Costa Rica es un pequeño país latinoamericano conocido mundialmente por no tener ejército y por sus políticas de defensa de los derechos humanos. Sin embargo, pocos conocen que también fue el primer país latinoamericano que prohibió la fertilización in vitro (FIV).
Introducción a la Fecundación In Vitro (FIV)
La FIV es un procedimiento en el que la fecundación de óvulos por espermatozoides se realiza fuera del cuerpo de la madre. Los tratamientos de fecundación in vitro se pudieron realizar sin problemas en Costa Rica entre 1995 y 2000. La Fecundación in Vitro comenzó en Costa Rica en el año 1994, por los mismos profesionales en reproducción humana que hoy constituyen el Centro de Fertilización In Vitro La California (FIV LA CALIFORNIA).

La Prohibición de la FIV en Costa Rica
Prohibida en Costa Rica la FIV el 15 de marzo del año 2000 por la Sala Constitucional, muchas parejas de aquel momento quedaron imposibilitadas de ingresar a programas de FIV. En el año 2000, el Tribunal Constitucional de Costa Rica declaró que la fecundación in vitro era una práctica contraria a la Constitución, con lo que prohibió la realización de dicha técnica en el país junto con la manipulación embrionaria tal como la congelación, experimentación y selección embrionaria. La prohibición de la FIV en Costa Rica, emitida en el año 2000, todavía estaba vigente y una pareja con problemas de fertilidad que quiera tener acceso a la fecundación asistida sólo puede hacerlo si viaja a otro país.
Fueron el doctor Gerardo Escalante López y su esposa, la doctora Delia Ribas Valdés, los dos pioneros de la FIV en Costa Rica, quienes lideraron, con un grupo de 10 parejas a quienes se les negó el derecho a este tratamiento, un movimiento ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington, que culminó con una demanda contra el Estado Costarricense por violentar el derecho a la reproducción en el país. Durante el tiempo en que no se pudo hacer FIV en Costa Rica, algunos centros continuaron con programas de Reproducción Humana, utilizando métodos de mediana complejidad para la mayor parte de sus pacientes.
La Condena de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
Por esta situación la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Costa Rica en diciembre de 2012 por violar los derechos a la vida privada, los derechos reproductivos y los derechos a la integridad personal de sus ciudadanos. El 21 de diciembre de 2012, la citada sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos marcaba que la prohibición de la fecundación in vitro afectaba al “derecho a la vida privada y familiar, los derechos reproductivos y a la integridad personal”. Igualmente en el fallo señalaba que “la decisión de ser o no madre, o padre, es parte del derecho a la vida privada e incluye la decisión de serlo en el sentido genético o biológico”.

El tribunal internacional ordenó a Costa Rica crear una ley que permita la FIV e incluir esta opción gradualmente en su sistema de salud pública. La corte también exigió pagar indemnizaciones a aquellas parejas con problemas de fertilidad que demandaron al Estado costarricense y que no pudieron tener hijos por la prohibición. Esta sentencia anuló la resolución dictaminada por el Constitucional de dicho país, que en el año 2000 prohibió la FIV por considerar que atentaba contra la vida humana, al desechar algunos óvulos fecundados. Esta noticia dio la razón a 18 parejas deseosas de ser padres, que en su momento interpusieron una demanda contra el Gobierno.
Desde esa sentencia, el Gobierno de Costa Rica ha cumplido con algunas de las obligaciones que quedaban marcadas en la misma, como por ejemplo la indemnización de las parejas que presentaron la demanda. Sin embargo, a finales de julio, Boris Molina, el abogado de las parejas que demandaron al Estado costarricense, envió una carta a la Corte Interamericana para comunicarles a los jueces internacionales que Costa Rica continúa sin emitir una ley sobre FIV. Molina indicó en su nota que mientras no se suprima "la prohibición de facto" sobre la fertilización asistida "el Estado de Costa Rica estaría en franco incumplimiento de la sentencia".
Argumentos a Favor y en Contra de la FIV
Un detalle clave de quienes se oponen a la FIV es el argumento de la pérdida de embriones que se produce durante este proceso. Durante el juicio ante la Corte Interamericana, los abogados del Estado costarricense, al defender la prohibición de la FIV, argumentaron que la vida se inicia desde el momento de la fecundación de un óvulo con un espermatozoide y se forma un embrión. La base de la polémica en Costa Rica era la consideración de un embrión como una persona, con los mismos derechos jurídicos, pero la oposición sostenía que "el embrión no puede o no debe ser tratado jurídicamente de manera igual a una persona".
El obispo Ángel Sancasimiro, que participó en una marcha, admitió a la prensa local que la Iglesia Católica costarricense estaría dispuesta a aceptar la FIV "siempre y cuando haya respeto total a la vida, por tanto, con un óvulo o máximo dos de fecundación y nada de mantenerlos congelados". Sobre este punto, la resolución de la Corte Interamericana establece que "tanto el embarazo natural como en el marco de la FIV existe pérdida de embriones, de manera que se trata de un riesgo que resulta común e inherente incluso en procesos donde no interviene la técnica de la FIV".
La Resistencia Legislativa y el Debate Social
Pero a pesar de la condena, Costa Rica se mantiene en una especie de rebeldía jurídica internacional, ya que si bien algunas de las medidas de reparación se han cumplido, el proyecto de ley para dar legalidad a la FIV está estancado en el congreso y no tiene un panorama promisorio. Al contrario, la Iglesia Católica y los grupos conservadores están presionando para que no se apruebe y las discusiones están generando un ardiente debate sobre los derechos humanos, la concepción de la vida humana y el concepto de familia.

El pasado fin de semana la Iglesia Católica y las iglesias evangélicas de Costa Rica realizaron una marcha "Por los derechos de la familia y la paz". Cerca de 5.000 personas marcharon por las calles de San José para protestar por lo que consideran es un "ataque a la familia" y afirmaron su rechazo al actual proyecto de ley de FIV y a otras iniciativas que se discuten en el congreso sobre el matrimonio de personas del mismo sexo, el aborto y la pastilla del día después. El obispo José Francisco Ulloa recientemente calificó a estas iniciativas de "horrores" y "nefastas" y pidió a los católicos oponerse a ellas, ya que, según dijo, de lo contrario, estarían traicionando sus valores. Algunos sectores han criticado la cercanía de la presidenta Laura Chinchilla a las autoridades católicas.
Durante el mes de diciembre se ha discutido en el congreso la reforma legislativa para poder aprobar la práctica de los ciclos de fecundación in vitro. No obstante, cuando se iba a votar, los parlamentarios contrarios a esta reforma legislativa se ausentaron del parlamento para evitar el quórum necesario para la votación. La decisión está siendo costosa ya que en Costa Rica la opinión interna y popular dificulta la solución, puesto que dicha ley tiene pocos adeptos para lograr la aprobación y la Iglesia Católica y protestante piden que esta se deseche por problemas morales.
El Impacto en las Parejas y la Búsqueda de Soluciones
La prohibición de la fecundación in vitro en Costa Rica desde el año 2000 ha provocado que, a pesar de las múltiples protestas de los profesionales y pacientes afectados por problemas de fertilidad, la realidad es que estas personas tienen que acudir a otros países para poder someterse a los tratamientos. En 2012, antes de la sentencia de la Corte Interamericana, BBC Mundo conversó con Ileana y Miguel Yamuni, una de las parejas icónicas en la lucha por la legalización de la FIV en Costa Rica. Ileana y Miguel Yamuni no pudieron tener hijos. "Siento que mi ilusión de tener un hijo con Miguel, nuestro proyecto de vida, sentí que me lo estaban arrebatando", afirmó en ese momento Ileana.

Cuando Costa Rica prohibió la FIV, los Yamuni ya estaban haciendo su primer intento de embarazo a través del procedimiento in vitro. Así que tuvieron que continuar el proceso fuera del país, en España. Si lo hubieran realizado localmente los costos hubieran sido la mitad. No cabe duda que esta decisión cambiará la vida de al menos 15.000 parejas que sufren de infertilidad y que esperan la oportunidad de someterse a la FIV y a otras técnicas de reproducción asistida, tratamientos financiados por la seguridad social del país americano.
Además, los jueces consideraron que "las víctimas que tuvieron que viajar a otros países se vieron expuestas a cargas desproporcionadas que no surgen cuando se puede acceder a la FIV en el propio país". Para muchas parejas, el foco de atención es el deseo de poder ser padres, siendo la FIV un medio para lograrlo cuando ya no quedan otras posibilidades por métodos de menos complejidad o más sencillos.
Perspectivas Futuras y Cumplimiento de la Sentencia
El pasado 23 de febrero se cumplió el plazo otorgado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para la aprobación de la realización de la fecundación in vitro en Costa Rica. Es por ello por lo que, con el fin de lograr un acuerdo entre los distintos partidos, la Iglesia Católica y la opinión pública, el país pidió una prórroga para, así, conseguir aprobar una ley que permita la realización en el país de este tratamiento. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) quiere aprobar la práctica de esta técnica en el país. Esta comisión dio un plazo, ya cumplido, para que el gobierno busque la aprobación de las autoridades del país para el acuerdo que permitirá la práctica de la fecundación aunque, según testimonios, pedirán una prórroga que permita un nuevo plazo para poder establecer el acuerdo.
Sin embargo, según la CIDH la aprobación de la ley que permita realizar FIV es importante ya que es una técnica necesaria para que muchas parejas, que no pueden llevar a cabo el sueño de ser padres, lo puedan ver cumplido. Por ello, la Comisión ya otorgó una prórroga para la aprobación de la ley y pide a los diputados que se pongan de acuerdo para evitar que el país sea llevado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para enfrentar un juicio. Finalmente, la sentencia ordena al Estado a que incluya, de manera gradual, la FIV en los programas y tratamientos en la seguridad social costarricense, de modo que pueda estar al alcance de toda la población y que se adopten las medidas necesarias para su práctica clínica diaria.