Durante los años 80, el rostro de Eva Nasarre era sinónimo de energía, salud y una nueva forma de entender la vida en España. Fue pionera del aeróbic televisivo y una auténtica celebridad que, a través de la pequeña pantalla, invitaba a todo el país a moverse al ritmo de sus rutinas de entrenamiento. Sin embargo, su vida experimentó un giro radical con el paso de los años. Hoy, a sus 64 años, Eva Nasarre vive alejada de los platós y centrada en la lucha por los derechos de las personas con discapacidad y dependencia, una lucha que ha coincidido con momentos cruciales en su vida personal, incluyendo el reencuentro con su hijo Joan Marc.
El Fenómeno Televisivo de "Puesta a Punto"
Nacida en Lérida en 1960, Eva Nasarre dio el salto a la fama con tan solo 22 años. En 1983, Televisión Española (TVE) ideó el programa de aeróbic "Puesta a punto" para la Segunda Cadena, a imagen y semejanza de los espacios de Jane Fonda en la televisión estadounidense. Inicialmente, la atleta Sagrario Aguado iba a ser la presentadora y Eva se limitaría a acompañarla en los ejercicios. Una inoportuna lesión de Sagrario le abrió las puertas a Eva, quien, con su voz dulce y su naturalidad ante las cámaras, se ganó rápidamente el cariño de los telespectadores.

Con su body, sus mallas y su energía desbordante, Eva Nasarre se convirtió en la instructora que logró poner a hacer ejercicio a toda España, en un país que apenas despertaba a la cultura del cuidado físico. El éxito y la repercusión del programa, emitido de 1983 a 1985, fue espectacular. En un solo año, "Puesta a punto" se convirtió en el segundo programa de producción propia con más audiencia de la Segunda Cadena. Su fama fue inmensa; protagonizó reportajes, campañas publicitarias y portadas de revistas, y se editaron libros con sus tablas de ejercicios. Eva se hizo tremendamente popular, introduciendo un nuevo perfil de mujer proactiva, autónoma y saludable que rompía con los patrones tradicionales de la televisión de la época. En 1985, el programa se trasladó al bloque matinal de la Primera Cadena, dentro de "Buenos Días", y pasó a llamarse "En marcha", siendo eliminado de la programación en 1986.
El Cambio de Vida y el Diagnóstico Médico
Tras finalizar su etapa al frente de programas de ejercicio físico, Eva Nasarre fue reduciendo su presencia en televisión. Agobiada por la presión mediática, la fama y la popularidad, Eva decidió desaparecer de manera tajante de los focos. Su retirada no fue accidental, sino que respondió a un cambio de vida radical y a nuevas prioridades. Primero se volcó en proyectos sociales en Cataluña, y más tarde trasladó su vida a Tres Cantos, Madrid, donde comenzó una nueva etapa alejada del ámbito mediático.
En 1999, un diagnóstico médico marcó un antes y un después en su vida: le fue confirmada la artritis reumatoide grave, una enfermedad autoinmune, crónica e incurable que afecta severamente a las articulaciones y limita la movilidad. Con el tiempo, los dolores avanzaron y la obligaron a utilizar una silla de ruedas para desplazarse. Además, padece el síndrome de Sjögren, que afecta las glándulas productoras de humedad. Lo que para muchos podría haber sido un golpe demoledor, ella lo convirtió en una causa por la que luchar.

Una Nueva Misión: Activismo por los Derechos de las Personas Dependientes
Lejos de rendirse o resignarse, Eva Nasarre decidió hacer pública su situación y convertirse en altavoz de millones de personas que, como ella, conviven con enfermedades crónicas e incapacitantes. Encontró una nueva misión: convertirse en activista por los derechos de las personas con discapacidad y dependientes. Desde entonces, ha centrado sus esfuerzos en defender los derechos de estas personas y en visibilizar la realidad de los pacientes dependientes en España.
Eva Nasarre se ha implicado en numerosas plataformas ciudadanas y ha participado activamente en la defensa de la Ley de Dependencia, exigiendo una mayor implicación institucional y recursos adecuados para quienes necesitan apoyo diario. Ha alzado la voz en entrevistas, actos públicos y manifiestos. En 2015, su labor fue reconocida con el Premio Ana Tutor, un galardón que premia a mujeres comprometidas en defensa de los derechos de las mujeres, la igualdad de género y la lucha contra la discriminación. Su activismo no se limita a grandes discursos; desde su barrio en Tres Cantos, lucha por cuestiones cotidianas pero fundamentales, como la necesidad de contar con una plaza de aparcamiento adaptada o el acceso a servicios de salud adecuados. Para ella, la justicia social empieza en lo local, en las soluciones reales y comprometidas.
El Lado Más Íntimo: Distanciamiento y Reconciliación con su Hijo Joan Marc
La vida personal de Eva Nasarre también ha estado marcada por momentos difíciles. Tras su matrimonio y posterior divorcio con el trabajador de RTVE y periodista Chema Álvarez, con quien tuvo a su único hijo, Joan Marc, vivieron un largo distanciamiento. En 1998, Eva llevó a Joan a la escuela, se despidió y desapareció por completo. Durante seis años, ni su ex-marido ni su hijo supieron nada de ella. Chema Álvarez denunció en televisión que Eva abandonó a su hijo cuando este apenas era un niño de 12 años, y la acusó de ser una "mala madre". Cuando Joan Marc cumplió 18 años, se sentó en el plató de "Salsa rosa" para corroborar la versión de su padre y pedirle a su madre que volviera, lo que provocó una gran repercusión mediática.
Entrevista a Eva Nasarre
Años de silencio y frialdad comenzaron a deshacerse en 2012. En abril de ese año, Joan Marc, que entonces tenía 26 años y vivía en Murcia, le envió un telegrama a su madre, comunicándole que iba a ser intervenido quirúrgicamente. Aunque Eva Nasarre no contestó directamente al telegrama, se interesó por su hijo llamando al hospital. Este paso fue crucial, animando a Joan Marc a ponerse en contacto telefónico con su madre, y Eva se comprometió a viajar a Murcia para pasar unos días con él. Esta intervención médica sirvió de punto de inflexión para retomar el contacto. Esa reconciliación no solo supuso una recuperación emocional, sino que trajo consigo un nuevo papel en la vida de Eva: el de abuela. El nacimiento de su nieto le devolvió cierta serenidad tras años difíciles y le permitió disfrutar de una nueva etapa familiar en la que, a pesar de las limitaciones físicas, encuentra motivos para seguir adelante con ilusión.
Eva Nasarre en la Actualidad
Hoy, Eva Nasarre no busca revivir la fama que un día le dio la televisión ni ser un rostro constante en los medios de comunicación. A sus 64 años, vive alejada del foco mediático, llevando una vida tranquila en Tres Cantos (Madrid), pero no necesariamente quieta. A través de sus redes sociales, se muestra muy activa, denunciando todo tipo de barreras arquitectónicas y la falta de recursos de la sanidad pública para atender a personas vulnerables. Es portavoz por los derechos de las personas dependientes a través de la Plataforma en defensa de la Ley de Dependencia.
Los programas del corazón han intentado cíclicamente volver sobre su figura para buscar morbo. A finales de 2011, un programa amenazó con publicar imágenes de Eva Nasarre en su estado actual, pero ella presentó una denuncia y un juez prohibió cautelarmente la emisión de las mismas. El estado y aspecto de Eva Nasarre es un misterio para el público general, pero ella sigue firme en su lucha, alza la voz por aquellos que no pueden hacerlo y por causas que merecen ser visibles, defendiendo una sociedad más justa desde su propia experiencia.
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