La ligadura de trompas, también conocida como ligadura tubárica u oclusión tubárica bilateral (OTB), es una intervención quirúrgica definitiva que tiene como objetivo cerrar las trompas de Falopio de la mujer. Al interrumpir la conexión entre los ovarios y el útero, se impide que el óvulo sea fecundado, lo que convierte a la paciente en una persona estéril.

¿Cómo se realiza la intervención?
El procedimiento suele llevarse a cabo en un hospital o centro de cirugía ambulatoria y tiene una duración aproximada de 20 a 30 minutos. Durante la cirugía, se puede administrar anestesia general (donde el paciente permanece inconsciente) o anestesia raquídea/epidural (donde la paciente está despierta pero sin sensibilidad de cintura para abajo).
Técnicas quirúrgicas principales
- Laparoscopia: Es el método más habitual. El cirujano realiza una o dos pequeñas incisiones cerca del ombligo e introduce un laparoscopio (una sonda con una cámara diminuta). Se bombea gas dentro del abdomen para expandirlo y facilitar la visualización de los órganos.
- Minilaparotomía: Se utiliza frecuentemente después del parto, aprovechando el tamaño del útero. Se realiza un pequeño corte cerca del ombligo para acceder a las trompas.
- Salpingectomía parcial (Técnica Pomeroy): Consiste en cortar la trompa y atar sus extremos con material de sutura.
- Oclusión tubárica: Se bloquean las trompas mediante la colocación de un anillo, clip o grapa de titanio o silicona.
- Electrocoagulación: Se utiliza corriente eléctrica para cauterizar los extremos de las trompas tras cortarlas.
Ligadura de trompas
Ligadura de trompas y el ciclo menstrual
Una duda frecuente es si esta cirugía afecta el periodo. La respuesta es no. La ligadura de trompas no altera el funcionamiento de los ovarios ni el eje hormonal hipotálamo-hipófisis-ovario. Por lo tanto, la mujer continuará teniendo su ciclo menstrual normal y seguirá ovulando cada mes, aunque el óvulo no pueda llegar al útero.
Beneficios y riesgos
Entre las ventajas, destaca su alta efectividad (superior al 99%) y el hecho de ser un método permanente que elimina la necesidad de anticonceptivos diarios. Además, existe una disminución del riesgo de desarrollar cáncer de ovario.
Consideraciones importantes
- Irreversibilidad: Aunque existe una cirugía llamada recanalización tubárica para intentar restaurar la fertilidad, no siempre es efectiva y es más compleja que la ligadura original.
- Riesgos: Como toda cirugía, conlleva riesgos de hemorragias, infecciones, lesiones en tejidos adyacentes o complicaciones por la anestesia.
- Embarazo ectópico: Existe un riesgo aumentado de embarazo tubárico (fuera del útero) si el procedimiento falla, lo cual ocurre en aproximadamente 1 de cada 200 casos.
- No protege contra ETS: Este método no ofrece ninguna barrera contra enfermedades de transmisión sexual.
Recuperación y cuidados postoperatorios
La mayoría de las mujeres regresan a casa el mismo día. Es normal sentir cierta sensibilidad o dolor, que se gestiona con analgésicos. Tras la laparoscopia, es posible experimentar dolor de hombro durante unos días debido al gas utilizado en el abdomen; este síntoma suele aliviarse al acostarse. Se recomienda evitar levantar objetos pesados durante unas 3 semanas y consultar al médico sobre el momento adecuado para retomar las relaciones sexuales, generalmente tras 15 días.