La producción de abejas machos a partir de huevos no fecundados

Las colmenas de abejas melíferas funcionan como un reloj, con cada integrante cumpliendo sus funciones, siendo la más importante asegurar la supervivencia del grupo mediante la reproducción. Un concepto clave es que no todas las abejas cuentan con madurez sexual ni pueden reproducirse. La abeja reina es la protagonista, cuyo único objetivo vital es reproducirse, pudiendo poner hasta 2.000 huevos al día, convirtiéndose en la madre del resto de abejas de la colmena. Aunque las obreras son hembras, no pueden cumplir esta función. Los zánganos, machos de la colmena, tienen como objetivo vital fecundar a la abeja reina.

La partenogénesis en las abejas: origen de los zánganos

Los zánganos son abejas macho, nacidas de huevos no fecundados. Este proceso se conoce como partenogénesis, que significa la reproducción de una especie a partir de un óvulo no fecundado. Es un sistema característico de los himenópteros, llamado haplodiploidía, para determinar el sexo de sus descendientes: los machos tienen la mitad de los cromosomas que las hembras. Los zánganos son haploides, con 16 cromosomas, y sus espermas también tienen 16 cromosomas, repitiendo las características genéticas de la reina. La partenogénesis se produce cuando el óvulo pasa sin detenerse, no recibe espermatozoides y, por lo tanto, no se fecunda, originando una abeja macho (zángano).

Abejas obreras de El Cabo y nacimientos vírgenes

Un equipo de investigadores, utilizando herramientas genómicas modernas, ha identificado un gen, llamado GB45239, en el cromosoma 11, responsable de los nacimientos vírgenes. Este gen permite que las abejas obreras de El Cabo pongan huevos que solo producen hembras en lugar de machos, como lo hacen otras abejas melíferas. Esta capacidad de producir hijas de manera asexual se conoce como telitoquia, un tipo de partenogénesis que solo se da en esta subespecie africana y que las convierte en parasitarias.

El investigador Benjamin Oldroyd de la Universidad de Sídney explica que el sexo es una forma extraña de reproducirse, pero la más común para animales y plantas en el planeta, lo que considera un gran misterio biológico. La reproducción asexual es una forma más eficiente, y de vez en cuando, las especies regresan a ella.

Características y desarrollo de los zánganos

Ilustración de un zángano con sus características morfológicas destacadas (ojos grandes, cuerpo robusto)

Los zánganos son las abejas machos de una colmena. Se desarrollan en celdas con cúpulas más grandes que las de las obreras, de 8 milímetros de diámetro, y proceden de huevos sin fecundar. Nacen a los 24 días de la puesta, un período favorable para la reproducción de la Varroa destructor. Su cuerpo es más robusto, tienen ojos más grandes que ocupan buena parte de su cabeza, antenas más largas y carecen de aguijón. Su abdomen es rectangular, largo y robusto, y su vuelo es ruidoso.

Morfología específica del zángano

  • Ojos: Enormes, ocupan buena parte de su cabeza, con más de 6.000 omatidios, lo que les permite ver y oler a gran distancia (vuelan más de 30 km en busca de una reina virgen).
  • Aguijón: Carecen de él, ya que no están diseñados para defender la colmena, sino para la reproducción.
  • Corbícula: No poseen corbícula en el tercer par de patas, lo que les impide transportar polen o propóleo.
  • Glándulas cereras: No las tienen.
  • Lengua y piezas bucales: Más pequeñas que las de las obreras, ya que no pecorean.
  • Glándulas odoríferas: No poseen, lo que les permite entrar en cualquier colmena, ya que las nodrizas que vigilan las entradas les permiten el acceso.

El peso de un zángano puede alcanzar los 230 mg, mientras que el de una obrera es de 100 mg y el de la reina de 250 mg.

Aparato reproductor del zángano

Diagrama del aparato reproductor del zángano

El aparato reproductor del zángano ocupa gran parte de su abdomen. Los testículos se componen de unos 200 tubos seminíferos que producen los espermatozoides, los cuales se almacenan en las vesículas seminales, que comunican con los testículos por el canal deferente. El canal eyaculador desemboca en el bulbo y luego en el endofalo. Esta parte se evagina durante la cópula y el esperma es expulsado junto con mucus protector. El zángano morirá poco después, ya que durante la cópula pierde sus órganos.

Funciones esenciales del zángano en la colmena

Aunque a simple vista pueden parecer "parásitos" porque no producen miel ni trabajan, los zánganos son esenciales para la continuidad de la especie. Sin ellos, no habría fecundación y la colmena desaparecería en pocas generaciones. Su presencia es sinónimo de reproducción, fecundación, estabilidad, abundancia y continuidad. Deben estar presentes durante toda la temporada de apareamientos, que es de aproximadamente seis meses.

Fecundar a la reina

CICLO de VIDA de las ABEJAS 🐝 (Reinas, Obreras y Zánganos)

Entre los 12 y 24 días de su eclosión, los zánganos están maduros para el apareamiento. Realizan grandes recorridos diarios en busca de colmenas con una reina virgen. La reina alcanza su madurez sexual a los 6 días de su nacimiento, y los machos entre 10 y 15 días después. Ellos prestan atención a las feromonas que la reina desprende, ya que indican el momento de la reproducción.

La reina sale de la colmena en solo una ocasión en toda su vida para reproducirse, aunque puede repetir el apareamiento entre 3 y 5 días hasta conseguir la cantidad de espermatozoides necesaria. Puede almacenar en su espermateca, un depósito en su abdomen, hasta 5 millones de espermatozoides. El apareamiento se realiza en el aire, en pleno vuelo y a una altura aproximada de 700 metros. En este vuelo nupcial, la abeja reina copula con 15-16 zánganos, llenando su espermateca. Los zánganos más fuertes, que son elegidos para aparearse con la reina, reciben el nombre de drones.

Se ha descubierto en investigaciones recientes que los zánganos intentan cegar a la reina durante el apareamiento para impedir que copule con otros zánganos. Aunque la visión de las abejas es un órgano poderoso, se observó que durante el apareamiento se ve afectada.

Los zánganos suelen tener lugares específicos donde se posan durante el día a la espera de un vuelo de fecundación. Si no logran fecundar una reina, vagarán de colmena en colmena, lo que los convierte en importantes transmisores de enfermedades como Nosema ceranae.

Otras funciones en la colmena

  • Producir calor: Se colocan sobre los hexágonos con cría, reemplazando a las obreras nodrizas para producir calor y calentar la cría, liberando a las nodrizas para otras funciones. La colmena debe mantenerse a 36 °C. Si sienten un aumento de calor, utilizan su aleteo para hacer circular el aire y estabilizar la temperatura.
  • Repartir néctar: Realizan la trofalaxis, que es la conducta de repartir alimento entre las obreras, proveyendo alimento hasta a 50 obreras. El néctar, con un alto porcentaje de agua, debe pasar varias veces por el buche melario de las obreras para convertirse en miel; de esta forma, los zánganos contribuyen a su elaboración.
  • Su presencia incita a las abejas a un mayor trabajo.

El zángano y la Varroa

Imagen de un ácaro Varroa destructor en una celda de cría de zángano

El mayor porcentaje de ácaros Varroa destructor se encuentra dentro del opérculo, y tienen una especial predilección por los zánganos. Esto se debe a que los zánganos tienen muchos más días operculados, lo que permite que una hembra de Varroa se fecunde más, aunque la Varroa también parasita a las obreras.

La expulsión de los zánganos de la colmena

La vida de un zángano es de 2 a 3 meses, aunque suelen morir tras aparearse o ser expulsados en otoño. Cuando las condiciones climáticas cambian y se acerca el invierno, las provisiones de alimento también disminuyen. Por supervivencia y optimización de recursos, la colonia comienza a reducir su población. La reina disminuye su puesta, y la colonia se prepara para la invernada. El final se acerca para los zánganos, ya que las obreras se encargan de expulsar a cada uno fuera de la colmena.

Los machos de la colmena no saben alimentarse por sí mismos. Al estar sin la protección de la colmena y sin obreras que los alimenten, el zángano volará hasta que, en pocos días, muera de frío y de hambre.

La colmena zanganera: problemas y soluciones

Colmena con gran cantidad de celdas de zángano, indicando un problema

Una colmena se considera zanganera cuando una reina es vieja y ya no le queda esperma para fecundar los huevos, o cuando una reina joven se ha fecundado mal. Si, durante los vuelos de fecundación, llueve o hace viento y la reina no puede salir para completar el paquete de esperma (que debe ser con 14-20 zánganos), al poco tiempo se vuelve zanganera.

Una colmena sin reina es una colonia huérfana. Si no se atiende a tiempo, algunas abejas obreras, debido a la emergencia, se convertirán en ponedoras, desarrollando la habilidad de poner huevos no fecundados que solo dan lugar a machos. Una colmena zanganera es fácilmente identificable por la presencia anómala de celdas de zángano.

¿Cómo salvar una colmena zanganera?

Existen varias prácticas para intentar salvar una colmena zanganera:

  • Introducir una nueva reina fecundada: La probabilidad de que no sea aceptada es elevada.
  • Introducir cuadros de cría: Insertar un cuadro de cría abierta y uno de cría cerrada de otras colmenas con abejas nodrizas adherentes.
  • Fusionar colmenas: Fusionar la colmena zanganera con una colmena "saludable" para aprovechar las abejas pecoreadoras.
  • Reparación de la colmena:
    1. Tomar los cuadros de zángano y distribuirlos entre diversas colmenas "saludables".
    2. Extraer cuadros de cría de las colmenas "saludables" para insertar en la colmena en reparación: uno de cría abierta del día para permitir a la colmena generar una nueva reina, y uno o dos cuadros de cría cerrada para asegurar el reemplazo de las obreras emergentes.
    3. Devolver la colmena a su lugar original para recoger las abejas pecoreadoras y permitirles continuar su proceso de recuperación por sí mismas.
  • También hay quien aboga por colocar la colmena zanganera encima de otra colmena intercalando una hoja de periódico para que se junten cuando la roan.

Es importante estudiar todas las posibilidades, comprender los riesgos y elegir el camino que más convenga al apicultor.

Curiosidades sobre los zánganos

  • No tiene padre, pero sí abuelo y es hermano de su mamá.
  • Muere en el acto sexual para que no haya ninguna posibilidad de que tenga sexo con sus hijas.
  • Sus hijos tendrán muchos hermanastros, porque la reina tiene sexo con muchos machos en el período de fecundación.
  • Morirá por inanición (hambre), su vida no dura más de 90 días.
  • Ayuda con tareas como trofalaxis, ventilación y aumento de la temperatura interna.
  • Los zánganos vuelan a más de 10 metros de altura y son capaces de volar hasta 17 km para aparearse.
  • Los lugares donde se agrupan en la naturaleza se denominan áreas de congregación de zánganos, donde las reinas se unen a ellos y atraviesan el grupo.

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