Los hospitales especializados en medicina maternofetal son pioneros en la investigación y el tratamiento de patologías complejas que afectan al feto durante la gestación. Estos centros desarrollan estudios, mejoran las técnicas de tratamiento y los sistemas de clasificación, ofreciendo un cuidado integral tanto a la futura madre como al bebé.
La Unidad de Medicina y Cirugía Fetal de estos centros utiliza la tecnología más avanzada para tratar tanto al futuro bebé como a la madre, brindando atención individualizada, seguimiento exhaustivo del embarazo y los tratamientos más adecuados. También colaboran con profesionales de otras especialidades para un asesoramiento conjunto y para cuidar la salud del futuro bebé desde antes de su nacimiento. Además, disponen de servicios de medicina intensiva y cuidados intermedios obstétricos para tratar cualquier posible complicación en la salud de las madres.
Síndrome de Transfusión Feto-Fetal (STFF)
Descripción de la Patología
El Síndrome de Transfusión Feto-Fetal (STFF) es una complicación grave que ocurre en el 10-15 % de las gestaciones gemelares monocoriales, es decir, gemelos idénticos que comparten una única placenta. Esto representa aproximadamente 1 de cada 2.000 embarazos. La evolución natural de este síndrome implica, en la mayoría de los casos, una alta mortalidad durante el embarazo o al nacer. Un diagnóstico temprano y un tratamiento en el momento adecuado son esenciales, ya que permiten salvar la mayoría de estos embarazos.

Causas del STFF
Actualmente no se conoce ningún riesgo genético ni factores de la gestante, como enfermedades, fármacos o tóxicos, que lo causen. El STFF ocurre porque dos fetos comparten la placenta y establecen comunicaciones entre sus vasos sanguíneos por las que intercambian su propia sangre de forma desequilibrada.
La placenta es el órgano intermedio entre la gestante y el feto, se implanta y crece en el útero, recibiendo sangre de la embarazada a través de arterias y venas que se ramifican. Por el lado fetal, las arterias y venas se unen hasta conectar con el cordón umbilical del feto, permitiendo que este obtenga los alimentos y el oxígeno necesarios.
En el embarazo gemelar monocorial, cada feto tiene una gran parte de la placenta que le es propia, pero existe una zona compartida donde se encuentran las conexiones entre las arterias y venas, llamadas anastomosis vasculares. A través de estas conexiones, los fetos se pasan sangre mutuamente. Aunque estas conexiones existen en casi todos los gemelos monocoriales, en un 85-90 % de los casos, el intercambio de sangre se mantiene equilibrado. Sin embargo, en el 10-15 % restante se produce un desequilibrio: un feto empieza a enviar más sangre de la que recibe, generando el STFF. Este problema se origina en la placenta, aunque la enfermedad la sufren los fetos.
Consecuencias del STFF
En los casos de STFF grave, el intercambio desigual de sangre entre los dos gemelos a través de las comunicaciones vasculares de la placenta provoca diferentes problemas:
- El feto que "da" más sangre se denomina donante. Sufre una pérdida importante de volumen sanguíneo, lo que le lleva a retener líquido y dejar de orinar. Por ello, se observa una vejiga muy pequeña o ausente, y su bolsa amniótica presenta muy poco líquido (oligohidramnios).
- El feto que "recibe" demasiada sangre se denomina receptor. Su corazón debe trabajar por encima de su capacidad normal y, finalmente, puede sufrir un fallo cardíaco. Para eliminar el exceso de líquido, orina en grandes cantidades, lo que resulta en una vejiga urinaria muy distendida y una gran cantidad de líquido en su bolsa amniótica (polihidramnios).
Si no se trata, el STFF tiene un pronóstico muy malo para ambos fetos. La mortalidad es casi del 100 %, y la mayoría de los casos que llegan a nacer lo hacen de forma muy prematura, con un alto riesgo de complicaciones graves postparto y secuelas a largo plazo.
Diagnóstico del STFF
El STFF se detecta mediante una ecografía, y su aparición suele ser rápida en muchos casos. Por esta razón, es obligatorio que los embarazos monocoriales sigan controles ecográficos cada dos semanas. La ecografía permite observar los signos característicos del STFF:
- El feto donante siempre tiene muy poco líquido amniótico (oligohidramnios) en su saco y no es posible ver su vejiga, aunque esta sea normal, porque casi no produce orina.
- El feto receptor, por el contrario, presenta una gran cantidad de líquido amniótico en su bolsa (polihidramnios) y una vejiga muy grande de forma constante, lo que refleja una producción de orina aumentada.
En ocasiones, se observa una discordancia en el tamaño de ambos fetos, siendo el receptor normalmente más grande que el donante. Sin embargo, este no es un criterio diagnóstico para el STFF y no debe utilizarse como tal.
Tratamiento del STFF
El STFF es una de las patologías con un tratamiento más exitoso en medicina fetal, y en muchos casos es posible curar la enfermedad. Para ello, es fundamental que el diagnóstico y el tratamiento sean lo más tempranos posible. El tratamiento de elección es la coagulación con láser de las comunicaciones vasculares entre los fetos mediante cirugía endoscópica (fetoscopia).
Este procedimiento implica la introducción de un tubo de 3 mm a través del cual se puede visualizar el interior del útero, identificar las conexiones vasculares placentarias que causan el problema y destruirlas con láser. Es un tratamiento mínimamente invasivo para la gestante, y normalmente se puede dar el alta al día siguiente de la intervención. Globalmente, se logra revertir la situación, pasando de una supervivencia de casi 0 % a que al menos uno de los dos gemelos sobreviva en aproximadamente el 80-90 % de los casos.
Factores clave para asegurar los mejores resultados incluyen el diagnóstico precoz, la experiencia del centro y la duración de la cirugía. Después de la cirugía, el ingreso hospitalario de la gestante durará en principio 1-2 días, seguido de controles semanales con visita y ecografía. La gestante deberá mantener un reposo relativo domiciliario con poca actividad física hasta el final del embarazo, especialmente durante las primeras 3-4 semanas post-intervención. Normalmente, el parto puede realizarse entre las 34 y 36 semanas de gestación. Durante este proceso, se ofrece apoyo de enfermeras especializadas en medicina fetal, tanto técnico como emocional, e incluso se facilita el contacto con otras familias que han pasado por experiencias similares.
Un tratamiento de segunda opción, si el láser está contraindicado, es el amniodrenaje seriado, que consiste en extraer el exceso de líquido amniótico las veces que sea necesario. Sin embargo, los resultados obtenidos con este método son claramente inferiores al láser, con una supervivencia promedio cercana al 60 %.
El Síndrome de Transfusión Feta Fetal explicado en primera persona | PortalCLÍNIC
Anemia Fetal y Transfusión Intrauterina
Descripción de la Patología
La anemia fetal es una disminución por debajo de los niveles normales de glóbulos rojos (o hematíes) en la sangre del feto. La causa más común de anemia fetal es una incompatibilidad entre el tipo de sangre de la gestante y el feto, conocida como isoinmunización. Además, puede ser consecuencia de algunas infecciones virales que interfieren con la médula ósea fetal, reduciendo la producción de glóbulos rojos, o puede presentarse en gestaciones gemelares monocoriales (como parte del síndrome de transfusión feto-fetal o de la secuencia anemia-policitemia).
Isoinmunización o Eritroblastosis Fetal
La isoinmunización es una condición en la que la gestante desarrolla anticuerpos (defensas del cuerpo humano) contra los glóbulos rojos de su feto debido a grupos sanguíneos incompatibles. Estos anticuerpos atraviesan la placenta, llegan a la circulación sanguínea fetal y destruyen los glóbulos rojos del feto, causando anemia.
Para que la gestante produzca anticuerpos, debe haber existido una exposición previa a estos glóbulos, por ejemplo, a través de una transfusión de sangre o en un parto anterior. La causa más frecuente de isoinmunización a nivel mundial es la incompatibilidad del factor Rh: la gestante es Rh negativa y el feto es Rh positivo. Generalmente, en el primer embarazo se produce un contacto entre la sangre de la gestante y el feto, sensibilizando a la embarazada, por lo que el problema suele aparecer en el segundo embarazo y los siguientes.
Para prevenirlo, a todas las gestantes Rh negativas se les administra una "vacuna" llamada Gammaglobulina anti D, que previene la mayoría de los casos. No obstante, en ocasiones la isoinmunización puede ocurrir a pesar de la administración de la "vacuna".
Consecuencias de la Anemia Fetal
La función principal de los glóbulos rojos es transportar el oxígeno a todos los órganos del cuerpo. La anemia puede ser leve y no tener consecuencias, o manifestarse solo en el recién nacido. Sin embargo, en ocasiones puede ser grave durante la vida fetal. Si no se trata, el corazón fetal deberá realizar un sobreesfuerzo para mantener la oxigenación normal de los órganos, lo que puede llevar a un fallo cardíaco grave con acumulación de líquido en el cuerpo, conocido como hidrops fetal. Sin tratamiento, el hidrops fetal conlleva un riesgo muy elevado de muerte fetal o de secuelas severas en el neurodesarrollo debido a la falta de oxígeno en el cerebro.

Diagnóstico de la Anemia Fetal
Cuando se sospecha anemia fetal, por ejemplo, en gestantes Rh negativas con anticuerpos irregulares, se realiza un control especial. La presencia de anemia se sospecha de manera muy fiable mediante ecografía Doppler, determinando la velocidad de la sangre en la arteria cerebral media del feto. El diagnóstico definitivo se realiza con una analítica de la sangre fetal, a través de una punción en la vena umbilical (cordocentesis) con una aguja fina, similar a una amniocentesis, para extraer una mínima cantidad de sangre fetal.
Tratamiento: Transfusión Intrauterina
La anemia fetal se trata con una transfusión intrauterina. Hasta hace unos 30 años, la mayoría de los fetos con anemia severa complicada con hidrops fallecían en el útero. Sin embargo, la realización de transfusiones dentro del útero ha permitido que más del 90 % de estos fetos sobrevivan.
La transfusión intrauterina se realiza bajo control ecográfico, con un procedimiento similar al diagnóstico: una punción en la vena umbilical, ya sea en el cordón umbilical (cordocentesis) o en su trayecto dentro del abdomen fetal. La mayoría de los casos requieren un mínimo de 2-3 transfusiones a lo largo del embarazo, lo que conlleva un incremento en el riesgo de complicaciones, que pueden ser importantes. Estas posibles complicaciones incluyen rotura de membranas, parto prematuro, y sangrado severo o muerte fetal debido a la punción. Aunque requiere gran experiencia, en manos expertas es una técnica con muy buenos resultados.
Después del tratamiento, el ingreso hospitalario de la gestante durará en principio 1 día, y posteriormente requerirá controles semanales con visita y ecografía, manteniendo una vida tranquila con poca actividad física hasta el final del embarazo. Los controles ecográficos permiten vigilar el desarrollo correcto del feto y descartar signos previos al desarrollo del hidrops. Normalmente, serán necesarias transfusiones cada 3-4 semanas, en función del grado de anemia y de la cantidad de sangre administrada. El objetivo es que el parto se pueda realizar al final del embarazo sin necesidad de inducirlo prematuramente. Tras el nacimiento, los equipos de neonatología pediátrica seguirán al bebé durante el primer mes de vida, momento en que los anticuerpos maternos suelen desaparecer de su sangre, permitiendo el alta definitiva. La mayoría de los casos de anemia fetal tratados tienen un pronóstico de vida excelente.
El Síndrome de Transfusión Feta Fetal explicado en primera persona | PortalCLÍNIC
Servicios y Experiencia en Hospitales de Referencia
Enfoque Integral en Medicina Maternofetal
Hospitales especializados en medicina maternofetal, como BCNatal - Sant Joan de Déu, ofrecen un equipo de terapia fetal con las mejores cifras de supervivencia y calidad de vida. Conforman un equipo multidisciplinar que permite abordar la cirugía de una manera integral: desde la elección de la mejor estrategia hasta el seguimiento postnatal individualizado. A la excelencia del equipo prenatal se suma un centro pediátrico de tercer nivel con equipos formados por un gran número de especialistas con formación específica en cuidados intensivos neonatales, y que cuentan con la mejor y más moderna tecnología.
La Unidad de Gestión Clínica de Medicina Maternofetal, Genética y Reproducción dispone de todo el equipamiento y personal especializado para la práctica de la Medicina Maternofetal, Genética y Reproducción avanzada. Tiene capacidad para afrontar cualquier patología obstétrica-fetal, genética y reproductiva y dispone de toda la tecnología necesaria. Se ofrecen servicios como:
- Asesoramiento genético (preconcepcional, reproductivo, de enfermedades hereditarias y cromosómicas, y cáncer hereditario).
- Diagnóstico genético en todas las etapas de la vida.
- Manejo de patologías de la gestación monocorial (STFF, restricción de crecimiento selectiva, secuencia anemia-policitemia).
- Tratamiento de anomalías cerebrales, cardíacas, de columna, pulmonares, abdominales, urinarias, esqueléticas y genitales.
- Cirugía fetal para diversas condiciones, incluyendo espina bífida, hernia diafragmática congénita y oclusión de cordón.
Compromiso con la Investigación y la Innovación
Estos centros forman parte de grupos de investigación que han realizado estudios significativos sobre STFF a nivel internacional, desarrollando sistemas de clasificación y mejorando las técnicas de tratamiento. Sus cirujanos están entre los pioneros de la cirugía fetal para STFF en Europa y el mundo, y han formado parte de los grupos de expertos que han definido los criterios de diagnóstico actualmente utilizados.
Como grupos de investigación de alto nivel, desarrollan innovaciones que han revertido en mejoras en pronóstico, rapidez y seguridad. Utilizan calculadoras propias que permiten estimar de forma muy precisa las probabilidades para cada feto. Esta información es crucial para considerar conjuntamente el mejor tratamiento con los progenitores. Han publicado sus cifras en numerosos estudios, reportando tiempos quirúrgicos de los más bajos en la literatura médica, lo cual se asocia con mejores resultados y muy bajas tasas de complicaciones. Además, han refinado técnicas para cirugía endoscópica de STFF, integrando herramientas y tecnologías de navegación y robótica que permiten una mayor precisión y rapidez durante la cirugía, disminuyendo el tiempo total y las complicaciones asociadas.
Experiencia y Eficacia en Casos Complejos
Un centro de referencia cuenta con equipos con gran experiencia quirúrgica. Por ejemplo, en STFF, superan las 2.000 fetoscopias por complicaciones de la gestación gemelar monocorial, logrando tasas de supervivencia para al menos uno de los dos fetos cercanas al 95 % en los grupos de STFF de mejor pronóstico. Disponen de técnicas que permiten operar en situaciones de placenta anterior, manteniendo los mismos resultados independientemente de la localización de la placenta.
En el tratamiento de la anemia fetal, estos centros poseen más de 30 años de experiencia, habiendo realizado más de 1.000 punciones de la vena umbilical. La puncionar la vena umbilical de un feto conlleva riesgos, por lo que la experiencia del operador es crucial para obtener buenos resultados. La mayoría de los casos de anemia fetal tratados tienen un pronóstico de vida excelente, superando el 90 % de supervivencia gracias a las transfusiones dentro del útero.
Pruebas Diagnósticas y Tratamientos Adicionales
Las unidades especializadas ofrecen una gama de pruebas diagnósticas avanzadas:
- Ecocardiografía fetal: Para sospecha de malformación cardíaca o antecedentes familiares. Se realiza por vía abdominal, generalmente a partir de las 15 semanas.
- Neurosonografía fetal: Para sospecha de anomalía cerebral o antecedentes. Se realiza por vía abdominal, complementándose con vía vaginal si el feto se presenta de cabeza.
- Amniocentesis: Para obtener una muestra de líquido amniótico para estudios genéticos, de infecciones o metabólicos mediante punción abdominal bajo control ecográfico.
- Ecografía 3D/4D: Utilizada para reconstruir y estudiar partes del cuerpo del futuro bebé con mayor detalle.
Entre los tratamientos relacionados disponibles se incluyen:
- Coagulación de anastomosis vasculares placentarias para la transfusión feto-fetal.
- Oclusión de cordón en gestaciones monocoriales complicadas.
- Oclusión traqueal fetoscópica (FETO) para la hernia diafragmática congénita.
- Ex-utero Intrapartum Treatment (EXIT).
- Resecciones de bandas amnióticas.
- Colocación de shunt o válvula de derivación fetal.
- Intervención cardíaca fetal (valvuloplastia).
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