La Leyenda de las Yeguas Lusitanas Fecundadas por el Viento: Entre el Mito y la Ciencia

Uno de los más célebres mitos relacionados con la antigua Hispania, que gozó de gran popularidad en la Antigüedad a pesar de desarrollarse en un finis terrae europeo, es el de las yeguas lusitanas que, según la creencia, eran fecundadas por el viento. Para los antiguos, este relato era una "vera narratio", un hecho tomado como cierto, a diferencia de una fábula.

La leyenda se centra en las cercanías de Olisipo (actual Lisboa), el río Tajo y el cabo da Roca. Se afirmaba que las yeguas, al volverse hacia el Océano, es decir, hacia el Occidente, podían ser fecundadas por el viento del Oeste, conocido como Zephyrus en griego o Favonius en romano, un viento reconocido por ser cálido y vivificador. Tras ser "preñadas por un dios", parían potros velocísimos, aunque de corta vida.

Representación artística del dios Céfiro o del viento del Oeste

Orígenes y Referencias en la Antigüedad

Este antiquísimo mito ibérico tiene referencias incluso en la más antigua de las obras literarias de Occidente, la Ilíada de Homero (siglos IX-VIII a.C.), lo que sugiere que podría ser un mito helénico asimilado o traído a estas tierras por autores grecorromanos. De hecho, el mito es referido con distintos detalles por diecisiete escritores antiguos, abarcando desde Homero hasta autores cristianos del siglo IV-V d.C. como Lactancio y San Agustín.

Tratadistas tan serios como Aristóteles, el propio Plinio el Viejo (quien lo rememora en tres ocasiones en su Historia Natural) y Claudio Eliano en su De natura animalium, también mencionaron esta singular creencia. Plinio, en su libro XVI, incluso atribuye a Céfiro la capacidad de fecundar las flores, y Ovidio sitúa esta fertilidad en la primavera. José María Blázquez indica que Céfiro, como viento suave, era venerado desde la época tartésica.

Las yeguas, al respirar las auras del viento, quedaban preñadas y parían potros rapidísimos, que, sin embargo, no vivían más de tres o siete años, lo que resaltaba la naturaleza efímera pero poderosa del viento. En la Ilíada, Céfiro, uniéndose a la Harpía Podarge y tomando forma de caballo, engendra a los célebres caballos de Aquiles: Jento y Balio. Asimismo, Bóreas, hermano de Céfiro, engendró con las yeguas de Erictonio doce potros tan ligeros como los vientos, pero de vidas también breves.

El Lugar Sagrado

Gracias a detalles proporcionados por conocedores de Hispania como Varrón (el mayor sabio romano, fallecido en el 27 a.C.) y el hispano Columela (hacia 45 d.C.), se sabe que la zona elevada donde ocurría este fenómeno estaba sacralizada. Desde los estudios de Leite de Vasconcellos (1905), existe un consenso en que este lugar sagrado sería el actual "Monsanto", en Portugal, donde hoy se ubica un hermoso parque natural, bajo los auspicios del Tajo y del Atlántico.

La Búsqueda de una Explicación Biológica Moderna

La posibilidad de que tras esta leyenda exista una verdad biológica ha sido objeto de estudio en la genética moderna. Investigadores han intentado probar si los mitos, más que ser vehículos de estructuras sociales o ideológicas, reflejan hechos verdaderos pero inexplicables en su época.

La Hipótesis de la Partenogénesis y la Bacteria Wolbachia

Desde el punto de vista de la genética moderna, se ha explorado el fenómeno de la partenogénesis, un tipo de reproducción asexual frecuente en plantas, y su posible relación con el mito. En esta búsqueda, ha surgido una asombrosa proteobacteria, la Wolbachia, descubierta en 1927 y cuyo genoma fue publicado en 2004 por Jonathan Eisen de The Institute for Genomic Research.

La Wolbachia, un endosimbionte, destaca por su papel de "clonadora natural" y su capacidad para alterar el sistema reproductor de su huésped. Esto incluye desde la feminización de machos genéticos hasta la generación asexual de las hembras, e incluso la degeneración y muerte prematura del huésped.

Aunque su presencia está probada en peces, insectos (como drosófilas, mosquitos, avispas y abejas), lagartos, gusanos, nematópodos y artrópodos, se investiga la posibilidad de hallarla en mamíferos (T. Kono et al., Nature, 2004). Un genetista de primera fila ha confirmado que no hay razón para descartar la existencia de Wolbachia o microbios similares en mamíferos.

La aplicación de estas vías modernas de estudio genómico permite mantener como hipótesis de trabajo que algunos grupos equinos lusitanos podrían haber conservado, de forma residual, una infección por Wolbachia u otra bacteria similar. Esto habría dado lugar a la procreación de las yeguas sin la intervención de un macho, un fenómeno que, por falta de una explicación racional en la ciencia de la época, se habría convertido en un mito atribuyendo el papel generador a un "dios del viento".

Las Razas Equinas Lusitanas y Evidencia Arqueológica

Mediante comparaciones arqueológicas de representaciones de caballos en pinturas (como en Mérida) o en mosaicos (especialmente los de la gran mansión romana de Torre de Palma, cerca de Monforte), con las actuales razas luso-españolas, se ha propuesto que las razas en cuestión podrían ser la "Garrana" o la "Sorraia". Estas son consideradas las más antiguas de la Península Ibérica según los genotipos de H. Oelke.

El Centro de Biología Animal de la Universidad de Lisboa está ampliando su estudio sobre el ADN ancestral del Equus caballus en la Península Ibérica a restos équidos procedentes de excavaciones, lo que podría ofrecer más confirmaciones. Un ejemplo notable es el caballo 'Inacus', uno de los cinco que aparecen en el "mosaico de los caballos vencedores" de la villa de Torre de Palma (Monforte, Portugal), que posiblemente era un garrano.

Mosaico romano de caballos en la villa de Torre de Palma

El Caballo Lusitano en la Actualidad

El Pura Sangre Lusitano es considerado una de las mejores y más bellas razas de caballos. Originario de Portugal, es el caballo de silla más antiguo de Occidente, montado desde hace más de cinco mil años. Entre sus ancestros se encuentran el resistente Sorraia y el bravo Árabe, razas que forman los llamados caballos ibéricos, evolucionados a partir de caballos primitivos de la Península.

La tradición caballeresca portuguesa recibió un gran impulso en el siglo XVIII, cuando el rey D. Juan V fundó la Real Coudelaria de Alter en 1748, bajo la influencia de la reina Doña María Ana de Austria y el príncipe (futuro D. José I). Esta raza ha sido utilizada a lo largo de su historia en la agricultura, la caza y en batallas, e incluso en la película «El Señor de los Anillos».

Su nombre deriva de "Lusitania", el antiguo nombre latino de Portugal, por lo que también se le conoce como caballo portugués. El Pura Sangre Lusitano se convirtió en el caballo favorito en las corridas de toros portuguesas. La Escuela Portuguesa de Arte Ecuestre, instalada en los jardines del Palacio Nacional de Queluz, promueve la enseñanza y divulgación del arte ecuestre tradicional, ofreciendo espectáculos semanales al público.

Coloquios y Restauración del Crédito de las Fuentes Antiguas

El interés en este mito ha sido revivido en encuentros académicos. Por ejemplo, en la VI Mesa Redonda de Lusitania, bajo el tema "A Lusitânia entre os mitos e a realidade", organizada por centros arqueológicos de las Universidades de Coimbra y Porto, la Câmara Municipal de Cascais y la Universidad de Toulouse, se presentó la contribución de la Dra. Alicia M. Canto. Su trabajo se centró en intentar probar si podía haber alguna verdad biológica detrás de este famoso mito de la Hispania antigua, identificando la raza involucrada a través de métodos arqueológicos y genéticos.

Esta línea de investigación busca restaurar el buen crédito de las fuentes literarias antiguas, sugiriendo que los autores que nos transmitieron estos mitos (diecisiete en este caso) podrían haber estado registrando fenómenos reales, aunque inexplicables con la ciencia de su tiempo.

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