Laxantes Seguros Durante el Embarazo: Una Guía para Gestantes

El estreñimiento es un problema muy común durante el embarazo, afectando a un porcentaje elevado de mujeres, se estima que entre el 11% y el 38%. Definido como tener menos de tres evacuaciones intestinales por semana, puede ser incómodo y molesto, y si no es tratado a tiempo, puede agravar diferentes patologías como las hemorroides. En comparación con el 7% de la población general de la misma edad, la prevalencia del estreñimiento en gestantes es significativamente mayor. Este suele describirse como una disminución de los movimientos intestinales y del número de deposiciones, con dificultad para la evacuación. El estreñimiento, pese a su prevalencia, no es peligroso, aunque sí afecta negativamente la calidad de vida diaria de las pacientes, siendo la molestia gastrointestinal más común durante el embarazo, solo superada por las náuseas.

infografía sobre las causas y síntomas del estreñimiento en el embarazo

Entendiendo el Estreñimiento en el Embarazo

Durante la gestación, el cuerpo de la mujer sufre numerosos cambios fisiológicos que predisponen al estreñimiento. Estos cambios hormonales son la principal causa de que el intestino funcione más lento de lo habitual.

Causas del Estreñimiento en Gestantes

Factores Hormonales

En primer lugar, con el embarazo aumenta la progesterona, una hormona que disminuye el movimiento intestinal (peristaltismo) al debilitar los músculos de las paredes intestinales, haciendo que se alargue el tiempo de tránsito y, por tanto, que las heces sean más duras. A la vez, disminuyen los niveles de motilina, una hormona encargada de estimular el movimiento del estómago y del intestino. Además, se produce un aumento de la hormona aldosterona, que incrementa la absorción de líquidos y electrolitos del intestino, dificultando aún más el tránsito intestinal.

Crecimiento Uterino

Conforme van pasando los meses, el útero se agranda para alojar al bebé. Este agrandamiento del útero es también una causa de estreñimiento, ya que ejerce presión y dificulta el paso de las heces. A partir del segundo trimestre, y especialmente en la última etapa, el útero se ha distendido tanto que comprime a nivel intestinal, pudiendo representar un obstáculo mecánico para el tránsito intestinal normal, sobre todo durante el tercer trimestre.

Otros Factores Contribuyentes

  • Disminución de la actividad física: A veces también se produce una disminución de la actividad física en la mujer embarazada, ya sea por indicaciones médicas o por las molestias propias del embarazo, lo que influye en el normal movimiento intestinal.
  • Suplementos de hierro: Si la gestante toma suplementos de hierro, es importante mencionarlo al equipo de atención médica. Aunque el hierro es un nutriente importante durante el embarazo, demasiado hierro puede contribuir al estreñimiento.
  • Cambios en el estilo de vida y dieta: Otros factores incluyen un mayor sedentarismo y modificaciones en la dieta.

Consecuencias y Mitos del Estreñimiento

El estreñimiento puede empeorar otras patologías frecuentes durante el embarazo, como las hemorroides. Estas son comunes en el embarazo, pero el estreñimiento las complica, creando más dolor, picor y, en ocasiones, la expulsión de pequeñas cantidades de sangre en las heces, lo que puede asustar a la madre. Sin embargo, este sangrado suele ser superficial.

Es común que las futuras mamás planteen preguntas como: "¿El estreñimiento en el embarazo puede causar un aborto? ¿Es malo apretar durante el embarazo? ¿Este estreñimiento afectará a mi bebé?". La dietista-nutricionista Natalia Hernández explica que "no hay datos que asocien el estreñimiento con el riesgo aumentado de aborto". Para la tranquilidad de la madre y la salud del feto, ante cualquier duda o situación anómala, es crucial acudir al especialista para encontrar la mejor solución.

Adicionalmente, el estreñimiento que a veces sucede en el embarazo puede continuar después del parto, un período en el que la madre suele tener menos tiempo para sí misma.

Medidas Preventivas y Cambios en el Estilo de Vida

Ten en cuenta que el estreñimiento en el embarazo a menudo puede prevenirse con cambios en el estilo de vida. Estas medidas siempre deben ser la primera opción de tratamiento.

Hidratación y Dieta Rica en Fibra

El primer paso para intentar aliviar el estreñimiento es llevar una dieta saludable que incluya fibra. Se recomienda comer unos 25-35 gramos de fibra natural al día, algo que no es difícil de conseguir. Elige alimentos con alto contenido de fibra, como frutas, verduras, frijoles (porotos) y granos o cereales integrales. El consumo de fruta, en particular, contribuye a aliviar el estreñimiento durante la gestación. Es igualmente importante beber mucho líquido; el agua es una excelente elección.

plato con variedad de frutas, verduras y cereales integrales para una dieta rica en fibra

Actividad Física

Incorpora la actividad física a tu rutina diaria. Salvo por indicaciones médicas, siempre es beneficioso realizar actividad física. A medida que avanza la gestación y los efectos hormonales disminuyen la movilidad intestinal, la actividad física diaria se vuelve fundamental. La primera línea de tratamiento para el estreñimiento durante el embarazo incluye, por lo tanto, aumentar la ingesta de agua y fibra dietética, y aumentar la cantidad de ejercicio moderado diario.

Reajuste de Suplementos de Hierro

Si la gestante toma suplementos de hierro y experimenta estreñimiento, debe mencionarlo a su equipo de atención médica. Aunque el hierro es un nutriente importante durante el embarazo, un exceso puede contribuir al estreñimiento. Es el trimestre más proclive al estreñimiento y el tratamiento es el mismo: beber líquidos, reajustar la dieta con alimentos ricos en fibra y realizar actividad física.

Opciones Farmacológicas para el Estreñimiento en Gestantes

Aunque lo mejor siempre es optar por las opciones "naturales", a veces el estreñimiento puede persistir en el tiempo, afectando la calidad de vida y produciendo complicaciones. En estos casos, se debe añadir un tratamiento farmacológico: los laxantes. El profesional de atención médica puede recomendar un laxante. Muchos laxantes y ablandadores de heces se pueden comprar sin receta médica. Es importante recalcar que el empleo de medicamentos para el estreñimiento del embarazo debe siempre acompañarse de las medidas anteriores, manteniendo una ingesta abundante de líquido para evitar la deshidratación que pueden producir estos fármacos. Debido a que la mayoría de los laxantes no se absorben sistémicamente, su uso a corto plazo no se ha asociado con un mayor riesgo de malformaciones.

Laxantes Formadores de Masa (Suplementos de Fibra)

Estos son la primera opción si los cambios en la dieta y el estilo de vida no funcionan. Los laxantes para formar volumen, como psyllium (Metamucil, Konsyl, otros), policarbofilo (FiberCon, Equalactin, otros), maltodextrina, goma guar o las semillas de lino (o Plantago, varias especies como ispágula y zaragatona), generalmente se consideran seguros para usar durante el embarazo debido a que no se absorben por el cuerpo. Son compuestos que actúan como la fibra; absorben agua y aumentan el tamaño de las heces, lo que provoca una mayor tensión en la pared del intestino y favorece su eliminación. Se consideran seguros para un uso prolongado durante el embarazo. Sirven para el estreñimiento crónico, no para casos agudos, ya que tardan varios días en hacer efecto (48-72 h). Como hay que tomarlos con gran cantidad de líquidos, no se recomiendan por la noche. No siempre son eficaces y sus efectos pueden tardar tiempo en percibirse, por lo que a veces no resultan útiles para el tratamiento del episodio agudo, pudiendo precisar su combinación temporal con otros agentes laxantes de acción más rápida.

Ablandadores de Heces (Emolientes)

Los ablandadores de heces, como el docusato sódico (Colace) y docusato cálcico (Surfak), humedecen las heces y hacen que sean más fáciles de expulsar. El más usado es el docusato, que ablanda las heces, pero su uso debe ser algo puntual. Estas sustancias estimulan la secreción neta de agua, sodio, cloruro y potasio a la luz intestinal e inhiben la absorción neta de glucosa y bicarbonato en el yeyuno. Sin embargo, existe una comunicación de un caso en el que el uso materno de docusato de sodio de forma crónica durante el embarazo se asoció con hipomagnesemia sintomática en el neonato.

Laxantes Osmóticos

Estos productos atraen agua al interior del intestino, ocasionando una mayor recolección de agua en las heces, produciendo distensión del bolo y aumentando la actividad intestinal (peristalsis), facilitando así la evacuación. La lactulosa y el polietilenglicol apenas son absorbidos en el tracto gastrointestinal, por lo que no pasan a la circulación sistémica. Su uso no se ha asociado con efectos adversos para el embarazo, aunque pueden ocasionar efectos secundarios como flatulencia e hinchazón. Para usarse en casos puntuales donde se quiera conseguir un efecto casi inmediato se utilizan los laxantes osmóticos. Las sales de magnesio son de este tipo, pero no deben usarse en el embarazo, ya que hay un riesgo de absorción que puede provocar alteraciones en la conducción cardiaca (palpitaciones, arritmias, falta de aire, molestia en el pecho, etc.). La lactulosa puede tardar en hacer efecto de 1 a 4 días.

Laxantes Lubricantes

Los laxantes lubricantes, como el aceite mineral o parafina, son aceites que lubrican las heces para facilitar su salida. Estas sustancias disminuyen la tensión superficial del contenido del intestino para que el líquido permanezca en las heces, facilitando la evacuación y disminuyendo el esfuerzo defecatorio. Deben usarse en casos puntuales, ya que la parafina, al ser una grasa, podría disminuir la absorción de vitaminas liposolubles o de otros medicamentos.

Laxantes Estimulantes (y sus Riesgos)

Estos laxantes actúan localmente estimulando la motilidad colónica y disminuyendo la absorción de agua del intestino grueso, provocando contracciones rítmicas en los músculos intestinales. Pertenecen a este grupo el bisacodilo, la cáscara sagrada y el sen (o senna, Cassia angustifolia). La absorción sistémica de bisacodilo y sen es muy baja, por lo que no parecen estar asociados con un mayor riesgo de malformaciones. Funcionan de forma rápida y dosis dependiente para el episodio agudo, promoviendo la defecación de 6 a 8 horas tras su ingestión. Al igual que los laxantes osmóticos, un uso prolongado puede conducir a desequilibrios de electrolitos, por lo que sería recomendable evitar un uso a largo plazo o en dosis elevadas.

Se deben evitar siempre que sea posible y dejarlos para casos severos que no respondan a otros tratamientos, ya que algunos componentes, como el aloe (Aloe vera, A. barbadensis), han demostrado en ratas tener un potencial oxitócico, es decir, pueden producir contracciones uterinas, con el consiguiente riesgo de parto prematuro y aborto. Por tanto, ni es seguro ni recomendable utilizar aloe vera durante el embarazo.

Laxantes Rectales (Enemas y Supositorios)

Son preparaciones de los laxantes vistos anteriormente, formuladas para su administración rectal. Suelen pautarse cuando fallan las formas orales, buscando un alivio rápido a corto plazo debido a su actividad a nivel local. Los más usados son los de bisacodilo y los de glicerina, que actúan por contacto directo en la mucosa rectal una vez disuelto el supositorio. Los enemas y microenemas o los supositorios de glicerina, por ejemplo, parecen ser seguros en el embarazo y hacen efecto rápidamente.

  • El bisacodilo estimula la motilidad; su pico de acción en supositorio ocurre entre los 20 minutos y 3 horas tras aplicarlo, siendo útil para aliviar el estreñimiento de forma rápida. Además, son útiles si la embarazada no puede tomar comprimidos (por vómitos, por ejemplo).
  • La glicerina es osmótica, actúa estimulando la mucosa intestinal y aumenta el agua en las heces, haciendo más fácil el paso de las mismas.

Uso de laxantes en estreñimiento (Español)

Cuándo Buscar Atención Médica

Por la tranquilidad de la madre y la salud del feto, ante cualquier duda, contratiempo o situación anómala relacionada con el estreñimiento durante el embarazo, es fundamental acudir al especialista para encontrar la mejor solución para tratarlo. Solo un pequeño porcentaje de casos (aproximadamente el 10%, según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) requieren un tratamiento más serio, como en casos de desgarros o hemorroides complicadas.

Finalmente, el estreñimiento que a veces sucede en el embarazo puede continuar después del parto. Es importante mantener siempre a mano frutas, verduras y cereales integrales, y asegurar una buena hidratación para mejorar la regularidad intestinal.

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