Orígenes y Conexión con Candás
La historia de la familia Prendes está intrínsecamente ligada al desarrollo cinematográfico en Candás, siendo la principal impulsora de esta actividad local, la cual está cercana a cumplir cien años. La labor de la familia Prendes a lo largo del siglo XX se hizo tangible en cuatro teatros, una distribuidora de películas americanas y una incontable cantidad de proyecciones. Joaquín Prendes Fernández fue el principal impulsor de los cines en Candás, y sus hijos Joaquín, Luis y Conchita continuaron este legado.
En este contexto de profunda conexión con el mundo del espectáculo, nació Luis Prendes en 1923, en la provincia cubana de Matanzas, cerca de Varadero. Residente desde los tres años en Candás, forjó allí sus primeros lazos con la cultura. Aunque cursó estudios con la intención de convertirse en oficial de la marina mercante, finalmente los abandonó en favor del teatro, un medio profesional en el que ya trabajaban sus hermanas Mary Carmen y Mercedes.

La Brillante Trayectoria Teatral de Luis Prendes
Durante la primera etapa de su carrera, Luis Prendes formó parte de destacadas compañías, incluyendo las de su hermana Mercedes Prendes, Carmen Díaz y Concha Catalá. Durante la década de los años 30, fue contratado por la M.G.M., un hito significativo en su formación actoral. Tras finalizar la Guerra Civil Española, se consolidó como primer actor de la Compañía del Teatro Nacional María Guerrero, una de las instituciones teatrales más prestigiosas de España.
En 1946, Luis Prendes formó su propia compañía, con la que efectuó diversas giras por el continente americano, expandiendo su reconocimiento a nivel internacional. Entre sus mayores éxitos en escena, pueden destacarse obras como La visita de la vieja dama, Todos eran mis hijos y Los árboles mueren de pie, papeles que demostraron su versatilidad y profundidad interpretativa.
Presencia en el Cine y Contribución a la Docencia
En el medio cinematográfico, Luis Prendes mantuvo una notable continuidad desde sus comienzos en 1936, aunque no por ello llegara a conseguir un relieve comparable al de su carrera teatral. Durante los años 40, constituyó un galán relativamente considerado, suponiendo posteriormente un actor de composición eficaz, capaz de asumir una amplia gama de personajes. Su dominio de idiomas le permitió realizar incursiones en cinematografías extranjeras, enriqueciendo su experiencia profesional.
Además de su trabajo en escenarios y pantallas, Luis Prendes compartió su conocimiento y pasión por la actuación. Durante la década de los años 60, fue profesor de interpretación en la Escuela Oficial de Cinematografía, contribuyendo a la formación de nuevas generaciones de talentos.
María José Prendes: El Relevo Generacional
El legado artístico de Luis Prendes trascendió en su propia familia, siendo padre de la actriz María José Prendes. Ella siguió los pasos de su progenitor, aportando su propio talento al mundo de la interpretación y manteniendo viva la tradición artística de los Prendes.

El Legado de la Familia Prendes en el Cine de Candás
La actividad cinematográfica en Candás fue profusa a lo largo del siglo XX, con un total de cinco teatros que albergaron proyecciones, comenzando por el teatro Santarúa. Tres de esos espacios fueron impulsados directamente por la familia Prendes. El Teatro Avenida, inaugurado el 2 de febrero de 1964, nació para acoger proyecciones para todos los públicos y fue frecuentado por menores, formando parte del bagaje cultural de varias generaciones candasinas desde los años 60. En la actualidad, el Teatro Avenida acoge buena parte del archivo cinematográfico de la familia Prendes.
Allí, Luis Prendes, uno de los hijos de Joaquín Prendes (y hermano del actor Luis Prendes), recopila documentación y carteles promocionales, así como viejos rollos de celuloide. Buena parte de este material fue distribuido por la firma candasina «Selecciones Prendes», de la que la familia era impulsora.
El Teatro Prendes, inaugurado el 1 de enero de 1956 con la película "Cuando ruge la marabunta", se convirtió en un puente entre la vida cotidiana de un pueblo marinero y los relatos que venían de Hollywood. La familia Prendes logró algo casi impensable para la época: que las grandes películas llegaran puntuales a un concejo costero.
En 1969, tras la jubilación de Luis Prendes (hijo de Joaquín) de la gestión del cine, el edificio estuvo a punto de convertirse en un supermercado. Fue el propio Luis Prendes quien advirtió al entonces alcalde, José Luis Vega Fernández “Petis”, de que Candás no podía quedarse sin su teatro. El Ayuntamiento asumió el reto y la sala se mantuvo abierta, garantizando su supervivencia hasta el día de hoy.
El Teatro Prendes no ha cerrado ni un solo día desde su inauguración, siendo el único cine de Asturias que puede afirmarlo. Hoy funciona como una filmoteca viva para el público general y el cine escolar. El edificio ha sido actualizado con comodidades del siglo XXI, incluyendo nuevo suelo, climatización y mejoras técnicas en 2016, pero conservando su esencia original, que según Alaín Fernández, director gerente, sigue siendo la misma.
En los camerinos se cuida cada detalle, ofreciendo agua y las tradicionales marañuelas de Candás a las compañías, con la convicción de que los artistas deben sentirse atendidos. Formado en Francia, donde el teatro es parte del aprendizaje escolar, Alaín Fernández ha trasladado esa idea a la programación educativa del Teatro Prendes. Con 520 butacas y su maquinaria cinematográfica original aún en funcionamiento, el Prendes es sede de galas del deporte, graduaciones y actos de asociaciones culturales. Setenta años después de aquella primera película, la “fábrica de sueños” de Candás sigue funcionando, demostrando que algunos espacios, más que cumplir años, acumulan historias.
