Los baños de hierbas son una práctica ancestral reconocida por sus propiedades curativas y calmantes. Aunque tradicionalmente asociados con adultos, también pueden ser beneficiosos para los niños, incluidos los recién nacidos, si se aplican con las precauciones adecuadas. En muchos casos, un simple baño relajante con hierbas basta para mantener limpio al bebé, sin necesidad de usar jabón todos los días. Si desea crear sus propios baños de hierbas, puede elegir entre una variedad de plantas botánicas para personalizar la experiencia según sus necesidades o preferencias.
Es importante recolectar flores y hierbas de un huerto orgánico o comprarlas en mercados locales. También es posible adquirir hierbas y productos botánicos secos. En cualquier caso, asegúrese de elegir productos orgánicos certificados por el USDA; no es necesario tener pesticidas ni otros aditivos dañinos en el agua del baño. Las hierbas secas son mejores si se usan dentro de dos a cuatro años.
Cuándo Bañar a un Recién Nacido
La Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan retrasar el primer baño del bebé hasta 24 horas después del nacimiento. Este retraso es crucial por varias razones:
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Ayuda a mantener la piel hidratada
Es posible que haya notado que su bebé nació cubierto de una sustancia espesa y cerosa. Esta capa se llama vérnix caseosa, y sirve como una capa protectora para su piel en el útero, ayudando a mantenerla hidratada. Dado que es un hidratante natural, es mejor dejar el vérnix en la piel del bebé el mayor tiempo posible. Esta grasita, además de proteger la piel, hace que todas las defensas del canal del parto y de la piel de la madre queden en el bebé. No debería bañarse a un bebé hasta que haya absorbido su vérnix.

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Regula la temperatura corporal y el azúcar en sangre
Según la AAP, “Los bebés que se bañan de inmediato pueden ser más propensos a enfriarse y desarrollar hipotermia”. Cuando la temperatura corporal de un bebé baja después de un baño, puede señalar estrés a su cuerpo. Dado que los bebés aún están ajustándose para regular todas las funciones corporales, este "estrés" puede disminuir sus niveles de azúcar en sangre, lo cual es importante evitar. Por eso es mejor retrasar el baño durante este tiempo sensible.
Aunque no hay un consenso exacto sobre el momento de iniciar los baños completos, se recomienda esperar al menos unos días. Puedes bañar a tu bebé aunque el cordón umbilical no se haya caído, pero evita sumergirlo durante mucho tiempo para que no se ablande.
La Mejor Manera de Bañar a un Recién Nacido: El Baño de Esponja
Dado que los bebés todavía tienen el muñón del cordón umbilical, es mejor ofrecerle a su bebé un baño de esponja, manteniendo el área del ombligo seca. El muñón del cordón umbilical no debe sumergirse por completo en agua, por lo que debe ofrecerle a su bebé un baño de esponja hasta que el muñón se caiga, generalmente alrededor de las 2 semanas.
6 Pasos para Dar a su Bebé un Baño de Esponja
Aquí tiene una guía paso a paso para dar a su recién nacido un baño de esponja:
- Reúna todos sus suministros: Necesitará una bañera para bebés o una superficie plana, algunos paños suaves, un gel corporal suave o champú para bebés (sin fragancia e hipoalergénico), y una toalla. Tenga en cuenta que no necesariamente necesita usar gel corporal o champú cuando baña a un recién nacido.
- Prepare un tazón de agua tibia: Asegúrese de que el agua no esté demasiado caliente, ya que puede dañar a su bebé y también resecar su delicada piel. Controle la temperatura del agua con la mano.
- Coloque a su bebé en una bañera para bebés o acuéstelo sobre una superficie plana: Una vez que su bebé esté acomodado en su bañera para bebés o en una superficie plana (como un cambiador), siempre mantenga una mano sobre su cuerpo para evitar que se mueva o resbale. Envuélvalo en una toalla acogedora para mantenerlo caliente mientras empieza a lavar su cara y cabeza. Para que el bebé esté a una temperatura agradable, destape solo las partes del cuerpo que esté limpiando.
- Lave primero la cara y cabeza de su bebé: Después de que su bebé esté envuelto en una toalla acogedora, comience a lavar su cara. Tenga cuidado de no mojar los ojos o la boca. Al limpiar alrededor de los ojos, limpie suavemente desde la esquina interior hacia afuera, usando una sección separada del paño (o un paño separado) para cada ojo. Esto es importante para prevenir infecciones oculares potenciales y evitar transferir suciedad o mugre de un ojo al otro.
- Luego, lave el cuerpo de su bebé: Comience sumergiendo su paño en agua tibia y lavando su cuerpo. Asegúrese de prestar atención a todos sus pliegues pequeños y adorables rollitos (debajo de los brazos, detrás de las orejas, alrededor del cuello y en la zona del pañal, entre los dedos de los pies y de las manos). Deje su pequeña parte trasera para el final y use un paño separado. Si utiliza jabón, asegúrese de que sea suave e hidratante. Si utiliza un jabón sin aclarado, no será necesario aclarar posteriormente al bebé.
- Seque y vístalo: Después de que su bebé esté limpio, póngale ropa nueva de inmediato para mantenerlo caliente. Para atrapar la humedad, puede aplicar un poco de crema hidratante en su piel antes de vestirlo. Es importante hacer un buen secado de su piel. Cuando el bebé va creciendo y engordando, va formando pliegues en partes de su cuerpo como el cuello, las axilas o las ingles, y es especialmente difícil secar esas zonas. Y por supuesto, no olvide ponerle un pañal.

Baño de esponja/Neonato/Técnica
Frecuencia del Baño en Recién Nacidos
No es necesario darle a su recién nacido un baño de esponja todos los días. Cada dos días o unas pocas veces a la semana está perfecto. Según los estudios, una frecuencia aceptable en recién nacidos sanos a término sería dos veces por semana.
Consejos de Seguridad para el Baño
Aquí tiene algunos consejos de seguridad al bañar a su recién nacido:
- Siempre supervise a los niños durante el baño. La American Academy of Pediatrics recomienda los baños de esponja hasta que el muñón del cordón umbilical se caiga, lo que generalmente toma una semana o dos.
- Necesitará un lugar cálido con una superficie plana. La encimera de la cocina o del baño, un cambiador o una cama firme son buenas opciones. Incluso una manta o una toalla sobre el suelo pueden servir. Recubra las superficies duras con una manta o toalla.
- Mantenga siempre una mano sobre su bebé. Si usa un cambiador, coloque también las correas de seguridad.
- Lava al bebé con esponja suave, manopla o con la mano. Si utilizas esponja, déjala en un lugar ventilado tras cada uso para que se seque correctamente. Además, debes cambiarla frecuentemente porque pueden acumularse bacterias y hongos en ella.
- Para sacar a tu bebé del agua, pon la toalla bajo tu barbilla extendiéndola sobre tu pecho, coge al bebé y ponle de espaldas hacia ti sobre la toalla. Cubre al bebé rápido y tenle sobre ti para secarle.
- Hay bebés a los que el baño les encanta y relaja, pero a otros no les gusta nada. Para evitarlo, desnúdales poquito a poco; puedes hacerlo sobre tus brazos para que no se sientan tan desprotegidos. El sacarlos de la bañera también puede ser un momento que tampoco guste al pequeño. Un truco si estáis dos personas es darle el pecho o el chupete para este momento.
Hierbas Recomendadas para Baños Infantiles
Si bien muchas hierbas tienen propiedades beneficiosas, para los recién nacidos y bebés pequeños es crucial elegir aquellas conocidas por su suavidad y propiedades calmantes. La siguiente lista ofrece un resumen de algunas hierbas comunes para el baño que son seguras y efectivas para la piel sensible de los bebés.

- Caléndula (Calendula officinalis): Conocida por sus propiedades calmantes, antiinflamatorias y cicatrizantes, ayuda a disminuir la irritación, las erupciones y la inflamación de las pieles sensibles.
- Manzanilla (Matricaria recutita): Con sus propiedades emolientes, cicatrizantes y antiinflamatorias, tiene un efecto calmante y relajante sobre la piel irritada. Alivia las picaduras de insectos, calma los nervios, suaviza la piel y los músculos, y promueve un sueño reparador. Es una excelente hierba para el baño infantil.
- Lavanda (Lavandula officinalis): Posee propiedades antiinflamatorias, antibacterianas, antifúngicas y antisépticas que ayudan a calmar la piel irritada, aumentar la circulación sanguínea y promover la cicatrización. Es una hierba calmante y relajante ideal para todo tipo de piel.
- Malvavisco (Althaea officinalis): Posee propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias que suavizan la piel y ayudan a calmar la irritación o inflamación.
- Pétalos de rosa (Rosa spp.): Tienen propiedades curativas útiles para tratar inflamaciones leves. La rosa es especialmente beneficiosa para la piel seca y sensible.
- Artemisia vulgaris: Utilizada principalmente por su efecto calmante que promueve la relajación y el sueño. También se ha empleado como anestésico tópico con propiedades antibacterianas y antifúngicas. (Usar con precaución y en pequeñas cantidades para bebés.)
Cualquier combinación de hierbas que te guste y sea adecuada para la piel del bebé es perfecta para un baño de hierbas. No necesitas usar muchísimas hierbas, sino las suficientes para que puedas olerlas y sentir su presencia mientras el bebé se relaja. Las infusiones de hierbas son ideales para la relajación.
Cómo Preparar un Baño Herbal para Bebés
La preparación de un baño herbal para tu bebé debe ser sencilla y segura. Aquí te presentamos algunos métodos:

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Preparar una bolsita de té herbal
Rellena un paño limpio, una gasa, una bolsita de muselina o incluso un calcetín limpio con un puñado de tu mezcla de hierbas. Echa el manojo de hierbas en la bañera mientras la llenas con agua muy caliente. El agua caliente extraerá los beneficios de las hierbas. Una vez el agua esté a una temperatura segura para el bebé, la bolsita puede flotar en el agua o puedes usarla suavemente sobre la piel del bebé durante el baño de esponja.
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Infusión concentrada (para raíces o cortezas)
Si utilizas raíces, cortezas u otras partes leñosas de plantas, puedes preparar una infusión concentrada. Hierve las hierbas en un poco de agua en una olla, manteniéndola tapada para que los aceites esenciales naturales de las hierbas no se evaporen. Deja enfriar, cuela la mezcla y añade esta infusión al agua del baño del bebé.
Nota importante: Un baño de hierbas es un momento para relajar el cuerpo y la piel, no para una limpieza profunda con jabón. ¡No uses jabón ni espuma al mismo tiempo que las hierbas! Si necesitas lavar al bebé con jabón, hazlo antes o en un baño separado.
Consideraciones Importantes y Seguridad
Ya sea que desees crear un baño relajante, aliviar la irritación de la piel o promover un sueño reparador, hay muchísimas hierbas y productos botánicos disponibles; solo investiga un poco para asegurarte de su idoneidad para bebés.
Incluso una persona sana puede empezar a sentirse mareada o indispuesta al bañarse. Aunque es menos probable en un baño de esponja, siempre es crucial estar atento al estado de tu bebé.
Referencias científicas
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