Factores que Influyen en la Fertilidad de los Conejos

La expresión común "reproducirse como conejos" se utiliza para describir una alta tasa de reproducción. Sin embargo, la realidad biológica de estos mamíferos, tanto en cautiverio como en la naturaleza, es más compleja y está sujeta a numerosos factores que pueden afectar su fertilidad. La reproducción, dentro de las funciones fisiológicas de los animales, es considerada una “función de lujo”, susceptible a diversas influencias.

Conejos en su hábitat natural o en una granja, para contrastar la reputación con la realidad de su fertilidad

La Reputación Reproductiva del Conejo y su Realidad

Los conejos son, en efecto, conocidos por su rápida reproducción, y esta reputación tiene una base biológica sólida. Los conejos domésticos (Oryctolagus cuniculus) alcanzan la madurez sexual a una edad temprana, aproximadamente a los 3 a 6 meses, dependiendo de la raza y el individuo. El conejo europeo, por ejemplo, se vuelve sexualmente activo a los tres o cuatro meses de edad, y las hembras pueden embarazarse apenas dan a luz.

Las conejas tienen un ciclo reproductivo único: no presentan un ciclo estral específico, sino que son inducidas a ovular tras la estimulación coital. Esto significa que la ovulación ocurre solo después del apareamiento, aumentando significativamente las posibilidades de fertilización en cualquier momento y eliminando la irrelevancia de la época del mes para la concepción. El período de gestación es corto, alrededor de 28-31 días, tras los cuales una hembra puede dar a luz a una camada que varía de 1 a 14 gazapos, con un promedio común de 6 a 8 crías. Impresionantemente, las conejas pueden volver a quedar preñadas justo después de parir, lo que puede resultar en varias camadas por año si las condiciones lo permiten. En teoría, una hembra puede tener cientos de conejos por año.

No obstante, en la práctica, los conejos rara vez alcanzan este nivel frenético de fecundidad, ni en cautiverio ni en la naturaleza. Factores como la duración del día, la temperatura y la disponibilidad de comida afectan en gran medida la reproducción, explicando por qué los índices de fertilidad varían en distintos lugares y situaciones. Expertos en España, por ejemplo, asocian la baja natalidad en conejos a enfermedades como la mixomatosis, que causó una caída dramática del 95% en la población de conejos europeos desde los años 50.

Fisiología Reproductiva de la Coneja y la Inseminación Artificial

La edad reproductiva de la coneja no está muy bien definida, y la edad de cubrición varía con las razas. En la cunicultura industrial, se trabaja con animales híbridos que alcanzan la pubertad entre las 18 y 20 semanas de vida, cuando su peso es aproximadamente el 80 % de su peso adulto.

El aparato reproductor de la coneja está formado por dos ovarios, dos oviductos y un útero bicorne, con los dos cuernos uterinos perfectamente separados que desembocan en la vagina a través de dos cuellos uterinos. La vagina se continúa con el vestíbulo vaginal y la vulva.

Como ya se mencionó, la ovulación en la coneja es inducida, es decir, es una consecuencia de la estimulación coital. Esto significa que no existe un ritmo cíclico estricto, sino un ritmo de receptividad sexual ligado al crecimiento folicular. En la Inseminación Artificial (IA), es necesario administrar la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) de manera externa para desencadenar la ovulación, al no existir el efecto del macho. Es la unión del óvulo y el espermatozoide lo que dará lugar al embrión. En la coneja no se produce una única ovulación, sino que varios embriones se alojan en los cuernos uterinos.

Preparación y Manejo de Dosis Seminales

Las dosis seminales se preparan en Centros de Inseminación o en las propias explotaciones con instalaciones adecuadas y bajo estrictas medidas de higiene. La recogida de muestras se realiza utilizando una vagina artificial de plástico opaco y rígido, provista de una vaina de látex y agua caliente a 42-45ºC en su interior. Esta operación es rigurosa y fundamental para obtener un semen de calidad. Posteriormente, el semen se diluye en función de su concentración y motilidad, y se utilizan diluyentes que permiten su conservación durante 36-48 horas. Generalmente, las dosis se envasan en recipientes de 50 ml (aproximadamente 100 dosis).

Para el transporte, las dosis seminales se mantienen en neveras isotérmicas a unos 18ºC. En caso de explotaciones alejadas, se recurre a servicios de transporte urgente, empaquetando las dosis en una pequeña caja isotérmica, aislada y protegida por otra caja mayor de al menos 4 cm de grosor. La mayoría de los Centros de Inseminación siguen un protocolo establecido para garantizar la uniformidad de la producción.

Proceso de Inseminación Artificial en Conejas

En las explotaciones industriales, se trabaja en "bandas", siendo la banda única el sistema más extendido, de modo que todas las conejas de la granja son inseminadas el mismo día.

La inseminación artificial implica la deposición de la dosis seminal en la vagina de la coneja, cerca del cuello del útero. Para ello, se utilizan cánulas de plástico desechables de unos 24 cm de longitud, con un extremo curvado. Una jeringa succionadora acoplada a la cánula introduce una dosis seminal (0,5 ml de semen) en la coneja. Es crucial usar una cánula diferente para cada coneja para evitar la contaminación del frasco de semen.

Además de la GnRH, la PMSG (Gonadotropina Sérica de Yegua Preñada) induce el desarrollo folicular, administrándose subcutáneamente entre 48-60 horas previas a la inseminación en dosis de 20 a 25 UI. Tanto los días previos como posteriores a la inseminación, las conejas deben estar en un ambiente tranquilo, sin cambios bruscos que les provoquen estrés, lo cual influye positivamente en los resultados de fertilidad.

Inseminación artificial en conejos: todo lo que debe saber de esta práctica - La Finca de Hoy

Factores Ambientales y de Manejo que Reducen la Fertilidad

La fertilidad es un parámetro productivo crucial para la rentabilidad de una explotación. Cuando ocurren fallos en la reproducción, es esencial no sacar conclusiones precipitadas y considerar que, en un porcentaje elevado de casos, el problema radica en la granja y las conejas mismas, debido a diversos factores ambientales y de manejo.

Estrés Calórico en Zonas Tropicales

Las condiciones climáticas del trópico, con temperaturas por encima del rango de confort (15 ºC a 20 ºC), limitan significativamente el potencial reproductivo de los conejos, disminuyendo su capacidad. En estas zonas, el estrés calórico impacta negativamente tanto a hembras como a machos.

  • En hembras, el estrés calórico incrementa la secreción de corticosteroides, modificando la secreción de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), la hormona estimulante del folículo (FSH) y la hormona luteinizante (LH). Esto disminuye el crecimiento y desarrollo folicular, la calidad de los ovocitos y la ovulación, resultando en un menor número de partos y tamaño de camada. La exposición prolongada a la luz, especialmente en conejas gestantes, también puede reducir el consumo de alimento y agua, y en conejas jóvenes, aumentar los niveles de cortisol y afectar otros parámetros sanguíneos, lo que puede llevar a una disminución de la tasa de concepción, el tamaño y peso de la camada, la producción láctea y la supervivencia de los gazapos.
  • En machos, el estrés calórico afecta la libido y la capacidad de monta. En cuanto a la calidad seminal, se observa una disminución del 7.8 % en el volumen, 7.7 % en la concentración, 1.7 % en la morfología y 5.5 % en la motilidad. Aunque algunos estudios sugieren que la fertilidad puede preservarse a pesar del detrimento en la movilidad espermática, temperaturas ambientales altas (42 °C durante 3 horas) pueden aminorar drásticamente la cantidad y calidad seminal, afectando la viabilidad espermática (1.7 %), motilidad (12.1 %) y aumentando las anormalidades morfológicas.

La temperatura y humedad son aspectos críticos, y los valores estacionales del índice de temperatura-humedad en zonas tropicales producen estrés térmico. Sin embargo, conejas lactantes bajo un estrés calórico moderado (29 °C a 31 °C) pueden adaptarse reduciendo su consumo de alimento, aunque esto puede disminuir su peso vivo y el de los gazapos.

Infografía o esquema sobre cómo el estrés calórico afecta el sistema reproductivo del conejo

Enfermedades y Poblaciones Salvajes

Las enfermedades representan un problema serio para la fertilidad y supervivencia de los conejos. La introducción deliberada de la mixomatosis en la Península Ibérica en los años 50 para controlar la población de conejos europeos provocó una caída dramática del 95% en su número. Junto con la caza y la destrucción de su hábitat, esta enfermedad ha puesto a la especie "en camino a estar amenazada", a pesar de ser considerada una plaga en muchos lugares. Esto tiene un impacto negativo no solo para los conejos, sino también para las 45 especies de vertebrados que se alimentan de ellos en la Península Ibérica.

El conejo de monte, como estratega de la "r" en términos reproductivos, ve sus patrones reproductivos, fertilidad y tasas de gestación (en hembras), así como el tamaño testicular y la fertilidad (en machos), modificados por parámetros ambientales. La abundancia de conejos en cotos está determinada por la disponibilidad de alimento, la cual, a su vez, depende de las lluvias en invierno y primavera.

Mapa de distribución del conejo europeo o foto de conejo de monte

Condiciones de Alojamiento y Estrés

El alojamiento es un factor fundamental para la productividad y el confort de los conejos. El estrés asociado al alojamiento grupal, por ejemplo, ha mostrado un aumento del 44% en la tasa de mortalidad de gazapos en comparación con conejas alojadas individualmente. Los niveles de corticosterona en conejas alojadas grupalmente son un 69.3% mayores que en las alojadas individualmente.

El estrés crónico por falta de espacio en jaulas pequeñas promueve la depresión del sistema reproductivo. Se manifiesta como una disminución en la receptividad sexual (1.1 %), la fertilidad (3.2 %), el número de gazapos nacidos vivos (8.0 %), la producción de leche (2.4 %) y los gazapos destetados (8.8 %). Además, aumenta el número de gazapos nacidos muertos (22.2 %) y la tasa de mortalidad al destete (8.2 %).

Las dimensiones inadecuadas de las jaulas para conejos reproductores, especialmente para las hembras, pueden promover el desarrollo anormal del esqueleto. Esto se ha observado en hasta el 40% de las hembras jóvenes (9 a 16.5 meses) en jaulas de 50x60x40 cm, y hasta el 70% en hembras de 2 a 4 años en jaulas de 60x40x32 cm, debido a la escasa movilidad que favorece periodos prolongados de recumbencia e hipoplasia del tejido óseo. Para garantizar el bienestar, se sugiere cubrir entre 700 cm² y 7400 cm² de espacio en jaulas, según el Código de práctica para el bienestar de los animales: conejos. Aunque algunos estudios no han encontrado una influencia directa del tipo de jaula en ciertos parámetros reproductivos, sí se ha reportado un incremento del 4.9% en el peso de la camada a los 21 días en jaulas grandes.

Comparativa de jaulas para conejos, mostrando diferentes tamaños o tipos de alojamiento

Iluminación

El uso de la luz mejora la receptividad de las hembras debido a la estacionalidad en su reproducción. Un programa de iluminación típico en cunicultura industrial consiste en mantener a las conejas con 8-12 horas de luz al día hasta 7 días antes de la inseminación, momento en el que se aumenta a 16 horas de luz continua.

Sin embargo, la información sobre los efectos del fotoperiodo en la actividad reproductiva no es concluyente. Algunos estudios sugieren que el comportamiento reproductivo y de amamantamiento no difiere significativamente entre programas de iluminación (por ejemplo, 16h luz:8h oscuridad vs. 12h luz:6h oscuridad). Otros, en contraste, han registrado que la iluminación LED puede tener efectos positivos, aumentando la tasa de preñez y destete. Para los machos, los efectos de la iluminación no son tan claros, y la suplementación artificial de luz no siempre mejora el volumen de eyaculado, la concentración espermática o la producción total de espermatozoides en zonas mediterráneas.

Esquema de un programa de iluminación para conejos en una granja

Nutrición y Alimentación

La nutrición adecuada es vital. Las hembras lactantes necesitan un pienso energético que cubra las necesidades de lactación y gestación. Las restricciones en la alimentación, como las que ocurren bajo estrés calórico, pueden disminuir el tamaño de la camada hasta en un 33.33 % en hembras gestantes.

Para mitigar las consecuencias negativas del estrés calórico y mejorar la fertilidad, se pueden implementar diversas estrategias nutricionales:

  • Adición de suplementos: El ácido lipoico, cromo y tiazolidinediona pueden aliviar el estrés calórico. La adición de vitamina C y la provisión de agua fría han demostrado reducir la temperatura rectal, la mortalidad, e incrementar el consumo de alimento y agua, así como el peso de la camada al nacimiento y al destete.
  • Recursos locales: En zonas tropicales, la incorporación de plantas y sustratos locales es una estrategia importante. Por ejemplo, el uso de morera (Morus alba), caña (Sacharum officinarum) y bejuco de boniato (Ipomea batata) junto con pienso criollo en conejas gestantes, puede promover un peso al nacimiento un 10 % mayor que con alimento comercial. Sin embargo, es fundamental investigar los efectos, ya que algunos forrajes como el matarratón (Gliricidia sepium) pueden disminuir el peso y tamaño de la camada al destete. Otros recursos como la cáscara de cacao (Theobroma cacao) o pulpa de café pueden mantener un tamaño de camada similar al del alimento comercial.
  • Dietas ricas en fibra digestible: En machos bajo estrés calórico, una restricción moderada en la alimentación o dietas ricas en fibra altamente digestible pueden mejorar parámetros morfológicos de los espermatozoides y la fertilidad.
  • Suplementos enzimáticos: El uso de suplementos a base de celulasas, xilanasas, proteasas y α-amilasa ha demostrado mejorar significativamente el tiempo de reacción ante la hembra, reducir los espermatozoides muertos y las anormalidades espermáticas, y aumentar la frecuencia de monta, el volumen del eyaculado, la motilidad y la concentración espermática.
  • Granada: La incorporación de granada en la dieta de los conejos puede mejorar el volumen del eyaculado.

Estrategias para Mejorar la Fertilidad y Mitigar Factores Negativos

Frente a los diversos desafíos que afectan la fertilidad de los conejos, existen múltiples alternativas para reducir los efectos negativos y optimizar la eficiencia reproductiva.

  • Manejo Ambiental: Conejos sometidos a rasurado o criados en aire acondicionado presentan una temperatura corporal y frecuencia respiratoria menores. Esto se traduce en un incremento del tamaño de camada (16.6 % a 28.6 %), el peso al nacimiento (11.2 % a 15.4 %) y el peso al destete por gazapo (16.4 % a 19.6 %), mientras que disminuye la mortalidad (36.6 % a 40 %). La estructura de las instalaciones también es clave: una orientación longitudinal de este a oeste, con 8 m de anchura, 3.5 m de altura, un 25 % de ventanas y superficies externas pintadas de blanco, puede disminuir la temperatura interior y mejorar el flujo de aire.
  • Manejo del Estrés: Mantener a las conejas en un ambiente tranquilo, sin cambios bruscos que les provoquen estrés antes y después de la inseminación, influye positivamente en los resultados de fertilidad. La separación de la hembra de la camada por un periodo de 24-48 horas también puede ser una práctica de manejo.
Diseño de una instalación para conejos que optimiza el flujo de aire y la temperatura

El Conejo Europeo: Un Caso de Fertilidad Amenazada en la Naturaleza

Diana Bell, zoóloga de la Universidad de East Anglia y miembro del grupo especializado en lagomorfos de la UICN, ha estudiado la situación del conejo europeo desde los años 80. Sus investigaciones revelan que, en la naturaleza, el número anual de conejos jóvenes por coneja es de entre uno y diez. "Realmente no están reproduciéndose como conejos", explica Bell. Esto se debe a una combinación de factores ambientales (duración del día, temperatura, comida) y enfermedades como la mixomatosis, que causó un declive del 95% en la población del conejo europeo en la Península Ibérica. Sumado a la caza y la destrucción del hábitat, esta especie se encuentra actualmente amenazada de extinción.

Este declive no solo afecta a los conejos, sino también a las 45 especies de vertebrados que se alimentan de ellos en la Península Ibérica. Si una especie tan común como el conejo europeo está en peligro en su propia tierra, esto resalta las dificultades que enfrentan otros conejos y liebres menos conocidos. Existen cerca de 60 especies de lagomorfos, y varias están amenazadas, como el conejo Amami de Japón o el conejito de los volcanes en México.

Algunas especies permanecen poco estudiadas, como el conejo rayado de Annamita, descubierto en los años 90 en un mercado rural de Laos y confirmado como una especie distinta con una historia evolutiva de 50 millones de años. Aunque la información sobre su estado de conservación es limitada, se sabe que su hábitat es desafiante, con hasta 70 especies de serpientes.

Foto de una especie de conejo raro o en peligro de extinción, como el conejo Amami o el conejito de los volcanes

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