Episiotomía: Manejo de Puntos, Signos y Cuidado Postparto

La episiotomía es una incisión quirúrgica que se realiza en el perineo, la zona entre la vagina y el ano, durante el parto vaginal para ensanchar la abertura y facilitar la salida del bebé. Aunque en muchos casos se presenta como una "pequeña incisión" sin complicaciones, es fundamental conocer a fondo su proceso de cicatrización y las posibles señales de alerta, como la aparición de puntos amarillos o un olor desagradable, que pueden indicar una complicación.

Diagrama de los tipos de episiotomía (mediana y mediolateral) y la zona del perineo

¿Qué son los Puntos de Episiotomía y Cómo Cicatrizan?

La episiotomía es la herida producto de la incisión vulvovaginal que, a veces, se realiza durante la expulsión de la cabeza fetal para evitar desgarros incontrolados. La sutura de la herida o del posible desgarro perineal se realiza con puntos que “se caen” solos o el cuerpo los “absorbe”. Los puntos reabsorbibles de la episiotomía vaginal tardan en curarse entre 4 y 5 semanas tras el parto, aunque en la mayoría de los casos, los puntos tardarán entre 2 y 3 semanas (¡como mucho!) en caerse o reabsorberse. El tiempo de curación de la incisión y los puntos de la episiotomía suele ser de una media de entre tres y cuatro semanas.

Tras el parto, el organismo reacciona frente al trauma de la herida, preparándose para combatir posibles agentes infecciosos, evitar hemorragias e iniciar la regeneración del tejido. También trata de eliminar impurezas, por lo que es normal que la herida se inflame y enrojezca ligeramente. Una vez que la herida comienza a cicatrizar, la inflamación y el enrojecimiento inicial irán desapareciendo, así como el dolor.

Puntos Amarillos y Olor Desagradable: Un Signo de Alerta

Es natural que surjan dudas durante el proceso de recuperación postparto. Una de las preocupaciones comunes es la observación de puntos de color amarillo o verdoso acompañados de un olor feo o desagradable, así como la presencia de loquios de color amarillo. Estos signos no deben ignorarse, ya que pueden ser indicativos de una infección.

Como indica una experiencia común, si los hilos de la sutura tienen un color amarillo tirando a verde y esto causa un olor feo, o si los loquios presentan un color amarillo con olor desagradable, existe la posibilidad de que la zona esté infectada. Este tipo de secreción purulenta y el olor son señales claras de que se necesita una evaluación médica.

Reconociendo una Infección en los Puntos de Episiotomía

Es necesario ir al doctor tras la episiotomía si se ha notado algún signo de infección alrededor de la herida. Muchas veces, los puntos infectados después del parto son causados por bacterias como el estafilococo, estreptococo o pseudomonas. Es importante acudir a la matrona si los puntos se abren o si se presenta en la episiotomía cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Calor
  • Enrojecimiento
  • Dolor persistente o que empeora
  • Hinchazón
  • Aumento de la dureza de la zona
  • Secreción purulenta o salida de líquido u olor desagradable
  • Fiebre > 38ºC

Una lesión perineal posparto sin tratar puede ocasionar sangrados, infecciones, edemas o hematomas a corto plazo. Si no se tratan adecuadamente, estas heridas también pueden ser causantes de incontinencia urinaria y/o fecal, dolor en las relaciones sexuales o incluso de un prolapso uterino a largo plazo.

Cuidado de los Puntos de Episiotomía para una Recuperación Óptima

Clínicamente, la episiotomía no debe ser un problema si la herida se cura como corresponde. Si se tienen puntos debido a esta operación, es crucial visitar al médico con regularidad y seguir las indicaciones al pie de la letra.

Higiene Esencial

La clave de los primeros cuidados de la cicatriz de episiotomía o desgarro es la higiene. Mantener la zona siempre limpia evitará infecciones y favorecerá la velocidad de curación de la herida.

  • Limpieza: Lava suavemente el área con agua tibia y jabón suave después de cada visita al baño o toma una ducha. Realiza un lavado genital cuidadoso (evitando la ducha vaginal) con agua y jabón, enjuaga con abundante agua o con agua hervida con sal, 2 o 3 veces al día; también, tras cada deposición o después de orinar, siempre de delante hacia atrás. Lávate las manos antes y después de las curas de la episiotomía.
  • Secado: Es muy importante que la herida se mantenga seca. Seca con presión leve, sin fricción con fuerza, manteniendo la zona perineal lo más seca posible. Aprovecha para dejar la herida al aire libre siempre que puedas.
  • Compresas: Cambia las compresas limpias y absorbentes regularmente para mantener el área limpia y seca. Utiliza compresas tocológicas de algodón.
  • Antisépticos: Si la herida evoluciona bien, no es necesario usar ningún antiséptico, ya que altera la cicatrización. Sin embargo, el médico puede prescribir una botella de antiséptico (clorhexidina, Betadine, etc.) para mantener la zona perineal limpia y seca.
Foto o ilustración de una mujer realizando higiene postparto en la zona perineal

Descanso y Evitar Esfuerzos

El descanso es muy importante para recuperarse tras el parto y para curar los puntos. Es conveniente evitar llevar a cabo trabajos extenuantes durante este tiempo. Pide ayuda a familiares o amigos si la necesitas. Durante las primeras semanas después del parto, evita levantar objetos pesados o realizar actividades que puedan ejercer presión sobre la herida.

Manejo del Dolor y la Inflamación

Para manejar el dolor, se pueden utilizar analgésicos recetados o de venta libre según las recomendaciones del médico.

  • Compresas frías: La aplicación de frío en la zona de los puntos postparto puede ser útil en ciertas ocasiones para ayudar a la curación de la herida y rebajar la inflamación inicial. Estas pueden ponerse durante 10 o 20 minutos para rebajar el dolor del área perineal. Desecha la compresa tras su uso para evitar la contaminación del área afectada.
  • Laxantes: El médico puede prescribir un laxante para reducir el esfuerzo durante la defecación, lo que también ayuda a reducir el dolor en el área afectada. Una alimentación equilibrada y rica en fibra (cereales integrales, legumbres, frutas y verduras), asociada con un aumento de la cantidad de líquidos, también es fundamental.
  • Posición al sentarse: La episiotomía puede convertir el estar sentada en un suplicio. Se recomienda no usar el «rosco o flotador» ni sentarse en superficies blandas, sino hacerlo en superficies firmes y rectas, procurando apoyar el peso del cuerpo en el glúteo contrario al de la cicatriz.

Actividad Física y Relaciones Sexuales

Camina a diario y haz ejercicio moderado, aumentándolo progresivamente y evitando esfuerzos físicos que comprometan la zona perineal. Evita las relaciones sexuales con penetración hasta que finalice el sangrado y mientras tengas molestias. Tener sexo tras el parto puede ser muy estresante y doloroso para la mujer y puede empeorar el proceso de recuperación. Es común sentir dolor en las relaciones íntimas si ha habido una lesión perineal, por lo que será conveniente esperar algunas semanas para retomar la actividad sexual.

Los ejercicios de Kegel son el tratamiento más eficaz para tonificar y fortalecer el suelo pélvico, aunque pueden estar contraindicados en algunos casos (embarazo, posparto, operación ginecológica reciente…).

Cuidados Postparto para Desgarros de Grado 3 y 4

Cuando surgen heridas en la zona del perineo durante el parto y son clasificadas de grado 3 y grado 4, es importante tratarlas lo antes posible. Es fundamental un cuidado postparto que puede incluir la administración de antibióticos y/o laxantes.

Complicaciones Generales de la Episiotomía

Las complicaciones provocadas por la episiotomía son inadmisibles si esta no responde a una indicación médica comprobada. Además de las infecciones, otras complicaciones pueden incluir:

  • Edemas y hematomas.
  • Dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales) transitoria o permanente.
  • Alergia al hilo empleado para la sutura o los productos utilizados.
  • Bridas, abscesos subyacentes que a veces se detectan años más tarde.
  • Inflamación de las glándulas de Bartolino.
  • Retractación muscular o nerviosa, tejidos que cicatrizan soldándose.
  • Sutura mal hecha.
  • Incontinencia urinaria parcial o total (sección de un nervio).
  • Incontinencia fecal parcial o total, transitoria o permanente.
  • Nódulos, granulomas inflamatorios, fístulas ano-vaginales.
  • Agravación de hemorroides, trombos perineo-vulvares, neurinomas.
  • Infecciones gravísimas (con riesgo vital).

La cicatriz de la episiotomía también puede presentar una endometriosis o una metástasis de un cáncer de cuello de útero preexistente. Además, puede haber complicaciones como puntos demasiado apretados o los llamados “puntos del marido”, que pueden hacer que las relaciones sexuales sean insoportablemente dolorosas.

Las complicaciones también tienen una vertiente psicológica que a menudo se subestima, afectando la confianza en sí misma, la propia imagen, la autoestima, la vida íntima y la relación con la medicina y el bebé.

Importancia de la Prevención y el Consentimiento

La mejor forma de evitar el desgarro perineal y del esfínter anal es la prevención, que se consigue mediante la preparación de la madre antes del parto y unas adecuadas maniobras durante el proceso. Las maniobras de prevención del desgarro se centran en proteger el periné, realizar la episiotomía solo cuando sea necesario y con un ángulo alejado del esfínter anal, y utilizar preferentemente la ventosa si es necesario usar instrumentos. Tanto la OMS como un gran número de profesionales inciden en la necesidad de concienciar al profesional sanitario sobre las consecuencias de una episiotomía y la importancia de la opinión de la mujer en la toma de decisiones, para evitar la violencia obstétrica.

En los últimos años, hay una corriente crítica contra las episiotomías innecesarias o sin consentimiento de la parturienta por considerarlas violencia obstétrica.

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