Jacinto Benavente: Vida, Obra y Contexto Histórico

El 9 de noviembre de 1922, la Academia de Suecia anunció la concesión del Premio Nobel de Literatura al dramaturgo español Jacinto Benavente, reconociendo así su contribución a la renovación de la histórica tradición teatral española.

Esta efeméride nos trae a la actualidad a un personaje singular y, en ocasiones, controvertido. Durante la Guerra Civil española, Benavente buscó refugio en Valencia. Con 56 años cuando recibió el galardón internacional, ya contaba con 70 al llegar a la ciudad, donde residió en la calle de la Sangre, actuó en el Teatro Principal y recibió el título de hijo adoptivo de la ciudad por parte del ayuntamiento del Frente Popular.

Los tiempos no fueron sencillos para el escritor. A pesar de haber defendido la legitimidad republicana durante la contienda, también aplaudió la entrada de las tropas franquistas en Valencia. Un testimonio de la época, recogido por Vicente Vidal Corella en la revista 'Crónica', destaca su participación en una función teatral benéfica en el Teatro Principal el 15 de octubre de 1936. Benavente interpretó el papel de Crispín en "Los intereses creados" a beneficio de los niños madrileños que llegaban refugiados a Valencia.

Estos niños llegaron a la ciudad en autobuses y camiones unas semanas antes de que el propio Gobierno republicano se trasladara a Valencia, ante la inminente caída de Madrid en manos de las tropas de Franco. Jacinto Benavente llegó a Valencia en agosto de 1936, procedente de Barcelona, donde incluso habían circulado rumores sobre su posible fusilamiento, al igual que ocurrió con Federico García Lorca en Granada.

La actriz valenciana Isabel Pallarés le brindó acogida en Valencia. Tras pasar unas semanas en la calle Cirilo Amorós, Benavente se instaló en la calle de la Sangre, número 9, primer piso, una vivienda situada en el chaflán de la plaza del Ayuntamiento.

Vida y Trayectoria de Jacinto Benavente

Jacinto Benavente nació en Madrid en 1866. Hijo de Mariano Benavente, un prestigioso médico pediatra, se crió en un ambiente familiar culto que le permitió acceder tempranamente a la lectura de autores franceses. Inició estudios de derecho en la Universidad Central de Madrid, pero tras la muerte de su padre en 1885, los abandonó para dedicarse a la literatura.

Durante un tiempo, ejerció como empresario de circo. Sus viajes por Europa le permitieron conocer las innovaciones teatrales del continente, lo que influyó en su principal mérito: la renovación del teatro español del siglo XIX. En 1907, estrenó su obra más célebre, "Los intereses creados", que se representó con gran éxito en toda España y en los principales teatros de Hispanoamérica.

La comedia benaventina, caracterizada por ser costumbrista, moderna e incisiva, supuso una reacción contra el melodramatismo de autores como Echegaray. Benavente se decantó por un teatro burgués moderno, priorizando la naturalidad, la verosimilitud y una fina ironía para la crítica social sin caer en lecciones morales.

En 1916, la Real Academia Española lo nombró Académico de honor. En 1918, ocupó un escaño en el Congreso de los Diputados. Su reconocimiento internacional culminó en 1922 con el Premio Nobel de Literatura. Posteriormente, en 1924, recibió el título de Hijo Predilecto de Madrid y la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.

En 1947, asumió a título honorario la presidencia de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores, y en 1950 recibió la Medalla al Mérito en el Trabajo.

Retrato de Jacinto Benavente, dramaturgo español y Premio Nobel de Literatura.

Benavente en Valencia durante la Guerra Civil

La vida de Jacinto Benavente en Valencia no fue sencilla. Él mismo se definía como un "burgués inquieto", y sus orígenes, formación y teatro no siempre encajaban con el ambiente revolucionario de la época. A pesar de que "los rojos" lo utilizaron frecuentemente para sus propaganda, no le concedieron el permiso para salir al extranjero que solicitaba reiteradamente, según se lee en el "Almanaque de 1940".

El autor de "Los intereses creados" procuró convivir y se sumó a la protesta de la Sociedad de Autores por el asesinato de Federico García Lorca en septiembre de 1936. La noticia de su acogida por Isabel Pallarés apareció en la prensa el 23 de septiembre. Dos días después, en el diario "El Mercantil Valenciano", Benavente declaró: "con el pueblo me entendí siempre; es claro, generoso y noble". Añadió que "ni curas ni frailes gobernaron jamás mi casa" y que "no he adulado nunca a los de abajo ni a los de arriba".

En octubre de 1936, participó en la función benéfica para los refugiados. A principios de diciembre, ofreció una conferencia en el Teatro Principal sobre "La historia del teatro". Su vida en Valencia fue recatada y discreta. En el Día de San José de 1937, aparecieron en el periódico "El Pueblo" unas cuartillas enviadas por él y por Antonio Machado para un acto en favor del Socorro Rojo Internacional, donde Benavente reclamó "Unidad de acción con unidad de mando".

En agosto de 1938, los periódicos reseñaron un homenaje en el que recibió el título de hijo adoptivo de Valencia de manos de Domingo Torres Maeso, presidente del consejo municipal. En ese acto estuvo presente el maestro José Serrano. El 14 de agosto, en el Paraninfo de la Universidad, se reunieron intelectuales en apoyo a la República, aunque Benavente, pretextando una indisposición, no intervino.

En noviembre de 1938, impartió una conferencia en el Ateneo Mercantil (entonces Ateneo Popular) sobre "El teatro antiguo español". Su última intervención pública tuvo lugar el 27 de febrero de 1939, en un acto de recuerdo a Antonio Machado, fallecido en el exilio.

JACINTO BENAVENTE | Tráiler

Últimos Años y Legado

Jacinto Benavente falleció en Madrid el 14 de julio de 1954, a los 87 años, mientras se encontraba sentado en su butaca frente a la mesa de trabajo. Los últimos años de su vida los pasó en Galapagar, Madrid, en su finca "El Torreón", donde continuó escribiendo, redactando alrededor de 23 comedias. En esta finca vivió acompañado de su amigo y colaborador Diego Hurtado Álvarez, su esposa Mary Carrillo y sus hijas, conocidas como "Las Hermanas Hurtado".

Aquejado de sordera y una afección vesical, su salud empeoró y se trasladó a su casa en la calle Atocha de Madrid para recibir atención médica. En su testamento, expresó su deseo de ser enterrado en Galapagar, a la sombra de la Sierra, vestido con sayal de monje franciscano, una rosa y una cruz.

Su obra literaria, compuesta por 172 piezas teatrales y 15 libros, mantiene puntos de contacto con el Modernismo y la Generación del 98, pero no pertenece estrictamente a ninguno de estos movimientos. Es considerado un continuador de la comedia del siglo XIX, pero liberándola de elementos románticos y enriqueciéndola con un espíritu culto e inteligente, caracterizado por la sátira social y diálogos vivos y dinámicos.

La homosexualidad de Jacinto Benavente (1866-1954) fue un secreto a voces. Su caso no fue aislado en la España de Franco, donde algunos homosexuales disfrutaron de cierta libertad. El contenido homoerótico en muchos de sus poemas es evidente, aunque él nunca se declaró públicamente homosexual.

A pesar de su apoyo inicial a la República, sus obras sufrieron censura durante el franquismo, en parte por su cercanía al régimen anterior y por su orientación sexual. Sin embargo, posteriormente fue rehabilitado y realizó demostraciones de adhesión al nuevo régimen, lo que le granjeó el aprecio del mismo y el fin del silencio oficial sobre su persona y obra.

Recibió numerosos reconocimientos a lo largo de su vida, incluyendo la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio y el Premio Mariano de Cavia de periodismo. Fue presidente honorario de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles y recibió la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

El legado de Jacinto Benavente perdura a través de su extensa obra, que continúa siendo estudiada y valorada por su aportación al teatro español y su aguda observación de la sociedad de su tiempo.

Monumento a Jacinto Benavente en los Jardines del Retiro, Madrid.

Aforismos de Jacinto Benavente:

  • "El hombre sería el más extraño animal del mundo si no existiera la mujer."
  • "La educación no es cosa de un día ni de dos… He conocido familias mal educadas hasta la quinta generación. Es la enfermedad más hereditaria."
  • "Cuando no se piensa lo que se dice, es cuando se dice lo que se piensa."
  • "Al amor lo pintan ciego y con alas. Ciego para no ver los obstáculos y con alas para salvarlos."
  • "El dinero es como el agua; por muy limpio que sea su origen, al correr pasa por muchos lodazales y no llega siempre limpio a nuestras manos."

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