La prevalencia de la esterilidad en la población en edad reproductiva continúa en aumento en las sociedades occidentales, haciendo de las técnicas de reproducción asistida (TRA), principalmente la fecundación in vitro (FIV), un recurso terapéutico fundamental. Aunque los avances en FIV han impactado notablemente en las probabilidades de gestación, la eficiencia global de la técnica sigue siendo baja. Uno de los factores más influyentes en los resultados de la FIV es la selección de embriones. Por ello, un reto principal en la reproducción humana asistida es desarrollar métodos fiables de selección embrionaria que permitan la transferencia del embrión con mayor competencia para implantar.
Marco Legal y Consideraciones Éticas en la Investigación Embrionaria
En España, la investigación con embriones humanos está permitida desde el año 2003, aunque requiere un proyecto autorizado por la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, la ejecución por un equipo cualificado y bajo control, y el consentimiento expreso de los progenitores. La legislación española actual (Ley 14/2006) sobre técnicas de reproducción asistida solo permite el desarrollo in vitro hasta el día 14 post-fecundación. Sin embargo, la mayoría de los proyectos de investigación no suelen ir más allá del día 5-7, momento en que el embrión humano alcanza el estadio de blastocisto, la fase previa a la implantación en el útero.
Es importante destacar que estas investigaciones tienen únicamente finalidades científicas y, en ningún caso, los embriones modificados se utilizan para ser implantados con fines reproductivos. El marco jurídico actual solo permitiría intervenciones con fines terapéuticos en embriones humanos si existen garantías razonables y contrastadas de que se evitaría la transmisión de una enfermedad, siempre con la autorización previa de la autoridad sanitaria competente y un informe favorable de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.
El Debate Ético sobre el Embrión Humano
La discusión sobre la naturaleza ontológica y ética del embrión humano ha generado un muestrario variado y contradictorio de respuestas. Antes de la llegada de la FIV, el embrión de cualquier especie se consideraba un ser embrionario de esa misma especie. Sin embargo, la observación directa de la fecundación humana ha llevado a interpretaciones diversas.
El Informe Warnock, considerado una obra maestra de la ética secularista, influyó decisivamente en la percepción pública. Este informe, buscando neutralizar éticamente al embrión, optó por privarlo de consistencia ontológica y lo convirtió en una noción funcional, sugiriendo que las preguntas sobre el inicio de la vida y la personalidad son amalgamas complejas de juicios fácticos y morales. Se le ha reprochado haber eludido la cuestión fundamental de definir la naturaleza ontológica del embrión y haber reducido un problema ético a una cuestión de regulación administrativa. El informe también promovió una campaña para descalificar a quienes veían al embrión humano como un ser digno del máximo respeto, tildando sus objeciones de "fundamentalistas" o "instintivas".
En contraste, la instrucción vaticana Donum vitae impone el respeto como actitud ética ante la vida humana naciente. Desde una visión cristiana, todos los seres humanos deben ser amados y respetados por igual como personas humanas, desde el primer instante de su existencia, independientemente del contexto de la concepción. Esta postura aboga por los mismos cuidados y protección, y considera que la concepción inaugura una vida humana que se desarrolla por sí misma y que jamás llegaría a ser humana si no lo fuera desde entonces. El lenguaje de la Instrucción es de respeto y compasión, abierto a la audacia científica, pero confiriendo al embrión plenitud de derechos y exigencias éticas.
Realidad y Calidad de la Investigación Actual
En la práctica, la investigación con embriones humanos no es tan masiva como a veces se percibe. Un experto señaló que los trabajos de experimentación sobre embriones humanos no son muy numerosos. Por ejemplo, en el Reino Unido se aprobaron alrededor de 20 protocolos de investigación hasta noviembre pasado. En Estados Unidos, desde 1980, existe la prohibición de financiar con dinero federal la investigación sobre embriones humanos.
La temática de los trabajos publicados, aunque creciente, no siempre alcanza un nivel satisfactorio de madurez y calidad. Algunos estudios buscan la curación de defectos en embriones anormales, como la enucleación microquirúrgica de un pronúcleo sobrante en embriones polispérmicos. Sin embargo, los trabajos más frecuentes se centran en la mejora de las condiciones de las técnicas de FIV clínica, investigando la "calidad" de los embriones en relación con la estimulación ovárica o la influencia de la composición de los medios de cultivo.
A pesar de la buena intención de los investigadores, algunos de estos estudios se han cobrado un precio en vidas humanas. Por ejemplo, para comparar la eficiencia de técnicas de criopreservación, se requirió la creación y destrucción de 183 embriones humanos. También se ha observado que la bibliografía sobre técnicas de reproducción asistida presenta una fuerte contaminación de artículos de dudosa calidad científica, con trabajos que no siempre resisten una crítica seria de sus procedimientos metodológicos y estadísticos.
Importancia de la Investigación y Donación de Embriones
La especie humana presenta una baja eficiencia reproductiva en comparación con otras especies. Los estudios relacionados con las primeras fases del desarrollo embrionario y la implantación en el útero son cruciales para conocer mejor el proceso de reproducción humana y optimizar las técnicas de reproducción asistida. Estas investigaciones no pueden ser sustituidas por otras con animales, ya que cada especie posee características propias, como el número de cromosomas (46 en humanos, 40 en ratones), que distinguen su desarrollo, a pesar de las coincidencias genómicas existentes.
Donación de Embriones para la Ciencia
Cuando las parejas han logrado el deseo de ser padres y aún les quedan embriones criopreservados, o cuando por motivos de edad, enfermedad o separación matrimonial ya no van a utilizarlos para su propia reproducción, la donación de estos embriones para la ciencia se prefiere a la destrucción sin otra finalidad. La donación a terceros con fines reproductivos es otra alternativa, aunque a menudo no puede realizarse debido al incumplimiento de los criterios médico-legales para ser donantes.

El Cultivo Embrionario en la Fecundación In Vitro (FIV)
El cultivo embrionario es una de las fases más importantes en los tratamientos de fecundación in vitro (FIV). Los embriones son cultivados en el laboratorio de FIV, y las condiciones de este ambiente influyen directamente en la calidad de los óvulos y los embriones. El tiempo que los embriones permanecen en cultivo puede variar, pero lo habitual son 5 días.
Proceso del Cultivo Embrionario
El cultivo en el laboratorio de fecundación in vitro comienza después de obtener los óvulos mediante la punción folicular, conocido como el día 0 del desarrollo embrionario, ya que es cuando ocurre la fecundación. Inicialmente, los óvulos se cultivan sin quitar la capa de células de la granulosa que los rodea (decumulación).
En función de la técnica de FIV aplicada para fecundar los óvulos, el siguiente paso será:
- FIV convencional: se juntan los óvulos sin decumular con los espermatozoides.
- ICSI (Microinyección intracitoplasmática de espermatozoides): se decumulan los óvulos y se realiza la microinyección de los espermatozoides.
El cultivo de los embriones obtenidos tras la fecundación se extiende hasta el día en que los embriones sean transferidos al útero materno (generalmente en día 3 o en estadio de blastocisto, día 5-6), se vitrifiquen, o se descarten por no continuar su desarrollo o por tener alguna anomalía genética tras realizar el diagnóstico genético preimplantacional (DGP).
Aquellos embriones sobrantes que son vitrificados pueden tener diferentes destinos: uso propio en el futuro, donarlos a la investigación o cederlos a otras parejas con fines reproductivos.
Etapas del Desarrollo Embrionario
Los embriólogos evalúan diferentes estadios para seleccionar el embrión con mayores probabilidades de implantar y, por tanto, dar lugar a un embarazo. Los embriones pueden detenerse en cualquier punto de su desarrollo, generalmente debido a alguna anomalía genética.
- Día 1: Se valora, 16-18 horas después de la fecundación, si esta ha ocurrido correctamente. Los embriones en este estadio se denominan cigotos y sus necesidades metabólicas son muy parecidas a las de los ovocitos. La valoración de los cigotos es fundamental para descartar algunos embriones con carga cromosómica anormal.
- Día 2: Los embriones han realizado las primeras divisiones y tienen 2-4 células, conocidas como blastómeras.
- Día 3: Los embriones tienen unas 6-8 blastómeras. El embrión ya ha comenzado a expresar sus propios genes, cambiando gradualmente sus necesidades energéticas.
- Día 4: El embrión se encuentra en estadio de mórula y se compacta, aumentando el contacto entre sus células mediante uniones celulares fuertes. Este inicio de compactación se cree que marca el comienzo de la transcripción del ADN y la polarización del embrión.
- Días 5 y 6: En estos días, el embrión alcanza el estadio de blastocisto. En él se diferencian dos tipos celulares: la masa celular interna, que dará lugar al embrión, y el trofectodermo, que originará la placenta. Los embriones que llegan a esta etapa con buenas características morfológicas tienen altas probabilidades de implantar.

Condiciones Necesarias para el Cultivo
Los óvulos y embriones requieren un ambiente lo más estable posible. Para ello, se mantienen en el interior de incubadores que controlan aspectos como la temperatura, la concentración de dióxido de carbono y oxígeno, y la humedad, evitando alteraciones. Además, los laboratorios de reproducción asistida deben tener condiciones muy controladas, regulando la pureza del aire (con muy pocas partículas en suspensión), la luz, la temperatura y la composición de gases.
Tipos de Cultivos Embrionarios
Dependiendo de la duración, se distingue entre:
- Cultivo corto: hasta el día 2 o 3 de desarrollo embrionario.
- Cultivo largo: hasta el estadio de blastocisto (día 5-6). Puede utilizarse el mismo tipo de medio durante todo el desarrollo (medio único) o varios diferentes (medio secuencial).
La elección de un tipo de cultivo u otro depende de factores como la cantidad de óvulos obtenidos, la calidad de los embriones en día 3 o la necesidad de realizar un diagnóstico genético preimplantacional (DGP). En algunos casos, se realiza el co-cultivo, que consiste en cultivar los embriones con células endometriales para mejorar las condiciones del medio, aunque es una técnica poco común en clínica y más utilizada en investigación.
Medios de Cultivo para Embriones
Los embriones se desarrollan en placas con medios de cultivo que les proporcionan los nutrientes necesarios para su correcta evolución. Sus necesidades energéticas varían en los diferentes estadios. Los medios secuenciales contienen los nutrientes específicos que los embriones requieren en determinadas etapas de su desarrollo, permitiéndoles consumir lo que necesiten en cada momento.
Métodos de Selección Embrionaria para Mejorar la FIV
La baja eficiencia de la FIV ha impulsado la búsqueda de métodos de selección embrionaria fiables que permitan la transferencia de un único embrión con el mayor potencial de desarrollo e implantación, evitando las complicaciones de los embarazos múltiples. A lo largo de la historia de la FIV se han intentado implementar diferentes métodos no invasivos de selección embrionaria basados en la búsqueda de biomarcadores de implantación.
En este sentido, se han desarrollado tecnologías en el campo de la genómica, la transcriptómica, la proteómica o la metabolómica, las denominadas "ómicas", que, aunque han dado algunos resultados prometedores, no han conseguido estandarizarse. Más recientemente, la tecnología time-lapse (TL) y la implementación de modelos de selección embrionaria basados en algoritmos de inteligencia artificial están abriendo nuevas perspectivas.
Selección Basada en la Morfología del Embrión
La selección morfológica convencional ha sido y sigue siendo el método no invasivo más utilizado. Se basa en observaciones puntuales del embrión para valorar aspectos morfológicos relacionados con la implantación. Sin embargo, estas observaciones suponen una disrupción de las condiciones de cultivo y han mostrado un bajo nivel de eficacia debido a la escasa correlación entre la morfología del embrión y su potencial de implantación, además de presentar una elevada variabilidad intra- e interobservador.

La clasificación de embriones hasta D+3 de la Sociedad Española para el Estudio de la Reproducción (ASEBIR) establece 4 categorías: A, B, C y D, donde A representa la máxima calidad embrionaria y el mayor potencial de implantación, y D la peor calidad embrionaria y el peor pronóstico.
Aspectos relevantes de la morfología del embrión preimplantatorio:
Tras la fecundación, el embrión humano inicia divisiones sucesivas cada 12-18 horas sin incremento de volumen. Hasta el estadio de 8 células, las blastómeras son totipotentes. Luego, entre las 8-16 células, comienza la compactación, donde las células aumentan el contacto y pierden su totipotencia. Este proceso marca el inicio de la transcripción del ADN y la polarización del embrión. 24 horas después, progresa al estadio de blastocisto, diferenciándose la masa celular interna y el trofectodermo.
Los aspectos morfológicos evaluados incluyen la división temprana (25-27h post-inseminación), y entre los días 2 y 3: el número y simetría de células, el ritmo de división, el grado de fragmentación (desprendimiento de citoplasma, observado en los primeros días y utilizado para caracterizar la calidad), el grado de multinucleación y la presencia de vacuolas. En el cuarto día de cultivo, el parámetro más importante es el grado de compactación. En el quinto día, son el grado de expansión del blastocele, y el número y cohesión de las células que forman el trofectodermo y la masa celular interna.
Diagnóstico Genético Preimplantacional para Screening de Aneuploidías (PGT-A)
Durante las últimas dos décadas, el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) se ha empleado para enfermedades monogénicas hereditarias y translocaciones cromosómicas equilibradas. También se ha utilizado en parejas sanas como método de selección de embriones euploides, especialmente en casos de edad materna avanzada que predisponen a anomalías cromosómicas numéricas.
Inicialmente, el screening de aneuploidías se denominó Preimplantation Genetic Screening (PGS) y consistía en la biopsia de una única blastómera de embriones de 6-8 células y análisis mediante hibridación in situ fluorescente (FISH) de un set de cromosomas. La indicación de PGS se amplió a situaciones como aborto de repetición, fallo de implantación o factor masculino severo, aunque algunas indicaciones han sido controvertidas. La ineficacia del PGS en D+3 con FISH, que incluso disminuía la probabilidad de embarazo, marcó un punto de inflexión, atribuyéndose a un posible efecto deletéreo de la biopsia y al mosaicismo intrínseco del embrión humano en las primeras etapas.
Recientemente, la estandarización y validación de nuevas técnicas de análisis genético (PCR cuantitativa, hibridación genómica comparada, secuenciación masiva) aplicadas al screening de aneuploidías en el estadio de blastocisto, junto con mejoras en el cultivo y criopreservación, han permitido la implantación de una nueva modalidad: el PGT-A (Preimplantation Genetic Testing for Aneuploidy), asociado a la transferencia de un único embrión (PGS-SET). Los embriones biopsiados en D+5 pueden ser transferidos en D+6 o criopreservados hasta obtener los resultados.
Aunque algunas tasas de gestación en pacientes de edad materna avanzada o con fallos de implantación repetidos parecen ser superiores con PGT-A, su validez como técnica de selección universal es aún debatida. La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva ha señalado objeciones importantes:
- Los estudios que apoyan el PGT-A en pacientes de edad avanzada incluyen casos de buen pronóstico (buena reserva ovárica, alta respuesta, elevado número de embriones), no extrapolables a la mayoría de pacientes mayores de 38 años.
- En los estudios randomizados, la aleatorización ocurre solo en pacientes con al menos un blastocisto, sesgando los resultados hacia pacientes de buen pronóstico.
- Existen diferentes metodologías para PGT-A con distinto poder diagnóstico, especialmente en relación con el grado de mosaicismo.
- El diagnóstico de mosaicismo obliga a descartar embriones que, aunque en menor medida, podrían implantar.
- Se necesitan estudios prospectivos randomizados que consideren las tasas de gestación acumulada y niños nacidos por ciclo iniciado, incluyendo transferencias de embriones criopreservados.
Avances Recientes y Futuras Perspectivas
Fuerzas Mecánicas en la Implantación
Una investigación publicada en Science Advances ha logrado identificar por primera vez las fuerzas mecánicas específicas que ejercen los embriones humanos durante su implantación en el útero materno. El estudio, realizado con embriones humanos y murinos en una plataforma deformable que simula el tejido endometrial, revela diferencias significativas: los embriones de ratón se expanden superficialmente, mientras que los humanos se insertan profundamente generando múltiples focos de tracción. Los embriones con problemas de implantación mostraron una capacidad de desplazamiento reducida, aportando pistas valiosas para futuras terapias de fertilidad. Esta comprensión es crucial, ya que el proceso de implantación es complejo e implica un diálogo bioquímico entre el embrión y la madre.
Síntomas de implantación del embrión
Creación de Embriones Humanos Artificiales
Diversos laboratorios han conseguido generar embriones humanos artificiales en el laboratorio a partir de la reorganización espontánea de diferentes tipos de células troncales embrionarias pluripotentes. Estos modelos de embriones humanos muestran características similares a las de embriones humanos naturales de alrededor de dos semanas de desarrollo, superada la fase de implantación. Estos avances permitirán investigar etapas del desarrollo temprano de embriones humanos (alrededor de la implantación) hasta ahora muy difíciles de estudiar, una fase clave en el desarrollo de los mamíferos y primates que podría ser responsable de una parte significativa de los abortos espontáneos.
Tecnología Time-Lapse en el Cultivo
La aplicación de la tecnología time-lapse (TL) en el cultivo embrionario ha supuesto una mejora muy importante en la valoración embrionaria. Permite visualizar el desarrollo embrionario continuamente y sin alterar las condiciones de cultivo, proporcionando mucha información nueva para una mejor selección embrionaria, lo que se traduce en una mayor tasa de implantación y embarazo.
Trazabilidad y Seguridad en Laboratorios de FIV
La trazabilidad y seguridad de las muestras en el laboratorio de FIV son fundamentales. Se utilizan sistemas de trazabilidad electrónica con códigos de barras para rotular todas las placas, tubos y muestras, incluyendo las pajuelas donde se congelan embriones, ovocitos y semen. Además, un sistema de doble testigo (con app, DNI y pulseras de identificación) se usa en la entrada del proceso, inseminación artificial o transferencia, garantizando que las muestras no se confundan ni se pierdan. Estos sistemas permiten generar informes completos para los pacientes, aumentando la confianza y tranquilidad.
Cultivo Corto vs. Cultivo Largo: ¿Cuál es Mejor?
La elección entre cultivo corto (hasta día 2 o 3) y cultivo largo (hasta blastocisto) depende de cada caso, ya que cada uno ofrece ventajas e inconvenientes. El cultivo corto es más fácil de llevar a cabo, y si no se dispone de muchos embriones, es más probable que alguno llegue al día de la transferencia. Por otra parte, el cultivo largo permite seleccionar mejor el embrión con más probabilidades de implantar, ya que solo los de buena calidad alcanzan este estadio. Es más fisiológico transferir embriones en fase de blastocisto, y la espera permite una selección natural de los embriones que se van perdiendo. Las mujeres jóvenes y sin patología, así como embriones de buena calidad con tiempos de división celular correctos, tienen más probabilidades de llegar a blastocisto.
Embriones con Evolución Lenta
Un desarrollo embrionario lento significa que el embrión contiene una cantidad de células inferior a la que correspondería para su momento de desarrollo. Esto puede conllevar la cancelación de la transferencia por bloqueo embrionario. Sin embargo, en algunos casos, el desarrollo embrionario puede recuperar el ritmo de división, y el embrión ser finalmente apto para transferir, lo que requiere paciencia para analizar su evolución.