Intoxicaciones en Bebés y Niños: Causas, Síntomas, Tratamiento y Prevención

Las intoxicaciones infantiles representan uno de los motivos que más angustia generan en padres y cuidadores. Es fundamental tener muy claro qué hacer, qué NO hacer y, sobre todo, cómo prevenirlas, ya que la inmensa mayoría de estos accidentes se pueden evitar conociendo consejos básicos.

¿Qué es una intoxicación en pediatría?

Una intoxicación es un estado clínico patológico que aparece por la acción de una sustancia tóxica introducida en nuestro organismo. Se definen como la exposición a una o varias sustancias que son tóxicas o que pueden serlo en determinadas condiciones. En la edad pediátrica, la mayoría de las intoxicaciones se tratan de cuadros leves o asintomáticos, pero, en ocasiones, pueden producirse situaciones de riesgo vital.

Las vías por las que una sustancia tóxica es introducida en el cuerpo son variadas, siendo la más frecuente la vía oral, aunque también deben recordarse la inhalación y la vía dérmica o venosa.

Las intoxicaciones suponen el 0,3 % de las consultas en un Servicio de Urgencias pediátrico. Los productos más frecuentes implicados son: fármacos (48 %), productos del hogar (22 %), etanol (10 %) y monóxido de carbono (4,2 %). En los niños menores de 5 años, son más frecuentes los medicamentos y los productos del hogar, mientras que en los adolescentes, predominan los fármacos, el etanol y las drogas ilícitas.

Gráfico de porcentajes de sustancias tóxicas más frecuentes en intoxicaciones pediátricas

Tipos de Intoxicaciones Infantiles

Intoxicaciones Accidentales

Suponen entre el 70-80 % de las intoxicaciones pediátricas. Ocurren en niños entre 1 y 6 años, no suelen ser graves, frecuentemente están causadas por un solo producto que pertenece al entorno doméstico. En la mayoría de los casos, los padres o cuidadores consultan con rapidez después de la ingestión. El 70-80% de las intoxicaciones infantiles son debidas a una ingesta accidental.

Intoxicaciones Voluntarias

Son menos frecuentes, pero más graves que las accidentales. Se producen en adolescentes, sobre todo del sexo femenino, con problemas psicológicos. Suelen estar causadas por más de un medicamento, frecuentemente con acción sobre el sistema nervioso central. Los cuidadores tardan más tiempo en consultar que en el caso de las intoxicaciones accidentales y el tratamiento suele ser más complejo. Algo más de un 9% de las intoxicaciones son voluntarias en un intento de suicidio en mayores de 12 años, especialmente en chicas.

Factores de Riesgo y Vulnerabilidad en Bebés y Niños

La principal diferencia entre las intoxicaciones de bebés y las intoxicaciones de niños es que las intoxicaciones de bebés son más frecuentes y, a menudo, más graves debido a su menor peso y mayor vulnerabilidad.

Las intoxicaciones son poco frecuentes en los primeros meses de vida, ya que los bebés no tienen autonomía suficiente para ingerir sustancias nocivas por sí solos de manera accidental. Las únicas posibilidades de intoxicación en esa etapa están relacionadas con la inhalación de humos y gases peligrosos, la administración equivocada de un medicamento o la confusión de los padres al preparar el biberón, si confunden con agua un tóxico incoloro.

De cada 10 intoxicaciones que se registran en España, casi 4 se relacionan con menores de dos años. A medida que los niños crecen, el riesgo de intoxicación aumenta porque empiezan a desplazarse por la casa, a curiosear en cada armario y recoveco, y a llevarse a la boca todo lo que encuentran a su paso. Cualquier distracción de los padres, por mínima que sea, puede tener consecuencias muy graves.

Otros factores de riesgo incluyen la hiperactividad o las conductas impulsivas del niño y la existencia de un entorno caótico o estresante (por ejemplo, durante las mudanzas o cuando hay enfermedades en la familia). Las intoxicaciones se dan más frecuentemente durante el fin de semana, en vacaciones y por la tarde, periodos en los que los niños pasan más horas en casa y pueden recibir menos atención.

Comportamiento del niño en las diferentes etapas de desarrollo:

  • El feto y el lactante se exponen a las sustancias a las que está expuesta la madre a través de la placenta o la leche.
  • Con 6 meses, el niño agarra objetos pequeños y se los pone en la boca; a veces los productos peligrosos se los dan los hermanos mayores.
  • Con 12-15 meses, los niños caminan solos y son curiosos. Hasta los 3 años es cuando el riesgo es mayor porque ya son capaces de escalar mesas, abrir los armarios, etc.

Los niños más pequeños no pueden rechazar un medicamento, no se dan cuenta si hay errores en la dosis o en la vía de administración de un medicamento, y no pueden decir cuánto se han tomado. Los niños imitan la conducta de los adultos, y a veces son los propios padres o cuidadores los que se equivocan en la administración del fármaco.

Cuando se produce el accidente, a menudo el producto está fuera del lugar normal de almacenamiento o se ha pasado a un envase destinado a la bebida, lo que aumenta el riesgo.

Síntomas de Intoxicación

Los síntomas de intoxicación en los bebés y en los niños son muy variados y dependen fundamentalmente del tipo de tóxico y del tipo de intoxicación. En la mayoría de las ocasiones, cuando los niños acuden a urgencias no tienen síntomas. Lo más frecuente es que los padres encuentren al niño con el tóxico “jugando”.

La mayoría de las veces son asintomáticas, es decir, el niño no presentará ningún síntoma. Habitualmente tienen un final feliz y no necesitan intervención terapéutica, y en la mayoría de los casos los niños toman sustancias no peligrosas que no necesitarán tratamiento.

Sin embargo, es crucial prestar atención a cualquier señal. La exploración física, aunque a menudo normal, debe ser precisa y sistematizada. Es necesario tomar las constantes: peso, tensión arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y saturación de oxígeno. Es importante prestar especial atención a los signos relacionados con:

  • Sistema nervioso central: nivel de conciencia y tamaño de las pupilas.
  • Aparato circulatorio: frecuencia cardiaca, alteración de la tensión arterial, arritmias.
  • Sistema respiratorio: hiper o hipoventilación.
  • Aparato digestivo: vómitos.

Manejo de una Intoxicación Pediátrica

Es muy importante mantener la calma e intentar averiguar qué cantidad ha ingerido y si presenta algún síntoma. Ante la sospecha de ingesta de una sustancia tóxica, siempre es necesario consultar con los servicios sanitarios.

¿Qué hacer en caso de intoxicación? | Tu Salud Guía

Qué hacer inmediatamente:

  • Si el tóxico ha entrado en contacto con piel o con los ojos, lávalo con abundante agua y retira el producto.
  • Si ha inhalado el tóxico, saca al niño inmediatamente a un lugar ventilado. Si vomita, hay que dejar libres las vías respiratorias, para ello hay que limpiar la boca y la garganta de la persona intoxicada con un trozo de tela.
  • Alejar al niño del producto tóxico.
  • Llama al Servicio de Información Toxicológica (SIT) Tlfo: 91 562 04 20 o al 112.

Servicio de Información Toxicológica (SIT)

El SIT es una pieza clave en el manejo de las intoxicaciones. Brinda atención las 24 horas del día, todos los días del año. Al llamar, te preguntarán por:

  • Quién se ha intoxicado: edad, sexo, peso, antecedentes médicos…
  • Qué ha ingerido: identificar el producto de la manera más completa y detallada posible, con su nombre comercial, el tipo de envase, los ingredientes (si figuran), etc. Es necesario conocer el nombre completo del producto que ocasionó la intoxicación accidental.
  • Cuánto ha ingerido: la dosis aproximada se puede calcular según los restos del envase, la cantidad derramada, lo que se había utilizado antes… Esta es quizás la parte más difícil.
  • Cuándo ha ocurrido: el tiempo transcurrido desde el contacto accidental o la ingesta.
  • Por qué ha sucedido: si ha sido un descuido, un accidente, un error de dosis, una etiqueta borrosa…

El SIT forma parte del Instituto Nacional de Toxicología, recibe más de 100.000 consultas anuales desde hace 40 años, lo que le otorga una amplísima base de datos sobre los riesgos más habituales y las maneras de proceder.

Qué NO debes hacer nunca ante una intoxicación:

A menudo, por ignorancia, tradiciones no contrastadas o prisas, se toman decisiones inadecuadas que pueden empeorar la situación:

  • Nunca se debe provocar el vómito.
  • No se debe administrar ningún alimento, ni bebida, ni leche, ni siquiera agua. Suministrar leche a un bebé o un niño que se ha intoxicado es el ejemplo más claro de error; no tiene ninguna utilidad cuando se ingieren medicamentos, y está contraindicada cuando se toman productos cáusticos o disolventes.
  • No subestimar el caso. Siempre se debe consultar con el 112 o el Servicio de Información Toxicológica.
  • No mezclar productos de limpieza (como lejía con amoníaco), ya que la combinación da lugar a la formación de gases tóxicos que irritan las vías respiratorias.

¿Cuándo acudir a Urgencias?

Acude a Urgencias ante la duda, llevando contigo el envase original del producto ingerido y calculando el tiempo transcurrido. Es imperativo acudir si:

  • No sois capaces de contactar con el Servicio de Información Toxicológica.
  • Lo que ha ingerido han sido medicamentos, drogas, productos de limpieza (domésticos o industriales), productos de automóvil o pinturas.
  • Aunque no tengas la certeza, si sospechas que ha ingerido algo y además presenta síntomas.

Tratamiento de las Intoxicaciones Pediátricas

El tratamiento en los pacientes pediátricos intoxicados debe ser valorado de forma individual en función de la historia clínica. La mayoría de las intoxicaciones no precisan pruebas complementarias, ya que su resultado no condicionará el tratamiento y puede que la realización de estas pruebas retrase las medidas de descontaminación.

Descontaminación

Es el primer paso fundamental en el tratamiento. Se distinguen varios tipos:

  • Descontaminación cutánea y ocular: Indicada cuando la vía de absorción del tóxico es la piel o los ojos. Se debe retirar la ropa y lavar las superficies corporales con abundante agua corriente, preferiblemente en chorro, durante un tiempo prolongado (15 minutos).
  • Descontaminación gastrointestinal con carbón activado: Es el tratamiento de elección cuando la sustancia es susceptible de ser adsorbida por este producto. Actúa adhiriéndose de forma directa al tóxico a lo largo de todo el trayecto intestinal, favoreciendo su eliminación. Está indicado si el tiempo transcurrido desde la ingestión es menor de 2 horas.
    • Dosis: 1 g/kg de peso (máximo 50 g) o 15 g en menores de 2 años, 30 g entre 2 y 12 años y 50 g en adolescentes.
    • Efectos secundarios: Los vómitos son el más frecuente.
  • Lavado gástrico: Es una medida excepcional que nunca debe sustituir al carbón activado ni a las medidas de soporte. Puede estar indicado cuando se ha ingerido una sustancia potencialmente mortal, no adsorbible por el carbón activado, y el tiempo transcurrido desde la ingestión es menor de una hora.
  • Diuresis forzada alcalina: Indicada en la intoxicación moderada-grave por salicilatos, fenobarbital, clorpropamida y metotrexate.

Antídotos

Los antídotos son sustancias que por diferentes mecanismos disminuyen o neutralizan la acción del tóxico. Su utilización debe ser en casos seleccionados, valorando en todo momento la proporción riesgo-beneficio de su indicación.

Recursos para Profesionales Sanitarios

Existen diversas bases de datos y herramientas de referencia para el manejo de intoxicaciones pediátricas:

  • TOXSEUP®: Web app elaborada por la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, con datos para el manejo de intoxicaciones de más de 130 fármacos.
  • TOXBASE®: Aplicación con una base de datos muy completa sobre más de 17.000 productos, elaborada por el Servicio Nacional de Información Toxicológica del Reino Unido.
  • IBM Micromedex POISINDEX®: Amplia y exhaustiva base de datos con características de fármacos y un apartado para el manejo de intoxicaciones, muy utilizada en EE.UU.
  • Red de antídotos Grupo de trabajo de Antídotos de la SEFH-SCFC: Una red de hospitales que comparten el manejo de los antídotos.
  • Agencia Española del Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS): Ofrece acceso a la ficha técnica de los fármacos registrados en España.

Manejo de Intoxicaciones por Tóxicos Específicos

Intoxicación por Paracetamol

Es la primera causa de intoxicación medicamentosa en los niños y una de las principales causas de ingreso en UCI por este motivo. La concentración máxima se alcanza a los 30 minutos en presentaciones líquidas y 1-2 horas para comprimidos. Los síntomas aparecen a las 6 horas de la ingestión.

  • Fase I (0-24 h): Ausencia de síntomas o inespecíficos como náuseas, vómitos, malestar general.
  • Fase II (24-72 h): Fase silente, desaparecen los síntomas previos.
  • Fase III (a partir de 3-4 días): Inicio de signos de insuficiencia hepática (ictericia, coagulopatía), insuficiencia renal y alteración del nivel de conciencia.
  • Fase IV (a partir del 4-5 días): Manifestaciones de fracaso multiorgánico o evolución favorable.

El tratamiento se realiza con N-acetilcisteína, un antídoto muy eficaz, que debe administrarse a todos los pacientes que hayan ingerido una dosis tóxica. La concentración plasmática de paracetamol se realizará a partir de las 4 horas de la ingesta para determinar la necesidad de tratamiento.

Intoxicación por AINEs (Antiinflamatorios No Esteroideos)

La concentración plasmática máxima se produce entre 1 y 2 horas tras la ingestión y los síntomas aparecen entre las 4 y las 6 horas. Los síntomas gastrointestinales se producen por irritación local. A nivel renal, se produce vasoconstricción y disminución del flujo sanguíneo. En caso de ingesta de más de un AINE, la toxicidad se incrementa.

Se realiza descontaminación gástrica con carbón activado y tratamiento sintomático. Pueden estar indicados los protectores de la mucosa gástrica.

Intoxicación por Benzodiacepinas

Son fármacos ansiolíticos, miorrelajantes, anticonvulsivantes e hipnóticos. La concentración plasmática máxima se produce entre 2 y 4 horas y los síntomas comienzan rápidamente antes de 2 horas. Su acción se basa en el incremento de la actividad inhibidora del GABA sobre el sistema límbico del cerebro.

Se realizará descontaminación gástrica con carbón activado y tratamiento sintomático y de las complicaciones. En caso de parada cardiorrespiratoria, las maniobras de reanimación deberán mantenerse un mínimo de una hora.

Intoxicación por Antidepresivos Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS)

Son fármacos indicados en los procesos depresivos y obsesivo-compulsivos. Aunque varía en función de cada fármaco, el pico máximo plasmático es alrededor de las 4 horas y los síntomas aparecen en torno a las 8 horas. Pueden desencadenar un síndrome serotoninérgico (taquicardia, hipertermia, alteración del nivel de conciencia).

Deberá realizarse descontaminación gástrica con carbón activado y tratamiento de las complicaciones. Si se produce una parada cardiorrespiratoria, las maniobras de reanimación deberán mantenerse, al menos, durante 1 hora.

Prevención de Intoxicaciones

La prevención es la clave para evitar que tu hijo se intoxique. Durante los últimos años, el número de intoxicaciones infantiles ha disminuido gracias a la información y a la prevención.

Infografía con consejos de prevención de intoxicaciones en el hogar

Medidas Generales en el Hogar:

  • Cuando compres productos de limpieza y jarabes infantiles, asegúrate de que estos tienen tapón de seguridad.
  • Los productos de limpieza deben estar siempre en su envase original. Jamás los traspases a una botella de agua mineral o de refresco; esta es una de las causas más frecuentes de intoxicación accidental en niños y adultos.
  • Guarda todos los productos tóxicos fuera del alcance y de la vista de los niños: esto parece una obviedad, pero el lugar más habitual donde se guardan productos de limpieza sigue siendo debajo del fregadero y uno de los lugares más frecuentes donde encontramos medicamentos es en las mesitas de noche. Todos estos productos deben estar en altura y sin estar a la vista para que no llamen la atención.
  • Usa trabas a prueba de niños en los armarios que contengan sustancias peligrosas.
  • Mantenga las plantas del hogar fuera del alcance.
  • Nunca deje un producto tóxico sin supervisión, ni por un momento.
  • No se olvide de la cochera (garaje) al hacer que su hogar sea un lugar a prueba de veneno. Mantenga venenos y productos inflamables como queroseno, aceite para lámparas, gasolina y fertilizantes fuera del alcance de los niños.

Prevención de Intoxicaciones por Medicamentos:

  • Mantenga el alcohol, los medicamentos (que incluyen las vitaminas) y los suplementos dietéticos fuera de la vista y del alcance de los niños.
  • Cuando debas administrarle un fármaco, no simules que es un caramelo o algo que pueda tomarse por placer, pues el mensaje que puede recibir el niño es que no es peligroso y encima “es un premio”. Muchos fármacos tienen colores y formas llamativos y los niños pueden confundirlos con golosinas.
  • Los jarabes anticatarrales y el paracetamol son la primera causa de intoxicación medicamentosa en los niños. Aunque los veas inofensivos, son causa de daños graves si se ingieren en grandes cantidades.
  • Asegúrate de dar la medicina con jeringuilla y no con cucharilla, que tiene más margen de error.
  • Asegúrate de que la dosis se ha calculado en función de su peso, sobre todo en los niños más pequeños, y no en función de su edad.
  • Los errores mantenidos y repetidos en el tiempo en la dosis de determinados fármacos, por ejemplo, del paracetamol, tiene más riesgo de hepatotoxicidad que una dosis única alta.
  • ¡Ojo con los pastilleros de los abuelitos! Para un niño pequeño, una cajita es atractiva y encontrar varias pastillas de distintos colores, un tesoro. En su pequeño cerebro eso son caramelos hasta que no se demuestre lo contrario.
  • Verifique las fechas de caducidad de los medicamentos. Mezcle los medicamentos que hayan caducado en posos de café o bolsas de arena para excremento de gato y colóquelos en la basura.
  • No tome medicamentos enfrente de sus hijos menores, ya que a los niños les gusta imitar los actos de los adultos.

Otros Productos de Riesgo:

  • Mantenga la marihuana que se puede comer (comestible), y todos los productos de marihuana, fuera de la vista y del alcance de los niños. La marihuana comestible es una causa de intoxicación en niños.
  • Mantenga a los niños alejados de los productos de tabaco y los cartuchos de cigarrillos electrónicos, ya que contienen nicotina.
  • Ojo con plantas y hongos que encuentran en el jardín, venenos para ratas, insecticidas, basura, alimentos en mal estado, materiales escolares, etc., ya que muchos artículos que se encuentran en el hogar pueden ser tóxicos para los niños.

Es fundamental compartir esta información con los abuelos y cuidadores de los hijos para asegurar un entorno seguro.

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