Lactancia a demanda durante la noche

La lactancia materna es beneficiosa para la salud del recién nacido. Uno de los requisitos esenciales para que la lactancia materna exclusiva resulte exitosa es que las tomas no se restrinjan a un horario, sino que la alimentación del pequeño debe ser a demanda, tanto de día como de noche. Sin embargo, las tomas de leche se deben mantener también de noche, algo que puede resultar agotador para la madre. A pesar de la incomodidad que esto puede generar, los especialistas insisten en la importancia de amamantar al bebé durante la noche.

Bebé lactando en la noche con su madre

Importancia de las tomas nocturnas

Amamantar al bebé de noche es esencial para el éxito de la lactancia materna

La Organización Mundial de la Salud y la Asociación Española de Pediatría coinciden en que las tomas de leche materna deben tener la frecuencia y duración que determine el niño, tanto de día como de noche. Amamantar a un bebé de noche es esencial para el éxito de la lactancia materna exclusiva. Esta práctica aumenta el éxito de la lactancia exclusiva, ya que durante la noche se incrementan los niveles de prolactina, la hormona responsable de estimular la producción de leche materna. La liberación de prolactina alcanza picos más altos durante la noche cuando el niño succiona el pecho materno, como explica el ‘Manual de Lactancia Materna: de la teoría a la práctica’ de la Asociación Española de Pediatría. Por ello, las madres que desean mantener una lactancia prolongada deben seguir el amamantamiento por la noche.

La Asociación Española de Pediatría apunta también que saltarse las tomas nocturnas «puede provocar una pérdida excesiva de peso del bebé», ya que el niño que no se alimenta durante la noche no recibe todas las calorías que necesita. Además, reducir el tiempo entre las tomas disminuye el riesgo de obstrucciones en el pecho y problemas infecciosos para la madre.

Beneficios para el bebé

  • Aumenta la producción de leche: Durante la noche, los niveles de prolactina alcanzan su pico más alto, lo que resulta en una mayor producción de leche. Cuanto más succione el bebé, mayor será la producción.
  • Ayuda a conciliar el sueño: La leche materna cambia su composición a lo largo del día. Alrededor de la madrugada, alcanza su pico máximo de triptófano y melatonina, que son un aminoácido y una hormona que intervienen en la conciliación del sueño. De esta manera, el bebé podrá conciliar el sueño más rápido tras la toma y descansará mejor. Igualmente, contribuye a que se desarrollen los ritmos saludables de sueño y vigilia.
  • Previene la hipoglucemia: Amamantar por la noche es una forma de aportar nutrientes al bebé y evitar las hipoglucemias o bajas de azúcar.
  • Nutrientes esenciales: Las tomas nocturnas suponen un porcentaje importante de la ingesta diaria de un bebé de uno a seis meses (hasta 20%), siendo esenciales para su óptimo crecimiento y desarrollo.
  • Adaptación al ritmo día/noche: La lactancia materna a demanda, tanto de día como de noche, sirve de transición para el bebé en las semanas en que va adquiriendo un horario y se va adaptando al ritmo circadiano. Progresivamente, esas tomas se van espaciando y el bebé va durmiendo cada vez más.
  • Disminuye el riesgo de muerte súbita: Varios estudios han investigado la relación entre la leche materna y el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
Gráfico informativo sobre la composición de la leche materna en la noche

Las madres que amamantan de noche duermen más

Aunque la falta de sueño y el cansancio explican que algunas mujeres traten de estirar el tiempo entre tomas o sustituir alguna toma nocturna por leche de fórmula, una investigación de la Universidad de California sugiere que esta solución no es la correcta. Según este estudio, los progenitores de bebés de tres meses con lactancia exclusiva duermen entre 40 y 45 minutos más que los que toman suplementos de leche artificial. Además, la prolactina, aparte de favorecer la producción de leche materna, actúa como relajante tanto para la madre como para el niño.

Estrategias para facilitar la lactancia nocturna

Dormir con el bebé (colecho y precauciones)

Dormir con el bebé en la misma cama es una práctica frecuente entre las madres que optan por la lactancia natural. Tener al pequeño al lado resulta cómodo, ya que no es necesario levantarse para alimentar al niño, sino que basta con tenerlo cerca del pecho para que pueda succionar. Sin embargo, compartir cama con el bebé (colecho) genera cierta controversia. Algunos especialistas, como el Grupo de Trabajo para el Estudio y Prevención de la Muerte Súbita Infantil de la Asociación Española de Pediatría, sugieren que dormir junto al niño es uno de los factores de riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante.

No obstante, la Organización Mundial de la Salud señala que los lactantes que duermen con las madres maman hasta el triple de tiempo durante la noche que los que lo hacen separados. Y concluye que, al aumentar la lactancia materna, el colecho podría proteger contra la muerte súbita. En todo caso, «la decisión de dormir o no con el bebé lactante es de los padres», afirma la Asociación Española de Pediatría. Si se opta por el colecho, hay que tomar algunas precauciones:

  • La cama debe ser amplia y el colchón bastante rígido.
  • Hay que evitar cobertores o edredones pesados.
  • Nunca fumar en la habitación donde duerme el pequeño.
  • No permita que su bebé se duerma sobre un producto que no haya sido diseñado específicamente para que los bebés duerman (asiento de automóvil, almohadas, tumbonas).
  • No use productos o dispositivos que afirmen reducir el riesgo de SMSL, como posicionadores para dormir o monitores.
  • No use productos (como mantas, camas o pañales) que sean pesados o que cuenten con peso adicional.
  • No use productos que no hayan sido aprobados por la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor (CPSC) de los EE. UU. para cumplir con los estándares federales de seguridad.

Los expertos recomiendan compartir habitación con el bebé durante sus primeros 6 meses de vida, sobre todo, si está siendo amamantado por su madre. Colocar un moisés, cuna o cunita portátil junto a su cama permite mantener esa proximidad que facilitará las tomas nocturnas.

Cuna de colecho junto a la cama de los padres

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Consejos para descansar cuando se amamanta de noche

  • Atender al bebé ante las primeras señales de hambre y no dejar que llore en exceso. Así se tranquilizará con más facilidad y tardará menos tiempo en conciliar de nuevo el sueño.
  • Procurar un ambiente tranquilo y relajante durante las tomas nocturnas. Evitar la iluminación excesiva, los ruidos o los cambios bruscos de temperatura. Mantener la habitación poco iluminada o en penumbra y reducir los ruidos (hablar, cantar, etc.) al mínimo. Esto contribuirá a que su bebé se dé cuenta de que la noche es para dormir, no para jugar, y le ayudará a volver a conciliar antes el sueño.
  • No cambiar al niño de pañal, a no ser que esté muy sucio, para no alterarle.
  • Si el bebé no se duerme o está excitado después de la toma, la pareja de la madre se puede hacer cargo de él mientras ella descansa.
  • Procura tener al alcance de la mano todo lo necesario al momento de la lactancia durante la noche.
  • Establecer una rutina con todas las actividades (horarios, comidas, sueño, luz, temperatura, etc.) ayuda al bebé a crear hábitos.
  • Si sientes que después de las tomas nocturnas te cuesta quedarte dormida, no eres la única. Ver la televisión y usar el móvil probablemente no sean recomendables. Las interacciones con el bebé también deben ser tranquilas y mínimas, para que así sepa que es hora de dormir y él también se duerma rápidamente. Algunas madres hacen uso de audiolibros para relajarse durante las tomas nocturnas sin exponerse a luces brillantes.

Cómo debería dormir el bebé

Es fundamental establecer un entorno seguro para el sueño del bebé:

  • Acueste siempre a su hijo sobre la espalda (o boca arriba) para dormir, nunca sobre el estómago (boca abajo) o de lado, para ayudar a reducir las probabilidades del síndrome de muerte súbita del lactante.
  • Utilice una superficie firme y estable, como la de una cuna o moisés que cumpla con las normas de seguridad vigentes.
  • Cubra el colchón con una sábana que quede bien ajustada.
  • No coloque nada más en la cuna o el moisés. Guarde los juguetes de peluche, las almohadas, mantas, cubiertas, edredones o colchas y los protectores de cuna apartados del área donde duerma el bebé.
  • Vista a su bebé según la temperatura de la habitación, sin abrigarlo más de lo necesario. Fíjese en los signos del sobrecalentamiento, como el sudor o estar muy caliente al tacto.
  • Los expertos recomiendan ofrecer un chupete a la hora de la siesta y a la hora de acostarse por la noche a bebés de menos de un año a fin de reducir el SMSL. Pero ofrézcale un chupete solo cuando la lactancia materna esté bien establecida, nunca antes de las 3 semanas de vida.

Lactancia a demanda en situaciones especiales

¿Qué hacer si el bebé se queda dormido mientras amamanta?

Los recién nacidos se quedan dormidos en el pecho de sus madres a menudo, sobre todo cuando ya se sienten satisfechos. Para mantenerlo despierto si es necesario, puede hacerle cosquillas en los pies, hacerlo eructar, cambiarle el pañal o cambiarlo de pecho. Los bebés que hacen un mal agarre al pecho es más fácil que se queden dormidos sobre los pechos de sus madres. Durante los primeros meses de vida, es prácticamente imposible mantener despierto a un bebé que se ha quedado satisfecho después de mamar y tiene el estómago lleno. Sin embargo, a medida que vaya creciendo, se debe hacer lo posible para que el hijo consiga conciliar el sueño por sí solo. Coloque a su bebé en la cuna para que haga la siesta o duerma por la noche cuando esté un poco despierto y sea consistente con esa rutina.

Alternativas para las tomas nocturnas

A pesar de que lo recomendado es la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, es entendible que algunas madres no puedan mantener este ritmo. Las opciones disponibles se dividen en extracción de leche materna y biberones con fórmula infantil. Ambas son capaces de ofrecer una alimentación adecuada para el bebé.

Extracción de leche materna

Una opción para no limitar al bebé de los beneficios que aporta la leche materna en la noche es la extracción de la leche del seno materno. Al ofrecerle estas tomas nocturnas al bebé, también se mantiene la cantidad de nutrientes que requiere para su sano crecimiento. Un Set de Lactancia con Extractor Manual Zero Zero puede ser útil en estos casos.

Biberón con fórmula

Otra alternativa es el biberón con fórmula. Es importante buscar un biberón que se ajuste en tamaño y capacidad a las necesidades de cada toma. La recomendación es comenzar con poca cantidad (entre 30 y 60 ml) y graduar progresivamente, aumentando o disminuyendo por cada toma según la demanda del bebé. Utilizar biberones anticólicos, como los de la gama Zero Zero, puede evitar cólicos. Sin embargo, los biberones tienen un flujo más rápido y con menor resistencia que el seno materno, lo que hace posible que el bebé siga succionando incluso después de estar lleno. Además, la fórmula puede ser más difícil de digerir que la leche materna.

Una inquietud frecuente en las madres es que una vez que el bebé recibe el biberón, después rechace el pecho. No hay consenso en que pueda pasar algo así. Siempre se recomienda consultar con un especialista en consejería materna para dar apoyo a las madres en estos casos.

¿Hasta cuándo hará tomas nocturnas el bebé?

Los recién nacidos necesitan comer cada pocas horas, pues su estómago es muy pequeño. Así, se mantienen correctamente hidratados y alimentados. Los períodos de sueño más largos de los recién nacidos suelen ser de 2 a 3 horas. No todas las mujeres tienen una subida de leche igual, y el flujo, así como la velocidad de succión del bebé, también pueden ser diferentes. A medida que el bebé va creciendo, una toma puede llevar hasta cinco o 10 minutos. Nuestros bebés empezarán a dormir la noche completa a su propio tiempo. Es bueno saber que incluso cuando el bebé no necesite las tomas nocturnas, probablemente puede continuar queriendo alimentarse en la noche por el confort que ofrece y la asociación de lactancia-sueño, así como por el contacto con su madre.

Con 3 meses de edad, los bebés duermen un promedio de 5 horas durante las horas de vigilia y unas 10 horas por la noche, generalmente con solo una interrupción o dos. La mayoría de los bebés de esta edad duermen "toda la noche de un tirón", lo que significa de 5-6 horas seguidas. Dejar dormir a su bebé durante períodos de tiempo más largos (lo que suele ocurrir a partir de los 3 meses de edad) no irá contra los esfuerzos de lactancia; el cuerpo va reajustando la producción de leche basándose en cuándo se da el pecho y cuánta leche necesita el niño. A medida que el bebé va creciendo, la lactancia durante la noche deja de ser necesaria. También es bueno recordar que suspender la lactancia nocturna no quiere decir que se suspende completamente durante el día también. La mejor opción es destetar de manera gradual. Otra técnica es ofrecer tomas adicionales durante el día, especialmente antes de que el bebé vaya a dormir. El destete nocturno no debe ser traumático para una madre o su bebé, y aunque los intentos fallidos pueden ser frustrantes, el bebé eventualmente dejará la lactancia nocturna, a su ritmo.

Apoyo y preparación

Las matronas de Policlínica Gipuzkoa destacan la importancia de alimentar a los hijos desde las primeras horas con la leche materna, si es posible, y siempre a demanda, tanto de día como de noche. La matrona de Policlínica Gipuzkoa insiste también en la importancia de que la mujer descanse durante el periodo de lactancia para centrarse en ella y en su bebé, más que en otras tareas. Desmiente mitos como que las mujeres con poco pecho van a tener menos leche, ya que el tamaño de la mama no tiene nada que ver porque la leche se va a producir en función de que el bebé succione. Respecto a comidas o bebidas que ayuden a hacer más leche, las desmiente porque no tienen ninguna evidencia científica.

La matrona de Policlínica Gipuzkoa aconseja a las mujeres que acudan a talleres para prepararse para la lactancia, o que tras el parto pidan consejo a sus matronas para que les enseñen cómo colocar correctamente al bebé al pecho, de forma que puedan evitar las temidas grietas, porque las grietas se producen porque no hay un buen agarre. Contar con el apoyo del padre o de otros familiares puede significar una gran diferencia. Las tomas nocturnas son una parte fundamental del cuidado de un recién nacido, ya sea que se alimente con leche materna o fórmula. Entender la importancia de estas tomas y adaptarse a las necesidades del bebé puede ayudar a asegurar su crecimiento y bienestar.

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