Hipercolesterolemia familiar en la infancia: diagnóstico y manejo clínico

La hipercolesterolemia familiar (HF) es el trastorno genético más prevalente en la edad pediátrica, caracterizado por una elevación de las concentraciones plasmáticas de colesterol ligado a las lipoproteínas de baja densidad (c-LDL) desde el nacimiento. A pesar de su relevancia clínica, la inmensa mayoría de los casos pasa desapercibida, lo que conlleva un retraso en el inicio del tratamiento y un incremento del riesgo cardiovascular a largo plazo.

Esquema sobre la fisiopatología de la HF: mutaciones en el receptor de LDL y acumulación de colesterol en sangre.

Tipos y prevalencia de la enfermedad

La HF es una patología autosómica dominante, lo que significa que se transmite al 50% de la descendencia. Se distinguen principalmente dos formas:

  • HF heterocigota (HFHe): Es el trastorno hereditario más frecuente, con una prevalencia estimada de 1/200-250 individuos.
  • HF homocigota (HFHo): Es una forma rara y grave, con una prevalencia de 1/160.000-300.000, que requiere un tratamiento intensivo desde etapas muy tempranas.

La mayoría de los casos de HF se deben a mutaciones en el gen del receptor de las lipoproteínas de baja densidad (LDLR), aunque también se han identificado defectos en los genes ApoB y PCSK9.

Importancia del cribado y diagnóstico precoz

El desarrollo silente de la arteriosclerosis comienza en la infancia. Los niños con HF presentan un riesgo elevado de desarrollar enfermedad coronaria prematura, especialmente si no reciben tratamiento. Dado que no existe una expresividad clínica evidente en los primeros años de vida, el cribado es fundamental.

Estrategias de detección

Existen diversos métodos para identificar a los niños afectados:

  • Cribado selectivo: Indicado en niños con historia familiar de enfermedad cardiovascular (ECV) prematura, hipercolesterolemia parental o factores de riesgo como sobrepeso.
  • Cribado en cascada (directa e inversa): Consiste en el estudio de familiares una vez detectado un caso índice. El cribado directo (partiendo del progenitor diagnosticado) es altamente coste-efectivo.
  • Cribado universal: Consiste en la determinación rutinaria de colesterol en edades concretas (generalmente entre 1 y 9 años), permitiendo detectar hasta el 90% de los casos.
Infografía comparativa: diferencias entre cribado universal, selectivo y en cascada.

Abordaje terapéutico

El tratamiento debe ser multidisciplinar y escalonado, enfocándose en la reducción del c-LDL para minimizar el riesgo cardiovascular futuro.

Medidas no farmacológicas

El primer eslabón siempre son los hábitos de vida cardiosaludables. Se recomienda una dieta equilibrada (dieta CHILD-2) que limite los ácidos grasos saturados y el colesterol dietético, además de fomentar la actividad física regular. Estos cambios pueden reducir el c-LDL en un 10-15%.

Tratamiento farmacológico

Cuando los cambios en el estilo de vida son insuficientes, se inicia el tratamiento con fármacos hipolipemiantes:

  • Estatinas: Son el fármaco de primera elección por su probada seguridad y eficacia en la reducción de c-LDL.
  • Ezetimiba: Fármaco de segunda línea que puede combinarse con estatinas.
  • Inhibidores de la PCSK9 (Evolocumab, Alirocumab): Terapias modernas recomendadas para pacientes que no alcanzan los objetivos con la terapia estándar.
  • Evinacumab: Anticuerpo monoclonal indicado en casos seleccionados de HF homocigota.

Colesterol, estatinas y riesgo cardiovascular: ¿cuál es hoy la situación? | Dr. Sergio Mejía

La monitorización estrecha de las enzimas hepáticas (ALT/AST) y de la creatinfosfocinasa (CPK) es obligatoria al iniciar y ajustar los tratamientos farmacológicos para asegurar la seguridad del paciente pediátrico.

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