La lactancia materna es un acto noble de amor y una forma profundamente personal de nutrir, proteger y amar a los hijos. Es una conexión que va más allá del alimento, siendo la primera relación personal del bebé, diseñada para darle una cálida bienvenida al mundo con mucho más que factores inmunológicos y buena nutrición. Nutrir a tu hijo con tu propio cuerpo es algo muy especial, y no es tan fácil como muchos piensan, ya que se necesita de mucha determinación.
La belleza de amamantar, de alimentar y de amar a nuestros hijos, ha sido un tema recurrente en el mundo del arte y de la fotografía a lo largo de la historia, sin entender de etnias, de eras, de estilos ni de fronteras, existen maravillas únicas y universales. A pesar de su naturalidad y sus innumerables beneficios, socialmente amamantar en público no siempre está bien visto, ya que muchas personas lo consideran algo grotesco y de mal gusto.
Rompiendo Estigmas: Madres al Frente
A pesar de los desafíos, la lactancia materna es pura, hermosa y natural, y las madres que amamantan deberían ser aplaudidas, no juzgadas. Sin embargo, no siempre es un camino de rosas. La experiencia puede ser dura, especialmente para una madre trabajadora que intenta mantener la lactancia, aunque tampoco es imposible.
Kaylor, una artista, reunió a nueve mamás del este de Tennessee "valientes y determinadas" que habían decidido continuar dándole pecho a sus hijos a pesar de las críticas y los comentarios negativos que recibían, principalmente cuando lo hacían en público. Frases como "Vete al baño", "Ya es muy grande [para que le des pecho]", "Deberías taparte" y "¿De verdad lo harás?" son algunas de las que se pueden leer en las imágenes que las muestran alimentando a sus hijos. "Estos comentarios no están bien. Si ves a una mamá amamantando en público por favor no te acerques a ella con palabras hirientes", escribió Kaylor en su muro.
Para rendir homenaje a todas esas mujeres que hacen malabares para poder seguir dándole lo mejor a sus bebés, la fotógrafa Tara Ruby, conocida por su foto viral de mujeres soldado dando el pecho, ha publicado siete preciosas fotos de madres trabajadoras amamantando a sus bebés. Entre ellas se encuentran una actriz de Las Vegas, una enfermera, una bombera, una profesora, una doctora, una matrona y una piloto. Estas imágenes celebran el poder y la determinación de las mujeres en sus roles profesionales y maternales.

El cuerpo de una madre es un recipiente que ha dado vida, y es maravilloso. Tanto hombres como mujeres debemos dejar de ridiculizar el cuerpo de las madres después de tener hijos. Es importante estar orgullosos de esta capacidad de dar vida y nutrir, y si la visibilización de estas imágenes es capaz de animar al menos a una mujer, habrá valido la pena.
La Lactancia en el Arte: Un Reflejo a Través del Tiempo
La representación de la lactancia materna a lo largo de la historia del arte revela distintas prácticas, creencias y valores que se han ido adaptando a las diferentes eras y culturas. Durante mucho tiempo, la lactancia estuvo relegada a las imágenes mitológicas, pero a partir del siglo XIX, los artistas comenzaron a dar más importancia a la plasmación de la vida cotidiana. Fue entonces cuando empezamos a ver a madres normales y corrientes en un momento tan íntimo y bello.
Fotografías Victorianas: Un Testimonio Inusual
En 1839, el daguerrotipo fue el primer procedimiento fotográfico anunciado y difundido oficialmente. Fue desarrollado y perfeccionado por Louis Daguerre y dado a conocer en París. Los daguerrotipos de mujeres victorianas amamantando son extremadamente inusuales, tanto por las normas fotográficas del siglo XIX como por las actitudes sociales de la época. La sociedad victoriana enfatizaba la modestia, especialmente en las mujeres, y la lactancia materna, aunque natural, generalmente se consideraba un acto privado, no algo para exhibirse ni fotografiarse públicamente. Las mujeres solían ser retratadas de forma formal e idealizada: sentadas rígidas y vestidas con sus mejores galas. Una pose de lactancia se habría considerado demasiado íntima o doméstica para un daguerrotipo formal. Si bien la maternidad era un tema común en la fotografía, la lactancia materna en sí no solía mostrarse en daguerrotipos, ya que esos momentos se consideraban demasiado privados para ser exhibidos públicamente. Las raras fotos que se muestran aquí demuestran lo contrario, ofreciendo una perspectiva única sobre la vida privada de la época.

Maestros y sus Obras Inspiradoras
Las imágenes publicadas en cuentas como "Breastfeeding Art" sirven como un recordatorio importante de que dar el pecho es un fenómeno totalmente normal que ha acompañado a la maternidad a lo largo de la historia. Desde pinturas, esculturas y tapices con siglos de historia hasta fotografías contemporáneas e incluso arte comestible, cada imagen aporta "inspiración y contexto histórico-cultural a las madres que amamantan".
- ‘Joven madre dando el pecho a su bebé’ de Mary Cassatt, 1906. Óleo sobre lienzo. Una obra que captura la ternura y la intimidad de este momento maternal.
- Detalle de ‘La niña de las flores’, de James Jebusa Shannon, 1900. Óleo. Pintado mientras el artista y su familia estaban de vacaciones en Eastbourne. La mujer era una florista a la que encontraban cada mañana. Ella aceptó posar para Shannon con su ropa de trabajo mientras amamantaba a su bebé. La hija del artista, Kitty, recuerda que su padre le pidió a la florista que fuese "exactamente como eres, con el bebé, la cesta de flores, la blusa blanca con los lunares negros y el viejo sombrero de paja".
- ‘Caridad con cuatro niños’, del escultor Gian Lorenzo Bernini (1627-28), del período barroco. Una representación clásica de la caridad y la maternidad.
- Detalle de ‘Milk’ [Leche], de Helene Knoop (1979, Drøbak, Noruega). Se trata de un autorretrato, del que la artista ha afirmado: "La eterna imagen de una mujer y un niño siempre me ha fascinado; pero no me afectó directamente hasta que no me convertí en el motivo. En la pintura estamos mi primer hijo y yo. De hecho, la pinté mientras le daba el pecho. El color del fondo tenía que ser el color del sentimiento; un blanco verdoso brillante en contraste con la palpitante piel".




Fotografía Contemporánea: Celebrando la Maternidad y la Lactancia
La fotografía moderna continúa capturando la esencia de la lactancia materna, mostrando su dulzura, calidez y la tranquilidad que proyecta cada imagen. La fotógrafa Ivette Ivens ha creado bellísimas fotografías de madres amamantando a sus bebés que transmiten una inmensa dulzura y calidez, homenajeando especialmente la lactancia materna prolongada, la de los niños que ya caminan y siguen beneficiándose de la leche de sus madres. Ivens afirma que "Los niños saben cuándo es el momento de dejarla (la lactancia materna). Las madres también. La lactancia no debería ser ni un motivo de censura, ni un motivo de debate. Es uno de los actos de amor que más naturalidad y más vitalidad desprenden".

La fotógrafa Tina Boyadjieva, residente en Nueva York, ha viajado a cinco continentes, 18 países y 22 ciudades, capturando una hermosa colección de imágenes de madres amamantando a sus hijos. Su trabajo crea una ventana extraordinaria a la vida de madres y bebés de todo el mundo, buscando resaltar la naturaleza universal de la lactancia materna. Boyadjieva comenta: "Si dejamos de lado su situación financiera, raza o religión, en el fondo, las madres son las mismas: aman a sus hijos y sufren al verlos enfermos o con dolor. El amor de una madre es universal". Añadió que "no hubo una sola mamá de las 65 a las que fotografié que no haya transmitido amor con su rostro cuando comenzaba a amamantar, incluso frente a la cámara" y que "todas y cada una de ellas hablaron sobre el vínculo y el amor que sienten durante la lactancia, y para aquellas que tuvieron que luchar al principio, cada una estaba segura de que superar el dolor valía la pena una vez que sentían que su bebé se alimentaba".
Boyadjieva eligió deliberadamente su ruta para fotografiar tanto a las naciones avanzadas como a las menos desarrolladas, notando que las mayores diferencias que vio de un país a otro fueron económicas y financieras, así como en la infraestructura y la demografía. Ella, nacida en Bulgaria y habiendo vivido en varios países, estaba "conmocionada y horrorizada al descubrir que esto ocurre en una cultura progresista como Estados Unidos, donde los pechos están en exposición por mucho tiempo. A muchas madres que amamantan se les puede llegar a decir que están haciendo algo 'repugnante', o incluso se les pide que salgan de un restaurante o se vean obligadas a amamantar en un baño". Por ello, en colaboración con la marca de productos de lactancia Lasinoh, abrazó la oportunidad de documentar la lactancia en todo el mundo y capturar "la belleza y el poder de las mujeres".

Importancia Global y Desafíos de la Lactancia Materna
La Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra en agosto, es un momento dedicado a difundir información acerca de la importancia y la normalidad de la lactancia materna. Siempre que sea posible, es la opción más saludable para la madre y el bebé, y un acto que debe ser celebrado, no un tabú.
La lactancia materna, cuando es posible, es la forma más efectiva de garantizar que los recién nacidos y los bebés obtengan los nutrientes que necesitan para desarrollarse. Uno de los Objetivos Globales de Desarrollo de la ONU para la nutrición tiene como misión obtener tasas de al menos el 50% de lactancia materna exclusivamente en los primeros seis meses, con el fin de promover la salud infantil. Puedes unirte a nosotros tomando medidas para apoyar la buena atención médica y la nutrición para los bebés.
Un informe publicado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el 60% de los bebés, unos 78 millones en todo el mundo, no son amamantados en la primera hora de vida. Esto pone a los bebés, la mayoría de los cuales nacen en países de bajos y medianos ingresos, en un mayor riesgo de muerte y enfermedad, y los hace menos propensos a que continúen amamantándose. Sin embargo, los bebés que son amamantados dentro de la primera hora son "significativamente" más propensos a sobrevivir.
A pesar de estos beneficios evidentes, en todo el mundo las madres se desaniman de la lactancia materna, ya sea por las leyes o porque aún prevalecen el estigma y la vergüenza. Solo recientemente, por ejemplo, se legalizó oficialmente la lactancia en público en los 50 estados de Estados Unidos. En el Reino Unido, la doctora Amy Brown de la Universidad de Swansea encuestó a unas 300 mujeres que habían dejado de amamantar en los primeros seis meses. Cuando se les preguntó por qué habían tomado esta decisión, el 80% dijo que el dolor y la dificultad habían contribuido, el 60% citó la falta de apoyo, el 40% dijo que las actitudes públicas habían afectado su decisión y el 20% que se sentían demasiado avergonzadas.
Beneficios Incomparables de la Leche Materna
No hay ningún aspecto de la salud del bebé que no se vea afectado por la lactancia, y dar el pecho afecta igualmente a una serie de aspectos de la salud de la madre. No existe ninguna leche de fórmula que se parezca siquiera a la leche que su cuerpo produce. La leche materna posee todas las vitaminas, minerales y demás nutrientes que el bebé necesita, incluidos muchos que todavía no se han descubierto, y cambia sutilmente con cada toma, cada día y cada año, para adaptarse a los cambios de las necesidades del bebé. Existen unas singulares células vivas en la leche materna que impiden el crecimiento de bacterias nocivas y virus en el organismo aún inmaduro del bebé. Además, el interferón y la interleucina actúan como poderosos protectores contra la infección, componentes que, si pudieran comprarse, serían inalcanzables económicamente, pero la leche materna los incluye sin gastos adicionales.
Riesgos de la Alimentación con Fórmula
En contraste, un bebé que se alimenta con leche de fórmula presenta un metabolismo distinto y un desarrollo diferente, aumentando de peso de manera particular a lo largo del primer año de vida. Sin el alimento normal de la leche materna, el bebé presenta más riesgo de infecciones de oído, malestar intestinal y problemas respiratorios. Las alergias y los problemas dentales son muy frecuentes, y la visión, los nervios y los intestinos no se desarrollan por completo.
Sus riñones e hígado trabajan más para procesar los productos residuales de la leche de fórmula. Precisa más dosis de una medicación para obtener el mismo efecto, y la respuesta de su sistema inmunitario frente a las vacunas es menos eficaz. Más adelante, de niño o adulto, tiene un mayor riesgo de enfermedad de Crohn, de colitis ulcerosa, diabetes tipo 1, enfermedad cardíaca y determinados tipos de cáncer. Reacciona al estrés más negativamente y tiene la presión sanguínea elevada, tanto de bebé como más adelante. Presenta mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca y osteoporosis en su madurez.
El Poder del Calostro
El calostro, la leche que se produce en pequeñas cantidades el primer par de días tras el nacimiento del bebé (y que ya se empieza a producir durante el embarazo), concentra propiedades inmunológicas que constituyen la primera protección del bebé contra los gérmenes a los que se verá expuesto. Esta “primera leche” contiene una elevada concentración de inmunoglobulinas y otros componentes protectores esenciales.
El Arte Femenino de Amamantar y el Apoyo de la Liga de La Leche (LLL)
La lactancia materna es el modo en que estamos diseñadas por la naturaleza para iniciar la experiencia de la maternidad. Sin embargo, no siempre es algo automático. Es muy importante, no solo para la salud del bebé, sino también para el organismo de la madre. La buena noticia es que hemos aprendido muchas cosas, hemos aprendido a conocer y respetar más los instintos de madre e hijo, y que cuantas menos intervenciones existan durante el parto, más fácil es reconocer estos instintos. Tal vez se desee dar pecho porque se sabe que es lo mejor, ya que la ciencia sigue descubriendo más acerca de los beneficios de la lactancia en cuanto al desarrollo del bebé y la protección de la salud de la madre, o tal vez se desee amamantar porque parece lo más natural, encontrando cada madre la forma en que amamantar la acerca a sus hijos.
El libro "El arte femenino de amamantar" es una guía para la madre del siglo XXI, dondequiera que se halle en su viaje como madre. Es un libro sobre el desarrollo de la relación de lactancia con el bebé, con estrategias que ayudan a compaginar la lactancia con una vida ajetreada y con ideas para superar los retos que surjan. Este título lleva más de medio siglo en circulación, desde 1956, cuando las tasas de madres lactantes alcanzaban niveles históricamente bajos en muchos países.
Este grupo de madres que inicialmente no se proponían escribir un libro, disfrutaban de la lactancia materna y habían comprobado que resulta mucho más sencilla cuando se comenta entre amigas. Así, empezaron a reunirse mensualmente en sus casas con otras mujeres interesadas en la lactancia. Aquel primer grupo de la Liga de La Leche (LLL) pronto se convirtió en diversos grupos, y en 1958, para afrontar la demanda, las mujeres habían escrito una sencilla guía que se empezó a enviar desde sus casas. Ahora, desde Bolivia hasta Bulgaria, de Sudáfrica a Singapur, las madres lactantes se reúnen en grupos de la Liga de La Leche para celebrar, reír, llorar y aprender juntas, compartiendo consejos técnicos, pero principalmente hablando de sus experiencias diarias, la vida con el nuevo bebé, cómo dormir lo suficiente, qué alimentos ofrecer a un niño pequeño que mama, y qué decir a los familiares reticentes. El libro "El arte femenino de amamantar" busca ser como una reunión de la Liga de La Leche, ofreciendo detalles técnicos, consejos prácticos y anécdotas de otras madres.
La investigación de la leche humana no deja lugar a dudas sobre sus beneficios, pero este libro valora además la relación, el alma de la lactancia, no solo el líquido. La lactancia es una conexión además de una fuente de alimento. Cada idioma tiene una palabra para describir al bebé nutriéndose del pecho materno; en español existen amamantar y criar, donde "criar" implica, además, educar y cuidar al bebé, y describe algo que va más allá de un método de alimentación.
Los bebés de la actualidad tienen los mismos reflejos, los mismos instintos y las mismas necesidades que los bebés de hace mil años. El libro ofrece perspectivas sobre cómo los comportamientos de siempre de los bebés afectan la lactancia hoy, sobre lo que necesitan los bebés de los padres y sobre lo que las madres necesitan de la maternidad. Además, se adapta a la diversidad de estructuras familiares actuales, empleando el término "pareja" para referirse a la persona que comparte el hogar, la vida y el cuidado del bebé.
Aunque internet ofrece una cantidad ingente de información, también existe mucha desinformación. Las explicaciones del libro están avaladas por los más destacados asesores sobre lactancia y por una sólida base de investigaciones científicas, remitiendo a la lectora a sitios web interesantes y ofreciendo referencias para ampliar la información. También avalan los contenidos del libro décadas y décadas, tal vez incluso milenios, de "sabiduría materna", ya que la lactancia siempre ha sido algo que las mujeres aprendían unas de otras, no de los expertos, por lo que se encontrarán experiencias de otras madres a lo largo del texto.
En esta edición, se aborda la conexión vital entre el parto y la lactancia, un aspecto crucial hoy en día, cuando la mayoría de las mujeres se someten a intervenciones médicas durante el parto. Estas intervenciones pueden provocar efectos inesperados tanto en los bebés como en las madres que intentan iniciar la lactancia. Para recuperar la normalidad, se ha añadido un capítulo que trata únicamente del agarre del bebé al pecho para exponer las técnicas que explotan los reflejos e instintos de la madre y el bebé. También se ahonda en consejos para conseguir descansar más, empezar con los alimentos sólidos y destetar al bebé. Para las madres que se reincorporan al trabajo, hay un nuevo capítulo con consejos para seguir amamantando, minimizar el estrés y reconectar con el bebé tras las separaciones diarias. Se incluye información sobre los retos que plantean la extracción de leche, los bebés prematuros, los bebés múltiples, los problemas de producción de leche, la lactancia cuando se padece una enfermedad crónica y la lactancia con bebés con necesidades especiales. Un capítulo de "Apoyo técnico" ofrece información sucinta acerca de problemas transitorios como la congestión de las mamas, la ictericia, las infecciones mamarias, la medicación o las operaciones quirúrgicas. Se dedica un capítulo entero a la Liga de La Leche, cómo empezó y a qué se dedica.
Para conectar más profundamente, una historia escrita por una madre del pasado o del presente abre cada capítulo, compartiendo su experiencia a través del espacio y el tiempo. Las tres líderes de la Liga de La Leche, acreditadas por la LLL y autoras de esta edición, comparten sus propias experiencias transformadoras con la lactancia, incluyendo desafíos como mastitis, conductos obstruidos, llagas y pezones agrietados, y sus motivaciones para ayudar a otras madres. Ellas esperan que esta edición ayude a sentirse cómoda con la lactancia y a encontrar un estilo que se adapte a cada madre, a su bebé y a su rincón del mundo. La filosofía es "mire a su alrededor, elija lo que le vaya bien a usted y a su familia, y olvídese del resto".
Una de las colaboradoras comparte una entrañable anécdota: "Cuando tenía dos años, mi madre llegó del hospital con dos misteriosos bultos envueltos en suaves mantitas azules. Uno era mi hermano recién nacido. Mi madre me entregó el otro. Bajo los pliegues de la manta se hallaba una preciosa muñeca que, mi madre me explicó, sería mi bebé. Mi padre llegó detrás con una mecedora roja que colocó junto a la mecedora de madera de mi madre. Recuerdo vívidamente a mi madre amamantando a mi hermano, y a mí imitando cada movimiento que hacía para alimentar bien a mi bebé, aunque mis pechos no se parecían en nada a los de ella. Mi madre y su bebé se miraban con adoración durante la toma. Yo miraba a mi muñeca, los ojos de la cual se cerraban al acostarla. Veinticinco años después di a luz a mi primer hijo. El día que llegué a casa, me senté en nuestra mecedora de madera y, mientras lo sujetaba junto a mí y le daba el pecho, abrió los ojos y me miró."
La piedra angular de las reuniones de la Liga de La Leche consiste en dar respuesta a preguntas. El primer capítulo de esta "reunión sobre papel" comienza con las preguntas que las mujeres embarazadas suelen formular sobre la lactancia, recordando que "EL RECIÉN NACIDO SÓLO TIENE TRES NECESIDADES: EL CALOR DE LOS BRAZOS DE SU MADRE, EL ALIMENTO DE SUS PECHOS Y LA SEGURIDAD DE SABER QUE ESTÁ JUNTO A ÉL." Mientras se "prepara el nido" con la ropa y los accesorios del bebé, el cuerpo de la madre prepara silenciosamente el verdadero "nido" que el bebé necesita: sus pechos. Al principio, no necesitará nada más, serán su refugio de calor, seguridad, consuelo, cariño y, sí, alimento.
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