Gestación en Perras y Gatas: Cuidados, Diagnóstico y Parto

La gestación es un periodo fascinante de la vida de nuestras mascotas, pero también conlleva una gran responsabilidad y demanda cuidados especiales. Tanto en perras como en gatas, este proceso requiere una atención rigurosa para asegurar la salud de la madre y el correcto desarrollo de los cachorros o gatitos.

Duración de la Gestación y Ciclo Reproductivo

La gestación en perras y gatas dura alrededor de 63 días desde la fecundación, aunque este periodo puede variar ligeramente. En general, en perras, la duración suele oscilar entre 58 y 68 días. Las gatas, por su parte, tienen un periodo de gestación que normalmente se extiende entre 58 y 67 días, siendo una media de 64 a 67 días, es decir, alrededor de 9 semanas.

Ciclo Reproductivo en Perras y Gatas

  • Perras: Tienen de media un par de celos al año. El momento de la ovulación es clave para determinar la fecha del parto. La gestación normal en perras suele durar 56-58 días desde el primer día de diestro, 64-66 días desde el aumento inicial de la progesterona (>2 ng/mL) o el pico de hormona luteinizante (LH), o 58-72 días desde el primer momento en que la perra aceptó la monta. Pronosticar la duración de la gestación sin haber determinado el momento de la ovulación es difícil debido a la disparidad entre el comportamiento del celo, el momento de la concepción en la perra y el tiempo que el semen puede permanecer viable en el tracto reproductivo.
  • Gatas: Son especies de ovulación inducida y poliéstricas estacionales. Esto significa que cada vez que hay una monta se produce una ovulación, lo que las hace propensas a quedar preñadas con facilidad. Su estación reproductiva suele durar entre 6-7 meses, presentando varios celos separados por un corto periodo de tiempo. El parto en la gata se produce alrededor de los 64-66 días desde el pico de LH desencadenado por la cópula. El ciclo estral de la gata se divide en:
    • Proestro: Dura de uno a tres días. La gata muestra un cambio de comportamiento, se muestra más cariñosa, busca atención, maúlla, se frota. Puede llegar a marcar el territorio con orina y elevar la pelvis y el rabo para mostrar sus genitales.
    • Estro: Dura aproximadamente una semana. Los comportamientos anteriores se acentúan, y la gata se muestra receptiva a los machos. Es en esta etapa donde la monta produce la ovulación.
    • Interestro: Esta fase ocurre si no ha habido apareamiento con el macho y, por consiguiente, la gata no ha quedado gestante.
    • Diestro: La gata ha ovulado, bien por la presencia de un macho o por la monta, pero no ha quedado gestante.
    • Anestro: Meses de descanso que pueden extenderse hasta los 90 días.

Diagnóstico y Seguimiento de la Gestación

Ante la sospecha de embarazo, es crucial realizar un diagnóstico temprano y un seguimiento adecuado.

Signos de Gestación

Los signos externos de gestación en perras y gatas son similares a los de las personas. A partir de la 3ª-4ª semana, se pueden notar:

  • Ganancia de peso.
  • Aumento del tamaño de las mamas y pezones de color más intenso.
  • Apatía o, por el contrario, un deseo de tranquilidad y aislamiento.
  • Flujo vaginal variable.
  • Cambios en el apetito, incluyendo náuseas matutinas en las primeras 3 semanas.

Es importante destacar que la presencia de leche no es un signo de inminencia del parto, ya que algunos animales pueden tenerla entre 7 a 10 días antes de dar a luz, y otros no la tienen hasta bastantes horas después del parto y bajo el estímulo de la succión de los cachorros.

Controles Veterinarios y Pruebas Diagnósticas

Para un correcto diagnóstico y seguimiento, se recomiendan los siguientes controles:

  • Antes de la monta: Asegurarse de que la hembra está al día con todas sus vacunas y desparasitaciones, y que su estado de salud es óptimo.
  • Día 21-25 pos monta (Ecografía): Es el momento ideal para confirmar la gestación. La ecografía abdominal permite evaluar la viabilidad de los cachorros, valorar el latido cardíaco y realizar mediciones para estimar la fecha probable de parto (FPP). Antes del día 23 de gestación, las vesículas embrionarias pueden reabsorberse, lo que significa que la gestación no se concretaría, por lo que no se recomienda una ecografía tan temprana. En el caso de gatas, la ecografía se puede realizar a partir de las tres semanas de gestación.
  • Día 30 pos monta (Control de peso y alimentación): Confirmación del embarazo mediante ecografía, control de peso y alimentación de la madre.
  • Semana 4 de gestación (Análisis de sangre): Es recomendable realizar un análisis de sangre aproximadamente en la 4ª semana de gestación.
  • Día 45-50 pos monta (Radiografía): Una radiografía permite determinar el diámetro biparietal de los cachorros, controlar su frecuencia cardiaca mediante ecografía y evaluar el número y tamaño de los fetos respecto al diámetro pélvico materno. Es el momento en que se forman los huesos de los fetos, y sus esqueletos comienzan a calcificarse, ofreciendo mayor fiabilidad para contar el número exacto de cachorros o gatitos. Esta radiografía no es perjudicial para los fetos en esta etapa, ya que la organogénesis (formación de órganos) se produce en el primer tercio de la gestación.
  • Día 55 pos monta (Ecografía): Esta ecografía sirve para predecir con más exactitud el momento del parto y, lo que es más importante, para saber cómo vienen colocados los cachorros y predecir si la perra o la gata podrá parir de forma natural sin problemas.

Las pruebas de test sanguíneo o de orina no son fiables en perras, ya que no tienen Hormona Coriónica Coriónica específica como los humanos. Las hormonas que se miden son poco fiables y solo a partir del día 21 de gestación.

Así funciona la ecografía animal en perros y gatos- TvAgro por Juan Gonzalo Angel Restrepo

Cambios en la Alimentación y Cuidados durante la Gestación

Durante la gestación, las hembras requieren unos cuidados y atenciones especiales.

Alimentación

Las necesidades nutricionales de las hembras gestantes aumentan, mientras que la capacidad de su estómago para almacenar comida disminuye por la compresión de los cachorros. Por tanto, es fundamental ofrecerles una dieta de alta calidad que cubra su gasto energético sin requerir una gran ingesta.

  • Primeras 3 semanas: No es necesario modificar la alimentación, ya que pueden presentar náuseas matutinas.
  • A partir de la semana 3: Modificar la dieta poco a poco, haciendo una transición a pienso para cachorros. Este pienso contiene el extra en grasa, nutrientes y minerales que favorecerá a la madre para afrontar el gasto calórico de la gestación.
  • Último mes de gestación: Se recomienda subir la ración entre un 25% y 50%, según la hembra y el número de cachorros.
  • Suplementos: Suplementar la dieta con un quesito diario (siempre y cuando la madre no sea intolerante a la lactosa) puede ayudar a evitar futuros problemas de hipocalcemias en gestación y lactancia.
  • Agua: Es vital asegurarse de que la hembra tenga siempre agua fresca y limpia a su disposición, ya que es posible que tenga más sed.

Es crucial tener cuidado con las dietas caseras, ya que excesos y deficiencias de ciertas vitaminas y proteínas están relacionadas con malformaciones en el feto.

Ejercicio y Medicación

  • Ejercicio: No debe ser forzada a realizar ejercicio extremo, pero DEBE seguir realizando paseos diarios, de forma moderada. En el caso de las gatas "outdoor", se recomienda que permanezcan en casa hasta después del parto.
  • Desparasitaciones: Se pueden desparasitar en ciertos momentos y con algunos productos durante la gestación, para prevenir que los cachorros nazcan parasitados, pero siempre bajo prescripción veterinaria.
  • Medicamentos: NO debe administrarse NINGÚN fármaco a la gestante sin el permiso del veterinario de confianza.

Preparación para el Parto (Paridera)

La futura mamá, cuando se aproxime el momento del parto, estará más relajada si tiene un sitio tranquilo al que acudir. Es recomendable preparar una paridera lejos de ruidos o suciedad, como una caja de cartón grande con muchas mantas, o una cama tipo cestita. Esto les ayudará a sentirse más relajadas y seguras.

Fotografía de una paridera cómoda y limpia para mascotas

El Parto: Identificación, Complicaciones y Asistencia

El momento del parto puede generar miedo y dudas en los propietarios. Es fundamental saber identificar los signos y cuándo intervenir.

Signos de Parto Inminente

En la mayoría de las perras, de 8 a 24 horas antes del parto, se produce un descenso de la temperatura rectal a una media de 37,1 °C (rango de 36,7 °C a 37,8 °C), como consecuencia de la disminución de la progesterona asociada con el parto. Otros signos clínicos sutiles incluyen:

  • Relajación del perineo.
  • Congestión mamaria.
  • Cambio en la apariencia del abdomen grávido.
  • La hembra puede empezar a hacerse un "nido" o mostrarse nerviosa e inquieta.
  • Visitará el arenero con frecuencia (en el caso de las gatas).

Las perras normalmente inician la fase I del parto en las 24 horas siguientes al descenso de la concentración de progesterona sérica a <2 ng/mL, lo que se produce junto con un aumento de prostaglandinas circulantes y se asocia comúnmente con una caída transitoria de la temperatura corporal (37,2 °C).

Fases del Parto

  • Primera fase: Se producen las primeras contracciones, que no suelen ser perceptibles a simple vista.
  • Segunda fase: Se produce el nacimiento de las crías. Pueden nacer de cabeza o asomando primero las patas, ambos casos son normales. Generalmente, cuando nuestra mascota empieza con contracciones no deben pasar más de 6 horas hasta que da a luz el primer cachorrito, y no deben pasar más de 2-3 horas entre cachorro y cachorro.
  • Tercera fase: Se produce la salida de las placentas, una por cada cría. Si hay menos placentas que gatitos, es posible que la gata se las haya comido o que dos gemelos hayan compartido.

Cuando la hembra logra parir el primer cachorrito, probablemente ella misma se encargue de retirar la placenta y a veces incluso de cortar el cordón, y puede que incluso lama a los cachorros para reanimarlos. Si ella lo hace todo, los propietarios deben ser espectadores pasivos, estando ahí por si se complica pero sin intervenir si la madre gestiona todo.

Cómo Ayudar a la Mascota Durante el Parto

Se puede ayudar creando un ambiente agradable en un lugar silencioso y calentito de la casa. Si es una perra, se le puede dar a beber leche desnatada diluida con agua, miel o mermelada en las encías, o Coca-Cola batida, para que tenga las reservas necesarias de calcio (que provoca las contracciones) y/o glucosa (ya que el parto es muy fatigante). En el caso de las gatas, lo mejor es dejarlas parir solas y tranquilas, manteniendo cierta distancia. Una caja grande de cartón con un agujero, una manta, agua y comida disponible es un escenario tranquilizador para la gata.

Cuándo Intervenir y Señales de Urgencia

Se debe intervenir cuando la madre no rompa las bolsas en las que vienen envueltos los cachorros o los ignore completamente.

Es indispensable acudir de forma URGENTE al centro veterinario si:

  • La perra o gata no inicia el parto pasadas 6 horas desde las primeras contracciones.
  • Entre cachorro y cachorro pasan más de 2-3 horas.
  • La perra o la gata está evidentemente fatigada.
  • La perra o la gata tiemblan de forma descontrolada (posible tetania puerperal o eclampsia).
  • Se nota algo anormal o si el parto se "corta o para" repentinamente.
  • Cuando la perra o la gata tengan un cachorro "encajado" en el canal de parto (que asome la cabeza o las patas de un cachorro y no avance, incluso si la madre deja de contraer).

Complicaciones en el Parto (Distocia)

Distocia significa que hay una incongruencia entre el cachorro y la madre, ya sea porque el cachorro no se posiciona bien, o es demasiado grande para el tamaño materno. Algunas razas tienen predisposición a partos complicados:

  • Perras: Razas toy y miniatura, y razas braquicéfalas de pequeño tamaño (Yorkshire Terrier, Chihuahua, Bichón Maltés, Teckel Enano, Teckel, Bulldog Francés, Pug, y en general animales menores de 10 kilos o con cachorros muy "cabezones"). Hembras con problemas o patologías previamente diagnosticadas (ej. fracturas antiguas de pelvis que reducen el diámetro del canal del parto). El "síndrome de cachorro único" puede ocurrir en razas como los Chihuahuas si el cachorro es demasiado grande.
  • Gatas: Los problemas de parto son menores, siendo los gatos de tipo "chato" los que dan más problemas.

Una complicación grave es la eclampsia (o tetania puerperal), una bajada de calcio en sangre que produce la detención del parto y un cuadro convulsivo en la madre. Puede estar asociada a una alimentación incorrecta por desbalance de electrolitos y nutrientes.

Cesárea Programada y de Urgencia

La cesárea puede ser una opción vital en partos complicados.

Cesárea Programada

Se puede y debe programar una cesárea siempre que se anticipe un parto potencialmente peligroso para la mascota, para evitar la muerte de los cachorros y problemas para la madre. Las cesáreas programadas pueden realizarse de manera segura a los >62 días de gestación. Antes de ese punto, el surfactante neonatal no suele estar presente de forma fiable. La administración de aglepristona (10-15 mg/kg, SC, repetida al cabo de 24 horas) puede mejorar la maduración fetal y la luteólisis funcional antes de una cesárea programada.

Es muy importante programar la cesárea si la futura madre cumple características de predisposición a complicaciones (razas de riesgo, patologías previas) para que la gestación llegue a término en condiciones óptimas para la madre y sus cachorros.

Cesárea de Urgencia

No se puede esperar. Si se detecta cualquiera de los signos de urgencia del parto (mencionados anteriormente) y la ecografía de urgencias muestra:

  • Uno o más de los cachorros no tiene latido cardiaco.
  • Uno o más de los cachorros tiene un latido cardiaco por debajo de 200 latidos por minuto.
  • Uno o más de los cachorros tiene gas o demasiado líquido en el interior de la placenta.
  • Hay un cachorro atravesado o en cualquier posición anormal que impida el parto natural.
  • Cualquier signo ecográfico evidente que indique la necesidad de una cesárea de urgencias.

Importante: No cualquier centro veterinario está preparado para atender una cesárea correctamente. Se necesita un cirujano con experiencia, una anestesia adecuada, rapidez en la cirugía para la supervivencia de los cachorros, cuidado intensivo postoperatorio de la madre y varios asistentes para reanimar a los recién nacidos, además de servicio de ecografía inmediato.

Cuidados Post-parto

Una vez finalizado el parto, los cuidados continúan siendo esenciales.

Inmediatamente Después del Parto

  • Calor: Los cachorros necesitan calor porque no son capaces de termorregular su temperatura corporal.
  • Calostro: Los cachorros deben mamar lo antes posible de la madre para tomar el calostro, una sustancia espesa que la madre secretará los primeros días y que transmite las defensas maternas al recién nacido.

Visita al Veterinario Post-parto

Absolutamente sí. Es crucial realizar una ecografía post-parto para verificar que no hay placentas ni cachorros retenidos o muertos. La retención de placenta o de cachorros muertos puede provocar una infección uterina que requiere intervención quirúrgica urgente.

Cuidados Específicos Tras una Cesárea

  • Alimentación de los cachorros: Si la madre ha sido intervenida por cesárea, los cachorros NO DEBEN MAMAR DE LA MADRE, ya que muchos fármacos se eliminan por leche materna y pueden afectar a los cachorros. Se debe comprar leche comercial para cachorros y administrarla según las indicaciones del fabricante.
  • Sangrado post-parto: Es completamente normal que la madre elimine un líquido verdoso a negro durante los primeros días post-parto.
  • Fiebre post-parto: Se debe controlar que la madre no tenga fiebre puerperal (temperatura que no sobrepase los 39°C).

Alimentación de la Madre Post-parto

Tras el parto, especialmente si tiene que amamantar a sus crías, la madre necesitará un pienso de alta energía, por ejemplo, pienso para cachorros de alta gama, para poder generar la leche. Si tuvo una cesárea, necesitará una alimentación de alta energía (intestinal o de cuidados postoperatorios) para recuperarse de la intervención.

Consideraciones Éticas

Nunca se debe tomar a la ligera o de forma precipitada la decisión de que una perra o gata quede gestante de forma voluntaria. Es un acto que entraña un alto grado de responsabilidad por parte del propietario. Es importante considerar:

  • La raza y el tamaño del "papá" elegido.
  • La edad de los progenitores.
  • El momento óptimo para la fertilización (según el ciclo sexual de la hembra).
  • La duración y características de la gestación.

El mito de que "es necesario hacer criar a las hembras al menos una vez en la vida" es infundado y no tiene base científica.

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