominguín comenzó mientras ambos estaban casados con otras personas. Luis Miguel estaba desposado con la actriz Lucía Bosé, y Mariví también tenía su propio matrimonio. La relación, que empezó como un "affaire", fue un "escándalo mayúsculo con condena incluida".
Mariví Lucas, una joven atractiva y cosmopolita, y Luis Miguel, uno de los diestros más célebres del país, apostaron por su amor contra viento y marea en una España anclada en la moral nacionalcatólica. La situación se complicó cuando el padre de Mariví se mudó con su familia a una de las fincas del torero para encargarse de su gestión. Mariví, entonces, llamaba cariñosamente a Luis Miguel "tío Luis Miguel".
Tras un periodo de estudios en el extranjero, Mariví regresó a casa a los 15 años. Ella misma relató en sus memorias cómo Luis Miguel empezó a prestarle una atención inusual: «Me sorprendió que mi tío Luis Miguel estuviese más pendiente de mí que nunca». La insistencia del torero, con llamadas constantes y visitas a la residencia y posteriormente a casa de sus padres, llegó a ahogarla. «Llegó un momento en que me sentí ahogada y pensé que lo mejor que podía hacer era casarme y quitarme de en medio», escribió.
Sin embargo, el matrimonio no solucionó nada. «Cuando volví del viaje de novios, Miguel me dejó el recado de que le llamara y me di cuenta de que con mi boda no solo no había arreglado nada, sino que todo se había complicado aún más», explicó. Mariví describió aquella época como "loca", aunque ambos procuraban "no hacer daño a nuestros respectivos cónyuges, porque eran personas magníficas y las queríamos muchísimo".
La relación salió a la luz cuando la revista 'Garbo' publicó unas fotografías de Mariví en bikini sentada sobre el torero besándose. Este hecho provocó una denuncia por escándalo público, lo que llevó a la pareja a ser condenada a pagar 100.000 pesetas de multa. «Nos condenaron», expresó Mariví en la revista SEMANA.
La reacción de la familia Dominguín
La infidelidad de Luis Miguel Dominguín, aunque no fue la única durante su matrimonio con Lucía Bosé, hizo que Mariví Dominguín se convirtiera en la persona más odiada por los tres hijos del torero. Miguel Bosé, en sus memorias, la retrató con calificativos fuertes: "Demonio, mala gente, envidiosa, falsa, lagarta, bruja". El cantante afirmó que "lo que más le dolió a mi madre es que ella prácticamente la había criado”.
Lucía Dominguín expresó: "De pequeña yo pensaba de ella lo peor de lo peor porque nos había quitado a nuestro padre". Por su parte, Paola Dominguín defendió que lo más doloroso fue que su madre fue la última en enterarse de la relación. El momento en que Lucía conoció la verdad fue un auténtico escándalo: en la Nochevieja de 1967, Lucía Bosé, acompañada por sus hijos y la tata Reme, llegó a la casa donde la pareja celebraba una fiesta con una escopeta en la mano, amenazando con "meterle fuego a la casa" y exigir la salida de Mariví.
Rubén Domínguez, amigo íntimo de Mariví, ha desvelado que la familia Dominguín se dio cuenta de la relación antes que Lucía Bosé. "Ella era una niña de 13 años y se fue dando cuenta, incluso la familia se daba cuenta. Lucía pudo tardar más enterarse, pero la familia sí. Ella se fue a estudiar fuera, se casó y ese fue uno de los motivos", ha comentado.
La maternidad de Mariví y el nacimiento de Leo
En 1971, Mariví se quedó embarazada, un acontecimiento que marcó el fin de su relación con Luis Miguel Dominguín. Mariví crió a su hijo sola y nunca reveló públicamente la identidad del padre, ni entonces ni en sus memorias. Sin embargo, su hijo, Leo, sí conoce la verdad.
Leo ha relatado cómo su madre hizo un "corte en su vida sentimental" con su nacimiento: "Nazco y ella lo hace muy bien. Nazco en una familia donde tengo dos abuelos y una madre; a partir de ahí construyo mi vida, nadie me llama por teléfono ni nadie me dice nada". Ha elogiado la educación que recibió: "La educación que me da es positiva, sin recordar lo bueno o lo malo del pasado. Ella se pone al frente del barco y lidera aquello. Me da una educación y una vida fantásticas. Lucha por sacar una vida adelante". Con orgullo, Leo ha indicado su admiración y respeto hacia Mariví, a quien considera una mujer exitosa. Rubén Domínguez, amigo de la familia, ha expresado: "Él era el motivo de su vida y quería que estuviera bien amparado".
La incógnita de la paternidad
Leo González nunca ha solicitado una prueba de paternidad, ya que no ha necesitado confirmar quién es su padre. En su madre y sus abuelos encontró el cariño y la estabilidad económica que necesitaba desde niño. "Yo sé quién es, por supuesto. Me llamo Leo Miguel porque le gustaba el nombre; es un amigo de mi madre. Ella tenía la libertad de llamar a su hijo como le diera la gana, no es un guiño", ha expresado, reiterando que el nombre Miguel no proviene de Luis Miguel Dominguín. Además, ha compartido la respuesta de su madre cuando le preguntaban por la identidad del padre: "Si hay alguien al que le va la vida en ello, nosotros se lo contamos".
Leo ha afirmado que la identidad de su padre es un tema privado: "Es un tema que no le importa a nadie más que a nosotros, así que no vamos a decirlo".
La visión de Leo sobre la relación de su madre
Leo González ha abordado la naturaleza de la relación entre su madre y Luis Miguel Dominguín, destacando la diferencia de edad y las implicaciones legales actuales. "Se llevaban 17 años. Eso hoy es un delito, sus padres son hermanos y hoy habría consecuencias", ha expresado en 'Y ahora Sonsoles'. Ha añadido: "Una relación ciertamente de primos, donde sí hay mucha diferencia de edad, diecinueve, veinte años. Sí, creo que es una diferencia muy grande. Eso es un delito hoy en día, es un delito. No voy a decir más".
El hijo de Mariví Dominguín ha reconocido que la relación era compleja: "Para mí es raro. El código penal está escrito. Si pasara ahora, me temo que habría consecuencias. Me parece bien que mi madre haya contado lo que ella decidió que tiene que contar. Yo lo leo y digo: '¡Caray! Esto es muy raro, desde mi punto de vista'".
La figura de Luis Miguel Dominguín
A pesar de no haber conocido a Luis Miguel Dominguín, Leo no tiene un concepto positivo del torero, debido al sufrimiento que le causó a su madre. "Es una persona que debía de tener sus momentos de crueldad. Lo siento mucho y hubiera deseado que no hubiera pasado. No lo conocí en ese momento, ni he conocido a ese señor", ha declarado. Este discurso se relaciona con el acoso y los malos tratos que Mariví recibió por parte de su primo y amante, quien poseía un "fuerte carácter controlador" que invadía incluso los terrenos de amistad y familiares de Mariví.
Leo ha admitido que el tema de Luis Miguel provocaba "cierta amargura" en su madre. "Yo sé que eso fue muy doloroso para mucha gente. Supongo que cuando uno acaba una relación que ha sido tan compleja, a lo mejor también tiene un cierto alivio", ha considerado. No obstante, Leo ha confesado que no tiene intención de "echar la vista atrás para seguir escarbando en su pasado".
Rubén Domínguez ha intentado explicar la relación como un "enamoramiento" que "rompió lo que hizo falta", buscando contextualizar la complejidad de los sentimientos que unieron a los primos.
Leo González defiende la memoria de su madre
Ante los fuertes adjetivos utilizados por Miguel Bosé en sus memorias para describir a Mariví Dominguín, Leo ha defendido la memoria de su madre. "No puedo juzgar el dolor de la gente, es su relato, lo que le habrán contado y lo que habrá vivido, pero mi madre no era así", ha asegurado. También ha desmentido la afirmación de Miguel Bosé de que Lucía Bosé había criado a Mariví cuando era pequeña.
La lucha de Mariví por sacar adelante a su hijo y su familia es un aspecto que Leo admira profundamente. "La verdad es que es encomiable como lucha mi madre por sacar a toda la familia adelante", ha indicado, añadiendo que "quizás el esfuerzo es tan grande que tiene la mala suerte de que la salud no le acaba de respetar del todo".