Infección Puerperal por Gasa Olvidada: Causas, Síntomas y Tratamiento

El puerperio es el período que comprende desde el final del parto hasta la aparición de la primera menstruación, un tiempo en el que la mujer experimenta multitud de cambios fisiológicos. Las posibles patologías acontecidas en este periodo son un motivo frecuente de consulta en urgencias y, lamentablemente, la causa más común de mortalidad materna. La infección puerperal es una complicación obstétrica frecuente, aunque las pautas de profilaxis actuales han disminuido considerablemente su incidencia.

Dentro de las diversas causas de infección puerperal, la retención de material quirúrgico, como una gasa olvidada en la cavidad vaginal, aunque es un evento raro, puede tener consecuencias significativas para la salud materna.

¿Qué es la Infección Puerperal?

La infección puerperal se define como el aumento de la temperatura corporal por encima de 38 ºC durante 48 horas a lo largo de los primeros 15 días del puerperio. Para considerarse relevante clínicamente, la fiebre debe ser igual o superior a los 38 °C en al menos dos ocasiones separadas por un intervalo de 6 horas, y aparecer entre las 24 horas después del parto y las seis semanas siguientes. En las primeras 24 horas postparto, la temperatura debe superar los 38.5 °C.

Generalmente, la infección, causada por un microorganismo, se sitúa en el tracto genital y puede extenderse a otros sistemas como el aparato urinario, las mamas o el aparato respiratorio.

Causas y Factores de Riesgo de la Infección Puerperal

Las infecciones que se desarrollan después del parto suelen comenzar en el útero, causadas principalmente por bacterias que normalmente habitan en la vagina. El útero puede infectarse si las membranas que contienen al feto (el saco amniótico) están previamente infectadas (conocido como corioamnionitis).

Causas Generales

  • Las bacterias que normalmente viven en la vagina pueden causar una infección después del parto.
  • La causa más frecuente de infección postparto es la endometritis, o inflamación del revestimiento interior del útero.
  • Infecciones de la herida quirúrgica, ya sea por episiotomía en el parto vaginal o por la incisión abdominal en una cesárea.
  • Mastitis puerperal, infección de los pechos relacionada con la lactancia.
  • Infecciones urinarias postparto.

Factores Predisponentes

Diversos factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar una infección puerperal:

  • Un retraso de más de 18 horas entre la ruptura de las membranas y el parto.
  • Trabajo de parto prolongado o instrumental.
  • Múltiples tactos vaginales durante el parto.
  • Corioamnionitis.
  • Necesidad de cesárea, especialmente si es de urgencia.
  • Fragmentos placentarios retenidos en el útero después del parto o extracción manual de estos fragmentos.
  • Hemorragia excesiva después del parto (hemorragia posparto o hemorragia puerperal).
  • Establecimiento de bacterias (colonización) en la parte inferior del tracto genital (vulva, vagina o cuello uterino).
  • Vaginosis bacteriana.
  • Anemia, diabetes (incluida la gestacional), obesidad o desnutrición.
  • Edad temprana de la madre o bajo nivel socioeconómico.

Es importante destacar que no todas las mujeres con estos factores de riesgo desarrollarán una infección puerperal.

Esquema de las causas de infección puerperal, incluyendo retained placental fragments and foreign bodies

La Gasa Olvidada en el Puerperio: Una Causa Específica

La retención de gasas después de un parto vaginal es un evento raro, presentándose en 1 de 5,000 nacimientos. La mortalidad y morbilidad por el olvido de una gasa vaginal postparto es infrecuente, debido a las características uterinas y vaginales del puerperio inmediato. Sin embargo, puede ocurrir que el médico se olvide de retirar el tapón de gasas durante la revisión vaginal ginecoobstétrica.

La presencia de este cuerpo extraño en el conducto vaginal ocasiona una respuesta exudativa, con o sin infección bacteriana agregada, manifestándose por descarga vaginal fétida y dolor. Es un ejemplo concreto de una complicación que requiere atención inmediata.

Síntomas de la Infección Puerperal por Gasa Olvidada

Además de la fiebre alta, que es el síntoma principal de una infección durante el posparto, hay otras manifestaciones que pueden indicar la presencia de una gasa olvidada y la infección asociada:

  • Malestar general, palidez, escalofríos, sudoración fría.
  • Taquicardia y, a menudo, cefalea y pérdida del apetito.
  • Dolor agudo en la parte inferior del abdomen o la pelvis, que puede ser constante y muy molesto.
  • Percepción de un olor desagradable o fétido en la herida o en las secreciones vaginales.
  • Loquios fétidos y/o anormales. Los loquios son las pérdidas hemáticas que se inician después del alumbramiento y cambian de aspecto a medida que avanza el puerperio: primero son abundantes y rojas (loquia rubra), luego disminuye el contenido sanguíneo y se torna más pálido (loquia serosa), y en la segunda semana se aclara a un color blanco amarillento (loquia alba). Una secreción maloliente, sanguinolenta o incluso de aspecto chocolatoso, o la presencia de una gasa macerada con natas fibrinopurulentas verdosas, son signos de alerta.
  • El útero puede estar hinchado, doloroso a la palpación y de consistencia blanda.

A veces, el único síntoma de la fiebre puerperal es una fiebre baja, lo que puede dificultar su diagnóstico inicial.

Diagnóstico de la Gasa Olvidada y la Infección Asociada

El diagnóstico de una infección puerperal requiere identificar el foco de la infección y el agente causante. El médico valorará los factores de riesgo de la madre y del parto, y realizará una exhaustiva exploración física, incluyendo las mamas y, fundamentalmente, una revisión vaginal.

Ante la sospecha de un textiloma (cuerpo extraño textil) en el conducto vaginal, la paciente debe colocarse en posición de litotomía, y se efectuará una exploración con el empleo del espejo vaginal. Generalmente, este es el único procedimiento necesario para confirmar la presencia de la gasa.

Adicionalmente, se pueden solicitar pruebas complementarias como analítica de sangre (incluyendo biometría hemática), hemocultivo, cultivo de orina y cultivo endometrial, para identificar los microorganismos causantes de la infección y aplicar el tratamiento más adecuado.

Foto de instrumental ginecológico para exploración vaginal o esquema de la anatomía pélvica

Tratamiento de la Infección por Gasa Olvidada

El tratamiento de la sepsis puerperal, especialmente si es causada por una gasa olvidada, debe llevarse a cabo bajo supervisión médica.

Extracción de la Gasa

El manejo principal consiste en la extracción de la gasa. Este procedimiento es usualmente sencillo una vez identificada la gasa.

Tratamiento Farmacológico

  • Antipiréticos y analgésicos: Para reducir la fiebre y aliviar el dolor.
  • Antibióticos: La administración de antibióticos es indispensable para combatir los microorganismos infecciosos. Si no se conoce el agente causante específico, se utilizará un antibiótico de amplio espectro. En casos de infecciones uterinas severas, se pueden requerir antibióticos por vía intravenosa hasta que la paciente permanezca sin fiebre durante al menos 48 horas. Las pautas habituales incluyen combinaciones de clindamicina con gentamicina, o amoxicilina-clavulánico, entre otros.
  • En función de los resultados de los cultivos y el antibiograma, el antibiótico podrá modificarse para una mayor eficacia.

Higiene y Cuidados

Es fundamental mantener una buena higiene íntima durante todo el puerperio. Se recomienda lavar y desinfectar los genitales externos al menos 2 o 3 veces al día con una solución desinfectante adecuada, evitando el jabón si la piel está comprometida. Después de la limpieza, la herida debe secarse completamente con un paño limpio y cubrirse con un apósito estéril si es necesario.

Los casos más graves de infección puerperal pueden requerir ingreso hospitalario para un manejo más intensivo. Ante la aparición de cualquiera de los síntomas mencionados, es crucial acudir a urgencias cuanto antes.

Cuidados de la madre después del parto | Clínica Alemana

Prevención

La prevención de la infección puerperal, incluida la causada por una gasa olvidada, se basa en la meticulosidad y la higiene:

  • Recuento de material quirúrgico: Es una medida estándar de seguridad en cualquier procedimiento obstétrico asegurar el recuento de instrumentos, gasas y agujas antes y después del parto.
  • Cuidados higiénicos: Extremar los cuidados higiénicos de la zona íntima durante el embarazo y después del parto es esencial para minimizar el riesgo de infecciones.
  • Profilaxis antibiótica: En partos por cesárea, se recomienda la profilaxis antibiótica con una cefalosporina de primera generación.

Otras Infecciones Puerperales Comunes

Aunque el enfoque de esta artículo es la gasa olvidada, es importante conocer otras infecciones puerperales frecuentes:

Endometritis Puerperal

Es la inflamación del revestimiento interior del útero y la causa más frecuente de fiebre puerperal. Se produce por vía ascendente tras la colonización microbiana cérvico-vaginal.

Mastitis Puerperal

Consiste en la inflamación e infección del tejido mamario, generalmente en un solo pecho. Puede ser causada por grietas en el pezón que permiten la entrada de microorganismos o por estasis de leche. Se manifiesta con dolor, enrojecimiento, induración del pecho y fiebre.

Infecciones Urinarias Postparto

Favorecidas por los cambios fisiológicos del embarazo y los sondajes vesicales de repetición durante el parto, sobre todo en partos largos o con anestesia peridural. Pueden manifestarse con bacteriuria, piuria, vómitos, fiebre con escalofríos y dolor lumbar.

Infecciones de Heridas Quirúrgicas

Ocurren tras una cesárea o episiotomía. Pueden producirse por la presencia de bacterias alrededor de estas áreas, reconociéndose por rojez (eritema) en la incisión, fiebre y dolor en el abdomen inferior o en el perineo.

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